dissabte, 21 de gener del 2017

Derrotada y deprimida la corrección política, los deplorables han alcanzado sus primeros objetivos



En su discurso de toma de posesión como 45 presidente de los EEUU, Donald Trump dijo lo que había dicho durante la campaña electoral y lo que sus seguidores querían escuchar. Pero lo dijo mucho mejor, sin su caótica oratoria habitual. Se erigió como presidente indiscutible de los trabajadores, de las clases medias venidas a menos, de los pobres y de los deplorables. Tanto, que hubo momentos en que me pareció estar escuchando a Fidel Castro o a su caricatura celtibérica, Pablo Iglesias.

Sin embargo, a pesar de sus llamadas optimistas a hacer América grande otra vez, su discurso me pareció más nostálgico que esperanzado. Más que andar por nuevos caminos hacia un futuro brillante pero imprevisible, Trump desandaba el viejo camino para regresar a un pasado que ve esplendoroso y seguro. A un pasado que siempre parece mejor, aunque pocas veces lo haya sido.

Esa vuelta al pasado, ese supuesto regreso a la medicina del útero materno protector, puede ser peor que la supuesta enfermedad de la globalización. Pero para avanzar en la historia algunas veces es necesario dar un paso atrás. ¿Será este el caso? No tardaremos en saberlo. Y puede que las noticias no sean buenas. Como pasó con Berlusconi.

De momento, sin embargo, sí hay una cosa positiva: el fin institucional de la corrección política. O dicho de otra manera: el principio del fin de '30 años de imposición de cuestiones convertidas en moral para hacerlas indiscutibles'. Eso se acabó. Derrotada y deprimida la corrección política, los deplorables han empezado a alcanzar sus primeros objetivos.



EL DÍA DE LA BESTIA
Rafael L. Bardají
La CNN alucinaba con la posibilidad de que Donald J. Trump fuese asesinado durante la ceremonia de inauguración de su mandato, seguramente porque sus redactores viven más las fantasías de series como Superviviente Designado que la realidad del pueblo americano. Gracias a Dios no ha sucedido nada alarmante durante la ceremonia y Trump es ya el 45 presidente de los Estados Unidos. A tenor de la cara de la exprimera dama, Michele Obama, parecería que el día de la Bestia acaba de llegar. Puede que no estuviera tan equivocada.

En realidad, el día ha llegado para la Bestia, pero la Bestia no es Donald Trump, sino Barak Hussein Obama, un presidente que no sólo ha dejado a Norteamérica peor de cuando entró en la Casa Blanca, sino que ha llevado al mundo a un estado de violencia y peligro no visto en décadas. Su legado no será recordado y sus años de división política y racial, de abandono de sus aliados, de renuncias a los intereses de América y de concesiones a sus enemigos sólo pasarán a los anales negros de la Historia.

El presidente Trump ha prometido que hoy comienza una nueva era. En su discurso de inauguración ha dejado meridianamente claro que desprecia Washington y que odia la forma como el establishment ha gobernado el país hasta ahora, defendiendo sus privilegios a expensas de los ciudadanos. Si, un discurso que puede ser tachado de populista, pero que no deja de ser cierto. La democracia, al fin y al cabo, surgió como el gobierno del pueblo para el pueblo, algo que, en la actualidad, está muy lejos de ser una realidad en América como en Europa. El gran contrato social de la democracia liberal, a saber, creciente prosperidad, paz y seguridad para los ciudadanos, ha dejado de cumplirse. Por la inhabilidad para lidiar con la crisis, por el pacifismo acomplejado de nuestras élites y por la supeditación de los intereses de los nacionales frente a emigrantes.


EL DISCURSO DE LOS DEPLORABLES
Plaza Moyua

America first. Plantea la consabida idea de contemplar todas las acciones y gastos, especialmente las internacionales, pensando en los puestos de trabajo de los americanos. Pero hace un esquema inteligente de política internacional.

Espero (doy por supuesto) que cada nación va a actuar defendiendo sus propios intereses. Pero está en los intereses de todos ir encontrando acuerdos mutuamente beneficiosos. No le vamos a decir a ninguna nación lo que tiene que hacer o cómo tiene que ser. Sí tengo la esperanza que el brillo de nuestro éxito, que lo tendremos, les indique un camino que pueden seguir.

O sea, se acabó la Pacha Mama, la ONU, la gobernanza mundial, y su puta madre en el trampolín de la muerte. Supongo que se entiende que se acabó también lo de andar exportando democracia, estrategia de resultados sobradamente conocidos.

Como en el caso anterior, teóricamente es un discurso contra mi. Yo soy “globalista”. De hecho creo que la globalización no la para ni Trump, ni nadie. ¡Porque es buena! Pero ser buena no implica que va funcionar “como sea”, ni que no tenga problemas. Los tiene. Los vemos. Y no creo que Trump tenga ni idea de cómo arreglarlos, ni sea capaz. Pero alguien tenía que llamar la atención. Por ejemplo, los deplorables tomando Washington.

Luego se aguará. Seguro. Y además, también seguro que es mentira. No va a expulsar a la casta (Trump es medio podemita) para darle el poder a We the people, ni de coña. Ha sido listo buscando un nicho electoral, y lo ha aprovechado. Pero sí puede ser una contra-revolución cultural. Puede, condicional. El Kindergarten tiembla. Y se lo ha merecido. Si Trump si no la caga mucho con las cosas del comer puede ser entretenido. Y después de todo, eso es para lo que se supone que sirven los payasos.

Lo que no hay duda es que se ha rodeado de gente de primera en lo suyo. El discurso tiene toda al pinta de Steve Brannon.


LA DEPRE DEL PROGRE

El Kindergarten está deprimido. Pero no entiende bien por qué. No sabe lo que le pasa. Tengo una teoría que propongo.

Vamos a plantear unas premisas a ver si estamos de acuerdo.

– ¿Estamos de acuerdo en que la política trata de lo discutible — y para eso tenemos parlamentos y debate público antes de tomar las decisiones? Sería totalmente ridículo tener un parlamento y un debate público para discutir lo que no se puede discutir.

– ¿Estamos de acuerdo en que la moral trata de lo que no se puede discutir? No se puede discutir si comer carne humana es mejor o peor para la salud; la moral lo impide. Y no lo hacemos. Un católico creyente no puede discutir la conveniencia del aborto; la moral se lo impide. Y no lo hace. Un kindergarten no puede discutir si el “cambio climático” es mucho o poco, bueno o malo; la moral se lo impide. Y no lo hace. Un “negacionista” lo puede discutir perfectamente; la moral no le dice nada el respecto. Y lo hace con gran entusiasmo. ¿Se entiende la idea?

– ¿Estamos de acuerdo en que el progrerío lleva unos 30 años haciendo moral de la política; consiguiendo que no se puedan discutir los asuntos que se deben discutir?

Yo creo que casi todo el mundo estará de acuerdo con lo anterior. El progre también, en su fuero interno. Pero si se acerca alguno con ganas de discutir le pongo un rosario de ejemplos como para enterrarlo, y hacer un monumento de la tumba.

Ahora sumemos dos y dos. 30 años imponiendo cuestiones que convierten en moral; o sea, en no discutibles. Cuestiones que, por tanto, han conseguido hacer desaparecer por entero del debate público (prensa, teles, etc). ¿No es más que razonable pensar que estaban convencidos de la victoria de lo moral, y por tanto de dominar el tablero de juego de lo que se puede y no se puede decir? Pues bien; ahora llega un payaso impresentable, y les gana las elecciones precisamente usando como estrategia principal mandar a tomar por rasca toda esa moralina. Pero sin rodeos ni sutilezas, sino directamente al corazón. ¡Soy un deplorable! Y todo lo que decís que es bueno, es bullshit.

divendres, 20 de gener del 2017

Britt: 'Por qué no soy feminista'

Texto íntegro del discurso de toma posesión de Donald Trump como 45 presidente de los EEUU



(TRADUCCIÓN GOOGLE).- Presidente de la Corte Suprema Roberts, Presidente Carter, Presidente Clinton, Presidente Bush, Presidente Obama, conciudadanos estadounidenses y la gente del mundo, gracias.

Nosotros, los ciudadanos de América, estamos ahora unidos en un gran esfuerzo nacional para reconstruir nuestro país y restaurar su promesa para todos nuestros pueblos.

Juntos, determinaremos el curso de América y del mundo por muchos, muchos años por venir. Nos enfrentaremos a retos. Nos enfrentaremos a las dificultades. Pero vamos a hacer el trabajo.

Cada cuatro años nos reunimos en este lugar para llevar a cabo la transferencia ordenada y pacífica del poder.

Y estamos agradecidos al Presidente Obama y a la primera Dama Michelle Obama por su preciosa ayuda durante esta transición.

Han sido magníficos.

Gracias.

La ceremonia de hoy, sin embargo, tiene un significado muy especial porque hoy no estamos simplemente transfiriendo el poder de una administración a otra o de un partido a otro,  hoy estamos transfiriendo el poder de Washington D.C. y devolviéndoselo al pueblo.

Durante demasiado tiempo, un pequeño grupo en la capital de nuestra nación ha cosechado las recompensas del gobierno mientras que la gente ha soportado el costo. Washington floreció, pero la gente no participó en su riqueza. Los políticos prosperaron, pero los trabajos se fueron y las fábricas cerraron.

El establishment se protegió, pero no a los ciudadanos de nuestro país. Sus victorias no han sido tus victorias. Sus triunfos no han sido tus triunfos. Y mientras celebraban en la capital de nuestra nación, había poco que celebrar para las familias que luchaban en toda nuestra tierra.

Hoy, todos los cambios comienzan aquí y ahora, porque este momento es su momento.

Te pertenece.

Pertenece a todo el mundo reunido aquí hoy y todo el mundo que lo está viendo en toda América.

Este es tu día.

Esta es tu celebración.

Y esto, los Estados Unidos de América, es tu país.

Lo que realmente importa no es qué partido controla nuestro gobierno, sino si nuestro gobierno está controlado por el pueblo.

El 20 de enero de 2017, será recordado como el día en que el pueblo volvió a ser el gobernante de esta nación.

Los olvidados hombres y mujeres de nuestro país ya no serán olvidados. Todo el mundo te está escuchando ahora. Ustedes llegaron por decenas de millones para formar parte de un movimiento histórico, como no se ha visto nunca antes en el mundo.

En el centro de este movimiento está una convicción crucial de que una nación existe para servir a sus ciudadanos. Los estadounidenses quieren buenas escuelas para sus hijos, vecindarios seguros para sus familias y buenos trabajos para ellos mismos.

Estas son demandas justas y razonables de gente justa y de un público justo.

Pero para muchos de nuestros ciudadanos, existe una realidad diferente.

Las madres y los niños atrapados en la pobreza en nuestras ciudades interiores, fábricas oxidadas esparcidas como lápidas en el paisaje de nuestra nación.

Un sistema de educación que deja a nuestros jóvenes y hermosos estudiantes privados de todo conocimiento.

Y el crimen y las pandillas y las drogas que han robado demasiadas vidas y robaron a nuestro país de tanta potencialidad no realizada. Esta carnicería se detiene justo aquí y se detiene ahora mismo.

Somos una nación, y su dolor es nuestro dolor.

Sus sueños son nuestros sueños, y su éxito será nuestro éxito. Compartimos un corazón, un hogar y un destino glorioso.

El juramento de oficio que tomo hoy es un juramento de lealtad a todos los estadounidenses.

Durante muchas décadas hemos enriquecido la industria extranjera a expensas de la industria estadounidense, hemos subvencionado a los ejércitos de otros países, permitiendo al mismo tiempo el triste agotamiento de nuestras fuerzas armadas.

Hemos defendido las fronteras de otras naciones al tiempo que nos negamos a defender las nuestras. Y hemos gastado billones y trillones de dólares en el extranjero, mientras que la infraestructura de Estados Unidos ha caído en deterioro y decadencia.

Hemos hecho ricos a otros países mientras la riqueza, la fuerza y ​​la confianza de nuestro país se han disipado en el horizonte.

Una por una, las fábricas se cerraron y dejaron nuestras costas sin siquiera pensar en los millones y millones de trabajadores estadounidenses que quedaron atrás.

La riqueza de nuestra clase media ha sido arrancada de sus hogares y luego redistribuida por todo el mundo. Pero ese es el pasado, y ahora sólo estamos mirando al futuro.

Pero ese es el pasado. Y ahora solo estamos mirando al futuro.

Nos reunimos aquí hoy para emitir un nuevo decreto para ser escuchado en todas las ciudades, en todas las capitales extranjeras y en todas las salas del poder.

A partir de este día, una nueva visión gobernará nuestra tierra.

A partir de este momento, será America First.

Todas las decisiones sobre el comercio, los impuestos, la inmigración y los asuntos exteriores se harán en beneficio de los trabajadores estadounidenses y de las familias estadounidenses.

Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, robando nuestras empresas y destruyendo nuestros trabajos. La protección conducirá a una gran prosperidad y fortaleza.

Voy a luchar por ti con cada respiro de mi cuerpo - y nunca, nunca te defraudará.

América volverá a ganar, ganando como nunca antes.

Recuperaremos nuestros trabajos. Recuperaremos nuestras fronteras. Recuperaremos nuestra riqueza. Y recuperaremos nuestros sueños.

Construiremos nuevos caminos, carreteras, puentes, aeropuertos, túneles y ferrocarriles en toda nuestra maravillosa nación.

Sacaremos a nuestra gente del bienestar y le devolveremos el trabajo - reconstruyendo nuestro país con manos americanas y trabajo americano.

Seguiremos dos reglas sencillas: Compre americano y emplee americanos.

Buscaremos amistad y buena voluntad con las naciones del mundo, pero lo haremos con el entendimiento de que es el derecho de todas las naciones a poner sus propios intereses en primer lugar.

No buscamos imponer nuestro estilo de vida a nadie, sino dejarlo brillar como ejemplo para que todos lo sigan.

Reforzaremos antiguas alianzas y formaremos nuevas - y uniremos al mundo civilizado contra el Terrorismo Radical Islámico, que erradicaremos completamente de la faz de la Tierra.

En la base de nuestra política será una lealtad total a los Estados Unidos de América, y por nuestra lealtad a nuestro país, vamos a redescubrir nuestra lealtad a los demás.

Cuando abre su corazón al patriotismo, no hay lugar para los prejuicios.

La Biblia nos dice, "cuán bueno y agradable es cuando el pueblo de Dios convive en unidad".

Debemos hablar nuestras mentes abiertamente, debatir nuestros desacuerdos honestamente, pero siempre perseguir la solidaridad. Cuando Estados Unidos está unido, Estados Unidos es totalmente imparable.

No debe haber miedo - estamos protegidos, y siempre estaremos protegidos.

Seremos protegidos por los grandes hombres y mujeres de nuestras fuerzas armadas y fuerzas del orden y, lo más importante, estamos protegidos por Dios.

Finalmente, debemos pensar grande y soñar aún más.

En América, entendemos que una nación sólo está viviendo mientras se esfuerza.

Ya no aceptaremos a los políticos que son todo hablar y no actuar - constantemente se quejan pero nunca hacen nada al respecto.

El tiempo para charlas vacías ha terminado.

Ahora llega la hora de la acción.

No dejes que nadie te diga que no se puede hacer. Ningún desafío puede igualar el corazón, la lucha y el espíritu de América.

No fallaremos. Nuestro país prosperará y prosperará nuevamente.

Estamos en el nacimiento de un nuevo milenio, listo para desbloquear los misterios del espacio, para liberar a la Tierra de las miserias de la enfermedad, y para aprovechar las energías, las industrias y las tecnologías del mañana.

Un nuevo orgullo nacional agitará nuestras almas, elevará nuestras miradas y sanará nuestras divisiones.

Es hora de recordar la vieja sabiduría que nuestros soldados nunca olvidarán: que si somos negros o marrones o blancos, todos sangramos la misma sangre roja de los patriotas, todos disfrutamos de las mismas gloriosas libertades, y todos saludamos a la misma gran bandera americana.

Y si un niño nace en la expansión urbana de Detroit o en las llanuras azotadas por el viento de Nebraska, miran hacia el mismo cielo nocturno, llenan su corazón con los mismos sueños y están infundidos con el aliento de vida por el mismo Todopoderoso Creador.

Así que a todos los americanos, en todas las ciudades cercanas y lejanas, pequeñas y grandes, de montaña a montaña y de océano a océano, escuchen estas palabras:

Usted nunca será ignorado de nuevo.

Tu voz, tus esperanzas y tus sueños definirán nuestro destino americano. Y tu valentía y bondad y amor nos guiarán por siempre en el camino.

Juntos, haremos a América fuerte otra vez.

Haremos América rica otra vez.

Haremos América orgulloso otra vez.

Vamos a hacer a América segura otra vez.

Y, Sí, juntos, haremos a América grande otra vez. Gracias, Dios os bendiga y Dios bendiga a América.

Texto original en inglés, aquí


España mantiene problemas estructurales que requieren de reformas profundas y políticamente incómodas

Entre 1900 y 1950 la renta per cápita española apenas varió. A mediados de los 50, sin embargo, el gobierno de los “tecnócratas”, con el especial empuje del Plan de Estabilización de 1959, comenzó una apertura hacia la economía de mercado dejando atrás (sólo en lo económico) atavismos ideológicos inoperantes. Apuntar hacia la economía de mercado siempre funciona. Entre 1950 y 1974, aprovechando la ola de crecimiento de la economía mundial, España creció más de lo que lo había hecho en los dos siglos anteriores en lo que sigue siendo el período de mayor crecimiento económico de su historia: el PIB creció a un ritmo anual del 7% (en PIB per cápita, casi el 6%), el mayor ratio de crecimiento de Occidente y casi del mundo en ese período. En una sola generación nos transformamos en un país desarrollado, terminando 1974 con un paro de tan sólo el 4% (con la tercera parte de empleados públicos que tenemos hoy), una deuda pública de alrededor del 8% del PIB, sin déficit y con una presión fiscal que era aproximadamente la mitad de la que sufrimos hoy en día. 
Ello no obstante, la economía española arrastraba debilidades soterradas: un sector público empresarial poco competitivo, una enorme dependencia del petróleo y muchas rigideces, paternalismos y proteccionismos que aumentaban su fragilidad ante shocks exógenos. 
Coincidiendo con la Transición, las dos crisis petrolíferas supusieron un terremoto cuyos efectos se agravaron a raíz de la irresponsable actuación de los sindicatos, quienes, aprovechando la debilidad o los complejos de los sucesivos gobiernos, utilizaron el arma de una conflictividad laboral salvaje para imponer irracionales subidas de salarios reales que dispararon la inflación y el desempleo: entre 1974 y 1985 se destruyeron casi 3 millones de puestos de trabajo, pasando el paro del mínimo histórico del 3% en 1973 a un 21% en 1985. A pesar del loable esfuerzo de algunos responsables económicos de distintos gobiernos (tanto de UCD como de PSOE y PP), los dificilísimos problemas políticos de aquellos años iniciales en que la democracia intentaba asentarse y, más tarde, la hegemonía ideológica socialdemócrata, la creciente demagogia y posiblemente una carencia de visión a largo plazo, ralentizaron (y siguen ralentizando) las necesarias políticas liberalizadoras que, a costa quizá de un sacrificio a corto plazo, habrían podido reducir el paro hasta niveles europeos a medio y largo plazo. 
Como consecuencia de ello, España tendría que esperar al año 1989 para recuperar el PIB relativo a Europa del que gozaba en 1974, quince años en los que la convergencia económica con Europa fue una catenaria que nos devolvió al mismo punto de partida; avanzamos en términos absolutos, pero no en términos relativos. El crecimiento de la última década del s.xx se alargó por la entrada del euro y la burbuja subsiguiente superando la crisis sistémica que se vislumbraba a mediados de los años noventa, pero la crisis actual nos ha vuelto a colocar en una situación delicada a pesar de la recuperación de los últimos años. Es cierto que contamos hoy con muchos activos de los que hace cuatro décadas carecíamos, como la pertenencia a una amplia zona de libre comercio y una economía mucho más abierta y competitiva, entre otros. Pero por otro lado ya hemos agotado mucha munición: la deuda pública ha pasado del 8% al 100% del PIB, la presión fiscal se ha doblado, la pirámide demográfica está invertida y las nuevas generaciones, me temo, carecen de la capacidad de sacrificio y de tolerancia a la frustración que tenían las precedentes. Y como si esto fuera poco, un mundo frágil e hiperendeudado apunta a crecimientos inferiores a los del pasado y a crisis recurrentes.

Por tanto, pretender que podemos asentar las bases del bienestar económico de nuestros hijos dando unas manitas de pintura a un modelo obsoleto -las famosas minireformitas de este gobierno-, resulta, en mi opinión, quimérico. La complacencia cortoplacista es dañina porque nos impide tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de rumbo que siempre deben hacerse aprovechando las coyunturas favorables. | Fernando del Pino Calvo-Sotelo

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Si quieres OTAN, págala





Se acabó la sopa boba. Si Trump mantiene su promesa electoral de que todos los aliados de la OTAN paguen su defensa de manera proporcional, el gasto militar deberá aumentar en la gran mayoría de países miembros. La Alemania de Merkel y otros países europeos ya han empezado a aumentar sus presupuestos militares.

Los planes son anteriores a Trump y deberían haber sido implementados hace mucho tiempo. En concreto, la alianza espera que sus socios destinen más del 2% del PIB a defensa. Pero la mayoría de ellos no lo hacen. El déficit se elevó el año pasado a 113.800 millones de euros, según cálculos de Bloomberg basados en datos de la OTAN.

Entre los países que no han aumentado en lo requeirdo su presupuesto militar está España, que actualmente contribuye con el 0,9% de su PIB, unos 10.000 millones de euros. Cifra que deberá subir, al menos, hasta los 22.000 millones.



Es falso que las 8 personas más ricas del planeta tengan la misma riqueza que la mitad de la humanidad



El problema es Oxfam se obsesiona por la riqueza neta para poder sacar un titular que dé a entender que vivimos en un mundo devastador cuando lo interesante es analizar los ingresos. Y si uno mira los ingresos, verá que en 1990, el 35% de la población mundial vivía en situación de pobreza extrema (es decir, ganaba menos de 1,9 dólares al día) y que, después de tres décadas de reducción de pobreza, se estima que en 2015 hay menos de un 10% de la población mundial viviendo con menos de 1,9 dólares al día! Antes de que se me eche todo el mundo encima por decir que el mundo ha mejorado y que la tasa de pobreza se ha reducido de manera espectacular en solo 30 años (de hecho, se ha dividido por 6 si contamos desde 1970), dejadme que os diga que he copiado esta frase, literalmente, del propio estudio de Oxfam.

Si en lugar de mirar las tasas de pobreza miramos las desigualdades de ingreso (insisto, el ingreso es mucho más relevantes que las desigualdades de riqueza neta que analiza Oxfam), uno también observa que las desigualdades globales se han reducido substancialmente desde 1970.(****) Y eso pasa por primera vez desde 1760, cuando empezó la revolución industrial.

Desde que Lucy se levantó hasta 1760, las desigualdades eran muy pequeñas. Básicamente todo el mundo vivía al borde de la subsistencia. Malthus describió esa situación histórica, explicando que cuando los alimentos escaseaban, miles o millones de personas morían. Y eso pasaba en el mundo de los recolectores de hace 15.000 años, en el antiguo Egipto, en la Roma clásica, la Europa medieval, la América precolombina o la China de la dinastía Ming. ¡Si! Había algunos ciudadanos ricos (el emperador, el césar, el rey o el burócrata chino), pero el 99% de la población eran trabajadores agrícolas o recolectores que vivían día a día al borde de la muerte.

En 1760 empieza la revolución industrial y se introduce en algunos países lo que después se conoció como economía de mercado o capitalismo. Y así, países como Inglaterra u Holanda empezaron a crecer. Algunos de sus ciudadanos se hicieron inmensamente ricos (por lo que las desigualdades dentro de esos países aumentaron), pero también subieron salarios y compensaciones. Las desigualdades entre países también aumentaron a medida que Holanda e Inglaterra eran cada vez más ricas mientras que el resto del mundo se quedaba atrás. La revolución siguió por Estados Unidos, el resto de Europa y, ya en el siglo el Japón de la era Meiji. Las distancias entre ricos y pobres siguieron aumentando durante el Siglo XIX hasta mediados del XX. De hecho, hasta 1975. En ese momento el 20% de la población mundial vivía en países ricos y el 80% en países pobres. Y entonces ocurrió algo espectacular: los países más pobres y más poblados del mundo reformaron sus economías, introdujeron la economía de mercado y empezaron a crecer. 1.300 millones de chinos, 1.200 millones de indios, 4.000 millones de asiáticos vieron como sus ingresos empezaban a crecer a un ritmo de 6, 7, 10, hasta 12% cada año. Las diferencias o desigualdades entre ricos y pobres se empezaron a reducir a nivel global, un fenómeno que se conoce con el nombre de “la gran convergencia”. La gran convergencia se aceleró a partir de 1995, cuando África empezó a tener tasas de crecimiento substanciales por primera vez en su historia. Es verdad que en algunos países, las desigualdades entre ricos y pobres han aumentado en los últimos 30 años. Pero la gran convergencia ha sido tan fuerte que al sumar el aumento de las desigualdades dentro de los países con la disminución dramática de las desigualdades entre países, las desigualdades globales se hayan reducido.

Resumiendo, las desigualdades globales de ingresos entre los ciudadanos del mundo no son cada vez mayores como sugiere el informe de Oxfam, sino que están disminuyendo por primera vez en la historia. |XAVIER SALA-I-MARTÍN
Leer el artículo completo dónde se analizan los principales errores metodológicos del informe Oxfam y del estudio de Crédit Suisse


dilluns, 16 de gener del 2017

En la historia de la economía el libre cambio ha sido la excepción y el proteccionismo la regla

Al contrario de lo que dice la teoría económica neoclásica, en la historia de la economía 'el libre cambio ha sido la excepción y el proteccionismo la regla'. El historiador de la economía Paul Bairoch (1930-1999) en su obra 'Mythes et paradoxes de l'histoire économique' sostiene que, si bien algunas etapas de libre cambio han sido positivas, las fases proteccionistas, lejos de ser un obstáculo al crecimiento, han coincidido con una considerable expansión económica y de los intercambios. Por lo menos entre 1815 y 1929. Para Bairoch, la historia muestra que no existen 'leyes' o reglas en economía que sean válidas para todos los períodos de la história o para cada uno de los sistemas económicos.

La teoría de Bairoch ha sido compartida por la izquierda hasta hace poco. El mismísimo Paul Krugman asesoró a Bairoch en el libro. Sin embargo, de la misma manera que la izquierda se olvidó de sus denuncias sobre el arsenal de armas de destrucción masiva de Saddam Hussein cuando Bush decidió derrocarlo, la izquierda se olvida hoy de su denuncia de la globalización y de su defensa del proteccionismo cuando Trump llega al poder defendiendo lo mismo que ellos.  

Aunque la evidencia empírica muestre que el recurso al proteccionismo no sólo no ha sido malo sino muchas veces beneficioso, lo cierto es que los datos manejados por el historiador económico belga son muy anteriores al boom librecambista que siguió a la entrada en vigor en 1995 de los acuerdos de la Ronda Uruguay, la mayor reforma del sistema mundial de comercio desde la creación del GATT al final de la segunda guerra mundial. Una reforma que ha perfeccionado el mercado y ha tejido un espacio de libre comercio y de interdependencia sin precedentes que una simple frontera ya no puede eludir. Se necesitaría para ello un nuevo telón de acero.

En cualquier caso, sin embargo, las fronteras existen y, al igual que las naciones-estado, seguirán existiendo mientras no encontremos algo mucho mejor. Y con las fronteras siempre existirá el recurso, o la tentación, del proteccionismo. Especialmente cuando, y al contrario de lo que la izquierda decía, los perdedores de la globalización no han sido los trabajadores del tercer mundo sino los occidentales.

De hecho, desde 2008, el país que ha implementado la mayoría de medidas proteccionistas en el mundo han sido los Estados Unidos durante el mandato de Obama, seguido de la India y Rusia, en este orden. Y nadie se ha quejado. Con Trump, ese proteccionismo vergonzante de Obama se acentuará. ¿Hasta dónde? Está por ver.

De momento, lo que sabemos es que los mensajes proteccionistas de la nueva administración estadounidense provienen principalmente del desproporcionado superávit comercial que tiene China con Estados Unidos. Pero si para resolver ese desequilibrio concreto Trump procede a 'equiparar el proteccionismo americano al chino en lugar de romper las barreras para que China se equipare al resto de la OCDE' puede, tal vez, lograr pan para hoy, pero muy probablemente hambre para mañana. Y ello debido a que, en el caso de las empresas americanas que fabrican en China, 'muchas de ellas simplemente no podrían siquiera mantener su negocio'. También sería contraproducente que se abortase el TTIP, el Tratado de libre comercio entre la UE y los EEUU.

Sin embargo, en la mochila de Trump hay otras políticas 'proteccionistas', en el sentido de 'proteger' a empresas, inversores y ciudadanos de la voracidad del Estado y que pueden significar el acicate que necesita la economía global para recuperar el crecimiento. La principal de ellas es la bajada general de impuestos. Una decisión que empíricamente ha tenido más éxitos que fracasos pero que puede no servir de mucho si una decisión proteccionista inconveniente termina por ahogarla.

Decisiones políticas todas ellas que se adoptarán según sea el comportamiento de los gobernantes, ya sean zorros o leones, según la metáfora de Maquiavelo, o por su apego a ciertos “residuos” instintivos, según la terminología de Pareto. Es decir, según sean 'individuos dotados para la negociación y la manipulación y que están inclinados hacia el cambio y la innovación' como el zorro Obama o 'leales al grupo, más ahorradores y más conservadores', como el león Trump.

La respuesta proteccionista a los problemas generados por la globalización puede ser equivocada, pero es legítima. Y contra ella sólo caben hechos y argumentos; no insultos o descalificaciones. Nos guste o no, la historia no tiene leyes escritas e inmutables ni la Economía dispone de un único Dios verdadero.

diumenge, 15 de gener del 2017

La fijación con la diversidad ha creado una generación progre narcisista incapaz de saber nada del mundo real



...the fixation on diversity in our schools and in the press has produced a generation of liberals and progressives narcissistically unaware of conditions outside their self-defined groups, and indifferent to the task of reaching out to Americans in every walk of life. At a very young age our children are being encouraged to talk about their individual identities, even before they have them. By the time they reach college many assume that diversity discourse exhausts political discourse, and have shockingly little to say about such perennial questions as class, war, the economy and the common good. In large part this is because of high school history curriculums, which anachronistically project the identity politics of today back onto the past, creating a distorted picture of the major forces and individuals that shaped our country. (The achievements of women’s rights movements, for instance, were real and important, but you cannot understand them if you do not first understand the founding fathers’ achievement in establishing a system of government based on the guarantee of rights.)

MARK LILLA | SundayReview - The New York Times

divendres, 13 de gener del 2017

Esto no es Riad, es París o el caso de las mujeres desparecidas




Las mujeres han desaparecido literalmente de los bares y cafeterías de ciertas áreas suburbanas predominantemente musulmanas de Francia, según un vídeo grabado con cámara oculta emitido hace poco por el canal de televisión France 2. En el vídeo aparecían dos activistas, Nadia Remadna y Aziza Sayah, miembros de la organización en defensa de los derechos de la mujer La Brigade des Mères (La Brigada de las Madres), entrando en una cafetería del barrio periférico parisino de Sevran, donde los clientes –todos varones– las recibieron con sorpresa y hostilidad. Uno les dijo: "Es mejor esperar fuera. Aquí hay hombres... En esta cafetería no hay diversidad". Otro cliente les dijo: "En esta cafetería no hay mezclas. Estamos en Sevran, no en París. Aquí la mentalidad es diferente. Es como en casa". Más...
France 2

dimecres, 11 de gener del 2017

Las 'fake news' empezaron cuando decretaron que en periodismo la objetividad no existe


Todo empezó el día en que alguien en una facultad de ciencias de la información decretó que la objetividad periodística no existe. Una afirmación equivalente a que alguien en la facultad de derecho decretase que la ley no existe o que en una facultad de ciencias se impartiese que el conocimiento científico es imposible.

No fue, sin embargo, una ocurrencia. Fue un acto de 'compromiso' intelectual y político con la izquierda e, incluso, con la revolución. Una revolución que entonces pasaba por convertir cada mesa de redacción en un Vietnam.

El periodista debía salir del laberinto en el que se perdía buscando la 'verdad' para devenir el intérprete de un relato conforme a sus convicciones y sin otro límite que su supuesta 'honestidad'. La verdad era de derechas; su interpretación, de izquierdas.

De esta manera, el periodismo desandaba un largo camino. El camino que va desde unos inicios en el que era indisociable del ejercicio de la libertad de expresión, del libelo (en todas sus acepciones) y del panfleto, a una profesión que pretendía materializar el derecho de los ciudadanos a una información veraz a través de una depurada técnica para contar los hechos -la verdad factual- escrupulosamente deslindados de la opinión sobre los mismos.

El periodismo ha sido post-verdad avant la lettre. De las cinco preguntas de la noticia la única que pasó a interesarle de verdad es el por qué. La causa. 'Todo tiene que tener una explicación, porque tiene que haber un culpable'. Y el culpable es siempre de derechas, al que hay que desenmascarar. El periodismo justiciero.

Para el periodismo post-verdad, al que suelo llamar la Internacional mediática, sus enemigos son siempre los mismos: Israel, Estados Unidos (excepto durante el mandato de Obama), la globalización (hasta que llegó Trump), el capitalismo, etc... mientras que Obama y Julian Assange (hasta que se metió con Clinton) han sido sus dos grandes héroes. Y lo eran por qué iban a cambiar el mundo. ¡Y vaya si lo han cambiado! Tanto, que ahora es de Trump.











El cambio climático no es 'peor de lo que pensábamos'

¿Son las sequías, los huracanes, las inundaciones y otros desastres naturales cada vez más fuertes y más frecuentes? ¿Las emisiones de dióxido de carbono, el aumento de la temperatura y del nivel del mar nos llevan por el camino de la catástrofe climática? Bjorn Lomborg, el 'ecologista escéptico', director del Centro del Consenso de Copenhague, analiza los datos sobre el medio ambiente y muestra por qué la realidad del cambio climático puede ser muy diferente de lo que se oye en los medios de comunicación.

Noticias de mi pueblo



#WeRemember

dilluns, 9 de gener del 2017

El SPD aboga por cerrar las mezquitas salafistas



"Si nos tomamos en serio la lucha contra el islamismo y el terrorismo, entonces también debe ser una lucha cultural. Las mezquitas salafistas deben ser prohibidas, sus comunidades han de disolverse y los predicadores deben ser expulsados, tan pronto como sea posible. Los que predican la violencia no gozan de la protección de la libertad religiosa".  Sigmar Gabriel, vicepresidente del gobierno alemán y líder del Partido Socialdemócrata (SPD)


Más información, Business Insider y Der Spiegel


Quieren echar a Platón, Descartes o Kant de la Universidad por ser blancos



They are said to be the founding fathers of Western philosophy, whose ideas underpin civilised society.

But students at a prestigious London university are demanding that figures such as Plato, Descartes and Immanuel Kant should be largely dropped from the curriculum because they are white.

The student union at the School of Oriental and African Studies (SOAS) insists that when studying philosophy “the majority of philosophers on our courses” should be from Africa and Asia.

The union said it is part of wider campaign to “decolonise” the university, as it seeks to “address the structural and epistemological legacy of colonialism”.

It comes after education leaders warned that universities will be forced to pander to the demands of “snowflake” students, however unreasonable they might be.

Under proposed reforms to higher education, the Government wants to place student satisfaction at the heart of a new ranking system, but critics fear it could undermine academic integrity.

Sir Roger Scruton, the philosopher, said the demands suggest “ignorance”. “You can't rule out a whole area of intellectual endeavour without having investigated it and clearly they haven't investigated what they mean by white philosophy,” he told The Mail on Sunday.

“If they think there is a colonial context from which Kant's Critique of Pure Reason arose, I would like to hear it.'

Sir Anthony Seldon, vice-chancellor of Buckingham University, added: “There is a real danger political correctness is getting out of control. We need to understand the world as it was and not to rewrite history as some might like it to have been.”
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Un nuevo partido de Aznar lograría 4 millones de votos y 51 escaños



Desde el 20 de diciembre, el día que José María Aznar renunció a la presidencia de honor del PP, casi 11.000 personas han firmado en Change.org una petición para pedirle públicamente que lidere un nuevo partido político al margen del PP. Sin embargo, el porcentaje de ciudadanos que votaría al expresidente del Gobierno si fundase un nuevo partido sería muchísimo mayor. Según el macrosondeo EL ESPAÑOL / SocioMétrica, hasta un 15% de votantes (3,9 millones) estaría dispuesto a depositar de nuevo su confianza en otra formación política que abanderara el exjefe del Ejecutivo. En total, podría alcanzar una representación parlamentaria de 51 escaños.

La nueva formación política encabezada por Aznar recibiría el mayor trasvase de votos del Partido Popular, el partido que él mismo presidió durante catorce años: uno de cada cinco votantes que el 26-J apostó por Mariano Rajoy hoy lo haría por José María Aznar. Además, de los 10,4 millones de españoles que en los últimos comicios se abstuvieron, el 16,1% (1.680.189 votos) estaría dispuesto a apoyarle. Solo con estas dos variables, un partido encabezado por el expresidente del Gobierno ya se aseguraría tres millones de votos, lo que se traduciría en una representación parlamentaria de 40 escaños, ocho más de lo que hoy tiene Ciudadanos.
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Por qué Trump no puede sacar a EEUU del mundo



The critical importance of the Greater Caribbean to the Mississippi River system made it necessary for America to strategically dominate what might be called the American Mediterranean — for such is the geopolitical centrality of the Greater Caribbean to the entire Western Hemisphere. This process of domination began roughly with the Monroe Doctrine and was completed with the building of the Panama Canal. Having become the dominant hemispheric power, the United States was then in a position to help determine the balance of power in the other hemisphere — and that is what the history of the 20th century was all about. Fighting two world wars and the Cold War was about not letting any power or alliance of powers dominate the Old World to the extent that the United States dominated the New World.

But before controlling the Caribbean, Americans first had to settle a continent. The barrier to that was the Great Plains, or the Great American Desert, as it was called in the 19th century. For the well-watered Midwest with its rich farmland was but an extension of the East. Yet the Great American Desert was dry, achingly flat in large measure and water-starved compared with the Midwest. While the riverine eastern half of the continent was friendly to individualism, the western half required communalism, to properly apportion scarce water resources. Indeed, whereas Iowa is basically 100 percent arable, Utah with its cindery bleakness is only 3 percent arable. The Great Plains and the Rocky Mountain West constituted the real discontinuities in American history, since they fundamentally altered Anglo-Saxon culture and created a distinctly American one.

This American culture was only in small measure that of the cowboy tradition, with its lonesome risk-taking. In much larger measure it was about supreme caution, the respecting of limits, and thinking tragically in order to avoid tragedy: that was the only psychology and strategy able to deal with a stupefyingly hostile and parched landscape. The very settlement of the American West taught pioneers, despite all their conquests, that they could not always have their way in the world. And that is precisely the message advanced by the three greatest interpreters of westward expansion: Walter Prescott Webb, Bernard DeVoto and Wallace Stegner, all writing their most significant works in the middle decades of the 20th century, when the settlement of the West was much closer in time than it is now.

Another thing: The United States required the resources of an entire continent to defeat German and Japanese fascism, and later Soviet Communism. Without Manifest Destiny, there could have been no victory in World War II. But because settling that continent involved slavery and genocide against the indigenous inhabitants, American history is morally unresolvable. Thus, the only way to ultimately overcome our sins is to do good in the world. But doing good must be tempered by always thinking about what can go wrong in the process. These are all, deep down, the lessons of the interaction between Americans and their landscape.

ROBERT D. KAPLAN | Th New York Times


diumenge, 8 de gener del 2017

Arturo Pérez-Reverte, el pesimista lúcido




Sobre la guerra civil

...Lo de los buenos y malos no me lo creo porque yo he hecho como 20 guerras como reportero y lo he visto. Desde lejos está claro que dices que los malos son los franquistas, los estalininstas, Hitler... Pero de cerca, cuando estás con la gente, la cosa no es tan simple. Una guerra no es una elección ideológica, es una tragedia. Al final siempre hay un chaval de 18 años que está ahí y al que le da igual la bandera. ¿Es más idealista un falangista de 18 años o un comunista de 18 años?

(...)
Uno puede estar cerca de un bando o de otro, sin duda, lo que no implica que no pueda tener las luces suficientes para ver que los seres humanos son los mismos en todas partes y que en todas hay héroes, verdugos, canallas, oportunistas, sinvergüenzas, criminales... El problema es que en España nunca reconocemos en el adversario ninguna virtud, todo son defectos. Es decir, el enemigo nunca puede ser valiente, honrado o digno, siempre ha de ser cobarde, despreciable y vil. Yo no soy equidistante, trato de ser ecuánime. Mi actitud no es la misma ante el bando fascista que ante el republicano, del que me siento más cerca, pero los veo con ecuanimidad.

(...) 
¿Ha avanzado España en ecuanimidad? No. Se está peor que antes, porque los testigos se están muriendo. Hay unas generaciones nuevas que no tienen fuentes directas y que se están guiando por cuatro tuits. La visión es paradójicamente más parcial y maniquea que hace 30 o 40 años, cuando los testigos aún estaban vivos. Aún quedan, pero ya no se les escucha. He visto a niñatos de 20 años dando lecciones de historia en Twitter a gente que hizo la guerra o a sus hijos. Vivimos en un mundo de etiquetas fáciles donde 140 caracteres son más importantes que un libro, donde no se habla de un argumento sino de lo que un tuit dice sobre ese argumento. Si yo escribo sobre la guerra, la mayoría no hablará de mi libro sino de lo que dicen otros sobre mi libro.

(...) 
...para mí la gente de la guerra tiene nombres y apellidos. La nuestra me la contaron quienes la habían vivido. No necesito acudir a los libros y a las películas, tengo mi propio criterio y sé que junto a idealistas y gente noble y digna había muchísimo sinvergüenza. Hubo 200.000 muertos en el frente, pero hubo 200.000 en la retaguardia. Fusilados, torturados, violados, asesinados, robados, sañados, expoliados y encarcelados. Alguien tuvo que matarlos, en los dos bandos. ¿Es que todos nuestros abuelos fueron héroes que defendieron la República o a Cristo Rey en el frente? No, alguno fue un hijo de puta con camisa azul o con mono de miliciano que estuvo sacando a la gente de la casa para darle un tiro en la cuneta. Porque hubo cunetas en los dos bandos. Recalca esto: cuidado con los abuelos, porque muchos estuvieron matando gente, porque no todos fueron héroes.
Sobre el 'machismo', el feminismo y las mujeres

Tengo una hija, Carlota, que tiene 32 años. El primero que quiere que viva en un mundo en el que se reconozcan sus derechos y sus deberes y que esté en un plano de igualdad con los hombres o, si es inteligente, por encima de los hombres que no lo son, soy yo. Por eso sé que el feminismo es necesario y deseo que las injusticias que llevan muchos siglos perpetrándose desaparezcan. Eso hasta ahí. Luego en mis novelas lo he demostrado docenas de veces con mis personajes femeninos, que con frecuencia son duros, potentes... y cuando son malas, son mucho más peligrosas que los hombres. A mí no tiene que darme nadie lecciones de cómo tratar a los hombres y a las mujeres. No acepto el folclorismo estúpido, ultrarradical, fanático y analfabeto de algunos sectores que se dicen feministas y que lo que hacen es empañar el verdadero feminismo. Ese, el intelectualmente respetable, cuenta con mi respeto, porque me interesa que mi hija se beneficie de él. Pero del feminismo de la estupidez, el que perjudica no sólo a mi hija sino a todas las mujeres, de ese 'estoy contra' me burlo. Esa es la cuestión.

Sobre Trump y los políticos

A ver, hay una conclusión a la que he llegado y es que los pueblos tienen lo que se merecen. Los americanos tienen a Trump porque quieren tenerlo, igual que nuestra clase política es el resultado de nosotros mismos. No han venido unos marcianos en un platillo para adueñarse del poder. Han salido de nuestras casas, de nuestros dormitorios. Somos tan culpables de lo que hace un político español como el propio político. ¿No nos representan? ¡Pues claro que nos representan! Igual a ti no pero sí al sentir general, a la mediocre catadura moral que a veces los españoles tenemos frente a los grandes desafíos. Ese oportunismo, esa vileza de los políticos es nuestra también.

Sobre el terrorismo islamista

Es que van a ganar. Los derrotarán en Irak o en Siria pero van a triunfar, porque son jóvenes, tienen hambre, un rencor histórico acumulado y absolutamente comprensible, cuentas que ajustar, desesperación, cojones, fuerza demográfica... Occidente y Europa en cambio son viejos, cobardes, caducos y no se atreven a defenderse. Cuando hay lobos y hay ovejas no hay duda de quién va a ganar. Estamos teniendo el resultado de nuestra pasividad, de nuestro confort, de nuestra demagogia. Ellos no tienen esos obstáculos. Como dijo uno de los imanes, «usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia». Está perfectamente definido. Europa es vieja e indefensa.


La impostura del 'calentamiento global' o por qué el 'cambio climático' no es ciencia sino política



Dicen los sabios que el planeta se calienta porque las emisiones de C02 de origen antropogénico crecen y se produce un efecto invernadero que va a abocar a desastres de todo tipo. La lógica es aplastante: si el hombre emite cada vez más gases de efecto invernadero (el CO2 es solo uno de ellos, el derivado de la industrialización y del crecimiento de las economías del mundo desde el siglo XIX), estos calientan el planeta y ese calentamiento va a traer problemas de imposible resolución y una gran mortandad, con lo que la solución es clara: reduzcamos la emisión de CO2 y asunto resuelto, ¿no?

No.

Vamos por partes.

1. El dióxido de carbono (CO2) es solo uno de los gases de efecto invernadero. Los demás [metano (CH4), óxido nitroso (NO2), hidrofluorocarbonados, perfluorocarbonos, hexafluoruro de azufre (SF6) y vapor de agua] no se mencionan habitualmente, cuando muchos de ellos tienen una capacidad potencial muy superior para elevar la temperatura.

2. El efecto invernadero contribuye al calentamiento con 153 W/m². De estos, 150 W corresponden al vapor de agua, 3 W al de CO2, metano y otros gases. Y recordemos que solo parte del CO2 es antropogénico. Es un porcentaje mínimo, sí, pero qué se le va a hacer.

3. El dióxido de carbono en la atmósfera procede de diversos orígenes. El antropogénico no es el más abundante, pero sí es el culpable oficial. Y es lógico: intente usted reducir la emisión de CO2 de la descomposición de las plantas, de la respiración de los seres aerobios, de la fotosíntesis de los vegetales (algas incluidas) o de las erupciones volcánicas.

4. El porcentaje de CO2 en la atmósfera es, desde hace unos meses, de 400 partes por millón: 400 ppm, en la jerga. Un 0,04% del total. Suena poco porque es poco. Le dirán que es un gran calentador, pero no le dirán que el vapor de agua, existente en porcentajes mucho mayores, lo es en mucha mayor medida. Y es que al vapor de agua no le pueden echar la culpa, no porque la tenga o la deje de tener sino porque, aun siendo antropogénico en parte, su emisión no se corresponde con los países más ricos del mundo, a los que hay que culpar sí o sí. (Tampoco el mayor emisor de CO2 es el país más rico del mundo; luego lo veremos).

5. ¿Es mucho eso? Durante el siglo XX, la concentración de CO2 en el aire ha pasado de 0,03% a 0,04%: un incremento de 0,007%. Con todo, esas 400 ppm son uno de los porcentajes más bajos de la historia del mundo, pero qué más da. Es el culpable oficial, ya digo.

6. Bien, vale, pero si la atmósfera se calienta, habrá que hacer algo, ¿no?

7. Pues no, no se calienta. En los últimos casi 19 años, no se ha calentado.

8. Los registros de temperatura desde 1901 (Siglo XX) son erráticos. La temperatura subió entre 1914 y 1944. Entre 1944 y 1978 el planeta se enfrió, a pesar de las guerras y el desarrollo, pero volvió a templarse entre 1978 y 1998. No ha habido calentamiento alguno entre 1998 y 2016. Todo ello, en paralelo con un notable incremento del CO2. Ninguno de los sabios mencionados sabe explicar por qué ante un crecimiento matemático del CO2 en la atmósfera las variaciones de temperatura no se corresponden de manera igualmente lineal, sino que se comportan erráticamente. A eso llaman "la pausa", pero su génesis es un arcano. Vamos, que no saben.

9. En el siglo XX, la temperatura se ha incrementado en 0,6 °C en medición de superficie.

10. Antes, entre los siglos XV a XIX, se produjo una llamada "pequeña edad de hielo". El brusco descenso de las temperaturas comenzó en 1350, con dos valles en ese siglo XIV y en el XIX (hasta 1850).

11. Antes, en la Baja Edad Media (VI a XIV), se produjo un claro calentamiento.

12. Todo esto no refleja más que un hecho bien constatado: el clima cambia constantemente. El concepto de cambio climático no tiene el significado que se le quiere dar. Para quienes distorsionan el concepto, el cambio climático sería un fenómeno nuevo, antropogénico y letal. Pero va a ser que no.

13. Y si la Tierra (la atmósfera de la Tierra) no se calienta, ¿qué será de los desastres que los neomalthusianos de siempre nos auguran van a acontecer si los humanos (del resto, ni caso) no dejamos de emitir CO2? La lista es larga, pero intentaré abreviarla.

14. El calor es aproximadamente el mismo. Lejos de darse el habitual catálogo de amenazas, los glaciares crecen en Noruega, Nueva Zelanda y Estados Unidos. El hielo interior en Groenlandia aumenta. Los icebergs se desgajan desde siempre. Las nieves del Kilimanjaro se funden desde hace 100 años...

15. Los polos no se funden. El Ártico no se derrite. La Antártida no pierde la capa de hielo sobre el continente y además, se enfría más aún de lo habitual.

16. El nivel del mar no se elevará, de aquí a 2100, n metros(siendo n igual a casi cualquier número que se le ocurra al agorero de turno); no se elevará 200 pies, como dijo Meredith Vieira (NBC) en 2009, ni 20 pies, como aseguró Al Gore (ese premio Nobel), ni siquiera 2,5 pies, como afirmaba el IV IPCC en 2007. [Otro día hablaremos del IPCC, por Intergovernmental Panel on Climate Change, ese (otro) engendro de las Naciones Unidas]. El nivel del mar ha dejado de crecer desde 2010 y de hecho, empieza a decrecer.

17. Si a alguien preocupa que los ecosistemas sufran por el calor, que no se preocupe. Las abejas perecen por la varroasis, un ácaro parásito, pero no por el calor. Es una pandemia datada desde el siglo XIV. Los osos polares han duplicado su población. Los restantes osos hibernan como siempre. Las marmotas duermen como... marmotas. Y obviamente, ninguna de estas extrapolaciones se manifestó durante el Óptimo Climático Medieval, cuando ya había abejas, osos blancos , osos pardos... y marmotas.

18. El clima no es cada vez más tempestuoso. Lejos de aumentar el número y la fuerza de tornados y tifones/huracanes, la frecuencia de ciclones tropicales no ha cambiado desde 1989 y su potencia no hace sino disminuir.

19. Se decía que el (entonces llamado) calentamiento global produciría tanto sequías como lluvias torrenciales (y posteriores inundaciones) en distintas zonas del mundo. Sin embargo, desde 1895 no ha habido sequías severas, salvo las de los años 30 del siglo XX. No se ha verificado mayor incidencia de inundaciones. No hay más lluvia global registrada. No hay nada de eso que nos anunciaban.

20. "No hay certeza científica sobre la posibilidad y la cronología de un cambio climático abrupto y catastrófico", dijo incluso la propia Margaret Chang, directora general de la OMS, en 2008. La malaria no depende del calor sino del mosquito anofeles, vector del parásito plasmodium. No hay más malaria, y si no hay menos es porque la EPA y la propia OMS se empeñaron en prohibir el dicloro difenil tricloroetano (DDT), que rompía el ciclo reproductor del mosquito portador. Cosas que pasan.

21. Las islas no se hunden en el mar, las playas siguen ahí, los corales gozan de buena salud.

Esta retahíla de catástrofes pendientes podría ser tan solo aburrida, por la reiteración con que nos llega el mensaje. Pero no es así; ocurre que sin la amenaza de los males que dicen que nos acechan, la dosis de ineficiencia derivada de la obligatoria inclusión de medidas de descarbonificación sería intragable. El problema es que la reducción de CO2 nos cuesta cara, muy cara, a los países de la OCDE. A los habitantes de China y de la India, por poner un par de ejemplos (China es el mayor emisor de CO2 del mundo, quede claro; el mayor y el que más crece) no les cuesta nada. Siguen quemando carbón barato y generador de CO2 y además lo dicen. Y dicen que seguirán quemándolo cada vez más. Y China sonríe beatífica mientras los países de Occidente se esfuerzan en cavar su tumba y convertirse en una sombra de lo que fueron.

José Ramón Ferrandis | EXPANSIÓN


dissabte, 7 de gener del 2017

Judith Curry: 'los humanos hemos contribuido algo al calentamiento; no sabemos cuánto; y por la evidencia que yo he visto no creo que sea la causa principal'


TC: Ha escrito que parte del problema con la ciencia del clima es que que el dinero para la investigación sólo va para aquellos científicos que siguen ciertas líneas. Y que son todas lo mismo, y eso impide que ocurra buena ciencia. ¿Me equivoco con lo que dice?

JC: Realmente no. Lo que estamos viendo es este tema dominante del cambio climático causado por el hombre, que es a dónde se dirige todo el foco y el esfuerzo de investigación. Y hay demasiado poca financiación y esfuerzo dirigidos entender la variablidad climática natural. Esa es mi preocupación.

TC: Entonces, para aquellos de nosotros que no somos expertos. ¿Esa es la calve del debate; no tanto si las temperaturas están cambiando -porque por supuesto las temperaturas siempre cambian- sino sobre qué está produciendo ese cambio? ¿Hay un debate en eso?

JC: Exactamente. Claramente hay un calentamiento, y lo ha habido durante varios siglos. La cuestión fundamental es cuánto del calentamiento reciente ha sido causado por los humanos — digamos en los últimos cincuenta años. Y mi interpretación de la evidencia es que realmente no podemos decirlo. No veo ningún signo claro de que haya sido causado predominantemente por el hombre.

TC: Entonces, según su posición, y le cito:”no podemos realmente decirlo”, usted no está tomando una posición dura en ningún sentido. Eso suena como una mente muy abierta. ¿Cree que es usted penalizada por esa visión?

JC: Oh sí; he sido vilipendiada por algunos de mis colegas que son activistas, y no les gusta que nadie desafíe su gran historia.

…/… Breve incursión en la que explica que por eso deja la universidad y se dedica a la (su) empresa privada.

TC: ¿Al los que se preguntan, como usted, hasta qué punto el calentamiento ha sido producido por la naturaleza -como hace siempre- y hasta qué punto por el hombre, les llaman “negacionistas”. ¿Cuál es su respuesta a eso?

JC: Mi respuesta es que no lo sabemos. Seguro que los humanos hemos contribuido algo; no sabemos cuánto; y por la evidencia que yo he visto no creo que sea la causa dominante.

CT: Dra. Curry, usted no debe ver la televisión, porque el 98% de los científicos piensa globalmente una cosa; usted debe estar en el 2%, ¿verdad?

JC: ¡Ja! Irónicamente, la forma en que se suele presentar esa pregunta sobre el consenso … sí, hay calentamiento; sí, los humanos contribuyen … ¡todo el mundo está de acuerdo con eso! Y yo estoy en el 98%. Es cuando bajas a los detalles cuando hay genuino desacuerdo, y eso no aparece en la prensa.


Plaza Moyua


Presidente Hollande: 'Cancele la Conferencia de París'


President Hollande
Palais de L’Élysée
55 Rue du Faubourg Saint-Honoré
75008 Paris, France
5 de enero de 2017


Estimado Presidente:

Somos un grupo de antiguos jefes de Estado y de Gobierno, premios Nobel, ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, militares de alto rango, historiadores, académicos y empresarios, con un simple objetivo: insistir en la necesidad de un debate justo y razonable sobre el Estado de Israel, cuyo destino, en estos tiempos difíciles, vemos íntimamente relacionado con el destino de nuestras propias naciones.

Con la intención de buscar soluciones duraderas para Oriente Medio, le escribimos para pedirle, en los más firmes términos, que cancele la Conferencia de Paz que tiene previsto celebrar el próximo 15 de enero. La Conferencia no contribuirá a la paz, y en su lugar, resultará más perjudicial todavía.

A este respecto, observamos con cierta alarma la narrativa expuesta por los diplomáticos franceses en los medios de comunicación, sin duda nacida de una verdadera preocupación, pero no de una verdadera oportunidad, enmarcada en expresiones inexactas e intempestivas.

Tras la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y después del discurso del Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, el pasado 28 de diciembre, que han malinterpretado gravemente las realidades subyacentes al conflicto y han dañado las perspectivas de paz, la Conferencia de París servirá para como impulso a los movimientos diplomáticos que van directamente en contra de una solución pacífica. Una verdad fundamental del conflicto sigue siendo que la paz sólo puede lograrse sobre la base de negociaciones directas entre las partes, sin condiciones previas.

En este contexto, vale la pena recordar a los líderes occidentales que, durante los últimos ocho años, el primer ministro de Israel ha pedido sin cesar al presidente palestino que se siente en la mesa de negociaciones. En cambio, el presidente Abás ha seguido una estrategia de internacionalización, creando una agresión diplomática contra Israel en foros y organizaciones internacionales, que ha servido para repetir y extender el sesgo con Israel y que, en realidad, no tienen ninguna conexión con una solución eventual.

En las últimas semanas, y como parte integrante de esta campaña, los organismos de las Naciones Unidas han negado la conexión judía con Jerusalén, la Resolución 2334 ha declarado el lugar más sagrado del judaísmo como territorio ocupado, y ha señalado a los asentamientos judíos en Cisjordania como un obstáculo troncal para la paz. Sin embargo, la resolución y los relatos que la acompañan no intentan, ni siquiera remotamente, esbozar adecuadamente los pasos requeridos para que los líderes palestinos tomen la senda de la paz, a pesar de que la mitad de este liderazgo está compuesto por una organización terrorista que ha jurado destruir Israel y que nunca ha mostrado ninguna inclinación hacia la moderación.

Además de recordarle que la Conferencia se celebra en un momento muy peculiar, a la luz de la transición del poder en los Estados Unidos, le instamos a contemplar que, pese a las graves y recientes violaciones de los derechos legítimos de Israel, de las sensibilidades religiosas y de las preocupaciones diplomáticas y de seguridad en la arena internacional, el gobierno israelí seguirá defendiendo los intereses de su país vehementemente.

El pueblo de Israel ha sido extraordinariamente astuto en la lucha contra el terrorismo, una amenaza compartida y primaria, y generoso en compartir sus conocimientos y capacidades incluso en tiempos de hostilidad diplomática implacable. Francia tiene una larga y orgullosa historia de liderazgo entre los europeos en cuestiones relacionadas con la búsqueda de la paz. Por ello, le instamos a que contemple seriamente estas consideraciones incontrovertibles, y a que siga demostrando su capacidad de liderazgo al reconocer que las condiciones actuales no conducirán de ninguna manera a resultados constructivos.

Al impedir que la Conferencia de París se base en las iniciativas diplomáticas hostiles de los últimos meses y semanas, asegurará que Francia desempeñe un papel positivo en la protección de la importante alianza entre nuestras naciones y el Estado de Israel.

Atentamente,

Hon. José María Aznar, expresidente del Gobierno de España.

Hon. Stephen Harper, ex primer ministro de Canadá.

Hon. John Howard, ex primer ministro de Australia.

Hon. Lord David William Trimble, ex primer ministro de Irlanda del Norte. Premio Nobel de la Paz en 1998

Hon. Luis Alberto Lacalle, expresidente de Uruguay.

Sr. John Baird, exministro de Relaciones Exteriores de Canadá.

Sr. Uri Rosenthal, exministro de Relaciones Exteriores de Holanda.

Sr. Karl-Theodor zu Guttenberg, exministro de Defensa de Alemania.

Embajador Giulio Terzi, exministro de Relaciones Exteriores de Italia.

Embajador John Bolton, exrepresentante de los Estados Unidos ante la ONU.

Profesor Andrew Roberts, historiador y escritor británico.

Sr. Richard Kemp, coronel del Ejército británico.

Sr. Allen B. West, teniente coronel del Ejército norteamericano. Miembro del 112º Congreso de los Estados Unidos.

Sr. Roberto F. Agostinelli, director general del Grupo Rhône, Rhone Capital.

Sr. George Weigel, miembro distinguido del Centro de Ética y Políticas Públicas.

Sr. Carlos Alberto Montaner, autor y periodista cubano exiliado.

Sra. Fiamma Nirenstein, política, periodista y escritora italiana.

Sr. Carlos Bustelo, exministro de Industria de España.

Sr. Rafael L. Bardají, director ejecutivo de la Iniciativa Amigos de Israel.


Informe de la CIA, FBI y la NSA sobre la interferencia electoral rusa: recortes de prensa y ninguna prueba

No me gusta Putin. Creo que juega sucio y que su ambición por reconstruir el imperio ruso es un peligro para el mundo. Tenemos pruebas patentes de su desprecio por la legalidad internacional con la anexión de Crimea y con su apoyo a los separatistas rusos de Ucrania. No solo creo posible sino probable que haya intentado interferir en la elección presidencial de Estados Unidos. Pero eso hay que demostrarlo. Y el informe publicado hoy no lo hace. No ofrece ni una sola prueba de nada y todo su contenido se limita a un corta y pega de noticias ya conocidas. Decepcionante. Más que eso: deprimente. Ni tan solo hay unanimidad entre las agencias respecto al grado de fiabilidad de la afirmación central del informe:

'Evaluamos que el presidente ruso Vladimir Putin ordenó una campaña de influencia en el año 2016 destinada a la elección presidencial de Estados Unidos. Las metas de Rusia eran socavar la confianza pública en el proceso democrático de Estados Unidos, denigrar a la secretaria Clinton y dañar su elegibilidad y su potencial presidencia. Evaluamos además que Putin y el gobierno ruso desarrollaron una clara preferencia por el presidente electo Trump.'

Según reconoce el mismo informe, la CIA y el FBI tienen una alta confianza (no toda) en esta sentencia, mientra que la NSA tiene una confianza moderada (poca).

De momento, la única prueba de una acción que sin duda perjudicó a Hillary Clinton y benefició a Trump no la cometió ningún hacker ruso o vendido al oro de Moscú sino el FBI, cuando sacó a la luz, pocos días antes de las elecciones, nuevos e-mails supuestamente comprometedores para la candidata demócrata. ¡Con estos amigos internos no hacen falta enemigos externos!

Ahí les dejo algunos de los 'datos' principales que recoge el informe:



No se pierdan, sin embargo, el texto original. Pasen y lean. Lean en manos de quién está la seguridad occidental


dijous, 5 de gener del 2017

En el espejito mágico de la izquierda ya sólo se refleja el rostro de Donald Trump


La izquierda, incluída parte de la socialdemocracia, debería estar dando su apoyo -crítico, of course- a Donald Trump ya que, por fin, alguien ha llegado al poder enarbolando algunas de sus ideas angulares. Deberían estar contentísimos, pero no lo están en absoluto porque les cabrea no haber sido ellos los líderes de esta revolución sino su alter ego de derechas.

Por un lado, Trump no se fía de la globalización y defiende el proteccionismo, que ha sido el gran estandarte de la izquierda desde que la bandera roja con la hoz y el martillo quedó relegada a souvenir para turistas. Sin embargo, Trump ha capitalizado esas ideas y ellos no. ¿Por qué? Pues por qué mintieron. Decían y repetían, con su inagotable suficiencia, que la globalización sólo beneficiaba a los países ricos y perjudicaba a los países pobres, cuando lo que pasaba en realidad era más bien lo contrario. Trump lo comprendió y lideró el descontento de los perdedores, mientras que la izquierda siguió con sus fantasías, confundiendo molinos con gigantes,

Por otro lado, Trump se ha propuesto limitar el poder de la CIA y de la Dirección Nacional de Inteligencia, los grandes demonios de la izquierda. De la vieja izquierda y de la nueva. De la de Fidel o Mao y de la de Assange o Snowden, por decir algo. A la CIA se le ha imputado todo lo malo que pasaba en el mundo. Se la ha convertido en una agencia omnipotente, pero más por la 'publicidad' que le ha hecho la izquierda que por méritos propios. La realidad es que la historia de la CIA es la historia de un fracaso (encargaron la detección de agentes dobles a... ¡Kim Philby!; subestimaron en cuatro años la capacidad de la URSS para ser potencia nuclear; la cagaron en Bahía Cochinos; no acertaron en ninguno de los reiterados intentos de matar a Fidel Castro; estimaron equivocadamente la no participación de China en la Guerra de Corea o arfirmaron 'ex catedra' que Saddam Hussein disponía de ADM operativas sin tener un solo espía en Bagdad).

Pues bien, ahora que habrá un nuevo inquilino en la Casa Blanca que pretende ser un freno proteccionista a la globalización, que quiere meter en cintura a las farmacéuticas, dar atención pública a los veteranos de guerra y erigirse en un baluarte frente al poder casi ilimitado de la CIA, la izquierda no lo ve como aliado sino como enemigo. Y es que en el espejito mágico donde se contempla la izquierda ya sólo se refleja el rostro de Donald Trump.

¿Qué hacemos con los Ohio, Albacete, Palencia o Newcastle que se quedan atrás?


...el crecimiento está cada vez más concentrado no en ciudades, sino en un número aparentemente cada vez más reducido de grandes áreas metropolitanas. 20 de los 3.000 condados de Estados Unidos (incluyendo sitios como Los Ángeles, Miami y Nueva York) concentran la mitad de todas las nuevas empresas que abrieron en Estados Unidos entre el 2010 y el 2014. Las cifras de creación de empleo y aumento de ingresos siguen un patrón similar. La economía americana, y sospecho, la economía del resto de países desarrollados, está viviendo una serie de cambios estructurales que benefician las grandes aglomeraciones urbanas y perjudican las áreas rurales y ciudades pequeñas. No es de extrañar que los votantes de Ohio, Wisconsin o el interior de Pennsylvania estuvieran cabreados – su región realmente se está quedando atrás.

¿Qué está sucediendo? Parece que el nuevo mundo digital está reforzando los efectos de red y sus beneficios en zonas densamente pobladas. En general una empresa es más productiva si está situada en una zona donde hay otras empresas similares haciendo cosas parecidas: puede encontrar mano de obra cualificada más fácilmente, debe innovar más para seguir siendo competitiva y tiene acceso redes de proveedores, servicios profesionales y demás que no existen (o serían muy caros) en una ciudad aislada. Una economía moderna hace estas redes cada vez más valiosas – y las nuevas tecnologías contribuyen a que sus efectos sean aún más potentes. En una economía cada vez más basada en servicios y conocimientos, estar cerca de otros contribuye aún más a la innovación.

La cuestión entonces pasa a ser qué hacemos con los Ohio, Albacete, Palencia o Newcastle que se quedan atrás. Si el crecimiento económico favorece las ciudades grandes, densas, abiertas, cosmopolitas y bien conectadas como Madrid o Barcelona, es muy difícil diseñar políticas públicas que consigan sacar del agujero a regiones donde simplemente no vive demasiada gente. Conectarlas con la capital con líneas de AVE seguramente acabarán por hacer que el nodo central sea aún más dominante, no lo contrario. Simplemente, es difícil replicar los efectos multiplicadores que tiene estar cerca de otros innovadores, fuera de lugares que tengan la suerte de tener universidades potentes o una empresa especialmente creativa que haya sabido expandirse.

Algo parece cada vez más claro: si las economías de red y la aglomeración urbana generan tantas ventajas, la creciente fractura política y económica entra ciudades y zonas rurales está aquí para quedarse. Cerrarlo no va a ser sencillo. | ROGER SENSERICH

A los delincuentes que fingen ser refugiados

dimecres, 4 de gener del 2017

El paro registra en 2016 el mayor descenso de la historia



El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) se situó al finalizar diciembre de 2016 en 3,7 millones de personas, tras bajar en 390.534 desempleados en el conjunto del año (-9,54%), su cuarto descenso anual consecutivo y el mayor de toda la serie histórica, iniciada en 1996, informó este miércoles el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

En concreto, el volumen total de parados alcanzó a cierre del pasado año la cifra de 3.702.974 desempleados y continúa en los niveles más bajos de los últimos siete años, tras reducirse en el mes de diciembre en 86.849 personas (-2,29%),

La bajada del desempleo en 2016 es la cuarta consecutiva tras la de 2013, 2014 y 2015, cuando el paro cayó en 147.000, 253.000 y 354.203 personas y contrasta con las subidas experimentadas en el periodo 2007-2012. En 2012, 2011 y 2010, el paro aumentó en 426.364, 322.286 y 176.470 personas, respectivamente, mientras que en 2007, 2008 y 2009 las listas de las oficinas públicas de empleo sumaron 106.674, 999.416 y 794.640 parados más.
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Los asentamientos no son el problema