"La principal virtud de la democracia es que deja obsoleta la revolución"
"La revolución consiste en imponer tu fantasía política a todos los demás"
"Los científicos deberían ir a donde les lleve su ciencia, no sus ideas políticas"
"Pensar suele reducirse a inventar razones para dudar de lo evidente"
"No es una de las dos Españas la que nos hiela el corazón, sino la atroz semejanza entre quienes creen que hay dos"
Se atribuye al que fue el más grande periodista italiano del siglo XX, Indro Montanelli, la famosa frase: “Tapémonos la nariz y votemos a la Democracia Cristiana”. Al parecer, Montanelli lo dijo para movilizar al electorado conservador, erosionado por la insultante corrupción política, y evitar que el Partido Comunista de Enrico Berlinguer pudiese llegar al gobierno tras las elecciones generales de 1976.
Lejos de mi la intención de comparar la situación política de la Italia de hace 40 años con la de la España actual. Sin embargo, si creo en la vigencia de la teoría del voto con la nariz tapada. Un voto pragmático, utilitario, casi anglosajón, en las antípodas del voto militante o de la pureza ideológica. Se trata de un voto modesto, que no pretende salvar al mundo de nada; un voto usado, desgastado, con ese brillo sucio del papel manoseado que sólo quiere evitar que se hunda el mal menor cuando no hay alternativa, o cuando la solidez de quién pudiera serlo sigue siendo una incógnita.
Se dirá que en esta España flagelada por la corrupción, amenazada por sediciones y radicalismos y que, con más penas que alegrías, está saliendo a flote de la peor crisis que ha sufrido en 30 años, no es precisamente el momento histórico de taparse la nariz y seguir votando lo mismo. Se argumentará que ha llegado la hora no ya de un simple cambio político sino de una revolución que instaure de una vez por todas esa ‘auténtica’ democracia que nos hará felices comiendo perdices. Una revolución que acabe con la causa de todos nuestros males, que al parecer son el bipartidismo, la ‘casta gerontocrática’ y lo que, con tan mala fe, llaman ‘el régimen de la Transición’.
Ese discurso, que es el que lamentablemente parece prevalecer, es el discurso de Sísifo. El discurso del empezar de cero constantemente; el discurso del blanco o negro; del todo o nada, del borrón y cuenta nueva. Es el discurso de la eterna revolución pendiente. Y yo ya no creo, ni estoy, para revoluciones. Por lo menos en ésta parte del mundo.
El PP no me gusta, pero su gobierno está sacando las castañas del fuego. Ha hecho algunas reformas, tímidas e insuficientes, pero que van en la buena dirección. Así se lo reconoce todo el mundo, excepto aquí. El PP ha tardado demasiado en actuar contra la corrupción, pero finalmente parece que ha saltado al ruedo.
Rajoy está gobernando en el peor momento de la democracia española desde los años de plomo que provocaron la dimisión de Suárez y que desembocaron en el intento de golpe de estado del 23-F. Y frente a él, el páramo, casi la nada. La insoportable levedad de Pedro Sánchez, la prédica iluminada del nazareno Iglesias y la efervescente burbuja de Albert Rivera. Al PSOE lo veo en un callejón sin salida, a Podemos no le veo nada bueno y a Ciudadanos nada, o casi nada, nuevo. Rivera se ha debilitado como gran esperanza blanca con su pacto con Sánchez, pero sobre todo con el veto a Rajoy para la investidura de un gobierno del PP. Rivera ha abierto su primer melón y ha salido calabaza. La disyuntiva, pues, es clara: o liarse el voto a la cabeza y saltar al vacío o votar a lo menos malo con la nariz tapada.
El PSOE pierde dos escaños, que se reparten los populares y el partido naranja
El 23,6% de españoles están indecisos y las expectativas de participación siguen cayendo
Aunque el bloque de izquierdas se mantiene muy cerca de la mayoría absoluta, el PP y Ciudadanos han recuperado terreno en los últimos días. La tercera entrega de la encuesta 'tracking' diaria del GESOP para EL PERIÓDICO da una brizna de oxígeno a la derecha, que consigue arrebatarle dos escaños al PSOE. Con este movimiento, las fuerzas progresistas podrían llegar a los 172 escaños en el Congreso (en el sondeo del miércoles alcanzaban los 174), mientras que el bloque conservador pasa de 159 a 161 diputados.
En cabeza aparece Navarra, donde el 47,44% del voto va a parar a los partidos populistas de raíz autoritaria o separatista. Completan el podio País Vasco, con un mix similar al navarro, y Cantabria, con Revilla como un caso aislado de populismo carismático.
Del puesto 11 al 17 encontramos a las regiones menos afectadas por el populismo. En todos estos casos, ha calado el mensaje de la extrema izquierda encarnada por Podemos e Izquierda Unida, pero no se observa ningún movimiento de populismo separatista o carismático. Aquí entran feudos tradicionales de la izquierda (Andalucía, Extremadura…) y la derecha (Madrid, Castilla y León, La Rioja, Murcia…).
Por el contrario, en los puestos 3 a 10 proliferan los casos de autonomías en las que existe una pinza entre el populismo autoritario de Podemos e IU y el populismo separatista. Es el caso de Cataluña, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, Aragón, Galicia y Canarias. Solamente hay un caso en el que no hay presencia de populismo autoritario: Asturias, una comunidad en la que tradicionalmente se ha registrado un nivel muy alto de apoyo a IU.
Memory loss in Alzheimer's patients has been reversed with a tailor-made combination of diet, medication and and lifestyle changes, scientists claim.
A small study of 10 patients found they all showed improvements in their memories within the first few months - and increasingly so over a two-year period, for some.
Some patients taking part had stopped working, or been struggling with their jobs at the time they joined the study.
All have since been able to return to their jobs or continue working, with improved performance.
The findings, published in the journal Aging, claim to be the first to suggest memory loss in patients can be reversed, and improvement sustained.
Los huevos, las grasas para untar (mantequilla y margarina), las patatas, los lácteos y los frutos secos (crudos o en mantequilla)
Las directrices y las recomendaciones nutricionales cambian constantemente a la luz de las nuevas investigaciones, como se pudo observar con la recomendación de la OMS sobre el café y el mate. Puede ser difícil estar al día de qué alimentos son saludables y cuáles no. Aquí vamos a examinar cinco casos que han pasado por el ciclo de ser los malos de la ciencia de la nutrición, pero que ahora, sobre la base de conocimientos en parte antiguos y en parte nuevos, vuelven a ser buenos para comer. Cuando se trata de la comida y la salud, recuerde: en una dieta sana caben todos los alimentos. No caiga en la trampa de creer en los “superalimentos” o en los “alimentos malvados”. El consumo fanático de un “superalimento” en concreto puede ser peor que el de uno tachado de “malvado”. | Scott Harding
Barcelona (AGENCE FRANCE-PRESSE) - The vivid red and yellow Catalan separatist flag is a familiar and colourful sight on balconies across Barcelona, though many have become faded and torn over the years.
But scores of Catalonians are getting weary of political infighting over the region's independence drive which has dragged on for years -- even those who back secession.
"One starts to get tired, it has been a long time and there have been few advances," said 70-year-old Josep Cuspinera at his small shop which sells pots and pans in Barcelona's strongly pro-independence Gracia district.
Further north in the Nou Barris district, Barcelona's poorest and least separatist district, Rosa Martinez, 54, echoed the feeling.
"I'm sick of the topic," she said, after the pro-independence coalition that rules the region fell apart last week when its most radical component -- the anti-capitalist CUP party -- refused to back the regional government's budget.
The development dealt a blow to the coalition's planned 18-month roadmap for independence from Spain by 2017, which it announced after winning a parliamentary majority in regional elections last September.
Without a budget the head of the Catalan regional government, Carles Puigdemont, is not able to take steps to put the roadmap in place, such as setting up a tax system and state structure for Catalonia.
Un fanático del 'Brexit' asesina a la diputada europeísta del partido laborista Jo Cox
Si la matanza de Orlando es ante todo un crimen homófobo, el asesinato de Birstall debería ser un crimen de género ¿no?. El veneno identitario no tiene la exclusiva de las víctimas, también tiene verdugos. Y el más rancio de todos ellos es el verdugo del nacionalismo que, al grito de 'Gran Bretaña primero', hoy ha quitado la vida en plena calle a la diputada laborista Jo Cox por ser europeísta. Ese veneno identitario no es una exclusiva británica. Todos lo tenemos en casa.
La idiota del día
'Para Fernández Díaz la voluntad del pueblo es como una bala. Puede hacer daño. No al pueblo, sinó por ejemplo a él'
Venezuela's super-rich are enjoying lavish parties and gourmet cuisine, while middle-class people are forced to scavenge for food as the Socialist country's economy collapses.
In the opulent Caracas Country Club, where membership costs an astonishing £77,000 – 458 times the average Venezuelan salary – glamorous women in cocktail dresses were seen relishing a banquet of beef and lobster, followed by a colourful selection of puddings.
Meanwhile, in the Petare slum a few miles away, home to 370,000 Venezuelans, ordinary middle-class people were rummaging in stinking piles of rubbish for rotten cabbage leaves, desiccated limes and scraps of fetid meat.
'Those rich people are thieves. They are government cronies and they stole the country's money,' said Vanessa, 36, who earns £14 a month as an analyst at an electrics company.
'They don't want anything to change, or they would lose their high lifestyle.
'Chávez pretended to be this big Socialist, but he was rich himself. He was a hypocrite. He was a f*****g liar. His legacy is people like me looking for food in the garbage.'
For 20 years, Venezuela's economy was gradually destroyed by 'Chavismo', an authoritarian form of Socialism that wrecked the private sector with mass nationalisation and regulation.
Prices were controlled by the government – often set below the cost of production – and it was illegal to give employees the sack. Petrol was given away for 25p a gallon, and poor people were given free food and healthcare.
Billions disappeared from the economy due to cronyism, with Transparency International naming Venezuela one of the most corrupt countries in the world.
FINANCIAL TIMES.- How’s that for a taste of your own medicine.
Christine Lagarde, managing director of the International Monetary Fund, has called on Germany to do more to remedy its persistent trade surplus with the rest of the world, telling the country to swallow its own mantra on implementing structural reforms.
Speaking at the Norwegian central bank in Oslo, Ms Lagarde warned an unbalanced global economy was struggling to deal with the dual shocks of a Chinese slowdown and the collapse in oil prices, writes Mehreen Khan.
In particular, she urged Europe’s largest economy to use its healthy public finances to boost spending and carry out major reforms to open up closed sectors such as services.
This would boost German growth and shift the exporting powerhouse’s reliance on manufacturing which has helped its current account surplus hit a record 8 per cent of GDP.
Increasing competition in closed industries and freeing up labour markets has been been a key plank of economic reforms Germany has championed for its fellow member states such as Greece.
EL MUNDO.- Cataluña, la primera economía regional del país, sigue cosechando récords negativos. Es la autonomía que más ha incrementado su deuda en la crisis y en la que más ha repuntado su ritmo de crecimiento. Y es además las CCAA en que más ha crecido el número de funcionarios.
LE FIGARO.- es Français travaillent désormais moins que les Finlandais ! Ceux qui sont à temps complet ont travaillé 1646 heures en 2015. Soit 199 heures de moins que les Allemands et 130 heures de moins que les Italiens. Les non-salariés, en revanche, travaillent relativement beaucoup.
De toute l'Europe, ce sont les Français qui travaillent le moins. Selon les tout derniers chiffres relevés par Eurostat et rapportés par l'organisme Coe-Rexecode, les salariés à temps complet de l'Hexagone ont travaillé 1646 heures en 2015. Soit 14 heures de moins qu'en 2013 (année des derniers chiffres disponibles jusqu'alors). Et 199 heures de moins qu'en Allemagne, 130 heures de moins qu'en Italie, ou 228 heures de moins qu'au Royaume-Uni.
DEUSTCHE WELLE.- Justice Minister Heiko Maas has promised to clamp down on polygamy, preventing Muslims in Germany from maintaining multiple marriages. "No one who comes to us has the right to put their cultural roots, or their religious beliefs, above our laws," Maas told Tuesday's edition of "Bild" newspaper. "For that reason multiple marriages cannot be recognized in Germany."
Though polygamy is already outlawed in Germany, the newspaper alleged that German authorities "often look the other way" if a Muslim migrant brings several wives into the country.
Maas said that there needed to be a crackdown on arranged marriages, especially if underage girls were involved. "We have to assess this very carefully," he said. "We cannot tolerate forced marriages."
In fact, the legal circumstances are already fairly clear. Polygamy is not only illegal in Germany, it is a criminal offense, and authorities cannot register more than one woman as a wife to the same man, migrant or not. Neither the "Bild" newspaper nor the Justice Ministry elaborated on what measures could be implemented to limit polygamy.
SP¡KED.- There has been something deeply disturbing in the Western response to the Orlando massacre. There has been an instinct, actually a concerted effort, to estrange the 49 victims from the broader human family, to prevent their being talked about as part of humanity. Across the media, and in gay-rights circles, observers have insisted we refer to them as ‘queers’ first and avoid turning them into ‘disembodied, undifferentiated and abstract “human” lives’, as one academic put it. To talk about these people in the same breath as ‘Western values’, to allow their murder to be ‘generalised’, to refer to their slaughter as ‘an attack on humanity’, is wrong, commentators insist, because doing this erases their specific identities and the specific reason they were killed: their gayness. This is all meant to sound PC, and gay-friendly, an attempt to uphold the truth about what happened in Orlando; but in fact it exposes the profound anti-humanism of identity politics.
Within hours of the atrocity,the response had descended into a squabble over whether it was a homophobic crime or an attack on humanity. It surely speaks volumes about the moral disarray of the West that we cannot even agree on how the act and its victimsshould be referred to, far less what kind of robust, collective response to take to such Islamist-justified barbarism. A writer for the London Review of Books flagged up the ‘faultline’ between the way ‘many straight people are interpreting the Orlando attack’ and the way ‘many LGBT people understand it’. The straights are wrong, he says, to view this attack as ‘anti-Western’; it was anti-gay. An American journalist went further, saying: ‘If you are a cisgender, heterosexual, white person, please do not write about [Orlando].’ Guardian columnist Owen Jones told a news presenter: ‘You don’t understand this because you’re not gay.’ So, from the get-go, efforts were made to suppress solidarity, in essence; to prevent anyone who doesn’t share the specific identity of the victims from expressing an opinion or grief over their slaughter; to distinguish the victims, ‘queers’, from everyone else: ‘humanity’.
And as the days go on, this perverse removal of the Orlando victims from any broader narrative of humanity or the West or just ‘us’ – a writer for the Independent sniffily mocks the idea that it was an ‘attack on us all’ – has intensified. The commentators insisting that the massacre be given its rightful name of a ‘homophobic hate crime’ claim they are only trying to prevent the murdered revellers’ identities from being erased. We must stop this ‘erasure of the sexual and gender identities of the victims’, says one. Yet no one – literally no one – is denying that the Orlando massacre was an anti-gay attack. How could they? What gay-rights activists, identitarians and observers are really bristling at is the line that follows the acknowledgement that it was a homophobic attack, the line that says: ‘But it was something else, too. It was an attack on humanity.’ It’s this they find unacceptable, becausethe inexorable instinct of identity politics is separatism, an urge to emphasise the differences between various sections of humanity and most importantly the differences in victim status. | Brendan O’Neill
Este supuesto diálogo histórico que se atribuye a Jean-Baptiste Colbert y al Cardenal Mazarino, ministros de Luis XIV, es en realidad un fragmento de la obra teatral "El diablo rojo" (Le diable rouge) estrenada en 2008 y cuyo autor es el dramaturgo francés Antoine Rault.
Que la atribución histórica sea falsa no menoscaba un ápice la verdad factual que transmite la ficción.
1. Rivera resultó ayer convincente cuando señaló el origen de la financiación del partido Podemos. Menos, cuando con datos no probados, acusó de corrupción al presidente del Gobierno.
2. Rivera no atacó a Pedro Sánchez y evitó así que Sánchez le atacara a él. La única ventaja es que evitó así que Sánchez le llamara, sumándose a Iglesias, escudero del Pp. Pero no aprovechó esta circunstancia para hacerle ver a Iglesias la incongruencia de llamar escudero del Pp al que pacta con el primer enemigo del Pp.
3. Rivera debe de creer que el pacto de la anterior legislatura sigue teniendo vigencia. Es posible. Pero tanta vigencia como inutilidad. No se vislumbra un horizonte en que PSOE y C's puedan gobernar en España. Esta paz bilateral perjudica especialmente a Rivera, que no pudo reprochar a Sánchez las responsabilidades socialistas en la deriva catalana.
In the wake of the Charlie Hebdo shootings, it occurred to me that the Kouachi brothers’ experience was likely similar. And that was what led me to think, I am Cherif. It was a sentiment not of solidarity, but terror — terror that the same evil might lurk within me. And, equally horrifying, I had to admit that I felt a sense of understanding.
While the rest of the world saw nothing but a monster, I saw in Cherif a young man who was desperate to accomplish something of eternal significance with his life — a desire that I myself had felt. I saw someone who probably found purpose in a literal interpretation of the book that he had been taught was the word of God — a purpose to which I myself had once clung.
Most frightening of all, I saw in Cherif a man who was doing what he thought was right. He was not a nihilist or a lunatic; rather, he was a young man with an all-or-nothing attitude who was acting on imperatives that followed logically from a set of very bad axioms. If my circumstances had been different, I might have become the same kind of monster.
The forces that engendered in Cherif a will to destroy human life are not unique to radical Islam. Even now, Steven Anderson, pastor of the Faithful Word Baptist Church in Phoenix, Arizona, preaches that all homosexuals should be put to death, and there are many Christians who share his attitude — a fact that should give us pause as we come to terms with the recent massacre in Orlando, Florida.
The likeness between Anderson’s and a jihadist’s visions for society is striking, and one must wonder whether these visions are acquired in similar ways. When asked by Mark Curtis of USA Today how he had arrived at his views, Anderson said, “I grew up in a Christian home, but it wasn’t until I read the Bible cover-to-cover at age seventeen that I discovered the truth of what the Bible really says.”
Change the age to eighteen, and Anderson’s words perfectly describe my own experience. He, too, was primed by years of religious upbringing to accept the Bible’s contents as the word of God when he picked it up as a teenager. And he embraced all of it, including the most abhorrent parts. How many jihadists have had similar experiences with the Koran?
In both Islam and Christianity, it is easy to dismiss fundamentalist doctrines as perversions of scripture. But the fundamentalists have a ready defense against this charge. When Curtis suggested that Anderson might be perverting Christianity, Anderson said, “Let the viewers read for themselves. Let them pull the Bible off their shelf and look up Leviticus 20:13, and then let them be the judge.”
The disturbing truth is that Anderson is right: If you look up the verse, you’ll find that it says exactly what he claims it says — just as the Koran says precisely what jihadists claim it says. This simple fact is what makes it so easy for fundamentalist clerics to convince vulnerable youth to subscribe to destructive doctrines.
Islam and Christianity are not the only religions subject to violent interpretation, of course. And as it turns out, the phenomenon of a young man becoming radicalized after reading his religion’s holy book for the first time has been around for thousands of years. The Bible itself describes one particularly famous case: that of King Josiah. | QUILLETTE - Henry Rambow
9 Afirmó conocer personalmente a los terroristas de la maratón de Boston.
10 De acuerdo con el FBI, Mateen había "estado bajo vigilancia", fue interrogado en tres ocasiones y se llevó a cabo una investigación de 10 meses sobre sus actividades en el año 2013 .
SP¡KED.- Con una velocidad sorprendente, y algo más que un poco de narcisismo, los líderes de los homosexuales y comentaristas afines utilizan la matanza para apuntalar su condición de víctima, condición muy apreciada en el ámbito de la política de identidad. Esta es la razón por la que la discusión posterior a la matanza ha descendido rápidamente a una confrontación sobre la terminología: sobre si se trataba de un "crimen de odio", que se refiere a un clima general de homofobia, o de un acto terrorista, contra los homosexuales, por supuesto, pero proveniente de una ideología islamista específica impulsada por ideologías foráneas. Numerosos homosexuales creadores de opinión han defendido la primera interpretación, la narrativa del crimen de odio/homofobia, y algunos de ellos han llegado incluso a situar la matanza en el mismo plano que la oposición cristiana al matrimonio homosexual, como si la creencia de que el matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer sea equivalente, y tal vez incluso estimuladora, de la matanza de homosexuales juerguistas. Lo censurable de dicha equivalencia moral, el chantaje moral de la misma, es alarmante. | BRENDAN O’NEILL
Probablemente, el Estado Islámico es la máquina de matar más y mejor publicitada desde la Segunda Guerra Mundial. Tanto, que se hace difícil saber cuánto hay en él de real y cuánto de propaganda. Más allá de sus dominios territoriales, el grado de infiltración en otras zonas del mundo, especialmente en los países occidentales, posiblemente sea ínfimo. Sin embargo, como ya lo demostró Al Qaeda, su capacidad de golpear y reproducirse es elevada.
De momento, tanto los atentados de París como los de Bruselas revelan un bajo grado de organización y una ejecución deficiente, más propia de aficionados que de combatientes con formación militar, por no hablar de los mal llamados lobos solitarios. Y digo mal llamados porque el concepto 'lobo solitario' -individuo que realiza acciones terroristas sin el apoyo de un grupo, un movimiento o una ideología- resulta anacrónico y erróneo en el caso del yihadismo.
Estos terroristas solitarios actúan ciertamente sin el apoyo físico de otros camaradas, pero forman parte de un movimiento y de una ideología político-religiosa a la que están umbilicalmente unidos a través de internet. Por la red, reciben apoyo intelectual y emocional, formación política, religiosa y sobre el manejo de armas y explosivos. No son anarquistas imprevisibles, aunque a veces puedan actuar de manera impulsiva, como a la búsqueda de una causa, y usen el primer referente ideológico que tiene a mano para dar empaque y 'justificar' su crimen. No son lobos solitarios, son -consciente o inconscientemente- los peones negros de un ejército online. Los soldados del archipiélago yihad.
Según RAC1, el ex conseller de la Presidencia, Francesc Homs, dijo el pasado 7 de mayo ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya respecto a la jornada del 9-N que "no tengo ninguna vocación ni de mártir ni de héroe", pero "cuanto más alta sea la pena que ustedes nos piden, o a mí me pidan y me acaben imponiendo, mayor será nuestra victoria".
¿Sabe el Sr. ex conseller por qué comparece en sede judicial?
Se lo voy a decir, por si lo ha olvidado. O peor aún, por si no lo sabía. Ud no comparece ante los jueces por haber cometido un delito político, Ud. comparece como un político que ha cometido un delito. A Ud., señor ex conseller, no se le juzga por querer la independencia de Cataluña, ni por manifestar y expresar ese deseo, a Ud. se le juzga por vulnerar la legalidad. Que Ud. la vulnere para embolsarse dinero del contribuyente, para proclamar la Arcadia feliz o la Cataluña libre e independiente es indiferente. Tener una responsabilidad política no es, ni puede ser nunca, una garantía de impunidad.
Señor Homs, si Ud quiere luchar por su meta política, por disparatada que sea, puede hacerlo dentro de la legalidad: obteniendo mayorías políticas en el parlamento español que permitan modificar las leyes y la propia Constitución si es necesario, pero nunca a la brava, por atajos legales o unilateralmente. La democracia consiste en respetar las reglas del juego, incluso, y sobre todo, para cambiarlas. Ese es el camino. ¿Que es difícil? Nadie dijo que fuera fácil. Pero situarse fuera de la ley es todavía peor. Es convertirse en un golpista.
Señor ex conseller, déjese de bravatas, de épica barata, de banalizar las dictaduras comparando el Tribunal Superior de Catalunya con el TOP. Señor Homs, deje de hacer el ridículo. Deje que muchos catalanes no tengamos que sentir vergüenza ajena por un político al que, si bien nunca votamos, representó un día a nuestra comunidad.
(por lo que tomar estatinas es 'perder el tiempo')
INDEPENDENT.- Prescriptions for the cholesterol-reducing drugs statins are a waste of time, a group of experts have said in controversial new research which claims cholesterol does not cause heart disease in the elderly.
An international team of scientists reviewed 19 previous studies, involving 68,000 people, and said they found no link between high levels of LDL cholesterol, the so-called “bad cholesterol”, and heart disease in the over-60s.
The study, published in the BMJ Open Journal, found that 92 per cent of people over 60-years-old with high cholesterol lived as long as, or longer than those with low cholesterol levels. In the remaining 8 per cent, no association was found.
Statins have long been prescribed as a means of reducing the risk of heart attacks and strokes caused by atherosclerosis – a hardening and narrowing of the arteries, thought to be closely related to high levels of cholesterol.
The authors have called for a reevaluation of statin prescriptions, saying “the benefits from statin treatment have been exaggerated”.
But the team claims its research indicates high levels of cholesterol may even be beneficial in preventing other illnesses.
1 de cada 4 personas que han obtenido la nacionalidad de un estado miembro de la UE en 2014 se convirtieron en ciudadanos de España (205.900 personas de 890.000, o el 23% de todas las naturalizaciones en la UE)
Los principales receptores de la nacionalidad de un estado miembro de la UE eran marroquíes (92.700 personas, de las que al 88% se les concedió la nacionalidad española, italiana o francesa), por delante de los albaneses (41.000 personas, el 96% adquirieron la nacionalidad griega o italiana), Turquía (37.500 personas, al 60% se les concedió la nacionalidad alemana), India (35.000 personas, incluyendo casi dos tercios que obtuvieron la nacionalidad británica), Ecuador (34.800 personas, de las cuales el 94% obtuvo la nacionalidad española), Colombia (27.800 personas, el 90% han obtenido la nacionalidad española) y Pakistán (25.100, alrededor de la mitad recibieron la ciudadanía británica). Juntos, los marroquíes, albaneses, turcos, indios, ecuatorianos, colombianos y paquistaníes representaron un tercio (33%) del número total de personas que han adquirido la nacionalidad de un Estado miembro de la UE en 2014. Los rumanos (24.300 personas) y polacos (16.100) fueron los dos grandes grupos de ciudadanos de la UE que adquirieron la ciudadanía de otro Estado miembro. En general, una gran diversidad de receptores prevalece en la UE.
Distribución por edad y sexo
Tasa se naturalización (adquisición de la ciudadanía por cada 100 residentes extranjeros)
Número total de adquisiciones de la ciudadanía en la UE (2009-2014)
PROJECT SYNDICATE.- Las ayudas internacionales al desarrollo se basan en el principio de Robin Hood: quitarle al rico para darle al pobre. Es así como agencias nacionales de desarrollo, organismos multilaterales y ONG transfieren más de 135 000 millones de dólares por año de los países ricos a los pobres.
Un nombre más formal del principio de Robin Hood es “prioritarismo cosmopolita”, una regla ética según la cual debemos valorar del mismo modo a cada persona del mundo, sin importar dónde viva, y luego concentrar la ayuda donde sea más útil, dando prioridad a los que tienen menos sobre los que tienen más. Esta filosofía es el principio rector (implícito o explícito) de los programas de ayuda humanitaria, sanitaria y al desarrollo económico.
A primera vista, el prioritarismo cosmopolita parece razonable. En los países pobres, la gente tiene necesidades más apremiantes y los precios son mucho más bajos, de modo que un dólar o un euro es dos o tres veces más eficaz allí que en los países donantes. Gastar dinero en casa no solo es más costoso, sino que además el gasto beneficia a quienes ya están en buena situación (al menos en comparación con otros países), así que no hace tanto bien.
Llevo muchos años pensando en la pobreza mundial y tratando de medirla, y este principio siempre me pareció básicamente correcto. Pero últimamente no estoy tan seguro, ya que hay problemas fácticos y éticos.
Es indudable que se han hecho enormes avances en la reducción de la pobreza mundial (más por el crecimiento y la globalización que por las ayudas externas). En los últimos 40 años, la cantidad de pobres se redujo de más de dos mil millones de personas a un poco menos de mil millones; una hazaña destacable, dado el aumento de la población mundial y la desaceleración persistente del crecimiento económico global, sobre todo desde 2008.
Pero esta reducción de la pobreza, impresionante y totalmente bienvenida, no estuvo exenta de costos. La globalización que rescató a tanta gente en los países pobres perjudicó a alguna gente en los países ricos, conforme fábricas y empleos migraron a lugares donde la mano de obra es más barata. Esto parecía un precio éticamente aceptable, dado que los perdedores ya eran mucho más ricos (y sanos) que los ganadores.
Pero siempre hubo algo que no cerraba: los que emitimos esta clase de juicios no somos precisamente los más indicados para evaluar esos costos. Como muchos miembros de la academia y de la industria del desarrollo, yo pertenezco al grupo de los principales beneficiarios de la globalización: personas que ahora podemos vender nuestros servicios en mercados mucho más grandes y ricos que en el mejor sueño de nuestros padres.
La globalización no es tan espléndida para los que no solo no obtienen sus beneficios, sino que sufren sus efectos. Por ejemplo, sabemos hace rato que los estadounidenses con menos educación e ingresos casi no han tenido mejoras económicas en cuatro décadas, y que el extremo inferior del mercado laboral estadounidense puede ser un entorno brutal. ¿Cuánto perjuicio supone la globalización para esos estadounidenses? ¿Seguirán estando mucho mejor que los asiáticos que ahora trabajan en fábricas que antes estaban en Estados Unidos?
La mayoría sin duda está mejor, pero varios millones de estadounidenses (de ascendencia africana, europea o latinoamericana) hoy viven en hogares cuyo ingreso per cápita es menos de dos dólares diarios, básicamente la misma cifra que usa el Banco Mundial para definir el nivel de indigencia en India o África. Hallar refugio con ese dinero en Estados Unidos es tan difícil que ser pobres con dos dólares al día allí es casi seguro mucho peor que en India o África.
Además, esto supone una amenaza a la tan proclamada igualdad de oportunidades estadounidense. Las ciudades y los pueblos que perdieron sus fábricas a manos de la globalización también perdieron su base impositiva y tienen dificultades para mantener una educación de calidad (la vía de escape de la generación siguiente). Las instituciones educativas de élite buscan alumnos entre los ricos para pagar las cuentas y cortejan a las minorías para reparar siglos de discriminación; pero esto fomenta el resentimiento de la clase trabajadora blanca, cuyos hijos no encuentran lugar en este maravilloso nuevo mundo.
Una investigación que hice con Anne Case revela más señales de malestar. Hemos documentado una creciente oleada de “muertes de desesperación” (por suicidio, abuso de alcohol o sobredosis accidental de drogas recetadas o ilegales) entre la población blanca de ascendencia europea. La tasa de mortalidad general en Estados Unidos fue superior en 2015 respecto de 2014, y la expectativa de vida se redujo.
Se podrá discutir sobre el modo de medir el nivel material de vida, sobre si se exageran las estimaciones de inflación y se subestima el aumento de los niveles de vida, o si todas las escuelas serán realmente tan malas. Pero esas muertes son difíciles de explicar. Tal vez las necesidades más grandes no estén del otro lado del mundo después de todo.
La ciudadanía implica una serie de derechos y responsabilidades que no se comparten con personas de otros países. Pero la parte “cosmopolita” del principio ético pasa por alto las obligaciones especiales que tenemos hacia nuestros conciudadanos.
Podemos pensar esos derechos y obligaciones como una especie de contrato de seguro mutuo, por el que no toleramos ciertos tipos de desigualdad para nuestros conciudadanos y, confrontados a amenazas colectivas, tenemos cada uno de nosotros una responsabilidad de ayudar (y un derecho a esperar ayuda). Estas responsabilidades no invalidan ni anulan las que tenemos con quienes sufren en otras partes del mundo, pero sí implican que al basar nuestros juicios exclusivamente en necesidades materiales podemos estar olvidándonos de cuestiones importantes.
Cuando los ciudadanos creen que las élites se preocupan más por gente al otro lado del mar que por el vecino de al lado, el contrato mutuo se rompe, nos dividimos en facciones, y los que quedaron afuera empiezan a sentir malestar y decepción con una política que ya no hace nada por ellos. Aunque no estemos de acuerdo con los remedios que buscan, no deberíamos ignorar sus muy reales padecimientos, por el bien de ellos, y por el bien de todos.
Angus Deaton, premio Nobel de Economía 2015, es profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Escuela Woodrow Wilson de la Universidad de Princeton de Asuntos Públicos e Internacionales. Es el autor de 'La gran evasión: salud, riqueza, y los orígenes de la desigualdad'.
Traducción: Esteban Flamini. Original en inglés, aquí