José María Aznar renuncia a la Presidencia de honor del PP y se mantendrá únicamente como militante. El ex presidente ha hablado esta mañana por teléfono con Mariano Rajoy y se lo ha comunicado personalmente. Aznar ha volcado sus razones en una carta que también ha remitido a Rajoy y que ha colgado en su página web [lea la misiva en PDF]. El ex dirigente popular no acudirá al congreso que el PP celebra en febrero. "He participado en todos los congresos del Partido Popular desde 1979. Será la primera vez que no lo haga, y, por lo tanto, quiero expresar mis mejores deseos de éxito en tan importante cita", asegura.
En su misiva justifica su decisión en la "nueva situación" de Faes, que el pasado 1 de octubre firmó su desvinculación del partido. La "independencia" de la formación, explica, lo "aconseja". "Ningún patrono de Faes ocupa cargo alguno, ni tan siquiera honorífico, en ninguna formación política. Como presidente de Faes no deseo ser una excepción".
"La principal virtud de la democracia es que deja obsoleta la revolución"
"La revolución consiste en imponer tu fantasía política a todos los demás"
"Los científicos deberían ir a donde les lleve su ciencia, no sus ideas políticas"
"Pensar suele reducirse a inventar razones para dudar de lo evidente"
"No es una de las dos Españas la que nos hiela el corazón, sino la atroz semejanza entre quienes creen que hay dos"
dimarts, 20 de desembre del 2016
Aznar rompe con Rajoy
El futuro del liberalismo: cómo dar sentido a 2016
THE ECONOMIST.- What is more, liberals have something to offer societies struggling with change. In the 19th century, as today, old ways were being upended by relentless technological, economic, social and political forces. People yearned for order. The illiberal solution was to install someone with sufficient power to dictate what was best—by slowing change if they were conservative, or smashing authority if they were revolutionary. You can hear echoes of that in calls to “take back control”, as well as in the mouths of autocrats who, summoning an angry nationalism, promise to hold back the cosmopolitan tide.Más...
Liberals came up with a different answer. Rather than being concentrated, power should be dispersed, using the rule of law, political parties and competitive markets. Rather than putting citizens at the service of a mighty, protecting state, liberalism sees individuals as uniquely able to choose what is best for themselves. Rather than running the world through warfare and strife, countries should embrace trade and treaties.
Such ideas have imprinted themselves on the West—and, despite Mr Trump’s flirtation with protectionism, they will probably endure. But only if liberalism can deal with its other problem: the loss of faith in progress. Liberals believe that change is welcome because, on the whole, it is for the better. Sure enough, they can point to how global poverty, life expectancy, opportunity and peace are all improving, even allowing for strife in the Middle East. Indeed, for most people on Earth there has never been a better time to be alive.
dilluns, 19 de desembre del 2016
El 60% de electores de 'Junts pel Sí' y el 25% de la CUP votarían ahora por ERC
ERC podría alcanzar los 50 escaños y el PDECat sería la quinta fuerza tras el PSC, C's y ECP
EL PERIÓDICO.- De celebrarse ahora elecciones catalanas, las fuerzas partidarias de la secesión repetirían su mayoría en escaños, que no en votos, según el Barómetro Político de Catalunya del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO. Cosa diferente sería cómo se repartirían entre ellos los hasta 73 diputados que podrían obtener. Porque si Junts pel Sí no se reeditase, Esquerra sacaría la mejor tajada a costa de desangrar a PDECat y CUP.Más...
El partido de Oriol Junqueras no ha dejado de escalar posiciones desde que ostenta responsabilidades de gobierno, gracias a su habilidad para situarse en un segundo plano en todas las guerras entre la formación anticapitalista y la antigua CDC. Los republicanos lograrían hoy el 30,7% de los votos y entre 48 y 50 escaños. Desde la anterior encuesta, en mayo pasado, ERC ha ganado una decena de diputados y cinco puntos en voto estimado. Una pujanza cimentada sobre dos bases: seis de cada 10 votantes de Junts pel Sí en las elecciones del 27-S del 2015 escogerían ahora la papeleta de Junqueras, y uno de cada cuatro votantes de la CUP emigrarían al caladero republicano.
Hillary ganó en voto popular gracias a California. En los otros 49 estados, Trump tuvo 1,7 millones de votos más que ella
El archipiélago Clinton
El recuento de la elección presidencial en EEUU ha dado, hasta el momento, el siguiente resultado:
Donald Trump: 62,955,366 votos (46,1%) y 306 votos electorales
Hillary Clinton: 65,788,548 votos (48,2%) y 232 votos electorales
La diferencia es, pues, favorable a Hillary Clinton en 2.833.182 votos
Si el recuento se hubiese efectuado en España o en cualquier otro país de la UE, esa cifra sería exacta e inapelable. Sin embargo, en Estados Unidos eso no es así. En algunos estados, si el número de votos no contados es menor que el margen de victoria de los votos escrutados ya no se cuentan. Por lo tanto, no se puede saber si el total de votos populares es real o no. Eso afecta especialmente al voto por correo, que tradicionalmente tiende a favorecer a los republicanos, lo que significaría que si se contaran todas las papeletas podría darse el caso que Trump aumentase e incluso ganase en voto popular.
Por otro lado está el fraude electoral. En California, por ejemplo, los demócratas concedieron licencias de conducir a inmigrantes en situación de ilegalidad a principios de 2016 lo que les ha permitido votar a pesar de no ser ciudadanos de EEUU. No se sabe a ciencia cierta cuántas personas votaron de manera ilegal, pero lo más probable es que las que lo hicieron votaran por Hillary. Sin esos votos ¿Hillary hubiese ganado igualmente en voto popular? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos con bastante exactitud es que los dos millones de votos de más de Clinton sobre Trump dependen solo del estado de California. Clinton tiene allí 4.269.978 millones de votos más que Trump. En los otros 49 estados, más el Distrito de Columbia, Trump tiene 1,7 millones de votos populares más que Clinton. Sin embargo, la percepción dominante no es esta.
Añadamos que la apelación al voto popular no es del todo fiable e incluso peligrosa. En algunos lugares, como Wisconsin, el segundo recuento pedido por los demócratas se saldó con un puñado de votos más para... Trump! El problema, pues, no es el sistema electoral sino que, como nunca antes, la izquierda americana se ha negado a aceptar la derrota y se ha lanzado a romper las reglas del juego, presionando a los grandes electores, incluso con amenazas de muerte, para que cambien su voto en el Colegio Electoral e impedir así que Donald Trump asuma la presidencia.
Su bandera es ahora el voto popular y no el voto mayoritario que siempre ha tenido Estados Unidos desde su fundación. Un voto mayoritario que es fruto de la estructura federal de la unión. Una estructura que saltaría por los aires si desapareciese el Colegio Electoral, como refleja claramente el mapa:
Es decir, sólo contarían cuatro estados: California, Nueva York, Texas y Florida. Ganando en ellos y pasando de los demás un candidato podría obtener la presidencia de todos los Estados Unidos de América.
Trump bajará del 35 al 20% el impuesto a los beneficios si se obtienen en EEUU. Las exportaciones, sin impuestos https://t.co/vBU65nj5CD— The Catalan Analyst (@CatalanAnalyst) 19 de diciembre de 2016
Un distribuidor de propano de Maine no suministrará gas a los votantes del 'anticristo' Donald Trump https://t.co/GvuNRXxdst— The Catalan Analyst (@CatalanAnalyst) 19 de diciembre de 2016
diumenge, 18 de desembre del 2016
El PP y C's tendrían mayoría absoluta si se hubiesen celebrado hoy las elecciones
ABC.- Si este domingo 18 de diciembre se hubieran celebrado elecciones generales en España -como estaba previsto, si el PSOE no se hubiera abstenido-, el Parlamento habría cambiado de forma significativa. El PP reforzaría su primera posición, podría gobernar con mayoría absoluta solo con el apoyo de Ciudadanos y el PSOE estaría más hundido que en la actualidad, por detrás de Podemos y con un papel totalmente irrelevante en las Cortes de los años siguientes. Este es el escenario que refleja el último barómetro de GAD3 realizado para ABC entre el lunes y el viernes de esta semana pasada y que se publicará mañana, lunes.Más...
El 76 % de los españoles se sienten orgullosos de pertenecer a la UE
El sentimiento europeo goza de buena salud en España, pese a la ola antieuropeísta que recorre parte del continente y a los mensajes populistas que tratan de erosionar el proyecto de la UE. Así, tres de cada cuatro españoles se sienten orgullosos de pertenecer a la Unión Europea y una gran mayoría piensa también que formar parte de ese club es beneficioso para España, según revela una encuesta de GAD3 realizada para ABC.Más...
En la encuesta, realizada del 12 al 16 de diciembre, con 800 entrevistas, se refleja con claridad cómo una parte mayoritaria de la población española está alejada del mensaje populista y es partidaria de mantener y reforzar los lazos que unen a nuestro país con las instituciones comunitarias, aunque se reconoce el exceso de burocracia que sigue existiendo en Bruselas.
Siete de cada diez creen que la victoria de Trump es negativa
A la mayoría de los españoles no les gusta Donald Trump y creen que su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos es negativa, según se desprende de la encuesta de GAD3 realizada para ABC.Más...
En concreto, el 68,7 por ciento hace una valoración «negativa» del resultado de aquellas elecciones, en las que Trump se impuso a Hillary Clinton, al lograr 290 votos (se necesitan 270 para llegar a la Casa Blanca), frente a los 228 de la candidata demócrata.
Los aprendices de brujo
La Historia Universal del Ridículo [José García Domínguez]
El error de Madrid fue tomarse en serio a Artur Mas. No se dieron cuenta de que estaban ante un simple aventurero que no tenía nada en la cabeza, absolutamente nada. Un frívolo que iba improvisando sobre la marcha, apenas eso. Uno de los yerros recurrentes de Madrid a propósito de la cuestión catalana es el de presumir, contra todo fundamento empírico, que siempre hay una gran inteligencia moviendo las palancas en la sala de máquinas del secesionismo.Más...
Estos chicos de la CUP [Salvador Sostres]
En el inevitable paralelismo vasco es significativo constatar que si el PNV se ha recuperado de su fiebre independentista es porque nunca quiso pactar con Batasuna ni con sus degeneraciones, y huyó sin complejos del lío de Lizarra en el que Ibarretxe le metió; mientras que los convergentes insisten en desangrarse yendo de lo que no son para obtener el apoyo de «estos chicos de la CUP» -que es como con un paternalismo muy mal entendido les llaman- tal como hace dos años rompieron la exitosa CiU para compartir candidatura con Esquerra. Desde 2010 hasta hoy han perdido la mitad de sus diputados.Más...
El PP logra 14 escaños más que PSOE y Podemos juntos un año después del 20-D
Cuando está a punto de cumplirse un año desde las elecciones del 20-D, el PP volvería a ser la fuerza más votada y se impondría con una ventaja de 36 escaños respecto a los datos que marcó el 20-D. Así se deduce de la última encuesta de NC Report elaborada para LA RAZÓN, que cuantifica en un 29,27% el avance electoral de los populares en los últimos 365 días.Más...
La endiablada aritmética parlamentaria que arrojaron las urnas colocó al PP en una complicada tesitura, como la fuerza más votada pero sin posibilidad de articular acuerdos que le llevaran a gobernar. Rajoy mantuvo una actitud de impasse que le ha reportado un importante rédito electoral, no en vano si hoy se celebrasen elecciones obtendría un 36,9% de los votos, esto es, entre 154 y 159 escaños. Estos datos suponen un incremento de entre 17 y 22 parlamentarios respecto a los 137 que consiguió en junio y que ostenta en la actualidad. El auge de los populares les facultaría también para, con el pacto que tienen rubricado con Ciudadanos, sumar una holgada mayoría absoluta que llegaría hasta los 190 escaños. Una situación que les permitiría afrontar sin problemas una nueva convocatoria electoral en los próximos meses como deslizó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a sus colegas de partido esta semana, en lo que fuentes de su entorno calificaron como un «lapsus».
Solo el 18% de los catalanes confían ya en lograr la independencia
Aunque la mayoría de los catalanes dudan de que el referéndum prometido "sí o sí" por el Govern vea la luz, la posibilidad de convocarlo sin permiso del Estado fractura en dos mitades a los entrevistados para el Barómetro Político de Catalunya del GESOP para EL PERIÓDICO. El 49,6% está a favor del denominado RUI (referéndum unilateral de independencia), es decir, apoyan que el Ejecutivo catalán convoque la consulta aun sin el plácet del Gobierno central. Pero el 48,8% rechaza este escenario, un porcentaje en el que conviven tanto quienes desean que se pongan las urnas pero solo si el Estado está de acuerdo como quienes se oponen a que pueda votarse la independencia de Catalunya.Más...
Los catalanes creen que el 'procés' acabará en un pacto con el Estado
...el Barómetro Político de Catalunya del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO arroja como conclusión que solo el 18% de los catalanes confían ya en lograr la independencia. Son muchos más, el 44,3%, quienes piensan que el procés culminará en algún tipo de acuerdo con el Estado que dote a Catalunya de mayor autogobierno.Más...
La plausibilidad de la secesión registra su peor cota en casi dos años, y desde las elecciones "plebiscitarias" del 27-S del 2015, la confianza en la consecución del Estado catalán ha retrocedido casi cuatro puntos. Consecuentemente, se han disparado el escepticismo, hasta el punto de que el 27,6%, uno de cada cuatro ciudadanos, cree que el órdago soberanista se abandonará por falta de apoyos sociales. Son cinco puntos más que en septiembre del año pasado. Idéntico crecimiento ha experimentado el porcentaje de sondeados que ven más factible un pacto con el Estado.
Los datos de la encuesta de EL PERIÓDICO coinciden con los publicados por LA VANGUARDIA el pasado 12 de diciembre que indicaban que 'el 64,5% de los catalanes cree que el 'procés' acabará en nada'.
divendres, 16 de desembre del 2016
El mito de la victoria de Hillary Clinton en voto popular
El recuento de la elección presidencial en EEUU ha dado, hasta el momento, el siguiente resultado:
Donald Trump: 62,955,366 votos (46,1%) y 306 votos electorales
Hillary Clinton: 65,788,548 votos (48,2%) y 232 votos electorales
La diferencia es, pues, favorable a Hillary Clinton en 2.833.182 votos
Si el recuento se hubiese efectuado en España o en cualquier otro país de la UE, esa cifra sería exacta e inapelable. Sin embargo, en Estados Unidos eso no es así. En algunos estados, si el número de votos no contados es menor que el margen de victoria de los votos escrutados ya no se cuentan. Por lo tanto, no se puede saber si el total de votos populares es real o no. Eso afecta especialmente al voto por correo, que tradicionalmente tiende a favorecer a los republicanos, lo que significaría que si se contaran todas las papeletas podría darse el caso que Trump aumentase e incluso ganase en voto popular.
Por otro lado está el fraude electoral. En California, por ejemplo, los demócratas concedieron licencias de conducir a inmigrantes en situación de ilegalidad a principios de 2016 lo que les ha permitido votar a pesar de no ser ciudadanos de EEUU. No se sabe a ciencia cierta cuántas personas votaron de manera ilegal, pero lo más probable es que las que lo hicieron votaran por Hillary. Sin esos votos ¿Hillary hubiese ganado igualmente en voto popular? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos con bastante exactitud es que los dos millones de votos de más de Clinton sobre Trump dependen solo del estado de California. Clinton tiene allí 4.269.978 millones de votos más que Trump. En los otros 49 estados, más el Distrito de Columbia, Trump tiene 1,7 millones de votos populares más que Clinton. Sin embargo, la percepción dominante no es esta.
Añadamos que la apelación al voto popular no es del todo fiable e incluso peligrosa. En algunos lugares, como Wisconsin, el segundo recuento pedido por los demócratas se saldó con un puñado de votos más para... Trump! El problema, pues, no es el sistema electoral sino que, como nunca antes, la izquierda americana se ha negado a aceptar la derrota y se ha lanzado a romper las reglas del juego, presionando a los grandes electores, incluso con amenazas de muerte, para que cambien su voto en el Colegio Electoral e impedir así que Donald Trump asuma la presidencia.
Su bandera es ahora el voto popular y no el voto mayoritario que siempre ha tenido Estados Unidos desde su fundación. Un voto mayoritario que es fruto de la estructura federal de la unión. Una estructura que saltaría por los aires si desapareciese el Colegio Electoral, como refleja claramente el mapa:
Es decir, sólo contarían cuatro estados: California, Nueva York, Texas y Florida. Ganando en ellos y pasando de los demás un candidato podría obtener la presidencia de todos los Estados Unidos de América.
Donald Trump: 62,955,366 votos (46,1%) y 306 votos electorales
Hillary Clinton: 65,788,548 votos (48,2%) y 232 votos electorales
La diferencia es, pues, favorable a Hillary Clinton en 2.833.182 votos
Si el recuento se hubiese efectuado en España o en cualquier otro país de la UE, esa cifra sería exacta e inapelable. Sin embargo, en Estados Unidos eso no es así. En algunos estados, si el número de votos no contados es menor que el margen de victoria de los votos escrutados ya no se cuentan. Por lo tanto, no se puede saber si el total de votos populares es real o no. Eso afecta especialmente al voto por correo, que tradicionalmente tiende a favorecer a los republicanos, lo que significaría que si se contaran todas las papeletas podría darse el caso que Trump aumentase e incluso ganase en voto popular.
Por otro lado está el fraude electoral. En California, por ejemplo, los demócratas concedieron licencias de conducir a inmigrantes en situación de ilegalidad a principios de 2016 lo que les ha permitido votar a pesar de no ser ciudadanos de EEUU. No se sabe a ciencia cierta cuántas personas votaron de manera ilegal, pero lo más probable es que las que lo hicieron votaran por Hillary. Sin esos votos ¿Hillary hubiese ganado igualmente en voto popular? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos con bastante exactitud es que los dos millones de votos de más de Clinton sobre Trump dependen solo del estado de California. Clinton tiene allí 4.269.978 millones de votos más que Trump. En los otros 49 estados, más el Distrito de Columbia, Trump tiene 1,7 millones de votos populares más que Clinton. Sin embargo, la percepción dominante no es esta.
Añadamos que la apelación al voto popular no es del todo fiable e incluso peligrosa. En algunos lugares, como Wisconsin, el segundo recuento pedido por los demócratas se saldó con un puñado de votos más para... Trump! El problema, pues, no es el sistema electoral sino que, como nunca antes, la izquierda americana se ha negado a aceptar la derrota y se ha lanzado a romper las reglas del juego, presionando a los grandes electores, incluso con amenazas de muerte, para que cambien su voto en el Colegio Electoral e impedir así que Donald Trump asuma la presidencia.
Su bandera es ahora el voto popular y no el voto mayoritario que siempre ha tenido Estados Unidos desde su fundación. Un voto mayoritario que es fruto de la estructura federal de la unión. Una estructura que saltaría por los aires si desapareciese el Colegio Electoral, como refleja claramente el mapa:
Es decir, sólo contarían cuatro estados: California, Nueva York, Texas y Florida. Ganando en ellos y pasando de los demás un candidato podría obtener la presidencia de todos los Estados Unidos de América.
dijous, 15 de desembre del 2016
El 'golpe de estado' contra Trump se prepara en Harvard
La izquierda estadounidense ha perdido definitivamente los papeles. En un ataque de locura política está gestando un 'golpe de Estado' para impedir que Donald Trump sea presidente. Ése golpe consiste en poner en estado de sitio a los grandes electores, presionarlos e incluso amenazarlos a los grandes electores para que cambien el voto delegado de su Estado y lo entreguen a otro candidato que no sea Trump.
Históricamente, ese cambio de voto era posible pero con el tiempo muchos Estados lo han prohibido y el Tribunal Supremo lo ha sancionado. Forzar, pues, ese voto, que contradice la legalidad, el uso y la costumbre electoral -como que un presidente no ha de presentarse a una tercera reelección- difícilmente puede considerarse otra cosa que un intento de 'golpe de estado', ridículo y sin posibilidades de prosperar.
La operación la dirige desde Harvard el profesor de derecho constitucional Larry Lessig. Según él, ya hay 20 electores republicanos 'tránsfugas' que están considerando seriamente cambiar su voto. A pesar de que esos votos todavía no son suficientes, podrían contagiar a otros grandes electores, sometidos una presión sin precedentes, para impedir la victoria de Trump.
La presión supera todo lo imaginable. Keith Olbermann, anchorman de GQ, dijo esto a su audiencia:
En octubre, antes de las elecciones, el gobierno de Estados Unidos acusó formalmente a Rusia de una campaña de ataques cibernéticos contra las organizaciones políticas de los Estados Unidos. Obama advirtió a Putin acerca de las consecuencias que de ellos se podrían derivar. Sin embargo, no fue hasta la semana pasada, un mes después de la victoria de Trump, que ordenó a los servicios de inteligencia una revisión de la investigación.
La noche del jueves, la NBC News informó en exclusiva que funcionarios de los servicios de inteligencia estaban 'muy seguros' de la implicación personal de Putin en la campaña cibernética contra los Estados Unidos. Para la CIA, el objetivo de los ataques era ayudar a Trump a ganar las elecciones. Sin embargo, esta posición no ha sido asumida ni por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) ni por el FBI debido a la falta de 'evidencia creíble'. Incluso John Kerry no ha querido hacer comentarios sobre "informes de inteligencia anónimos".
Ciertamente, a nadie sorprendería que un hombre sin escrúpulos como Vladimir Putin estuviera tras los hackers que robaban documentación confidencial del partido demócrata y de Hillary Clinton y que publicaba, también sin escrúpulos, Julian Assange en WikiLeaks. Sin embargo, las pruebas de la CIA sobre la vinculación de los hackers con el Kremlin parecen muy frágiles, dejadas tan a la vista para incriminar a Rusia que parecen o bien una chapuza de aprendices o un intento deliberado de desviar la atención. The New York Times dijo que los hackers rusos también habían entrado en los ordenadores centrales del partido republicano, pero que no difundieron su contenido porque su objetivo era ayudar a Trump. Sin embargo, según revela The Wall Street Journal los 'hackers rusos' solo perjudicaron a los demócratas porque no pudieron hacer lo mismo con los republicanos, ya que no pudieron entrar en sus ordenadores centrales.
Por otro lado, sorprende el grado de beligerancia actual contra Rusia cuando en la campaña presidencial de 2012 todos los demócratas, desde Obama a Biden pasando Hillary Clinton, ridiculizaban a Mitt Romney, el candidato republicano, por referirse a Rusia de manera inapropiada como el "enemigo geopolítico número uno" de EEUU. En el video siguiente Obama se burla de Romney diciéndole que no se había enterado que la guerra fría había acabado hacía 20 años. Hoy, sin embargo, el presidente saliente anuncia la adopción de medidas de represalia contra Moscú por su injerencia en las elecciones estadounidenses. Una decisión lo suficientemente grave como para permanecer en la Casa Blanca ante la posible reacción rusa y no para irse de vacaciones.
A todo ese coro de golpistas in pectore también se han sumado -¡cómo no!- las celebridades de Hollywood pidiendo que se impida a Trump alcanzar la presidencia.
¿Se imaginan el escándalo político y mediático que se habría producido en medio mundo, y con razón, si hubiese ganado Hillary y fuese Trump el que estuviese haciendo todo ésto?
Sin embargo, el foco del escándalo sigue centrado única y exclusivamente en Donald Trump, cuando los que no han sabido perder ni respetar las reglas habituales del juego han sido los demócratas, que se han convertido -y con creces- en aquéllo que tanto decían combatir.
If Russia, or some other entity, was hacking, why did the White House wait so long to act? Why did they only complain after Hillary lost?— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 15 de diciembre de 2016
dimecres, 14 de desembre del 2016
El TC suspende el referéndum soberanista previsto para 2017
El pleno del Tribunal Constitucional ha acordado, por unanimidad y a petición del Gobierno, suspender de manera cautelar las dos resoluciones aprobadas en octubre en el Parlament con las que se abría la vía a la celebración de un referéndum de independencia en 2017, pese a las sentencias contrarias y advertencias previas del propio Tribunal Constitucional.Más...
El Tribunal presidido por Francisco Pérez de los Cobos, advierte a la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carmen Forcadell, y a los demás miembros de la Mesa, así como al President de la Generalitat, Carles Puigdemont, y a los miembros del Consejo de Gobierno de su deber de “impedir o paralizar” cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada y les apercibe de las “eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir”.
Los virus no son machistas
Los virus pueden haber evolucionado para dañar más a los hombres que las mujeres
Is man-flu a quirk of viral evolution? Some viruses might cause weaker symptoms in women than in men because it makes them more likely to spread.Más...
Many infections cause more severe illness in men than women. Men infected with tuberculosis are 1.5 times more likely to die than women; men infected with human papillomavirus are five times more likely to develop cancer than women; and men infected with Epstein-Barr virus are at least twice as likely to develop Hodgkin’s lymphoma as women.
Many think this pattern is because of differences between the sexes’ immune systems. But another explanation is that women are more valuable hosts. Women can pass infections to their children during pregnancy, birth and breastfeeding, so there’s an evolutionary pressure on viruses to be less harmful to them, say Francisco Úbeda and Vincent Jansen at Royal Holloway University of London.
El progresismo autoritario
Los científicos sociales también hallarían rasgos autoritarios en la izquierda si los buscaran. Éstos lo han hecho
Tras escapar de la Alemania de Hitler, los líderes de la escuela de Frankfurt estaban fundamentalmente preocupados por el fracaso de la izquierda para frenar el ascenso del nazismo y del antisemitismo europeo, y creyeron encontrar una clave en la psicología profunda. La “personalidad autoritaria” de Adorno (1950) hacía referencia a un “individuo potencialmente fascista” que se somete a las autoridades externas para tratar de compensar su inseguridad personal. En esta línea que patologiza el pensamiento conservador se habla más tarde de un “autoritarismo de derechas” (Altemeyer, 1998), de “cognición social motivada” (Jost, Glaser, Kruglanski y Sulloway, 2003) o de “síndrome conservador” (Stankov, 2009).Más...
Tal vez esta interpretación refleje fielmente la realidad, o tal vez refleje un sesgo académico que sólo se incrementa sin freno en los últimos años: más del 90% de los profesores e investigadores de las ciencias sociales y las humanidades se identifican con la izquierda.
Tal vez los científicos sociales encontrarían rasgos autoritarios en la izquierda si los buscaran. Y esto es justamente lo que habrían logrado Jordan B. Peterson y Christine Brophy, de la universidad de Toronto.
La deuda que nos aplasta
Abundantes estudios muestran que las economías crecen menos cuando los niveles de deuda superan unos umbrales que dejamos atrás hace tiempo. Dar a un sistema enfermo de exceso de deuda más de lo mismo es como dar a un adicto dosis cada vez mayores para evitar el síndrome de abstinencia: eso se llama huir de la realidad y no cura, sino que mata. La alquimia monetaria de los bancos centrales es una fantasía, un vano ejercicio de posponer lo inevitable que además aumenta enormemente la fragilidad del sistema. Seamos claros: este sendero conduce al abismo y, de seguir por él, la desastrosa caída es tan impredecible en sus detalles como absolutamente inevitable. Debemos afrontar la realidad: es lo que se supone que hacen los adultos, esa especie en peligro de extinción que el Estado de Bienestar casi ha aniquilado. | Fernando del Pino Calvo-SoteloLeer el artículo completo, aquí
dimarts, 13 de desembre del 2016
dilluns, 12 de desembre del 2016
Iglesias: “El Holocausto fue un mero problema burocrático”
Iglesias escribió estas palabras el 28 de febrero de 2009 en su blog El gesto de Antígona, en el que venía publicando sus opiniones personales desde hacía cuatro años. OKDIARIO ha podido acceder a una copia backup íntegra de este blog, a pesar de que Iglesias lo borró de Internet en 2014, coincidiendo con la fundación de Podemos: justo cuando otros compañeros de partido comenzaron a limpiar sus cuentas de Twitter borrando mensajes que pudieran resultar inconvenientes para su nueva carrera política.Más...
Contra la empatía
A menudo pensamos en nuestra capacidad de experimentar el sufrimiento de los demás como la fuente última de la bondad. Muchos de nuestros sabios legisladores, activistas, científicos y filósofos están de acuerdo en que el único problema con la empatía es que no tenemos suficiente.
Nada podría estar más lejos de la verdad, sostiene el investigador de Yale, Paul Bloom. En 'CONTRA LA EMPATÍA', Bloom revela que la empatía es uno de los principales motivadores de la desigualdad y la inmoralidad en la sociedad. Lejos de ayudarnos a mejorar la vida de otros, la empatía es una emoción caprichosa e irracional que hace un llamamiento a nuestros prejuicios estrechos. Se enturbia nuestro juicio e, irónicamente, a menudo conduce a la crueldad. Es mejor cuando somos lo suficientemente inteligentes como para no confiar en ella, pero si en cambio para delimitar una compasión más distanciada.
Basando su argumento en rompedores hallazgos científicos, Bloom muestra que algunas de las peores decisiones tomadas por los individuos y las naciones -a quién dar dinero, cuándo ir a la guerra, cómo responder al cambio climático o a quién encarcelar- son demasiado a menudo motivadas por emociones honestas pero, sin embargo, fuera de lugar. Con precisión e ingenio, demuestra cómo la empatía distorsiona nuestro juicio en cada aspecto de nuestras vidas, desde la filantropía y la caridad a la justicia; de la atención médica a la educación para la paternidad y el matrimonio. Sin empatía, insiste Bloom, nuestras decisiones serían más claras, más justas, y, sí, en última instancia, más morales.
La imposible integración entre la cultura del honor (o de la vergüenza)
y la cultura de la dignidad (o de la culpa)
El honor es un valor moral que está presente en prácticamente todas las culturas clásicas, no es solamente una cuestión nipona, sino que puede rastrearse en los orígenes grecolatinos de nuestra historia europea. Se trata de una forma de cohesionar las sociedades haciendo recaer sobre los individuos la responsabilidad de sus actos. decir honor es hablar de reputación, un seguro de vida para las transacciones, para los pactos y para los contratos, antes de que hubieran jueces o abogados.Leer el artículo completo, aquí...
Es por esta razón que las sociedades guiadas por el honor son precisamente aquellas donde el Estado es débil, ha desparecido o no ha podido llegar administrativamente a todos sus rincones. El honor es patrimonio de lo tribal y se regula a través de la vergüenza, caer en el deshonor es una forma de exclusión, de exilio y de marasmo social, nadie puede fiarse de la palabra de un hombre sin honor.
En este sentido el honor de los hombres depende fundamentalmente de su esposa, de sus hijos e hijas y es el hombre el depositario de ese honor que se adjudica a su familia y por lo que es merecedora de respeto y de confianza, un intangible a conservar. Una mujer que desafía el honor de su familia cometiendo adulterio o alguna transgresión relativa a esa cultura debe ser castigada, no por el Estado -demasiado lejano para delegarle ese papel-, y tampoco por sus vecinos sino por el más allegado a ella. es por eso que entre ciertas culturas existen todavía los castigos de honor, donde un hermano casi siempre es el encargado de castigar una hermana díscola.
Y es precisamente esa lejanía la que legitima también la venganza individual. Nada puede quedar sin castigo en una sociedad del desierto, donde las condiciones de vida imponen un divorcio entre el Estado si existiere y la exigencia individual de liquidar las deudas incluso al precio de la sangre. El “Ojo por ojo y diente por diente” es la primitiva forma de justicia que emana de esas culturas. Es así como ciertas culturas y quizá todas consiguieron cohesionar sus respectivas sociedades, junto con las creencias religiosas y una justicia divina en la otra vida si se cumplían -en ésta- las condiciones impuestas por la Ley, que en un principio fue integrista, es decir Dios (lo divino) y la justicia terrena eran la misma cosa.
El problema de las culturas del honor, por más trasnochados que nos parezcan sus presupuestos, no está en ellas mismas sino en su colisión con las culturas de la dignidad.
La cultura de la dignidad
Si el honor hay que merecerlo, la dignidad se supone que existe de hecho solo por estar vivo y ser miembro de una determinada comunidad. Más aún: pertenecer a la especie humana por sí mismo nos otorga una dignidad especial con independencia de si somos o no honorables.
La dignidad es un subproducto del cristianismo y la suposición de que todos somos hijos de Dios y de alguna manera, iguales ante su suprema indistinción. Las sociedades otrora guiadas por el honor sufrieron, sobre todo en Europa una transformación lenta a través de los años hasta establecerse hegemónicamente sobre la anterior, de la que aun quedan restos en todos y cada uno de nosotros.
Pero si pudo establecerse una cultura de la dignidad fue gracias al establecimiento de Estados fuertes que administraban la Justicia en nombre de sus súbditos. Ya no hacía falta la venganza personal pues el Estado velaba por nuestros derechos, como pasaron a conocerse a todas y cada una de nuestras obligaciones anteriores. No era ya necesario vengarnos de nuestros ofensores, bastaba con denunciarlos a la policía o llevar los contratos a una audiencia penal o civil.
La dignidad llevaba implicita la idea de la igualdad, de manera que las culturas igualitarias que hoy tenemos al menos en Europa se han desarrollado a partir de la idea cristiana de la dignidad de ser todos hijos de Dios, una idea muy original. Ya no hace falta hacer nada para mantener el honor, basta con ser un buen ciudadano y no delinquir contra el Estado y sus leyes para ser merecedor del honor que en cualquier caso viene colgando de la dignidad humana. Naturalmente esta igualdad se aplica tanto a hombres como a mujeres, y abarca las distintas razas, religiones, creencias u orientaciones sexuales, ideológicas o políticas. Se trata de la esencia de nuestra forma de gobierno: la democracia, algo incomprensible para una sociedad regulada por el honor como supremo valor moral.
Tolerancia, justicia y democracia son valores de esta idea de la dignidad. Y si la vergüenza es la emoción que regula las interacciones sociales en las culturas del honor, la culpa es la emoción que regula las interacciones en las culturas de la dignidad.
Choque de trenes
El problema adviene cuando ambas culturas entran en contacto en eso que ha venido en llamarse multiculturalismo y una de ellas ha de integrarse a la fuerza en la otra. Integrarse o asimilarse es de hecho un problema porque se supone que la distancia o el esfuerzo corresponde a aquel que llega como inmigrante y que lleva esa pesada carga de poseer una cultura “más atrasada”, se trata de algo así como una conversión religiosa como imponer la democracia a la fuerza. En realidad la idea de integración supone una negación de las diferencias muy similar a las que castigamos con la idea de “xenofobia, en este caso predominaría la eliminación de las mismas. La diversidad si ha de ser diversa no admite a trámite ningún tipo de integración salvo si se renuncia a las claves identitarias que le sirven de soporte a los individuos concretos. No es de extrañar que los terroristas islámicos en Europa, sean esos que aparecían perfectamente integrados en sus sociedades y que incluso eran cantantes de rap y que se radicalizan rápidamente por Internet, una forma de decir que estas personas carecían de identidad, pues la integración en una sociedad de la dignidad está demasiado alejada de las tradiciones que sirvieron de soporte a estas personas en su imaginario, dicho de otra forma no sirve como modelo identitario salvo si se hace voluntariamente. Nadie puede obligar a nadie a integrarse o a seguir una moral impuesta por un tercero. Sus padres y sus abuelos dan fe de que esto solo es posible en apariencia.
El 64,5% de los catalanes cree que el 'procés' acabará en nada
La independencia no es la próxima parada del sueño catalán. Lo piensan incluso más de la mitad de los que quieren irse de España. Es decir, el “momento populista de ruptura” que estalló a finales del 2012, ya habría quedado atrás. Y aunque las apelaciones al diálogo parecen extraviarse en la enorme distancia de las respectivas posiciones, el choque de trenes ya no figura como la única opción. De hecho, desde el Gobierno central se barajan propuestas que alcanzan incluso a la propia Constitución. La pregunta, por tanto, puede formularse abiertamente: ¿Está hoy Catalunya preparada para una negociación con Madrid que aparque la independencia y desemboque en una mejora realista del autogobierno? Y la respuesta que ofrecen los sondeos muestra a una opinión pública crecientemente dispuesta a encajar el resultado que las fuerzas políticas catalanas sean capaces de conseguir en Madrid.Más...
Los Mossos detienen a investigados por quemar fotos del Rey en la Diada https://t.co/ixrhRGKYJY— Europa Press (@europapress) 12 de diciembre de 2016
Absentismo laboral: casi un millón de trabajadores españoles cobran sin trabajar ni un solo día del año
Más de 880.000 trabajadores no acuden a su puesto de trabajo ningún día del año, según datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (Amat). Y las bajas laborales derivadas de una incapacidad temporal (IT) por enfermedad común no dejan de crecer y superarán este año los 4,5 millones, un 15% más que en 2015. Estas bajas detraen 5.500 millones de la Seguridad Social, otros 4.800 millones de las empresas y suponen un coste de oportunidad del 6% en términos de PIB de 62.000 millones.Más...
El absentismo laboral, es decir, la ausencia al trabajo cuando estaba prevista la asistencia, se ha disparado y supera ya los niveles previos a la crisis. Amat cifra en 72.500 millones de euros su coste total. Una cantidad de la que consideran podrían recuperarse hasta 18.000 millones para dar un respiro a la Seguridad Social.
El metano substituye al CO2 como el nuevo malo de la película del calentamiento global antropocéntrico
Ahora que los políticos se habían comprometido a frenar las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Ahora que la economía había demostrado que podía crecer sin emitir más cantidad de este gas de efecto invernadero. Ahora que la sociedad global había logrado que durante tres años consecutivos el CO2 emitido no creciera. Es ahora cuando casi un centenar de científicos publican un estudio donde muestran que la liberación explosiva de otro gas, el metano (CH4), en la atmósfera amenaza con desbaratar todo lo que se ha hecho contra el cambio climático.Más...
El metano es, junto al CO2 y el óxido de nitrógeno, uno de los principales gases de efecto invernadero. Aunque el dióxido de carbono es el culpable del 80% del calentamiento global, el metano atrapa 28 veces más calor (lo que los climatólogos llaman forzamiento radiativo). Por fortuna su concentración en la atmósfera es mucho menor. Mientras que la del CO2 superó el año pasado las 400 partes por millón de unidades de aire (ppm), el CH4 alcanzó las 1.834 pero por cada mil millones (ppmm).
Calentamiento Global antropocéntrico: Trump dice que 'nadie lo sabe' y el mismo IPCC también. La diferencia es que lo dice de forma que no lo entiendas, y Trump no. ¿Quién es más impresentable?
Hasta lo de París, hablaban de los dos grados por encima de la temperatura preindustrial como límite peligroso. No es una cifra que venga de ninguna ciencia o conocimiento, sino elegida a huevo y porque sí (decisión política, le llaman). Para cuando París, ya veían que las temperaturas iban por la parte baja del rago. Y en vez de alegrarse -oye, ¡que vamos muy bien sin hacer nada!- empezaron a hablar del “objetivo” de no pasar de 1,5º. No vaya a ser que la plebe piense que se puede arreglar sin tener que pagar más.Leer artículo completo, aquí
¿Y Trump? Pues Trump será un impresentable, pero está diciendo lo obvio. Igual es por eso que resulta tan impresentable.
“I’m very open-minded. I’m still open-minded,” he said. “Nobody really knows.”
El mismo IPCC dice que no lo sabe. La diferencia es que lo dice de forma que no lo entiendas, y Trump no.
La inteligencia americana dividida: el FBI y la CIA en desacuerdo sobre si Rusia interfirió en las elecciones
The CIA and FBI presented divergent cases to lawmakers when discussing Russia's intervened in the U.S. election.Más...
A secret CIA assessment uncovered by the Washington Post Friday concluded that Russia intervened in the U.S. presidential election to help Trump win the White House.
The CIA was “direct and bald and unqualified” about Russia’s intentions to help Trump, officials who attended a House briefing told the Post.
However, an FBI official's presentation to the House Intelligence Committee was "fuzzy" and "ambiguous," the Post added. The CIA believes Russians hacked both Democratic and Republican organizations, though only documents from Democrats were leaked and published.
According to multiple reports, the FBI still hasn't confirmed whether the RNC or other Republican groups were hacked.
The Washington Post reports the FBI is not certain that Russia's interference in the election was a purposeful effort to alter the results.
During a meeting of the House Intelligence Committee, the CIA said it was sure of Russia's intentions in hacking Democratic party emails, but the FBI was less certain, The Post reported.
divendres, 9 de desembre del 2016
La rebelión de los deplorables contra los monstruos de la razón
Como ante un monstruo de la peor pesadilla política descubrimos que el grado de satisfacción de los ciudadanos con la democracia se encuentra en el punto más bajo desde que existen sondeos de opinión. Los primeros datos alarmantes se interpretaron como una señal de insatisfacción con los gobiernos del momento; sin embargo, encuestas más recientes indican que la desafección se extiende a todo el sistema democrático en su conjunto. Los ciudadanos de las democracias maduras manifiestan no solo su malestar con la forma de gobierno sino que se muestran sorprendentemente abiertos a opciones autoritarias.
Lo documenta un estudio titulado 'The danger of Deconsolidation: the democratic disconnect' que publica el ‘Journal of Democracy’, publicación del National Endowment for Democracy, una institución financiada por el Congreso de los EEUU para la promoción de la democracia liberal en el mundo. Sus autores, Roberto Stefan Foa y Yascha Mounk, muestran que los jóvenes encuestados en las décadas de los años 80 y 90 del siglo pasado eran firmes defensores de la libertad de expresión y poco susceptibles de aceptar el autoritarismo político. Hoy, por el contrario, muchos de sus hijos cuestionan la libertad de expresión y algunos de ellos parecen seducidos incluso por la posibilidad de un gobierno autoritario o militar.
Desde hace 30 años, en EEUU crece el número de personas que estiman que un gobierno militar es una buena o muy buena solución. En 1995, pensaba eso una de cada 16 personas, hoy lo piensa una de cada 6. Por su parte, el 6% de los jóvenes estadounidenses ricos veían bien que el ejército tomara el poder; hoy lo ve bien el 35% de este grupo. La misma tendencia se observa en Europa. En 1995, el 6% de los nacidos después de 1970 en familias ricas eran favorables a un poder militar. Hoy, lo son el 17%. Pero lo más grave es que esa tendencia antiliberal se extiende también a personas jóvenes y de mediana edad de clases medias, bajas y subempleadas.
Para muchos analistas, este malestar en la cultura democrática obedece a la supuesta incapacidad de la misma para encarar y resolver los grandes retos y problemas -incluídos los falsos- de nuestra época: la cuarta 'revolución industrial' -globalizada, robótica y digital- que ya ha empezado a cambiar el mundo pero que nos acongoja con su profecía del fin del trabajo; la sobredimensionada amenaza del terrorismo yihadista, a pesar de que no alcanza ni probablemente alcanzará nunca el poder y la extensión del terror comunista, que llegó a someter bajo su yugo a media humanidad; la esquizofrénica percepción de la migración masiva intercontinental y de los refugiados, que se sobreestima como amenaza existencial o se minimiza como aporte de diversidad; el supuesto aumento de la pobreza y de la desigualdad, que no solo no sube sino que baja como nunca antes (la pobreza extrema en el mundo se ha reducido a la mitad desde 1990); la sesgada amenaza del calentamiento global o cambio climático; la ficticia crisis alimentaria; la ideologización del maltrato de género y de las identidades o los cambios en la correlación de fuerzas entre las grandes potencias, entre otros.
Retos y problemas que a pesar de ser, en algún caso, ficticios o poco relevantes y, en otros, no mucho peores que en crisis similares del pasado, han logrado crear la percepción de que estamos asistiendo a la hora final del sistema democrático-liberal.
Los analistas sociales han identificado múltiples factores para explicar la instalación de esta percepción, pero yo me quedaría con uno que considero determinante: la paulatina imposición social de unos valores morales supuestamente superiores -llamémosles políticamente correctos- gracias a las instituciones políticas y educativas (incluidas las científicas) y de manera especial por los medios de comunicación (incluida la cultura de masas). Sin la difusión permanente de esos valores morales alternativos por unos medios omnipresentes y omniscientes -de los que han desaparecido prácticamente los periodistas conservadores- es imposible entender el carácter hegemónico que han alcanzado.
Tras décadas de esa ingeniería moral sin oposición, la izquierda regresiva -que ha sustituido la lucha de clases por la lucha de identidades y la insostenible utopía social por una mojigata utopía moral- 'ha logrado hegemonizar, en el sentido gramsciano del término, el pensamiento político alternativo a la democracia liberal'.
La mitad de la población de los EEUU -bastante más en Europa- ha asimilado los nuevos valores con fervor religioso. Sin embargo, no ha logrado imponerlos a la otra mitad, y por ello la han ridiculizado, despreciado y criminalizado. Olvidando que lo que solemos ver en los demás nos dice mucho de nosotros mismos, los describen como monstruos -nazis, fascistas, racistas...- a los que no se debe tratar sino derrotar. Para ellos, se trata de gente deplorable, no rehabilitable y de comportamientos primarios que se encallaron en el proceso evolutivo.
Pues bien, los perjudicados, humillados y hastiados por esa moralina política, ideológica y mediática se han rebelado como se rebelaron sus predecesores románticos contra una Ilustración que los aplastaba. Hoy como ayer, oponen la consuetud del pueblo al racionalismo cartesiano de las élites; encumbran a la persona y su voluntad concreta frente a la abstracción de lo universal e impersonal; encuentran en el pasado y sus leyendas el futuro esplendoroso de sus pueblos y naciones. Sí, el populismo y el nacionalismo regresan como un rebrote de romántica pubertad política. Un rebrote que puede resucitar los monstruos del irracionalismo, pero que hoy nos denuncia los monstruos que producen los sueños de la razón.
Lo documenta un estudio titulado 'The danger of Deconsolidation: the democratic disconnect' que publica el ‘Journal of Democracy’, publicación del National Endowment for Democracy, una institución financiada por el Congreso de los EEUU para la promoción de la democracia liberal en el mundo. Sus autores, Roberto Stefan Foa y Yascha Mounk, muestran que los jóvenes encuestados en las décadas de los años 80 y 90 del siglo pasado eran firmes defensores de la libertad de expresión y poco susceptibles de aceptar el autoritarismo político. Hoy, por el contrario, muchos de sus hijos cuestionan la libertad de expresión y algunos de ellos parecen seducidos incluso por la posibilidad de un gobierno autoritario o militar.
Desde hace 30 años, en EEUU crece el número de personas que estiman que un gobierno militar es una buena o muy buena solución. En 1995, pensaba eso una de cada 16 personas, hoy lo piensa una de cada 6. Por su parte, el 6% de los jóvenes estadounidenses ricos veían bien que el ejército tomara el poder; hoy lo ve bien el 35% de este grupo. La misma tendencia se observa en Europa. En 1995, el 6% de los nacidos después de 1970 en familias ricas eran favorables a un poder militar. Hoy, lo son el 17%. Pero lo más grave es que esa tendencia antiliberal se extiende también a personas jóvenes y de mediana edad de clases medias, bajas y subempleadas.
Para muchos analistas, este malestar en la cultura democrática obedece a la supuesta incapacidad de la misma para encarar y resolver los grandes retos y problemas -incluídos los falsos- de nuestra época: la cuarta 'revolución industrial' -globalizada, robótica y digital- que ya ha empezado a cambiar el mundo pero que nos acongoja con su profecía del fin del trabajo; la sobredimensionada amenaza del terrorismo yihadista, a pesar de que no alcanza ni probablemente alcanzará nunca el poder y la extensión del terror comunista, que llegó a someter bajo su yugo a media humanidad; la esquizofrénica percepción de la migración masiva intercontinental y de los refugiados, que se sobreestima como amenaza existencial o se minimiza como aporte de diversidad; el supuesto aumento de la pobreza y de la desigualdad, que no solo no sube sino que baja como nunca antes (la pobreza extrema en el mundo se ha reducido a la mitad desde 1990); la sesgada amenaza del calentamiento global o cambio climático; la ficticia crisis alimentaria; la ideologización del maltrato de género y de las identidades o los cambios en la correlación de fuerzas entre las grandes potencias, entre otros.
Retos y problemas que a pesar de ser, en algún caso, ficticios o poco relevantes y, en otros, no mucho peores que en crisis similares del pasado, han logrado crear la percepción de que estamos asistiendo a la hora final del sistema democrático-liberal.
Los analistas sociales han identificado múltiples factores para explicar la instalación de esta percepción, pero yo me quedaría con uno que considero determinante: la paulatina imposición social de unos valores morales supuestamente superiores -llamémosles políticamente correctos- gracias a las instituciones políticas y educativas (incluidas las científicas) y de manera especial por los medios de comunicación (incluida la cultura de masas). Sin la difusión permanente de esos valores morales alternativos por unos medios omnipresentes y omniscientes -de los que han desaparecido prácticamente los periodistas conservadores- es imposible entender el carácter hegemónico que han alcanzado.
Al principio los ateos estábamos prohibidos. Punto. Y si te pones tonto, cárcel. Luego nos despenalizaron. Y parecía un mundo que estaba muy bien. Cualquiera podía creer o no creer, y todos convivir. ¿Por qué no pudo ser aquella Arcadia Feliz? ¿Por que se tuvieron que empeñar los mamones de los ateos de élite en fastidiarles la vida a los creyentes (cristianos)? Porque hicieron del ateísmo una moral. Si eres creyente tienes una lacra, porque tu creencia provoca … (y pon aquí el conocido rosario de males imaginarios habituales).
Pero no es sólo Dios. Ser blanco es malo; ser hombre es malo; ser heterosexual es malo; ser de derechas es malo; ser realista (no creer cuentos) es malo; ser viejo es malo; ser rico es malo (salvo que seas de izquierdas); hacer tu propia fortuna es mucho más malo; ser individualista o competitivo es malo; etcétera. ¡Joder; hay más malos ahora que cuando eran los curas los que daban el coñazo!
Aunque también hay más frailes que antes. Toda la academia, toda la prensa, todo Hollywood, y su puta madre. Ese rollo anti-élite (muy peligroso porque sin una buena élite el circo no funciona), podría ser en realidad una lucha contra la ingeniería moral propiciada por la élite. Que sí, es básicamente una estrategia de la izquierda, pero que la derecha no limpia nunca cuando gobierna. Ni nunca la ataca por derecho; no se atreve. | PLAZA MOYUA
Tras décadas de esa ingeniería moral sin oposición, la izquierda regresiva -que ha sustituido la lucha de clases por la lucha de identidades y la insostenible utopía social por una mojigata utopía moral- 'ha logrado hegemonizar, en el sentido gramsciano del término, el pensamiento político alternativo a la democracia liberal'.
La mitad de la población de los EEUU -bastante más en Europa- ha asimilado los nuevos valores con fervor religioso. Sin embargo, no ha logrado imponerlos a la otra mitad, y por ello la han ridiculizado, despreciado y criminalizado. Olvidando que lo que solemos ver en los demás nos dice mucho de nosotros mismos, los describen como monstruos -nazis, fascistas, racistas...- a los que no se debe tratar sino derrotar. Para ellos, se trata de gente deplorable, no rehabilitable y de comportamientos primarios que se encallaron en el proceso evolutivo.
Pues bien, los perjudicados, humillados y hastiados por esa moralina política, ideológica y mediática se han rebelado como se rebelaron sus predecesores románticos contra una Ilustración que los aplastaba. Hoy como ayer, oponen la consuetud del pueblo al racionalismo cartesiano de las élites; encumbran a la persona y su voluntad concreta frente a la abstracción de lo universal e impersonal; encuentran en el pasado y sus leyendas el futuro esplendoroso de sus pueblos y naciones. Sí, el populismo y el nacionalismo regresan como un rebrote de romántica pubertad política. Un rebrote que puede resucitar los monstruos del irracionalismo, pero que hoy nos denuncia los monstruos que producen los sueños de la razón.
La Democracia acomplejada
Los referéndums, como el del domingo en Italia o el del Brexit en el Reino Unido, son antidemocráticos en el sentido liberal por qué crean o agudizan hasta el límite el enfrentamiento civil; aniquilan a la minoría (que puede ser casi la mitad de la ciudadanía) que no es respetada si no derrotada; sustraen al Parlamento y a los partidos la negociación política y jurídica de los problemas para traspasarlos a los ciudadanos que han de librar una guerra, no siempre del todo incruenta, para sacarles las castañas del fuego a sus dirigentes.
En la democracia liberal, el voto no es nunca la primera sino la última palabra de un proceso previo de debate, deliberación y negociación. Y eso es así porque entiende que el voto no es más que la expresión matemática de una acción de fuerza, la bala de salva con la que una opción elimina a otra. El referéndum es el más duro sistema mayoritario. Es por ello que los grandes pensadores de la democracia moderna han sido tan reacios a los referéndums. Las democracias constitucionales solo los aceptan excepcionalmente y siempre como final de un proceso parlamentario decisorio y relevante.
Por el contrario, los antiliberales ven la democracia directa como el mejor instrumento para la continuación de la guerra por otros medios. Tras la caída del muro de Berlín y ante la dificultad de construir un relato revisionista/negacionista verosímil de los Gulags, la izquierda regresiva encontró en la democracia iliberal un modelo alternativo al capitalismo democrático y una palanca para alcanzar, por fin, la deseada revolución. En pocas palabras, se trataba no tanto de destruir la democracia burguesa desde fuera como de transmutarla desde dentro a base de 'profundizarla'.
Así, reivindicando más democracia, más democracia directa y participativa, la izquierda radical ha logrado hegemonizar, en el sentido gramsciano del término, el pensamiento político alternativo a la democracia representativa. Y lo que es más grave, ha suscitado un 'complejo democrático' de tal magnitud entre la socialdemocracia y la derecha que han acabado por rendirse ante sus enemigos, asumiendo gran parte de su discurso antiliberal y sin apenas presentar batalla.
Las democracias constitucionales parecen haberse quedado huérfanas de intelligentzia, con pocos que las defiendan. Sin embargo son el más sólido baluarte conocido contra el abuso de poder. Recordémoslo: las democracias liberales se caracterizan no por entregar el poder a la mayoría sino por limitárselo. Puede gustar o no, pero esa es la piedra angular de la única democracia realmente existente. Todo lo demás son modelos democráticos de adjetivo altisonante (democracia popular, democracia directa, democracia orgánica o estamental, democracia participativa, democracia bolivariana...) que consisten en ser sistemas autoritarios con deber de voto.
En la democracia liberal, el voto no es nunca la primera sino la última palabra de un proceso previo de debate, deliberación y negociación. Y eso es así porque entiende que el voto no es más que la expresión matemática de una acción de fuerza, la bala de salva con la que una opción elimina a otra. El referéndum es el más duro sistema mayoritario. Es por ello que los grandes pensadores de la democracia moderna han sido tan reacios a los referéndums. Las democracias constitucionales solo los aceptan excepcionalmente y siempre como final de un proceso parlamentario decisorio y relevante.
Por el contrario, los antiliberales ven la democracia directa como el mejor instrumento para la continuación de la guerra por otros medios. Tras la caída del muro de Berlín y ante la dificultad de construir un relato revisionista/negacionista verosímil de los Gulags, la izquierda regresiva encontró en la democracia iliberal un modelo alternativo al capitalismo democrático y una palanca para alcanzar, por fin, la deseada revolución. En pocas palabras, se trataba no tanto de destruir la democracia burguesa desde fuera como de transmutarla desde dentro a base de 'profundizarla'.
Así, reivindicando más democracia, más democracia directa y participativa, la izquierda radical ha logrado hegemonizar, en el sentido gramsciano del término, el pensamiento político alternativo a la democracia representativa. Y lo que es más grave, ha suscitado un 'complejo democrático' de tal magnitud entre la socialdemocracia y la derecha que han acabado por rendirse ante sus enemigos, asumiendo gran parte de su discurso antiliberal y sin apenas presentar batalla.
Las democracias constitucionales parecen haberse quedado huérfanas de intelligentzia, con pocos que las defiendan. Sin embargo son el más sólido baluarte conocido contra el abuso de poder. Recordémoslo: las democracias liberales se caracterizan no por entregar el poder a la mayoría sino por limitárselo. Puede gustar o no, pero esa es la piedra angular de la única democracia realmente existente. Todo lo demás son modelos democráticos de adjetivo altisonante (democracia popular, democracia directa, democracia orgánica o estamental, democracia participativa, democracia bolivariana...) que consisten en ser sistemas autoritarios con deber de voto.
El referéndum catalán será vinculante independientemente de la abstención. La única opción será votar No https://t.co/ItevkDUJ1s— The Catalan Analyst (@CatalanAnalyst) 5 de diciembre de 2016
Llegó el contagio: Ya hay más españoles a favor de restar poder a la UE que de ceder soberanía https://t.co/sC3moSWGAb pic.twitter.com/VJQiPPNFtQ— The Catalan Analyst (@CatalanAnalyst) 5 de diciembre de 2016
Pseudociencia en las regulaciones alimentarias europeas
dilluns, 5 de desembre del 2016
'Matar a un ruiseñor' retirado de las escuelas por lenguaje racista
THE GUARDIAN.- To Kill a Mockingbird and The Adventures of Huckleberry Finn have been suspended from the curriculum in some Virginia schools, after a parent complained about the use of racial slurs.Más...
Harper Lee and Mark Twain’s literary classics were removed from classrooms in Accomack County, in Virginia after a formal complaint was made by the mother of a biracial teenager. At the centre of the complaint was the use of the N-word, which appears frequently in both titles.
The woman who made the complaint said her son struggled to read the racist language, telling the Accomack County public schools board: “There’s so much racial slurs and defensive wording in there that you can’t get past that.” The challenge also appears to be motivated by the current political landscape in the US, as the mother told the board: “Right now, we are a nation divided as it is.”
As a committee has yet to discuss the future of the books, a permanent ban has not yet been placed on the two books. However, they have already been removed from classrooms in the district, a move the National Coalition Against Censorship described as “particularly egregious”. The NCAC slammed the action in a post on its Kids Right To Read website, writing: “By avoiding discussion of controversial issues such as racism, schools do a great disservice to their students.”
diumenge, 4 de desembre del 2016
El desafío de definir la conciencia
¿Es posible poner algo de orden en nuestros pensamientos sobre la conciencia, la memoria, la percepción, etc.? Apenas pasa un día sin que haya un artículo sesudo que se pregunte si los ordenadores pueden ser conscientes, si nuestro universo es algún tipo de simulación, si la mente es una cualidad única de los seres humanos o bien algo que se extiende a través del universo como la mantequilla encima del pan. Muchos de nosotros ni siquiera estamos seguros de lo que opinamos en este negociado, o de si lo que opinamos merece mucho aval procedente de los filósofos o de los neurocientíficos. Durante años he estado hablando de estos asuntos casi a diario con Riccardo Manzotti, filósofo, psicólogo e ingeniero en robótica. Ahora le he pedido que condensemos nuestras conversaciones en una serie de diálogos centrados en establecer las posiciones comunes sobre la conciencia, y esbozar algunas alternativas. Por mi parte, me gustaría añadir algunas reflexiones sobre las implicaciones sociales de las diversas teorías de lo que pensamos de la conciencia, lo cual es tanto como decir que lo que pensamos acerca de quién y qué somos inevitablemente tendrá consecuencias sobre cómo nos relacionamos entre nosotros y con el mundo. Pero nuestro primer problema será buscar una definición.Más...
Tim Parks: Riccardo, ¿qué queremos decir cuando decimos "conciencia"? ¿Estamos hablando de experiencia perceptiva, de memoria, de pensamiento, de cadenas de pensamiento, o de vida mental en general?
Riccardo Manzotti: Para la mayoría de la gente, la "conciencia" tendrá varios significados e incluirá conciencia, autoconciencia, pensamiento hecho lenguaje. Pero para los filósofos y los neurocientíficos el significado crucial es el de sentir algo; experimentar una sensación, podría decirse. O el tener una experiencia. Una manera fácil de pensar en ello sería el dolor. Instintivamente todos estamos de acuerdo en que sentir un dolor es algo tangible. Es una experiencia. Por eso no nos gusta hacer daño a los animales, porque tenemos buenas razones para sospechar que sienten lo que les sucede. Y esta sensación de lo que nos sucede caracteriza nuestra existencia. El término técnico es "experiencia fenomenológica"; o bien, una vez más: "experiencia consciente", pero francamente ambas expresiones son un poco redundantes ya que la experiencia siempre es algo que experimentamos.
Parks: Recuerdo a David Chalmers, un filósofo que sin duda saldrá a colación en algún momento, quien define la conciencia como un flujo interno de imágenes, "una película que se proyecta dentro de la cabeza", y, probablemente, mucha gente estaría de acuerdo con él. Pero tú quieres limitarte a algo más básico.
Manzotti: Una definición como ésa sugiere que sabemos mucho más de lo que en realidad sabemos: que hay imágenes en nuestra cabeza, que discurren en secuencias, que hay una especie de división entre las imágenes y alguien (¿quién?) que observa esas imágenes. Todo esto es muy problemático. La verdad es que no sabemos lo que es la conciencia. Por eso estamos hablando de ella como de un problema. Lo que sí sabemos es que la forma en que experimentamos la realidad, vale decir: el modo en que sentimos las cosas que nos suceden, no coincide, de hecho, con nuestra imagen científica actual del mundo físico.
Parks: ¿En qué sentido?
Manzotti: Bueno, considera esto: si no supiéramos que los seres humanos experimentan el mundo y que sienten cosas, ¿podríamos acaso deducirlo de lo que sabemos en neurofisiología? Realmente, no. No hay nada en el comportamiento de las neuronas que apunte a que son diferentes, en relación con la conciencia, por ejemplo, de las células del hígado o de los glóbulos rojos. Son células que hacen lo que las células saben hacen mejor, esto es, mantener un entropía baja que genera flujos de iones como sodio, potasio, cloruro y calcio y liberan neurotransmisores como consecuencia de ello. Todo esto es maravilloso, pero muy alejado del hecho de que yo experimento un color azul claro cuando veo un cielo matutino. Es decir, no es fácil ver cómo la actividad física de las neuronas explica mi experiencia del cielo, y mucho menos cómo explica un proceso como el del pensamiento.
Parks: Por lo tanto, ¿podríamos decir que la conciencia es la palabra que usamos para referirnos al hecho de que, en vez de tener simplemente una actividad fisiológica silente como cualquier otro evento físico -el cielo por la mañana, una nube que tapa el sol-, tenemos una experiencia, tenemos una sensación de ese suceso?
Manzotti: Exactamente. En vez de un mundo en el que simplemente interactuamos con acontecimientos externos -la forma en que una flor se abre al sol o el agua que se congela si hace mucho frío-, tenemos una experiencia de lo que ocurre, del sol, del clima gélido, etc. Esta adición de experiencias (¡y en el futuro podríamos considerar que la experiencia y lo ocurrido forman un todo!) puede ser bastante enigmática en sí misma. Pero es aún más desconcertante que la experiencia se describa generalmente como la experiencia de “algo más”, de algo que no soy yo. Experimento una manzana roja. Tú experimentas una pieza musical. Ruth experimenta un paisaje. ¿Cómo es posible esto si, dejando de lado (por el momento) la mecánica cuántica, nuestra visión tradicional de la naturaleza nos dice que un objeto es lo que es y nada más que eso? William James lo planteó muy claramente cuando se preguntaba: ¿Cómo la habitación en la que estoy sentado puede simultáneamente estar fuera y, por así decir, dentro de mi cabeza, dentro de mi experiencia? Todavía no tenemos respuesta a esta pregunta.
Parks: Por lo tanto, otra manera de verlo sería decir que el hecho de la propia conciencia apunta a una falla en nuestra explicación de la realidad. O al menos supone un gran desafío en cuanto a cómo entendemos la realidad.
Manzotti: Ciertamente. Una vez que hemos definido y colocado todas las piezas del rompecabezas físico -la química, la física, la evolución, la relatividad general, la mecánica cuántica, el ADN, la evolución, el bosón de Higgs, todo- todavía sigue habiendo algo que no encaja: el hecho de que no simplemente hacemos cosas sino que también experimentamos el mundo que nos rodea. La conciencia. Lo que David Chalmers llamó, como es sabido, el problema más duro de roer.
Parks: En otras palabras, la conciencia no es algo que la ciencia actual pudiera predecir.
Manzotti: No. ¿Por qué nuestro comportamiento no es algo que simplemente sucede y sigue su curso de la misma forma en que los planetas siguen sus órbitas? No lo sabemos. Así como los cosmólogos tampoco saben qué es la materia oscura. Todo lo que sabemos es que hay algo que no encaja y muy probablemente esto apunte a algún error profundo en nuestras suposiciones acerca de la realidad. Eso es en lo que deberíamos concentrarnos, en lugar de acudir a metáforas elaboradas y sugerentes como "películas proyectadas en la cabeza".
Parks: Parece que ahora estás definiendo la conciencia por lo que no es, o al menos como una área de incomprensión. Pero ¿puedo forzarte a una definición más concluyente? Quiero decir: ¿estamos hablando de una cosa: de un objeto físico o de un proceso? Supongo que descartamos espíritus y almas...
Manzotti: Hablar de espíritus y almas equivaldría a admitir una derrota, al menos para un científico o un filósofo. La verdad es que no conocemos a priori la naturaleza de la realidad física. Este es un argumento que Bertrand Russell planteó con mucha fuerza en la década de 1920. Cuanto más investigamos lo físico, más variado y complejo se nos aparece. Imagina un enorme rompecabezas en el que todo debe encajar con todo lo demás. Cuando hay algo que parece que no cuadra, le damos la vuelta una y otra vez para ver si podemos encajarlo de alguna manera; pero si no lo logramos, hemos de aceptar que hemos juntado las otras piezas equivocadamente y que tenemos una imagen falsa.
Así es como avanza la ciencia. Tenemos momentos de revolución -Copérnico, Galileo, Newton- en que todas las piezas tienen que ser reorganizadas, lo que Thomas Kuhn describió con la fórmula célebre: cambios de paradigma.
No hay ninguna razón por la que debamos abordar el problema de la conciencia de manera diferente. Hemos de encontrar cómo encajarlo en nuestra comprensión actual de la realidad, o bien cambiar nuestra versión de la realidad para que se ajuste a la conciencia. Hasta que no lo logremos, nos arriesgamos a tener una visión dualista del mundo, como la sugerida por Descartes: por un lado lo físico, y por el otro, algo como misterioso, llámalo lo espiritual.
Parks: Pero, insisto, ¿deberíamos pensar en la conciencia como una cosa, o como un proceso?
Manzotti: Bien, si el mundo que nos rodea está hecho de cosas, objetos y procesos físicos, es probable que la conciencia sea una de ellos. La gente tiende a mostrarse dubitativa al acercarse a la conciencia y tratarla como un caso especial. Pero no estoy seguro de que esto sea útil. Si es un fenómeno real, y la mayoría de la gente está de acuerdo en que lo es, ¿por qué no debería ser como todos los demás fenómenos físicos, algo hecho de materia y de energía cuya actividad se explica por sus propiedades físicas?
The Challenge of Consciousness
Riccardo Manzotti and Tim Parks
The New York Review of Books
Un 27% de europeos dice que la violación puede ser aceptable en determinadas circunstancias
España, Holanda, Dinamarca, Suecia y Finlandia, los países europeos que menos circunstancias aceptan para justificar la violación
THE WASHINGTON POST.- A rape victim was drunk? He or she flirted beforehand or wore “revealing” clothing? In some European countries, up to 55 percent of the population says such circumstances would make sexual intercourse without consent justifiable or acceptable, according to a survey conducted on behalf of the European Commission. Overall, about one-fourth — 27 percent — of all Europeans held that opinion.Más...
The number is much higher in Eastern and Central European nations such as Romania, Hungary, Bulgaria and the Czech Republic. In Romania, more than 50 percent of all respondents said nonconsensual sexual intercourse was acceptable in some circumstances. Although there was a clear divide between Eastern and Western Europe, geography alone does not explain the striking differences.
In Belgium, for instance, 40 percent agreed that sexual intercourse without consent is justified in some circumstances, whereas only 15 percent said so in neighboring Netherlands.
PP y C's rozan la mayoría absoluta y el PSOE frena su caída
EL ESPAÑOL.- La suma del Partido Popular y Ciudadanos rozaría hoy la mayoría absoluta. Según la última encuesta de Sociométrica para EL ESPAÑOL, Mariano Rajoy y Albert Rivera controlarían 174 escaños en el Congreso, dos menos de la mayoría absoluta de la que ahora les separan siete escaños.Más...
El sondeo muestra un claro repunte en la estimación de voto de Ciudadanos y coloca a Rivera como el principal beneficiario del pacto de investidura ante el electorado. Si hoy se celebrasen unas nuevas elecciones generales, un 15,4% de los votantes optaría por el partido naranja, que obtendría 42 escaños, 10 más que en los últimos comicios.
Rivera superaría también la marca de diciembre del año pasado, cuando su partido irrumpió en la cámara baja con 40 diputados. El PP cedería cinco escaños con respecto al 26-J y ocho sillones en el Congreso desde la última encuesta de este diario de hace dos meses.
El PP mantiene el liderazgo y el PSOE frena su caída
EL PAÍS.- El arranque de la legislatura, y la percepción de que tendrá cierta estabilidad a pesar de un Gobierno en minoría y un Parlamento fragmentado, ha propiciado que los cuatro principales partidos estabilicen sus posiciones en el sondeo que Metroscopia elabora para EL PAÍS. El PP retiene el liderazgo, aunque frena la subida de las últimas oleadas. El PSOE sigue tercero, detrás de Podemos, pero ambas fuerzas parecen haber alcanzado su suelo y techo respectivamente. Ciudadanos mejora posiciones respecto a la encuesta de noviembre.Más...
El 81% rechaza cambiar la Carta Magna para hacer un referéndum en Cataluña https://t.co/8VDJ5RYyRL pic.twitter.com/rRtsvZvnrx— The Catalan Analyst (@CatalanAnalyst) 4 de diciembre de 2016
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