diumenge, 17 de març del 2019

El catastrofismo ecológico

Probablemente, The Economist no publicaría hoy este artículo que apareció en su edición del 20 de diciembre de 1997 porque, pese a que el semanario más influyente del mundo sigue manteniendo su adscripción a la etiqueta liberal, lo es cada vez menos en el sentido europeo y más en el americano.

Ante la nueva oleada de catastrofismo ecológico desatada en Europa y EEUU, alimentada ahora por la sexta edición de informe 'Perspectivas del medio ambiente mundial' de la ONU, me ha parecido muy  oportuno volver a publicarlo traducido al español.

Creo que vale la pena básicamente 
por dos buenas razones:

1/ porque, como nunca antes, este artículo puso y sigue poniendo en evidencia los grandes y graves errores de las profecías del ecologismo político, y

2/ porque, para el lector, es una buena dosis de periodismo de calidad que permite combatir el mono que produce su escasez

Paul Ehrlich y Julian Simon o la apuesta que perdió el ecologista apocalíptico



THE ECONOMIST | 20/12/1997.

EL CATASTROFISMO ECOLÓGICO
Pesimismo a raudales

Los que anuncian la escasez y el fin del mundo no solo siempre se equivocan sino que piensan que el hecho de estar equivocados demuestra que tienen razón


En 1798 Thomas Robert Malthus inició toda una tradición ecologista con su famoso trabajo sobre la población. Malthus afirmaba con lógica impecable, pero partiendo de premisas claramente erróneas, que, como la población tendía a crecer en proporción geométrica (1,2,4,8...) y la producción de alimentos en proporción aritmética (1,2,3,4...) el hambre en Gran Bretaña era inevitable e inminente. Casi todo el mundo pensó que tenía razón. Sin embargo, se equivocaba.

En 1865 Stanley Jevons publicó un libro que ejerció una gran influencia, donde argumentaba, con una lógica igualmente correcta y premisas igualmente erróneas, que el carbón británico se agotaría en unos pocos años. En 1939, y otra vez en 1951, el Department of the Interior sostuvo que durarían 13 años. Resultado de las predicciones: equivocada, equivocada, equivocada y equivocada.

En este artículo defendemos que las previsiones del apocalipsis ecológico, incluidas las más recientes, tienen un historial tan malo que la gente debería tomárselas con mucho escepticismo en lugar de tragárselas con fruición. Sin duda, los grupos de presión, los periodistas y los buscadores de fama tienen sus razones para seguir vendiéndonos catástrofes ecológicas al ritmo habitual. Es curioso, pero estos señores parecen pensar que el hecho de que antes se hubiesen equivocado continuamente hace más probable que la acierten a partir de ahora. Sería recomendable que, cuando nos anuncien la próxima catástrofe, nos acordemos de lo que pasó con la anterior.

Pura imaginación

En 1972, el Club de Roma publicó un informe titulado 'Los límites del crecimiento', que tuvo una gran influencia. Para mucha gente del movimiento ecologista, este informe aún es una guía en el loco mundo dela economía. Pero ¿se han cumplido sus previsiones?

En 'Los límites del crecimiento' se cifraban las reservas totales de petróleo en 550.000 millones de barriles. "Podríamos agotar las reservas de petróleo conocidas en todo el mundo a finales de la próxima década", decía el presidente Jimmy Carter. Y, efectivamente, entre 1970 y 1990, se consumieron 600.000 millones de barriles de petróleo. Por tanto, según en Club de Roma, en 1990 deberían haber faltado 50.000 millones. En realidad, en 1990 las reservas no explotadas eran de 900.000 millones, y eso sin contar las pizarras bituminosas (un solo yacimiento de estas pizarras en Alberta contiene 550.000 millones de barriles).

El Club de Roma hizo otras previsiones igualmente equivocadas sobre el gas natural, la plata, el estaño, el uranio, el aluminio, el cobre, el plomo y el zinc. En cada caso, dijo que las reservas de estos metales, que eran limitadas, estaban a punto de agotarse y que sus precios subirían mucho. En cada caso, excepto en el del zinc, las reservas conocidas han aumentado desde la publicación del informe del Club; en algunos casos, se han cuatriplicado. Lo que simplemente pasó es que el Club de Roma entendió mal el significado del término "reservas".

Los errores del Club de Roma no han afectado a la confianza en sí mismo. Hace poco han publicado otro trabajo: "Más allá de los límites", que ha tenido una gran acogida. Este libro viene a decir: a pesar de que antes fuimos demasiado pesimistas sobre el futuro, hoy seguimos siendo igual de pesimistas sobre el futuro. De todas maneras, desde 1990 los ecologistas se han vuelto un poco más circumspectos por lo que se refiere al agotamiento de los minerales. En ese año de 1990, un ecologista famosos, Paul Ehrlich -cuyas afirmaciones son una reserva inagotable (pero no infinita, que es distinto) de previsiones incorrectas para este artículo- mandó un cheque bancario por valor de 570,07 dólares a un economista llamado Julian Simon para pagar una apuesta.

El Dr. Ehrlich alegó después que lo "habían incitado ha hacer una apuesta con simon sobre una cuestión de importancia secundaria para el medio ambiente". En su momento, sin embargo, dijo que cun mucho gusto "aceptaba la sorprendente oferta de Simon antes que otros con ganas de hacer dinero facil aprovechasen la ocasión".

El Dr. Ehrlich escogió cinco minerales: tungsteno, níquel, cobre, cromo y estaño. Los dos apostantes se pusieron de acuerdo en la cantidad de estos metales que se podían comprar con 1.000 dólares en 1980, a continuación decidieron que diez años después volverían a calcular cuánto valdría esa misma cantidad (en dólares de 1980) y que el Dr. Ehrlich pagaría la diferencia si el precio hubiese bajado y el Dr. Simon si hubiese subido. Simon ganó con facilidad; es más, habría ganado incluso si hubiesen ajustado los precios según la inflación, y habría ganado también si el Dr. Ehrlich hubiese escogido cualquier otro mineral: de 35, 33 bajaron de precio durante la década de los 80; las únicas excepciones fueron el zinc y el manganeso.

El Dr. Simon se ofrece a menudo para repetir la apuesta con cualquiera de los profetas de la catástrofe, pero hasta ahora nadie no la ha aceptado.

Otros pesimistas siguen sin darse cuenta de nada. Un libro de texto inglés para el General Certificate of Secondary Education [título del final de la educación secundaria obligatoria], editado en 1983, afirmaba que las reservas de zinc durarian diez años y las de gas natural 30. En 1993, el autor había eliminado con muy buen criterio, toda referencia al zinc (en lugar de explicar porque no se habían agotado, y daba al gas natural 50 años, lo cual dejaba en ridículo su previsión de 10 años antes. Eso sí, seguía sin decir una sola palabra sobre los precios, el concepto de 'reservas', que es engañoso, o las posibilidades de substitución.

Hasta aquí los minerales. Si repasamos las previsiones sobre la producción de alimentos, hemos de constatar un fracaso todavía más estrepitoso. Veamos, por ejemplo, dos citas de los grandes éxitos de ventas publicados por el Dr. Ehrlich en los años 60.

"Los expertos agrícolas indican que se necesitará triplicar la producción mundial de alimentos en los próximos 30 años para que puedan comer adecuadamente los 6.000 o 7.000 millones de habitantes de la Tierra en el año 2000. En teoría, este aumento podría lograrse, pero, en la práctica, cada vez se ve más claro que es completamente imposible. Se ha perdido la batalla para alimentar a la Humanidad. En la década de los 70 habrá hambre en el mundo, centenares de miles de personas morirán de hambre".

El Dr. Ehrlich no estaba solo. El año 1973, Lester Brown del Worldwatch Institute empezó a predecir que pronto la población desbordaría la producción de alimentos, y tdoavía lo predice cada vez suben los precios del trigo. En 1994, después de 21 años de equivocarse, decía: "Después de 40 años de aumentos como nunca antes se habían visto en la producción de alimentos, la producción por persona ha caído inesperadamente de forma brusca". A continuación, llegaron dos cosechas  récord y el precio del trigo bajó a niveles mínimos. A peser de llo, el pesimismo del Sr. Brown sigue impenetrable a los hechos y sus opiniones siguen encontrando la misma buena acogida en los periódicos.

Los datos sobre producción de alimentos son realmente impresionantes para quién solo ha escuchado les opiniones de los catastrofistas. Desde 1961, la población del mundo casi se ha duplicado, pero la producción de alimentos ha aumentado más del doble. Así, la producción de alimentos por persona ha aumentado un 20% desde 1961. Y esta mejora no se limita a los países ricos. Según la FAO, en el Tercer Mundo se consume hoy un 27% más de calorías per cápita que en 1963. El número de muertos por hambre y malnutrición es más bajo que nunca.

En 1980 una comisión de notables redactó un informe para el presidente de EEUU titulado "Global 2000". La influencia del informe fue tal que un productor de la CNN "pasó de ser un periodista objetivo a un campeón" del ecologismo. En "Global 2000" se estimaba que la población crecería más a prisa que la producción global de alimentos, de manera que en el año 2000 los precios de los alimentos habrán subido entre un 35 y un 115%. Hasta ahora el índice mundial de los productos alimentarios ha bajado en un 50%. Es cierto que todavía faltan dos años y que los precios se podrían quintuplicar dando así la razón a "Global 2000". ¿Hay alguien que quiera apostar?

Tal vez el lector considere que el tono de este artículo es bastante implacable. Se podría pensar que estas predicciones pueden haber fallado de manera espectacular, pero que se hacían con buena intención. En el caso que así fuera, los autores citados admitirían de buen grado sus errores, cosa que no hacen. Y, así mismo, no era imposible acertarla en su momento. Hubo gente que en 1970 previó que habría abundancia de alimentos, que en 1975 previó que el petróleo sería barato y que en 1980 predijo que los minerales serían abundantes y baratos. Hoy esta gente -entre ellos Norman Macrae, de este periódico, Julian Simon y Aaron Wildavsky- son menospreciados por la prensa y vilipendiados por el movimiento ecologista. Por tener razón, se los califica de derechistas: es bien cierto que la verdad puede ser una medicina difícil de tragar.

El calentamiento de las cabezas

Mientras tanto, la atención en el campo del ecologismo pasó de los recursos a la contaminación. De pronto, empezaron a verse productos químicos cancerígenos por doquier: en el agua, en los alimentos, en los envases... El pasado verano, Edward Goldsmith dio la culpa de la muerte de su hermano, Sir James, a los productos químicos: todos los cánceres son causados por productos químicos -alegó- y la incidencia del cáncer está aumentando. Pues no. En realidad, el índice de mortalidad debido al cáncer no relacionada con el tabaco en las personas entre 35 y 69 años disminuye continuamente: desde 1950 ha bajado un 15%. El café y el brócoli cultivados orgánicamente están llenos de substancias que en dosis altas son tan cancerígenas como los productos químicos hechos por el hombre y en dosis bajas son igualmente inocuas.

A principios de los años 80, la lluvia ácida se convirtió en el tema favorito del catastrofismo. Se publicaron informes horripilantes sobre el deterioro de los bosques en Alemania, donde se decía que la mitad de los árboles estaban afectados. En 1986, Naciones Unidas informaba que el 23% de todos los árboles de Europa estaban dañados de manera leve o grave por las lluvias ácidas. ¿Y qué pasó? Los bosques se recuperaron. De hecho, durante la década de los 80, la biomasa de los bosques europeos aumentó. Los daños desaparecieron. Los bosques no disminuyeron, al contrario se extendieron.

En los EEUU se produjo también una discrepancia parecida entre percepción y realidad. Los ecologistas se lanzaron a proclamar que los bosques norte-americanos se estaban muriendo debido a la acidificación. "No hay pruebas de una decadencia general o inusitada de los bosques de EEUU o el Canadá a causa de las lluvias ácidas". Esta fue la conclusión de un informe oficial tras 10 años de investigaciones y que costó 700 millones de dólares. Cuando a uno de sus autores se le preguntó si había recibido presiones para dar una visión optimista, contestó que había sido al contrario: "Sí, hubieron presiones políticas... Las lluvias ácidas debían ser una catástrofe ecológica, dijeran lo que dijesen los hechos".

Hoy día, la madre de todos los miedos es el calentamiento del planeta. En este caso, no hay una conclusión definitiva, a pesar que el presidente Clinton diga que sí. Pero, antes de correr a añadirnos al consenso que según él existe, comparemos dos citas. La primera es de 'Newsweek' fechada en 1975: "Los meteorólogos no se ponen de acuerdo sobre las causas y la intensidad de la tendencia al enfriamiento... pero son casi unánimes en que esta tendencia disminuirá la productividad agrícola durante lo que queda de siglo". La segunda es del vicepresidente Al Gore y es de 1992: "Los científicos han llegado ala conclusión, casi por unanimidad, que el calentamiento del planeta es real y que ha llegado el momento de actuar" (las cursivas son nuestras).

Hay muchos otros motivos de alarma para el pesimista recalcitrante a medida que se acerca el fin de siglo. La extinción de los elefantes, la amenaza de la enfermedad de las vacas locas, las epidémias del virus Ébola y los productos químicos que imitan las hormonas son los temas de moda. Estos problemas son de un tipo distinto que los citados anteriormente. Es evidente que la tendencia que siguen no es tranquilizadora, pero se está exagerando.

En 1984, Naciones Unidas decía que el desierto se comía 21 millones de hectáreas de tierra cada año. Esta afirmación no se ha confirmado de ninguna manera. No hay ni ha habido nunca avance del desierto. En 1992, Al Gore afirmaba que había desparecido el 20% de los bosques de la Amazonia y que la deforestación continuaba a un ritmo de 80 millones de hectáreas anuales. Pues bien, las cifras reales en este caso són 9% y 21 millones de hectáreas brutas al año en su peor momento durante los años 80, mientras que hoy ha bajado a 10 millones de hectáreas anuales.

Solo uno de los temores de los últimos 30 años se han hecho recalidad, dando la razón a las previsiones más alarmistas que se hicieron en su momento: los efectos del DDT (un plaguicida) sobre las aves de rapiña, las nútrias y otros depredadores. Todos los otros desastres anunciados por el ecologismo o bien no se han producido o bien han sido muy exagerados. ¿Hemos de creer en los próximos?

Las alarmas ecologistas siguen una pauta tan previsible que podemos describir su evolución. El primer año es el año del científico, que descubre una posible amenaza. El segundo es el del periodista, que la simplifica y exagera. Hasta el tercer año no se apuntan los ecologistas (casi ninguna previsión catastrofista ha sido iniciada por los ecologistas). Éstos polarizan la cuestión: solo hay que estar de acuerdo en que se avecina el fin del mundo y llenarse de santa indignación o ser un lacayo del capital.

El cuarto año es el del burócrata. Se  organiza una conferencia, a la que se mandan funcionarios -en primera clase-, que se convierten en el centro de atención. La discusión pasa de los aspectos científicos a la reglamentación, La cuestión clave es marcar un objetivo simbólico: un 30% de disminución de las emisiones de azufre, la estabilización de los gases de efecto invernadero a nivel de 1990, el sacrificio ritual de 140.000 vacas inglesas totalmente sanas...

En quinto año toca buscar un malo y lanzarse sobre él. Normalmente son los Estados Unidos (el calentamiento del planeta) o el Reino Unido (las lluvias ácidas), pero Rusia (los CFC y el ozono) o el Brasil (la deforestación) también han recibido lo suyo.

El sexto año es el de los escépticos, que dicen que no hay para tanto. Entonces es cuando los ecologistas llegan al paroxismo de su santa indignación. "¿Cómo os atrevéis a acoger posturas marginales?, protestan a los directores de periódicos aquéllos que antes eran una opción marginal. Pero, en este momento, el científico que creó la alarma se encuentra ya entre los escépticos, cosa que es de lo más fastidioso. Roger Revelle, conocido por 'Dr. Invernadero', que infundió en Al Gore su zelo evangélico contra el calentamiento global, escribía poco antes de su muerte en 1991: "La base científica del calentamiento de la atmósfera es demasiado insegura para justificar una actuación drástica en este momento".

El séptimo año toca dar marcha atrás disimuladamente. Con mucha discreción, se llega a un nuevo consenso: las dimensiones del problema no eran tan graves. Por ejemplo, cuando nadie miraba, "la explosión" de la población se convirtió en un máximo de 15.000 millones, que se rebajó después a 12.000 millones y finalmente a menos de 10.000 millones. Eso quiere decir que la población no se duplicará nunca. El calentamiento del planeta por los gases invernadero havía  des er originalmente "incontrolado". Más adelante, se cifraba en 2,5-4 grados por siglo; a continuación, en 1,5-3 grados (según Naciones Unidas). En dos años, los elefantes pasaron de estar en peligro inminente extinción a necesitar anticonceptivos (los hechos no cambiaron en ningún momento, lo que cambió fue la interpretación).

El catastrofismo mata

¿No es mejor exagerar los posibles problemas ecológicos que amenazan al mundo en lugar de quitarles importancia? No necesariamente. Un libro reciente de Melissa Leach y Robin Mearns de la Universidad de Sussex ("The Lie of the Land", publicado por James Currey/Heinemann) explica que los daños que ha provocado el mito de la deforestación y la presión demográfica en algunas zonas del Sahel. Sus habitantes han visto con perplejidad como los occidentales imponían medidas inadecuadas a causa de las ideas preconcebidas de los ecologistas sobre el cambio medioambiental. El mito del agotamiento inminente del gas y el petróleo, junto con la preocupación sobre el calentamiento del planeta, es el responsable de la destrucción de paisajes naturales de Gales o Dinamarca por parques eólicos feos, subvencionados y, como tales, en última instancia destructores de puestos de trabajo. Los libros de texto siembran la desesperación y la culpa (vean "Environmental Education", publicvao por el Institute of Economica Affairs) y no dan esperanzas de ganar la guerra contra el hambre, las enfermedades y la contaminación, creando así más fatalismo que determinación.

Sobre todo, la exageración de la explosión demográfica lleva a una forma de misantropía que se acerca peligrosamente al fascismo. El mencionado Dr. Ehrlich no oculta que cree en la necesidad de la planificación familiar forzada. El otro gurú ecologista, Garret Hardin, ha dicho que "la libertad de procrear es intolerable". Si se cree que la población está descontrolada, hay la tentació de aceptar restricciones graves de la libertat como estas. En cambio, si se cree que la curva se está haciendo plana, se puede tener una actitud más tolerante con el prójimo.

Se puede estar a favor del medio ambiente sin ser pesimista. En el movimiento ecologista deben caber los que piensan que la tecnología y la libertad económica darán lugar a un mundo más limpio y aligerarán la presión sobre las especies en peligro. Pero, en este momento está claro que los optimistas no son bienvenidos al movimiento ecologista, El Dr. Ehrlich se complace en decir que el crecimiento económico es como el crecimiento de la célula cancerosa convertido en dogma, y no es el único: Sir Crispin Tickell dice que la economía "más que deprimente es estúpida".

Los ecologistas acusan rápidamente a sus opositores de defender intereses creados. Pero sus propios ingresos, su promoción profesional, su fama y su existencia pueden depender de dar apoyo a las versiones más alarmantes de cada problema ambiental. H.L Mencken-decía que "la finalidad de la política es mantener a la población alarmada-y, por lo tanto, clamando por ser salvada- amenazándola con una serie inacabable de fantasmas, todos imaginarios". Por lo menos, las previsiones de Mencken parece que han sido acertadas.



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20 años después del artículo de 'The Economist', Matt Ridley recoge y amplía hasta 27 las predicciones catastróficas fallidas


La explosión demográfica sería imparable

La hambruna mundial sería inevitable

El rendimiento de los cultivos caería

Una epidemia de cáncer causado por los pesticidas reduciría la vida útil

El desierto avanzaría a un ritmo de dos millas al año

Las selvas desaparecerían

La lluvia ácida destruiría los bosques

Los derrames de petróleo empeorarían

El petróleo y el gas se agotarian,
así como el cobre, el zinc, el cromo y muchos otros recursos naturales

Los Grandes Lagos morirían

Docenas de especies de aves y mamíferos se extinguiría cada año

Una nueva edad de hielo comenzaría

El número de espermatozoides disminuiría

La enfermedad de las vacas locas mataría a cientos de miles de personas

Las malas hierbas genéticamente modificadas devastarían los ecosistemas

La nanotecnología provocaría disturbios

Las computadoras se bloquearían en los albores del nuevo milenio, colapsando la civilización

El agujero en la capa de ozono podría causar ceguera y cáncer a gran escala

La malaria empeoraría debido a la subida de las temperaturas; no lo hizo.

La nieve se convertiría en una cosa del pasado; sin embargo, la cubierta de nieve del hemisferio norte no muestra ninguna tendencia a desaparecer

Los huracanes/ciclones empeorarían; no lo han hecho.

Las sequías empeorarían; no lo han hecho

El hielo del Ártico habría desaparecido para el año 2013; no ha sido así.

El retroceso de los glaciares se aceleraría; sin embargo, más de la mitad del retroceso de los glaciares ocurrió antes de 1950.

El aumento del nivel del mar se aceleraría; y no ha pasado

La Corriente del Golfo podría fallar, pero sólo ocurrió en la película 'El día después'




Ridley lo dijo el 17 de octubre de 2016, fecha en la que logró participar, pese a las presiones en contra de los alarmistas climáticos, en la conferencia anual de la Global Warming Policy Foundation en la Royal Society de Londres. Allí, Ridley formuló esta pregunta: ¿Por qué creo que el riesgo del calentamiento global está siendo exagerado?' Y respondió así:

1. Todas las predicciones ambientales catastrofistas son siempre exageradas.

2. Los modelos han estado consistentemente equivocados durante más de treinta años.

3. La mejor evidencia indica que la sensibilidad climática es relativamente baja.

4. El “establishment” de la ciencia del clima tiene un interés particular en la alarma.




José Ramón Ferrandis | EXPANSIÓN




1. El dióxido de carbono (CO2) es solo uno de los gases de efecto invernadero. Los demás [metano (CH4), óxido nitroso (NO2), hidrofluorocarbonados, perfluorocarbonos, hexafluoruro de azufre (SF6) y vapor de agua] no se mencionan habitualmente, cuando muchos de ellos tienen una capacidad potencial muy superior para elevar la temperatura.

2. El efecto invernadero contribuye al calentamiento con 153 W/m². De estos, 150 W corresponden al vapor de agua, 3 W al de CO2, metano y otros gases. Y recordemos que solo parte del CO2 es antropogénico. Es un porcentaje mínimo, sí, pero qué se le va a hacer.

3. El dióxido de carbono en la atmósfera procede de diversos orígenes. El antropogénico no es el más abundante, pero sí es el culpable oficial. Y es lógico: intente usted reducir la emisión de CO2 de la descomposición de las plantas, de la respiración de los seres aerobios, de la fotosíntesis de los vegetales (algas incluidas) o de las erupciones volcánicas.

4. El porcentaje de CO2 en la atmósfera es, desde hace unos meses, de 400 partes por millón: 400 ppm, en la jerga. Un 0,04% del total. Suena poco porque es poco. Le dirán que es un gran calentador, pero no le dirán que el vapor de agua, existente en porcentajes mucho mayores, lo es en mucha mayor medida. Y es que al vapor de agua no le pueden echar la culpa, no porque la tenga o la deje de tener sino porque, aun siendo antropogénico en parte, su emisión no se corresponde con los países más ricos del mundo, a los que hay que culpar sí o sí. (Tampoco el mayor emisor de CO2 es el país más rico del mundo; luego lo veremos).

5. ¿Es mucho eso? Durante el siglo XX, la concentración de CO2 en el aire ha pasado de 0,03% a 0,04%: un incremento de 0,007%. Con todo, esas 400 ppm son uno de los porcentajes más bajos de la historia del mundo, pero qué más da. Es el culpable oficial, ya digo.

6. Bien, vale, pero si la atmósfera se calienta, habrá que hacer algo, ¿no?

7. Pues no, no se calienta. En los últimos casi 19 años, no se ha calentado.

8. Los registros de temperatura desde 1901 (Siglo XX) son erráticos. La temperatura subió entre 1914 y 1944. Entre 1944 y 1978 el planeta se enfrió, a pesar de las guerras y el desarrollo, pero volvió a templarse entre 1978 y 1998. No ha habido calentamiento alguno entre 1998 y 2016. Todo ello, en paralelo con un notable incremento del CO2. Ninguno de los sabios mencionados sabe explicar por qué ante un crecimiento matemático del CO2 en la atmósfera las variaciones de temperatura no se corresponden de manera igualmente lineal, sino que se comportan erráticamente. A eso llaman "la pausa", pero su génesis es un arcano. Vamos, que no saben.

9. En el siglo XX, la temperatura se ha incrementado en 0,6 °C en medición de superficie.

10. Antes, entre los siglos XV a XIX, se produjo una llamada "pequeña edad de hielo". El brusco descenso de las temperaturas comenzó en 1350, con dos valles en ese siglo XIV y en el XIX (hasta 1850).

11. Antes, en la Baja Edad Media (VI a XIV), se produjo un claro calentamiento.

12. Todo esto no refleja más que un hecho bien constatado: el clima cambia constantemente. El concepto de cambio climático no tiene el significado que se le quiere dar. Para quienes distorsionan el concepto, el cambio climático sería un fenómeno nuevo, antropogénico y letal. Pero va a ser que no.

13. Y si la Tierra (la atmósfera de la Tierra) no se calienta, ¿qué será de los desastres que los neomalthusianos de siempre nos auguran van a acontecer si los humanos (del resto, ni caso) no dejamos de emitir CO2? La lista es larga, pero intentaré abreviarla.

14. El calor es aproximadamente el mismo. Lejos de darse el habitual catálogo de amenazas, los glaciares crecen en Noruega, Nueva Zelanda y Estados Unidos. El hielo interior en Groenlandia aumenta. Los icebergs se desgajan desde siempre. Las nieves del Kilimanjaro se funden desde hace 100 años...

15. Los polos no se funden. El Ártico no se derrite. La Antártida no pierde la capa de hielo sobre el continente y además, se enfría más aún de lo habitual.

16. El nivel del mar no se elevará, de aquí a 2100, n metros (siendo n igual a casi cualquier número que se le ocurra al agorero de turno); no se elevará 200 pies, como dijo Meredith Vieira (NBC) en 2009, ni 20 pies, como aseguró Al Gore (ese premio Nobel), ni siquiera 2,5 pies, como afirmaba el IV IPCC en 2007. [Otro día hablaremos del IPCC, por Intergovernmental Panel on Climate Change, ese (otro) engendro de las Naciones Unidas]. El nivel del mar ha dejado de crecer desde 2010 y de hecho, empieza a decrecer.

17. Si a alguien preocupa que los ecosistemas sufran por el calor, que no se preocupe. Las abejas perecen por la varroasis, un ácaro parásito, pero no por el calor. Es una pandemia datada desde el siglo XIV. Los osos polares han duplicado su población. Los restantes osos hibernan como siempre. Las marmotas duermen como... marmotas. Y obviamente, ninguna de estas extrapolaciones se manifestó durante el Óptimo Climático Medieval, cuando ya había abejas, osos blancos , osos pardos... y marmotas.

18. El clima no es cada vez más tempestuoso. Lejos de aumentar el número y la fuerza de tornados y tifones/huracanes, la frecuencia de ciclones tropicales no ha cambiado desde 1989 y su potencia no hace sino disminuir.

19. Se decía que el (entonces llamado) calentamiento global produciría tanto sequías como lluvias torrenciales (y posteriores inundaciones) en distintas zonas del mundo. Sin embargo, desde 1895 no ha habido sequías severas, salvo las de los años 30 del siglo XX. No se ha verificado mayor incidencia de inundaciones. No hay más lluvia global registrada. No hay nada de eso que nos anunciaban.

20. "No hay certeza científica sobre la posibilidad y la cronología de un cambio climático abrupto y catastrófico", dijo incluso la propia Margaret Chang, directora general de la OMS, en 2008. La malaria no depende del calor sino del mosquito anofeles, vector del parásito plasmodium. No hay más malaria, y si no hay menos es porque la EPA y la propia OMS se empeñaron en prohibir el dicloro difenil tricloroetano (DDT), que rompía el ciclo reproductor del mosquito portador. Cosas que pasan.

21. Las islas no se hunden en el mar, las playas siguen ahí, los corales gozan de buena salud.



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Judith Curry



Antón Uriarte
El anhídrido carbónico (CO2) es un gas consustancial de la atmósfera de nuestro planeta y forma parte de ella desde hace miles de millones de años. El CO2 es también un gas esencial en la aparición y el desarrollo de la vida vegetal y, en general, de toda la vida orgánica terrestre.



'Una conjetura inverosímil respaldada por evidencia falsa y repetida incesantemente se ha convertido en "conocimiento" políticamente correcto y se utiliza para promover el vuelco de la civilización industrial' 



dissabte, 16 de març del 2019

No hay oleada de terrorismo islamófobo: 66 muertos en cinco años frente a los 867 en solo tres años por yihadistas islámicos




Tras los brutales ataques a dos mezquitas en Nueva Zelanda que han provocado la muerte a 49 personas, el 'sultán' de Turquía, Recep Tayyib Erdogan, ha denunciado una oleada de terrorismo islamófobo que se expande como un 'cáncer' en las sociedades occidentales. Afortunadamente, esa oleada solo existe en su imaginación. Los datos son inequívocos: solo dos atentados en los dos últimos años.

1/ El 29 de enero de 2017, en Canadá, un hombre de 27 años abrió fuego contra fieles reunidos para la última oración del día en la mezquita de Quebec. Murieron seis musulmanes y otros 35 resultaron heridos. El atacante, Alexandre Bissonnette, un estudiante que presentaba ideas nacionalistas pero que no estaba afiliado a ningún movimiento, fue detenido. En febrero de 2019, fue condenado a cadena perpetua, sin posibilidad de liberación antes de 40 años. Esta matanza, calificada de "atentado terrorista" por el primer ministro Justin Trudeau, era hasta ahora el peor ataque contra un lugar de culto musulmán en Occidente.

2/ El 19 de junio de 2017, en Reino Unido, un galés de 48 años arrolló con una camioneta a un grupo de fieles que salían de la oración nocturna del Ramadán, cerca de la mezquita de Finsbury Park, en el nordeste de Londres. Balance: un muerto y 12 heridos. El autor, Darren Osborne, empujado por un odio personal contra los musulmanes y que se radicalizó en las semanas precedentes al ataque, fue condenado a cadena perpetua en febrero de 2018.

El gran ataque de la extrema derecha fascista o neonazi no fue, sin embargo, contra musulmanes sino contra jóvenes de izquierda en Noruega. El 22 de julio de 2011, Anders Behring Breivik, de 32 años, cometió una doble matanza que dejó 77 muertos. Mató a ocho personas al hacer estallar una bomba de 950 kilos en Oslo, cerca de la sede del gobierno, y abatió a otras 69, en la pequeña isla de Utoya, a unos 40 km de la capital, donde jóvenes del Partido Laborista celebraban un campamento de verano. Breivik disparó durante más de una hora contra más de 600 participantes. La mayoría de sus víctimas fueron adolescentes.

Entre 2013-2017, 66 personas murieron por ataques de la extrema derecha en EEUU y Europa occidental. El grueso de 17 fallecimientos se concentraron en el año 2017. Sin embargo, esos ataques derechistas, pese a su leve aumento en los últimos cinco años, palidecen ante la intensidad de los atentados cometidos por el terrorismo islamista. Los datos son elocuentes:

Atentado contra Charlie Hebdo en 2015: murieron 12 personas y 11 resultaron heridas. Otras cinco personas murieron y once resultaron heridas en tiroteos relacionados posteriormente en la región de la Isla de Francia más toma de rehenes y secuestros durante los dos días siguientes..

Atentados en Copenhague en 2015 entre el 14 y el 15 de febrero: 5 muertos.

Atentado en  Susa, Túnez, junio de 2015: un hombre, que fue abatido más tarde por las fuerzas de seguridad, abrió fuego con un Kalashnikov en la playa de un hotel de lujo, matando a 38 personas, en su mayoría turistas europeos.​

Atentado en el Vuelo 9268 de Kogalymavia de octubre de 2015: 217 pasajeros y siete tripulantes murieron tras  estrellarse 23 minutos después de despegar de la península del Sinaí, Egipto, por un artefacto explosivo que había a bordo.

Atentados en Beirut, noviembre de 2015: un día antes de los atentados en París, dos terroristas suicidas detonaron bombas en el distrito Bourj el-Barajneh, un barrio del sur de la ciudad de Beirut (Líbano), habitado mayoritariamente por musulmanes chiíes. Los informes sobre el número de víctimas varía entre 37​ y 43. El Estado Islámico reivindicó los ataques.

Atentados en París, noviembre de 2015: 130 muertos, en su mayoría franceses. El presidente François Hollande declaró el 14 de noviembre que los ataques fueron organizados desde el extranjero “por Daesh con colaboración interna.

Atentados en Bruselas, marzo de 2016: El Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de los ataques al aeropuerto de Bruselas y la estación de metro de Maalbeek, en donde resultaron 35 muertos y 267 heridos.​

Masacre en la discoteca Pulse de Orlando, junio de 2016: al menos 50 personas perdieron la vida en el tiroteo. El autor del atentado, Omar Mir Seddique Mateen, juró lealtad al Estado Islámico justo antes del ataque y el Estado Islámico asumió su autoría. El atentado en Pulse es el ataque con mayor número de muertos en los Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Atentado en el Aeropuerto Internacional Atatürk, junio de 2016: murieron 44 personas, incluyendo a los tres terroristas suicidas, 239 personas resultaron heridas.

Atentado en Niza, julio de 2016: un hombre embistió con un camión y disparó a una manifestación de personas que conmemoraban el Día Nacional de Francia causando 84 muertos y 202 heridos. El atacante fue Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un tunecino de 31 años. El Estado Islámico asumió la responsabilidad del atentado.​

Atentado en Kabul, julio de 2016: un doble atentado provoca la muerte de al menos 80 personas y más de 260 heridos.

Atentado en Berlín, diciembre de 2016: un atropello masivo en plena Breitscheidplatz durante un mercadillo navideño mató a 11 personas e hirió a otras 56.

Atentado en Estambul, enero de 2017: un tiroteo en una discoteca deja al menos 39 muertos y 70 heridos.

Atentado en Londres, marzo de 2017:  6 muertos incluyendo el atacante y 40 herido scerca al parlamento británico.

Atentado en San Petersburgo, abril de 2017: ataque terrorista en el ferrocarril metropolitano. 16 muertos y 64 heridos.

Atentado en Estocolmo, abril de 2017: un camión atropelló a 13 personas y se estrelló contra un edificio. El atentado dejó un saldo de 3 muertos y 10 heridos.

Atentado en Mánchester, mayo de 2017: dos explosiones en el Manchester Arena, junto a la estación del metro Estación Victoria, mientras se presentaba la artista Ariana Grande, que logró escapar con vida. 22 muertos, más de 60 heridos y algunos desaparecidos, muchos de ellos menores de edad.

Atentado en Londres, junio de 2017: atentado en el puente de Londres y en Borough Market cuando tres terroristas atropellaron a varios transeúntes por el puente y bajaron del vehículo para apuñalar a otras personas en una concurrida zona de restaurantes. 8 muertos, entre ellos el español Ignacio Echeverría.

Atentados en Cataluña, agosto de 2017: una furgoneta embistió a varias personas. en las Ramblas de Barcelona. Un centenar de heridos y 16 personas muertas fue el saldo del ataque. Esa misma noche, los Mossos consiguieron frustrar un nuevo intento de atentado en Cambrils (Tarragona), abatiendo a los terroristas​ en otro intento de atropello que dejó un muerto más.

Atentados en Edmonton, septiembre de 2017: 1 muerto

Ataque en Marsella, octubre de 2017: un hombre de 30 años atacó a dos mujeres a cuchillo, provocandoles la muerte.

Atentado en Nueva York de 2017: una camioneta atropelló a un grupo de ciclistas y peatones en Lower Manhattan. La camioneta se desplazó un kilómetro y medio, causando la muerte de al menos ocho personas y dejando más de una docena de heridos.

dimecres, 13 de març del 2019

Juicio a los líderes del 'procés' - Día 13/03/2019 - Semana 4





Disfrazar como causalidad una suposición es mentir






Tras el anuncio del fichaje de Soraya Sáenz de Santamaría por el bufete Cuatrecasas la prensa, especialmente de izquierdas, ha corrido a buscar un pretexto -ellos lo llaman siempre contexto- para poder construir estos dos titulares:

'Cuatrecasas fue condenado por ocho delitos fiscales pero evitó la cárcel tras pactar con el fiscal y la Abogacía del Estado que dependía de Santamaría'

'Emilio Cuatrecasas se libró de la cárcel por un pacto con Fiscalía y Abogacía del Estado cuando Sáenz de Santamaría era vicepresidenta'

Una vez leídos los títulos, la información que contienen los artículos al respecto es cero. No aportan ningún dato y mucho menos prueba, testifical o documental, de que la vicepresidenta del Gobierno hubiese influido, mediado o simplemente interesado, en el caso. Ni un mísero e-mail hackeado por uno de esos tantos aprendices de Wikileaks que pululan en los comederos de la izquierda.

Los artículos son un simple relleno para aguantar el titular, en el que empieza y acaba la supuesta noticia. Sus redactores se limitan a tirar de hemeroteca y repetir la historia del caso Cuatrecasas...

[Emilio Cuatrecasas fue acusado en 2011 de ocho delitos tributarios: fraude del IVA y el IRPF del 2006, 2007 y 2008; el impuesto de sociedades del 2006; y el Impuesto sobre el Patrimonio del 2006 y 2007. La suma de este fraude era cercana a los 4 millones de euros y conllevaba una pena de más de 20 años de prisión. En 2015, Cuatrecasas llegó a un acuerdo con la Fiscalía y la Abogacía del Estado para que se redujeran las peticiones de cárcel a sólo tres meses de prisión por cada uno de los ocho delitos fiscales. La condena se quedó finalmente en 24 meses de cárcel, justo al límite para evitar la prisión cuando no se tienen antecedentes penales].

...y a vender como exclusiva -en el caso de elplural.com- el texto del acuerdo, que no es otra cosa que el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía interesando la apertura de Juicio Oral.

¿Qué relación tiene Soraya con éste caso? Pues ser en esas fechas la vicepresidenta del Gobierno y haber fichado ahora, ya fuera del mismo tras la moción de censura, por ese famoso bufete de abogados.

La ética periodística -si es que eso existe todavía- no permite disfrazar de causalidad lo que es una sospecha para inducir al lector a entender como un hecho lo que no es más que una suposición. Es posible pensar que Soraya podía haber intervenido en el asunto. No solo posible, sino probable e incluso inevitable pensarlo. Pero si esa sospecha de intervención, legal o moralmente indebida, no se puede acreditar, no hay noticia. Y su publicación es falaz. O sea, una mentira. O, como la llaman ahora, una fake news.



diumenge, 10 de març del 2019

La existencia de los juzgados de violencia sobre la mujer supone una vulneración del derecho a un juez imparcial




Es muy difícil para un hombre víctima de violencia en la pareja presentarse a un policía. Ese es uno de los motivos por el que la violencia cometida contra hombres no es denunciada en proporciones similares a la violencia ejercida contra las mujeres. Y además, todas las políticas seguidas en España están orientadas a las víctimas de violencia de género. Algo que no sucede en otros países del mundo. No existen leyes basadas en el concepto violencia de género en otros países.

¿Somos una excepción?

Total. En Europa sí.

¿Cuáles son los defectos de la LIVG?

Para mí el más grave es la existencia de los juzgados de violencia sobre la mujer. Eso no existe en ningún otro país de Europa. La existencia de estos órganos supone una vulneración del derecho a un juez imparcial, un derecho fundamental que está en la Convención Europea de Derechos Humanos. Las críticas a la inconstitucionalidad de la LIVG se han centrado en que las penas, que se prevén más graves para los hombres que pegan a sus mujeres que al revés (y eso desde algunas perspectivas podría justificarse por los efectos más graves que padecen las mujeres en comparación con los hombres). Sin embargo, lo que no tiene ninguna vía de justificación posible de acuerdo con la Constitución y con la Convención es que un episodio de violencia en el que mujer y hombre puedan haber ejercido violencia mutuamente, tenga que juzgarlo resolverlo un juez que se denomina juez de violencia sobre la mujer. Ya de entrada, en su propia denominación, le falta el requisito de la necesaria imparcialidad. Es inconstitucional.

Pero la LIVG fue declarada constitucional por el Tribunal...

Sí, pero los recursos de inconstitucionalidad pusieron el acento en la diferencia de penas, y ahí el Constitucional dio diversos argumentos. Y uno de ellos se basa en una falacia, al asumir que dado que de modo abrumadoramente predominante la violencia se ejerce por los hombres contras las mujeres, y no al revés, el legislador no incurre en inconstitucionalidad. Pero esa creencia, por mucho que la exprese un tribunal constitucional, contradice los hallazgos de la investigación empírica.

Leer la entrevista íntegra, aquí





dijous, 7 de març del 2019

Castellví evidencia la rebelión de Puigdemont y Junqueras




Para los 12 políticos catalanes juzgados por querer forzar la independencia de Cataluña ilegalmente, hoy ha sido un día nefasto. El testimonio del Comisario General de Información de los Mossos, Manuel Castellví, ha evidenciado que Puigdemont y Junqueras asumieron de facto la rebelión al ignorar las advertencias de la dirección del cuerpo policial catalán de que podría haber violencia si no se desconvocaba el referéndum.




Juicio a los líderes del 'procés' - Día 7/03/2019 - Semana 4


Testifical de Sebastián Trapote (ex jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía en Cataluña), Ángel Gozalo (jefe de la Guardia Civil en Cataluña), Manuel Castellví (jefe de la Comisaría General de Información de los Mossos) y Emilio Quevedo (máximo responsable de la Comisaría General Técnica de Planificación de la Seguridad de los Mossos)




dimecres, 6 de març del 2019

Crónica de una Constitución consensuada


Con la muerte de José Pedro Pérez-Llorca, ya sólo quedan con vida dos de los siete ponentes de la Constitución: Miguel Herrero de Miñón y Miquel Roca Junyent



Juicio a los líderes del 'procés' - Día 6/03/2019 - Semana 4


Testifica Montserrat del Toro, la secretaria judicial del 20-S que salió por la azotea de la Consejería de Economía tras el registro judicial




dimecres, 27 de febrer del 2019

Su democracia no es otra que la tiranía de la mayoría





Jordi Cuixart ha dejado clara la concepción que el independentismo catalán tiene de la democracia. Una concepción que no es la que nació en la Gran Bretaña del siglo XVII y que conocemos como democracia liberal o representativa, sino un sucedáneo que se ha dado en llamar democracia iliberal.

En los dos últimos siglos y a la par con las nuevas ideologías políticas de turno, han ido surgiendo diversas concepciones de democracia opuestas a la liberal (democracia popular, democracia corporativa, democracia orgánica, democracia directa, democracia participativa, democracia bolivariana...). La diferencia entre la una y las otras es que éstas consagran la tiranía de la mayoría y aquélla, no.

La piedra angular de la democracia liberal es la estricta limitación del poder político. Las Constituciones -escritas o no- nacieron para limitar el poder de la mayoría. Para ello, establecieron los fundamentos de lo que se llama Estado de Derecho: división de poderes, inviolabilidad de derechos y libertades individuales, respeto a las minorías, imperio de la ley y rendición de cuentas.

El voto, que no es otra cosa que la expresión incruenta de un acto de imposición política, está por ello sujeto a la ley y limitado a la rendición de cuentas de los gobernantes electos. El voto popular solo decide qué personas han de gobernar. El cómo deben gobernar lo decide la Ley y la Constitución.

Saltarse eso no es situarse fuera sino enfrente de la única democracia realmente existente para destruirla.


Juicio a los líderes del 'procés' - Día 27/02/2019 - Semana 3





dimarts, 26 de febrer del 2019

Juicio a los líderes del 'procés' - Día 26/02/2019 - Semana 3





Intrusismo e irregularidades en los equipos psicosociales de los juzgados andaluces que tramitan violencia de género, custodias en divorcios y tutela de menores


Los medios, que han decidido que Vox es el nuevo enemigo fascista a batir, como antes lo fue el PP, han difundido amplia y sesgadamente que la petición de listas de personal público solicitada por el ex juez y diputado andaluz, Francisco Serrano, tiene como única finalidad confeccionar una lista negra de funcionarios y empleados públicos a purgar por animadversión ideológica.

Sin embargo, Serrano explica en un hilo en Twitter las razones de esa petición y publica dos denuncias realizada por el Consejo General del Colegios Oficiales de Psicólogos ante el Ministerio de Justicia en noviembre de 2011, en las que se quejan de la elaboración de un Protocolo de evaluación sobre "violencia de género" sin la participación de psicólogos. A la segunda denuncia se sumó la Sociedad Española de Psicología Jurídica y Forense.

En esas denuncias se dice que los equipos psicosociales de los juzgados que tramitan violencia de género, custodias en divorcios y tutela de menores, son equipos sin un marco legal específico desde 1983 y en los que trabaja personal sin la titulación suficiente. Existe intrusismo y decisiones que sorprenden, como la adjudicación del servicio de peritaciones judicialesa a dos sociedades privadas de tasaciones inmobiliarias.

Así lo cuenta en Twitter:



Así lo denunció el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos ante el Mº de Justicia el 14 de noviembre de 2011.
Por eso pedimos el listado de profesionales desde 2012, para comprobar si las irregularidades denunciadas por el CGCOP se han corregido, que no. 4/11 👇
Al siguiente día, el Consejo Gral de Colegios Oficiales de Psicólogos vuelve a denunciar ante el Mº de Justicia conjuntamente con la Sociedad Española de Psicología Jurídica y Forense. Denuncian intrusismo, injerencias e irregularidades en las valoraciones de viogen. 5/11 👇
El RD 2490/1998 regula la especialidad de Psicólogo Especialista en Psicología Clinica debiendo pasar el PIR (equivalente al MIR médico) para trabajar en la Administracion. Se crearon unas vías transitorias para dar el título a 7.500 psicólogos, que ni pasaron por el PIR. 6/11 👇
De hecho el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº2 de Málaga, ha condenado a hombres como maltratadores con informes de una psicóloga adscrita al juzgado, solicitante del titulo de la Especialidad pero sin poseerlo, a pesar de advertirsele a la jueza dicha ilegalidad. 7/11 👇
Y aparecen TAXO y TINSA, porque la Junta de Andalucía otorgó a estas sociedades privadas de tasaciones inmobilliarias, por 636.327 euros ...el servicio de peritaciones judiciales!!
En materias tan sensibles como viogen, custodias y tutela de menores!! 8/11 👇
Dictamenes psicosociales en juzgados por personal de empresas de tasaciones inmobiliarias!! En custodia de menores y declaraciones de desamparos!!
Nos lo denuncian las propias madres de menores tutelados irregularmente por la Junta: son informes ideológicos y falseados. 9/11 👇
Pero además hay casos en los que se exige a los afectados desde el juzgado hasta 1.000 euros por esas periciales!!! Los jueces ante las protestas no entienden nada, pero como necesitan los equipos psicosociales, lo explican como pueden: mal. 10/11 👇
Por tanto necesitamos los datos para investigar estas graves irregularidades, porque los demas partidos no están por la labor.
Hay inocentes condenados y menores y sus famillias destrozados.
Hay corrupción y la quieren seguir tapando.
NO LO PERMITIREMOS aunque nos insulten. 11/11


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divendres, 22 de febrer del 2019

Jussie Smollett, actor en la serie Empire de HBO, simuló una agresión racista y homófoba para acusar a seguidores de Trump


Sobre esta tema, poca o ninguna información habrán encontrado en nuestros medios, y menos aún en los Telediarios de Rosa María Mateo y los que sí se han hecho eco, lo han publicado con la discreción debida.

                                                     
Es por ello que les remito a este hilo de @Monolocus 
y les evito la angustia de leerlo en la 'prensa de calidad'






29 de enero de 2019: Jussie Smollett, actor en la serie Empire de HBO, denuncia una agresión homófoba y racista contra su persona.


Declara Smollett que había salido a las 2:00 a.m. a por algo de cenar, y ya de camino a casa dos varones blancos con gorras de la campaña de Trump le reconocieron: "¡Eh, ¿tú no eres ese negro marica de Empire?"
Siempre según declaración de Smollett, acto seguido los dos tipos se abalanzan sobre él y se inicia un intercambio de golpes en el que él lleva la peor parte. Cuando se dan a la fuga, el actor se da cuenta de que le han puesto una soga al cuello y de que le han echado lejía.
Hay que explicar que la soga forma parte de la imaginería racista del KKK, así como la lejía, que serviría para "blanquear". hasta aquí, parece obvio que es un ataque racista en toda regla. Y perpetrado por dos seguidores de Trump.
La noticia corre como la pólvora. los medios se vuelcan en la noticia sin ahorrar en detalles. El propio actor da una emotiva entrevista en la cadena ABC contando todo, desde la descripción de los agresores hasta sus conclusiones sobre Trump, etc...
Ni qué decir tiene, la historia hace las delicias del progresismo estadounidense. La policía de Chicago anuncia investigación sobre posible delito de odio, y las redes sociales se inundan de comentarios en apoyo al actor progresista, negro y gay.
"Otro puto día en América", dice el muy progresista productor de la serie Empire. Un senador demócrata aprovecha para promocionar en redes su "ley antilinchamientos" en proceso. Perfecta sincronización, teniendo en cuenta que no se han registrado linchamientos desde los años 60.
Otros políticos, demócratas y no demócratas, como Kamala Harris o Nancy Pelosi, condenan la agresión. Cantantes, actores de Hollywood y en general el ala progresista del famoseo (o sea casi todos) se adscriben a la teoría del linchamiento.
Sin embargo, hubo un par de tipos que no se adscribieron a dicha teoría: los detectives que investigaban el caso.
Los detectives trabajan haciéndose preguntas. Por ejemplo: ¿qué hace una estrella de la televisión saliendo a por hamburguesas a las dos de la mañana en una de las noches más frías de la historia?¿Cómo sabes que son blancos si estaban encapuchados y según tú no se veía bien?
"Por suerte", respondió el actor, "en esa calle hay una cámara de seguridad. Pueden comprobar mi versión cuando quieran". Efectivamente, había una cámara de control de tráfico contenida en una burbuja protectora. Lo que el actor no sabía es que la cámara miraba en otra dirección.
Lo que la cámara grabó minutos antes de los hechos fue a dos tipos de raza negra llevando algo en las manos. Se van fuera de plano. Luego llega el actor, que también se pierde fuera de plano para reaparecer algo después llevando aún la bolsa de hamburguesas.
Los policías amplían la imagen y obtienen los rasgos de uno de los sospechosos. Luego preguntan al actor si esos son los agresores, a lo que el actor responde rotundamente: SON ELLOS. Sin saber que la policía sabe que al menos uno de ellos es negro.
Los detectives empiezan a comparar el rostro del sospechoso con personas cercanas al actor, que hayan trabajado con él, que vivan cerca de él, etc... Y encuentran a alguien: un secundario que había trabajado en un par de capítulos de la misma serie en la que trabaja Smollett.
La policía se pone en contacto con el sospechoso. No necesitan presionarle mucho para que cante de plano. Al parecer, Smollett le habría contratado por unos miles de dólares para simular el ataque. Los detectives averiguan incluso dónde fue adquirido el atrezzo: gorras, lejía...
Nada de esto lo sabe aún Smollett, que va de entrevista en entrevista reforzando la historia y añadiendo detalles, como que "los agresores también recibieron, y por eso huyeron", e incluso que en el momento de los hechos, el actor hablaba por teléfono con su representante.
Cuando los detectives, que están al tanto de lo que dice el actor en redes y medios, piden a Smollett su teléfono para verificar ese detalle, Smollett se niega a entregarlo.
Finalmente, trasciende a los medios que los "sospechosos" han dejado de serlo y son liberados con cargos. Ambos son de raza negra, hermanos, y conocidos de Smollett. 24 horas después, Smollett es ya el principal sospechoso de su propio ataque.
La histeria antiTrump es tan delirante que necesita fabricar sus propios terrores. Un actor a punto de lanzar su prometedora carrera acaba de tirarla a la basura haciendo un monumental ridículo porque nada le era suficiente: necesitaba ser LA VÍCTIMA NÚMERO UNO.
Por supuesto, Smollett estaba convencido de que su plan tendría éxito porque había entendido perfectamente la dinámica de los medios de comunicación: comprar todo aquello que se ajuste a su relato. Un relato que se nutre de fraudes.
El fraude de Smollett era bastante obvio. La soga, la lejía, el negro marica, las gorras de Trump... era perfecto. Él sabía que ningún periodista pondría el más mínimo "pero" a la historia.
Su error fue precisamente ese, pensar que la narrativa de los medios lo es todo. Pero para los detectives la narrativa de los medios no es nada. Ellos se hicieron preguntas, y no encontraron respuestas satisfactorias.
Este caso también fue sonado. Iglesia vandalizada con la pintada "HEIL TRUMP", esvásticas y frases anti-gays. El vándalo resultó ser el organista gay de la parroquia.

Una iglesia negra ardió en Mississippi junto a una pintada que decía "Vote Trump" durante la campaña electoral. Os presento al autor del crimen, Andrew McClinton. miembro de la iglesia.
2016: El Nassau Community College de Long Island amanece decorado con esvásticas, pintadas antisemitas y triples K. La comunidad apunta a los alumnos pro-Trump. La policía averiguó la verdadera autoría: os presento a Jasskirat Saini.
También en 2016. Yasmin Seweid, 18 años, denunció haber sido atacada y humillada por tres jóvenes al grito de "Trump, Trump, Trump". Acosada por sus propias mentiras, terminó reconociendo habérselo inventado.
2017. Estudiantes negros de un college de Minnesotta reciben notas amenazadoras. La autora, Samantha Wells, estudiante de color, acabó confesando. Era la destinataria de una de las notas. Lo hizo para "poner el foco en la desigualdad".
Ah, la delirante sensación de impunidad. Por lo visto, Smollett cambió su versión. En un principio se los encontró de frente, con lo que los detectives tenían que asumir que los agresores siempre llevaban encima una soga y lejía por si les hacía falta.

Y luego habría cambiado la versión a "me estaban siguiendo". Lo cual no casa con las grabaciones, que señalan a los "agresores" en las cercanías media hora ANTES del suceso. Aparte de los muchos grados bajo cero de esa madrugada.

Siempre según supuestas filtraciones, ojo.
El asunto de las cámaras de tráfico no es oficial. Lo que es seguro es que los supuestos agresores han confesado, y que Smollett es ahora el principal sospechoso de inducir su propia agresión racista y homófoba falsa. ¿Quién lo habría imaginado?
Y por cierto: todos los delitos de este hilo causaron culpa y terror (es más, fueron cometidos precisamente para eso, para causar culpa y terror) en sus comunidades. Son crímenes de odio que quedaron impunes o con cargos menores por no ser cometidos por el culpable correcto.