dissabte, 2 de febrer del 2019

Por qué el Estado del Bienestar destruye a las personas


En el hospital en el que trabajaba como médico prácticamente ningún niño era hijo de padres casados, excepto los hijos de inmigrantes indios. Tal vez en algunos países la ausencia de vínculo matrimonial no importe, ya que los progenitores se esfuerzan por seguir juntos para no perjudicar a los niños. Pero en Reino Unido ese no era el caso. Cuando un adolescente británico cumple 15 años, es mucho más probable que tenga un televisor en su cuarto a que tenga un padre viviendo en casa. De hecho, el adolescente no habita un hogar tradicional; habita un hogar por el que desfila una serie cambiante de personas. Ese adolescente tiene en realidad tres progenitores: la madre, el Estado y la televisión.

No estoy hablando de una minoría cuya situación es trágica, pero que carece de relevancia social. Más de la mitad de los niños británicos nacen fuera del matrimonio. Para un buen porcentaje de ellos, su modelo de familia consiste en una sucesión de extraños. Los novios de sus madres van y vienen, y lo más probable es que alguno o varios de ellos sean francamente desagradables.

Un indicador de la destrucción de la vida familiar es el hecho de que una quinta parte de los niños británicos no come con otro miembro de su familia (o quizás debería decir: con otro miembro de su hogar) más de una vez cada dos semanas. Vale la pena analizar este hecho.

LA CALLE ES MI CASTILLO

Compartir mesa es seguramente uno de las formas de socialización más importantes, aunque sea algo elemental. El niño aprende a controlarse: tiene que compartir y esperar su turno, tiene que conversar en lugar de simplemente afirmar algo o expresarse con la mayor fuerza posible. En al menos una quinta parte de los hogares británicos, este tipo de relaciones no existen. En la cárcel en la que también trabajé, conocí a muchos prisioneros que nunca habían comido con alguien en su casa.

En esos hogares (en los que, dicho sea de paso, a menudo ni siquiera hay una mesa a la que las personas puedan sentarse juntas, pese a que no faltan varias pantallas enormes de televisión) no se cocina; solo se calientan alimentos preparados en el microondas. A los niños se les deja coger comida de la nevera cuando tienen hambre. Lo que encuentran son alimentos dulces y grasos, que consumen frente a la televisión y que, no por casualidad, han hecho que estén entre los más gordos del mundo. Este patrón también ayuda a explicar el terrible hecho de que la gente tire tanta basura a la calle. Solía decirse que el hogar de un inglés era su castillo, pero ahora la calle es su comedor. Come casi tanto en la calle como en casa y, como es antisocial, arroja los desperdicios a su alrededor igual que una vaca en el campo.

Este patrón de consumo antisocial, derivado de las ideas de los intelectuales progresistas, indica que estas personas no quieren aceptar lo obvio y no quieren enfrentarse a realidades desagradables, que cuestionen su opinión sobre el mundo. La explicación que ofrecen es que existen "desiertos alimentarios" en las zonas donde este patrón es prevalente. En otras palabras, que no hay tiendas en las que las mujeres puedan comprar alimentos frescos.

Pero esto es lo mismo que empezar a construir la casa por el tejado. La razón por la que no hay tales tiendas es que nadie compraría en ellas si las hubiera. En las zonas donde viven inmigrantes asiáticos pobres, existen comercios que venden gran variedad de verduras a un precio tan barato que es muy difícil que una persona pueda llevarse a casa ella sola todo lo que puede comprar a cambio de lo que cuestan unos pocos platos para calentar en el microondas.

El problema es otro: algo ha ido terriblemente mal con nuestra cultura.

SOLEDAD

Cuando trabajaba como médico, preguntarle a un paciente joven quién era su padre era una pregunta un poco delicada. A menudo respondía moviendo la cabeza: no sabía quién era o lo había olvidado, o quizá lo odiaba. Uno me contestó: "¿Se refiere a mi padre actual?" De hecho, los padres en el sentido tradicional casi habían desaparecido: había inseminadores y había padrastros, pero no había padre tradicional. Por cierto, la descomposición extrema de la familia explica en parte las dificultades para encontrar vivienda: mientras una familia nuclear necesita un hogar, una fragmentada necesita dos o más hogares. La cantidad de personas que viven solas en Reino Unido ha aumentado considerablemente como resultado de la ruptura de la estructura familiar. Dado que no se construyen más casas para satisfacer la demanda, los alquileres suben y la calidad de las viviendas existentes disminuye.

No es inconcebible que las buenas escuelas compensen de alguna manera las deficiencias de la vida hogareña, pero de hecho sucede lo contrario. Gracias a la pedagogía "progresista", varias generaciones no saben leer correctamente, de modo que una parte no insignificante de la población ni siquiera entiende que es necesario leer correctamente. Esto explica por qué, incluso en épocas en que la tasa de paro es alta, las empresas británicas a menudo prefieren la mano de obra extranjera a la británica, y por qué la productividad per cápita británica sigue siendo tan baja. Cuando decía a mis pacientes jóvenes que leyeran un texto para analizar su capacidad de lectura, a menudo señalaban una palabra larga y decían: "no la conozco", como si el inglés se escribiera con ideogramas en lugar de con el alfabeto.

PRUDENCIA

¿Qué papel ha desempeñado el estado de bienestar en esta catástrofe social? Como mínimo la ha hecho posible, casi inevitable.

Cuando empecé a trabajar como médico en 1974 todavía existía una generación que había vivido momentos muy difíciles: la Gran Depresión, la guerra mundial o la escasez de la posguerra. Esa generación no tenía la culpa de las dificultades que sufrió y estaba orgullosa de haber sobrevivido a esas penurias sin recurrir a mucha asistencia pública, cosa que les avergonzaba. Recordaba que la prudencia era una virtud y era fiscalmente conservadora, por así decirlo. Para esa generación era una cuestión de honor no comprar lo que no podía pagar; consideraba más vergonzoso el endeudamiento incontrolado que la pobreza.

Pero esta forma de pensar cambió pronto y la antigua cultura de la prudencia dio paso a una nueva de imprevisión, en la que a mucha gente no le importaba contraer deudas e incluso no pagarlas. El estado de bienestar garantizaba un nivel de vida por debajo del cual era imposible caer (independientemente de cómo cada uno eligiera vivir) y que no era muy inferior al de un trabajador no cualificado. Las prestaciones y las ayudas sociales dejaron de ser discrecionales y se convirtieron, al menos según la opinión de quienes las recibían, en derechos inalienables. Este cambio de actitud se reflejó en el lenguaje. En 1974, una persona que recibía dinero de la asistencia social decía: "Me dan el cheque el viernes". Cuatro décadas más tarde, decía: "Me pagan el viernes". Pagar es una remuneración por haber hecho un trabajo, por supuesto, y el trabajo por el que el estado de bienestar paga un cheque es una remuneración por simplemente seguir existiendo.

Al mismo tiempo, se lanzó un ataque a nivel intelectual, fiscal y legal contra el matrimonio como institución. Este último ha sido durante mucho tiempo objeto de crítica por parte de los intelectuales, por supuesto. Marx lo detestaba e Ibsen escribió obras muy fuertes contra él. (Cualquiera se da cuenta de que en Casa de muñecas Nora abandona a sus hijos sin ni siquiera pensarlo). George Bernard Shaw tachó el matrimonio de "prostitución legalizada". Para estos intelectuales, la plenitud de la personalidad humana solo se alcanzaría si se eliminaran todos los aspectos contractuales, convencionales y sacramentales en la relación entre los sexos.

Inspirado por esta crítica utópica e incluso adolescente, el Gobierno fue eliminando progresivamente las ventajas financieras y legales del matrimonio, hasta el punto de que ahora ya no tiene casi ninguna: por extraño que parezca, las clases altas, las que más criticaron la institución del matrimonio en abstracto, han resultado las más tradicionales en la práctica. Si yo creyera en conspiraciones, diría que la política social británica de los últimos 60 años ha sido un complot para mantener baja a la clase más baja.

La destrucción de la familia en Reino Unido no hubiera sido posible sin el estado de bienestar. Ahora hemos llegado a una situación en la que muchas mujeres consideran que la independencia no es la independencia del Estado o del erario público, sino la independencia (tanto económica como emocional) de los padres respecto de sus hijos. La dependencia total del Estado no les parece en absoluto una dependencia, porque lo que el Estado les da es un derecho inalienable. Ni siquiera se plantean si el hombre que va a ser el padre de su próximo hijo es apto para la paternidad. Tampoco se plantean si ese hombre les dará alguna ayuda financiera, porque el Estado siempre pagará. Pero si ni un hombre ni una mujer se plantean nada antes de tener un hijo, ¿en qué tipo de personas se han convertido?

ADICCIÓN

Para un porcentaje considerable de la población británica, la solidaridad social ahora consiste principalmente, o incluso exclusivamente, en las ayudas del Gobierno y sus organismos de asistencia. En Reino Unido nos sorprende la relativa paz social que reinó en España durante la Gran Recesión, porque sabíamos que si sufriéramos una crisis tan profunda (lo que ciertamente no es imposible e incluso podría ser probable), la agitación habría sido incontrolable. Dado que la familia ha sido pulverizada por una combinación de política social y fiscal, de una parte, y por el relativismo moral, de otra, no es una posible fuente de ayuda en tiempos difíciles. La imprudencia no ha sido solo de la población, sino también del Gobierno (supongo que su supuesta preocupación por el bien del país no es solo una máscara que oculta su preocupación por su propio interés). De hecho, el Estado ha actuado como un narcotraficante: ha vuelto a buena parte de la población adicta a sus ayudas, de modo que su eliminación plantea verdaderas dificultades y, como los políticos solo piensan en las próximas elecciones, hacer reformas es muy difícil.

Nuestro estado de bienestar ha corrompido algo más que los modales de los británicos: ha corrompido nuestro pensamiento y nuestra honradez intelectual. Un ejemplo de esto es el uso del término austeridad para referirse a los esfuerzos para equilibrar el presupuesto. No está claro si este intento de hacerlo, o al menos el intento de frenar el crecimiento de la deuda pública (gran parte de la cual es imputable al gasto en prestaciones sociales), es una buena idea desde el punto de vista económico; la opinión de los expertos no es unánime. Pero usar la palabra austeridad para denostar el intento de que la diferencia entre el ingreso y el gasto público no sea mayor del 3% del PIB en el año correspondiente es una infamia. Si tuviera que ir al banco a pedir un crédito porque gasto más que lo que gano y dijera que en el futuro solo gastaré un 3% más de lo que ingreso, ¿estaría siendo austero?

CORRUPCIÓN

En Reino Unido hubo otro ejemplo del efecto del estado de bienestar sobre nuestra honradez intelectual. En 2004 había 2,5 millones de personas que recibían ayudas públicas porque supuestamente estaban demasiado enfermas para trabajar. El estado de bienestar había dado lugar a más inválidos que la Primera Guerra Mundial. ¿Cómo había logrado esta notable hazaña?

La respuesta es la corrupción. No me refiero al tipo de corrupción en la que se entrega dinero por debajo la mesa, sino a algo mucho peor. (En una situación económica excesivamente regulada, la corrupción de ese tipo puede incluso incrementar la eficiencia). Me refiero a la corrupción del alma, por así decirlo.

Alrededor del 70% de las personas que consideraban que estaban demasiado enfermas para trabajar en 2004 en realidad no tenían ninguna enfermedad. Cuando preguntaba a algunos de mis pacientes que recibían ayudas cuál era su enfermedad, ni siquiera comprendían la pregunta; uno incluso respondió que su enfermedad era el certificado que acreditaba que estaba enfermo, expresando así inconscientemente una verdad. En aquel momento el Gobierno deseaba fervientemente que la gente pensara que había resuelto el problema del paro y, por supuesto, los enfermos no eran desempleados. Por tanto, una transferencia de la categoría de desempleados a la de enfermos era buena para la propaganda electoral (algo que, por cierto, la prensa francesa se tragó en su totalidad).

Los desempleados, por su parte, estaban encantados, porque la prestación por enfermedad era algo mayor que la de desempleo. Por un curioso capricho de la psicología humana, los que fueron transferidos a la prestación por enfermedad empezaron a sentirse realmente mal: si le pagas a un hombre por sentirse mal, comenzará a sentirse mal, especialmente si no quiere considerarse un fraude.

Finalmente, los médicos estuvieron dispuestos en masa a certificar que las personas estaban enfermas aunque sabían perfectamente que no lo estaban. Hicieron esto para evitar problemas o escenas desagradables. La única vez que un paciente (llamémoslo el señor A) presentó una protestó contra mí fue porque me negué a firmarle una baja. El señor A se quejó de mí a los gerentes del hospital, estos me pidieron explicaciones y yo escribí lo siguiente: "El señor A es un borracho que pega a su esposa y no voy a firmarle ningún papel". No volví a tener noticias del señor A, pero estoy convencido de que otro médico le dio su certificado. Después de todo, las personas dependientes son emprendedoras a su manera y, al fin y al cabo, ¿beber demasiado y pegar a la esposa no es una enfermedad?

Así que había tres clases de personas corruptas, una de ellas (no la política) una profesión que antes era distinguida. Esto me lleva a mi conclusión: que mi objeción al estado de bienestar tal como se practica en Reino Unido no es que sea económicamente insostenible, aunque podría serlo, sino que ha ejercido y todavía ejerce un efecto profundamente corruptor sobre la personalidad humana.

Theodore Dalrymple (Anthony A.M. Daniels) es psiquiatra, articulista y escritor.




divendres, 25 de gener del 2019

Por qué Guaidó es el único presidente legal, legítimo y democrático de Venezuela





Maduro tiene hasta el 10 de enero la legitimidad de unas elecciones que nosotros reconocemos, pero el 10 de enero se le acaba ese mandato y empieza uno en base a unas elecciones que no reconocemos”. Así de claro lo dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

El pasado 10 de enero Nicolás Maduro usurpó la presidencia de Venezuela al jurar un cargo para el que había sido elegido el 20 de mayo de 2018, con el 30% de los votos y una abstención de 54% del censo, en unos comicios presidenciales convocados por una Asamblea Nacional Constituyente, ilegítima e inconstitucional, que el 'chavismo' se sacó de la manga al perder la mayoría en la Asamblea Nacional, el único parlamento elegido legal y democráticamente.

Para lograr la Constituyente, el régimen renovó fraudulentamente el Tribunal Superior de Justícia con la designación de dirigentes chavistas como magistrados. El nuevo TSJ asumió inconstitucionalmente competencias legislativas propias del parlamento, declaró a la Asamblea Nacional en desacato y convocó, sin competencias para ello, elecciones a una Constituyente que concedió poderes supra-constitucionales a Maduro. Elecciones en las que hubo una escasa participación y mucho fraude electoral, como denunció la propia empresa de voto electrónico, Samrtmatic.

La Asamblea Nacional y múltiples países de todo el mundo no reconocieron ni la legitimidad de la Constituyente ni la de las elecciones presidenciales. Mantuvieron el reconocimiento del mandato de Maduro hasta su expiración, pero no reconocen su nuevo mandato.

En este escenario, y a partir de la usurpación de la presidencia por Maduro el 10 de enero, la Asamblea Nacional, en base al artículo 333 de la Constitución venezolana, asumió temporalmente funciones del poder ejecutivo, incluido el ejercicio de los derechos del Estado ante la comunidad internacional. Esta autoridad, como detalla el profesor José Ignacio Hernández (ver el pdf), tiene como objetivo restablecer la aplicación de la Constitución y poner fin a la usurpación mediante el nombramiento de un Presidente en funciones, condición necesaria para organizar y celebrar elecciones libres y transparentes. Y es en virtud de esas funciones que la Asamblea Nacional ha nombrado presidente interino al diputado Juan Guaidó.









dijous, 24 de gener del 2019

El taxi elige el ¡Vivan las cadenas!




'¡El taxi tiene que parar todo el país para someter a los neoliberales!'

He ahí el grito de guerra contra los que entreabrieron la puerta de la competencia a un mercado intervenido que ha beneficiado sobre todo a las administraciones públicas y a los especuladores de licencias. Sí, la competencia de Uber y Cabify ha puesto en jaque al sector del taxi, pero lo ha puesto porque el intervencionismo público impide que los taxistas dispuestos a ello puedan competir. El taxi, regulado por una maraña de normas, trabas y limitaciones al mercado, es un activo cautivo exprimido por la administración pública, que les quita hasta un 50% de sus ingresos.

Son los ayuntamientos, los entes metropolitanos y las comunidades autónomas los que lo determinan. En Cataluña, el sector está regulado por la Ley del Taxi de 2003, modificada parcialmente en 2015, y por el Reglamento Metropolitano del Taxi, entre otras disposiciones que fijan las tarifas y los recargos (nocturnidad, aeropuerto...), establecen las limitaciones al tipo de vehículo y provocan la especulación por una oferta limitada de licencias, que hace que alcancen en la calle precios astronómicos.

Los dirigentes del sector del taxi no deberían, pues, equivocarse de enemigo. La solución no pasa por perjudicar o suprimir a los competidores, por bloquear calles y carreteras, quemar contenedores o agredir a conductores y vehículos VTC o por mantener la protección de los establecidos en detrimento de los usuarios, de los que nadie se acuerda y a los que nadie les pide opinión. Y la mejor manera de hacerlo no es acabando con la competencia sino cambiando la burocrática intervención pública por unas reglas del juego, simplificadas y objetivas, iguales para todos.

Los taxistas, como muchos otros sectores afectados de cerca o de lejos por la globalización, merecen algo más que ser abandonados a su suerte como 'víctimas colaterales' de la disrupción tecnológica. Acusados de fachas, de luditas, de aferrarse a sus viejos privilegios, reales o supuestos, les hemos echado a los brazos del populismo, que les ha convencido que solo solventaran sus problemas con más intervención, más prohibiciones y más limitaciones a la competencia.

Los taxistas deberían 'poder fijar la tarifa en base a la demanda y no a criterios políticos de limitación de oferta' y recibir 'una bonificación en sus impuestos por las licencias pagadas a precio desorbitado porque se limitaba la oferta artificialmente'. La propuesta de Cabify de crear un "fondo de transición" para el taxi que garantizaría compensaciones al sector en caso de que perdieran sus licencias, iría en esa dirección..

Sin embargo, los taxistas han decidido que su enemigo no es la burocracia intervencionista del Estado, que los estruja pero los cobija, sino el neoliberalismo, palabra talismán que sirve para explicarlo todo sin necesidad de resolver nada. Los taxistas se movilizan ahora al grito absolutista de ¡Vivan las cadenas!. 



Impacto socioeconómico de la modernización de los servicios VTC (pdf)
¿Cómo se ha afrontado en el resto de los países de Europa el conflicto entre el taxi y los VTC?



 

dilluns, 21 de gener del 2019

Por qué 'El Reino' será la gran ganadora de los Goya 2019




Acabo de ver la película 'El Reino'. Esperaba algo mejor. Algo más que un envoltorio muy logrado pero sin nada dentro. Algo más allá del tópico, la pereza intelectual y el nihilismo de pandereta que alimenta y se alimenta de esa supuesta España que 'no tiene solución'.

Se presenta como la película necesaria sobre la corrupción en España, pero en realidad no nos cuenta nada sobre la misma, sobre como se hace posible y como se expande, sobre su dimensión real y sus efectos corrosivos en la sociedad. Serviría igual el tráfico de drogas o la prostitución forzada, porque el objetivo de la película no es otro que exhibir a un tío cutre al que le viene el canguelo cuando es descubierto por la ley.

Sorogoyen tenía la oportunidad de ofrecernos una tragedia shakesperiana -la del irrelevante ambicioso traicionado y abandonado a su suerte por los suyos- pero se le ha quedado en un Torrente de mayor poder adquisitivo. Parece una maldición, pero el cine español -o gran parte de él- nunca pierde la oportunidad de perder una oportunidad.

Tras un inicio en el que temes lo peor, la película se centra en el personaje que concreta la corrupción y en su desesperada huida hacia adelante. Un periplo que mantiene la tensión narrativa con situaciones inverosímiles, grotescas o surrealistas -como la que transcurre en la casa ocupada de estranquis por la hija licenciosa del 'cerebro' de la corrupción- para estrellarse en un pretencioso diálogo final, mediocre y doctrinario, entre el corrupto y la Ana Pastor de turno, que es un insulto a la inteligencia del espectador.

'El Reino' será, pues, la gran ganadora de los Goya 2019.




dissabte, 12 de gener del 2019

Acabar con la inmigración ilegal, ese salvaje 'laissez faire, laissez passer' alentado por la izquierda





La nada sospechosa de prejuicios anti-inmigración Hillary Clinton pedía a Europa que pusiera freno a la inmigración en una entrevista publicada el 8 de noviembre en el periódico británico The Guardian. Lo decía con estas palabras:

"Admiro los enfoques muy generosos y compasivos que tomaron particularmente líderes como Angela Merkel, pero creo que es justo decir que Europa ha hecho su parte y que debe enviar un mensaje muy claro:" no vamos a poder continuar brindando refugio y apoyo ', porque si no lidiamos con el problema de la migración , continuará arruinando el cuerpo político ".    

Para algunos, las palabras de Hillary pueden resultar sorprendentes, aunque lo realmente sorprendente es que la izquierda, cuya vocación es regularlo todo, haya permitido cuando no alentado este salvaje laissez faire, laissez passer migratorio.

En los últimos cinco años han muerto o desparecido solo en el Mediterráneo 17.645 personas, 2.297 el año pasado, de las cuales 809 se dirigían hacia España. Un auténtico migranticidio.  En comparación estadística con el feminicidio47 mujeres fueron asesinadas por 'violencia de género' en el mismo período de tiempo.

Sin embargo, el elevado número de víctimas en el mar no parece ser disuasorio, probablemente porque la gran mayoría de los que intentan entrar irregularmente en España lo consiguen. El año pasado fueron 64.298, de los cuales 57.489 llegaron por mar en 2.109 embarcaciones y 6.800 lo hicieron por tierra saltando a Ceuta y Melilla.



La baja percepción disuasoria del peligro es uno de los efectos perversos de la sin duda bienintencionada acción humanitaria de las ONG, que a mayor éxito de sus operaciones de salvamento más inmigrantes se lanzan al mar. Otras veces, la acción humanitaria parece sustituir a las mafias cuando 'rescatan' inmigrantes a 20 km de Libia y, en lugar de devolverlos sanos y salvos a la costa africana, los embarcan rumbo a España en una larga travesía de 2.000 a 2.500 km. Es la trágica paradoja de los rescates.

Poner fin a tantas muertes y a tantas entradas ilegales solo sería posible si existiera una disuasión creíble. Hace cuatro años, el Gobierno australiano fue criticado por publicar un anuncio en el que desalentaba a los solicitantes de asilo a viajar ilegalmente al país. "No Way". "No harás de Australia tu hogar. Si subes a un barco sin visado, no acabarás en Australia. Cualquier embarcación que intente entrar ilegalmente en Australia será cuidadosamente interceptada y expulsada de las aguas australianas". Era un mensaje duro, pero que funcionó. Las cifras de inmigración ilegal en Australia son ahora las más bajas en diez años.



Tanto es así que a principios de 2017 al menos seis países europeos y la Unión Europea pidieron secretamente a Australia asesoramiento sobre cómo detener la avalancha de solicitantes de asilo que llegaban por mar.  En una reciente cumbre, varios países miembros de la UE accedieron a copiar el modelo australiano de devolver los barcos de migrantes.

Todos los líderes europeos son conscientes que la inmigración ilegal es mala, pero la mayoría no se atreven a decirlo abiertamente y combatirla sin hipocresía. La inmigración irregular es mala porque miles de personas pierden la vida en ella. Es mala porque en los países afectados por la misma reduce la seguridad, dificulta la convivencia, sabotea el mercado laboral y la fiscalidad, limita la gobernabilidad, abona el populismo y erosiona el estado de derecho. Y, por si todo ello fuera poco, al sumarse a la elevada inmigración legal satura cualquier posibilidad no ya de asimilación, total o parcial, sino ni tan siquiera de integración, exacerbando el tribalismo identitario y el calidoscopio multicultural.

Un estudio reciente de investigadores del Massachusetts Institute of Technology y de la Yale University estima que los indocumentados en Estados Unidos serían unos 22.1 millones en lugar de los 11-12 millones estimados oficialmente. Ante cifras como esa ¿qué presupuestos y políticas públicas pueden hacerse si el Estado desconoce la existencia y la actividad de millares, de cientos de miles o incluso millones de personas, dentro de su territorio?



La inmigración ilegal es, además, una bomba de relojería que las organizaciones yihadistas como Estado Islámico o Al Qaeda, casi derrotadas en Irak y Síria, quieren activar. El terrorismo islamista está desembarcando en el Shael con el objetivo de fomentar e infiltrar una nueva oleada migratoria con destino a Europa. Lo ha advertido el jefe del Programa Mundial de Alimentos de la ONU: "Si los europeos creen que han tenido un grave problema migratorio a consecuencia de la desestabilización y la guerra en una nación de 20 millones de personas como Siria, que esperen a ver lo que pasará cuando la región del Sahel con 500 millones de personas se desestabilice aún más. La comunidad europea y la comunidad internacional tienen que despertar".

Cerrar los ojos, ignorar el problema y no atajarlo es un suicidio. Sin embargo, la gran mayoría de los partidos del establishment parecen  incomprensiblemente decididos a dejar el sentido común en manos de Vox y sus pares.



THE CATALAN ANALYST

.....................................................................

Artículos citados:

El Isis está tratando de fomentar una ola de migración a Europa, dice funcionario de la ONU

Australia: un modelo para contener la inmigración

Hillary Clinton: Europa debe frenar la inmigración para detener a los populistas de derecha

¿Es la inmigración un derecho?

En Europa, la "crítica de la migración" se convertirá en un delito penal



diumenge, 23 de desembre del 2018

Señora subdirectora de 'El País', se lo diré sin rodeos: usted me asusta más que Bernardo Montoya





Señora subdirectora de 'El País', se lo diré sin rodeos: usted me asusta más que Bernardo Montoya.

Me asusta, porque de ese crimen lo único que parece importarle no es tanto lo que ese hombre ha hecho sino lo que es, o lo que supone que es. Lo que le importa es su género, su clase y, superándose a sí misma, su pertenencia a... ¡la 'España opuesta'!. Esa otra España que, según usted, está 'empeñada' en ahogar a toda 'una generación que intenta vivir en libertad', ¡como si no viviera en ella desde hace 40 años!

Una España siniestra, asesina y ladrona -por usar sus adjetivos- que sería la realmente responsable de los 'feminicidios' y la que debería ser condenada para evitar nuevas víctimas inocentes.

No sé si se da cuenta, pero eso que ha escrito es lo que siempre han dicho, escrito y hecho los totalitarios: criminalizar a un grupo humano por el hecho de serlo para justificar su sometimiento o su erradicación. Eso que ha escrito -aunque quiero creer que no era esa su intención- no es otra cosa que una incitación a la discriminación, cuando no al pogromo o al genocidio.

Escribiendo sobre las raíces del mal, Hanna Arendt decía que el crimen emocional -celos, venganza, deseo...- puede ser terrible pero es siempre limitado y suele agotarse en si mismo. Por el contrario, el crimen racional -el Gulag, el Holocausto, el genocidio étnico, racial, religioso, de clase...- es siempre ilimitado y en masa. El primero lo cometen personas aisladas, como Montoya, siguiendo un impulso irracional y probablemente enfermizo. El segundo lo comete planificadamente el Estado, sus milicias sectarias o sus masas enfervorizadas debidamente adoctrinadas por amanuenses como usted.



dissabte, 22 de desembre del 2018

Las 21 medidas acordadas por el PP y C,s para sus primeros 100 días en la Junta de Andalucía




1.- Tolerancia cero con la corrupción: Ciudadanos y el Partido Popular se comprometen a la separación inmediata de los cargos públicos en todas las instituciones andaluzas, tanto autonómicas como locales, que hayan sido o sean imputados formalmente por delitos de corrupción, hasta la decisión definitiva del órgano judicial. Asimismo, ambos partidos se comprometen a que las personas que se encuentren en dicha situación no puedan ser incorporadas en las candidaturas electorales ni ser nombrados para desempeñar cargos públicos.

2.- Encargaremos una auditoría integral a la Cámara de Cuentas de Andalucía, así como los informes correspondientes a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), de todo el gasto de la Junta de Andalucía, incluidos sueldos, gastos corrientes y transferencias, tanto en la Administración como en el sector público instrumental, con el objetivo de reducir o reorientar el gasto superfluo a la financiación de los servicios públicos esenciales.

3.- Aprobaremos un Decreto-ley para centralizar la dirección, supervisión y evaluación de todas las entidades dispersas de la "Administración paralela" con el doble objetivo de eliminar todos los entes que se consideren innecesarios o que se hayan visto expuestos a la corrupción, así como para garantizar la despolitización de las agencias, empresas y fundaciones públicas andaluzas y mejorar la profesionalidad y eficiencia en su gestión.

4.- Aprobaremos un Proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía para la supresión de los aforamientos del presidente de la Junta de Andalucía, de los miembros del Consejo de Gobierno y de los diputados del Parlamento de Andalucía en los términos que actualmente se encuentran regulados para acabar con tales fueros y privilegios.

5.- Iniciaremos los trámites para la aprobación de un Proyecto de Ley Andaluza de Protección de los Denunciantes del Fraude y la Corrupción, en la que se recoja la protección y tutela de los derechos de todas las personas que denuncien posibles irregularidades y actuaciones fraudulentas y corruptas por parte de las personas al servicio de la Junta de Andalucía. Incluirá la creación de una Oficina Andaluza de Lucha contra el Fraude y la Corrupción destinada a prevenir, detectar y denunciar irregularidades, malas prácticas y abusos de poder, así como a resolver sobre los recursos y ejercer las competencias sancionadoras por incumplimiento del régimen de incompatibilidades y conflictos de intereses de los altos cargos de la Junta de Andalucía.

6.- Iniciaremos los trámites para aprobar un Proyecto de Ley de Despolitización de la Junta de Andalucía que garantice la profesionalidad, imparcialidad, responsabilidad y honestidad de todas las personas al servicio de las instituciones públicas andaluzas, con las siguientes medidas: 1) La restricción del sistema de libre designación, generalizando el sistema de concurso de méritos para la provisión de puestos de trabajo en la Administración andaluza. 2) Una definición de la figura de los directivos públicos, de carácter técnico, que serán elegidos siempre por concurso público, abierto y transparente por un período de seis años entre personas con experiencia y formación acreditadas para el desempeño del cargo y estarán sujetos a una evaluación continua de su desempeño.

7.- Presentaremos conjuntamente en el Parlamento de Andalucía la solicitud de creación de una Comisión de investigación de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (FAFFE). Igualmente estableceremos los mecanismos necesarios para garantizar la recuperación del dinero defraudado con los ERE.

8.- Iniciaremos los trámites para la aprobación de un Proyecto de Ley de reforma de la Ley 6/2006, de 24 de octubre, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía, a fin de limitar a 8 años como máximo la duración del mandato de un mismo presidente o presidenta a la Junta de Andalucía y consejeros o consejeras.

9.- Constituiremos un Grupo de Expertos que estudie las posibilidades de redimensionamiento y de mejora de la eficiencia en la utilización de los recursos por la Radio y Televisión Andaluza (RTVA), así como las reformas necesarias para garantizar su profesionalidad, imparcialidad, pluralidad e independencia del poder político.

10.- Pondremos en marcha un Grupo de Expertos para definir la Estrategia de Simplificación Normativa y Administrativa de Andalucía para la optimización legislativa, la eliminación de las trabas burocráticas, la mejora del tratamiento del silencio positivo para la tramitación de las convocatorias y su resolución, así como medidas referidas para facilitar el emprendimiento con la oficina virtual, la ventanilla única empresarial y la licencia exprés.

11.- Los trabajadores autónomos son una de nuestras principales prioridades. Apoyaremos a todos los trabajadores autónomos de Andalucía para que puedan seguir creando riqueza y empleo en nuestra comunidad. Se adoptarán las siguientes medidas: 1) La ampliación a 24 meses de la tarifa plana a 50 € para los nuevos autónomos y emprendedores en Andalucía. 2) La implantación de una tarifa superreducida de 30 € para nuevos autónomos jóvenes menores de 25 años y mujeres en el ámbito rural durante 24 meses.

12.- Continuando con la reforma Fiscal anterior del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, se mantendrá la reducción del millón de euros en la base imponible por heredero en la modalidad de Sucesiones y se bonificará el 99% de la cuota del impuesto en el resto de los supuestos para parientes directos. En el caso de las donaciones a parientes directos, quedaran todas bonificadas al 99%. Igualmente se iniciarán los estudios para una próxima bajada de los tipos en el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y la reversión de la subida del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídico Documentos (AJD) aprobada en el año 2012.

13.- Solicitar una reunión con el presidente del Gobierno para abordar la negociación del nuevo modelo de Financiación Autonómica, así como la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

14.- Iniciaremos los trámites para llevar a cabo un Plan Estratégico de Competitividad para la Agricultura, Ganadería, la Pesca y El Desarrollo Rural, que contemple, entre otros objetivos, las bases para lograr una mejora de la competitividad del sector agrario, ganadero y agroindustrial andaluz; fomente la investigación y la innovación tecnológica en los sectores agrario, ganadero y agroalimentario; promueva una mejora de la formación y capacitación de nuestros productores y favorezca el relevo generacional.

15.- Aprobaremos un Plan Andaluz de Refuerzo Educativo, utilizando la financiación disponible en el Programa de Cooperación Territorial PROEDUCAR y otros de los que pudiera disponerse, en el que, entre otras medidas, prevea la asignación de profesorado de apoyo y refuerzo en los centros educativos andaluces con mayor potencial de mejora de sus resultados y la puesta en marcha de medidas de acompañamiento del alumnado con necesidades educativas específicas o con necesidades de apoyo en el propio entorno en horario extraescolar, con el objetivo de reducir el abandono escolar y mejorar las competencias de todo el alumnado andaluz, especialmente en lectura y matemáticas. Además, iniciaremos los trámites para la aprobación de un Proyecto de Ley de reforma de la Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, para reconocer la condición de autoridad al profesorado de Andalucía.

16.- Iniciaremos los trámites para aprobar un Proyecto de Ley Andaluza de Formación Profesional que apueste por la Formación Profesional Dual y que incluya un Plan para su fomento que garantice la cobertura total de la demanda. Además, iniciaremos los trámites para aprobar una nueva normativa que permita poner en marcha el sistema de cheques-formación, asegurando que los recursos de la formación para el empleo terminan en manos de las personas desempleadas que los necesitan y evitando las posibilidades de fraude por los intermediarios.

17.- Aprobaremos un Plan de Choque para la Mejora de la Calidad de la Sanidad Pública de Andalucía para promover una mejora de la calidad asistencial y la reducción efectiva las listas de espera, con los siguientes objetivos: 1) La mejora de la transparencia con la publicación de todos los resultados e indicadores de actividad para impedir cualquier manipulación de los plazos de espera para intervenciones quirúrgicas, para especialidades y para pruebas diagnóstico. 2) La despolitización del Servicio Andaluz de Salud para que sea liderado y gestionado por los mejores profesionales, acabando con los nombramientos "a dedo" de responsables y de mandatos intermedios. 3) La eliminación de la discriminación salarial entre los facultativos por razón de exclusividad, estableciendo el principio de que a igual trabajo, igual salario. 4) El incremento de la financiación de la Atención Primaria, con el objetivo de alcanzar el 20% de la financiación sanitaria al final de la Legislatura. 5) La implantación del cribado del cáncer de colon. 6) La reversión del actual modelo de la subasta de medicamentos.

18.- Iniciar los trámites para la aprobación de un Proyecto de Ley Integral de Apoyo a las Familias Andaluzas, que promueva, entre otras medidas un incremento de la cobertura de la educación infantil de 0 a 3 años y la implantación de servicios de aula matinal y comedor en los centros educativos andaluces para facilitar la conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Asimismo, Iniciaremos la elaboración del Anteproyecto de Ley de Atención Temprana.

19.- Impulsaremos la creación de una Comisión de la Discapacidad en el Parlamento de Andalucía.

20.- Aprobaremos un Plan para la Mejora de la Gestión de la Política Migratoria en Andalucía que incluya un refuerzo de la coordinación y cooperación con el Gobierno de la Nación. Además, convocaremos a la Junta de Seguridad de Andalucía con la finalidad de alcanzar un acuerdo que destine mayores recursos tanto humanos como materiales para los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destinados a la vigilancia de las fronteras en Andalucía.

21.- Impulsaremos un Gran Acuerdo contra la Violencia de Género que desarrolle en nuestra comunidad los avances logrados con la aprobación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y que implemente, con dotación presupuestaria suficiente, todas y cada una de las medidas previstas en la ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la ley 13/2007 de 26 de noviembre de prevención y protección integral con la violencia de género, a fin de acabar con esta lacra social.



divendres, 7 de desembre del 2018

La rebelión 'populista' y el trilema de Rodrik: globalismo, soberanía y democracia o no se puede tener todo




La subida de la “tasa carbono” en la gasolina, el fuel y el diésel impuesta por Macron este otoño ha sido la gota que ha desbordado la paciencia de aquellos que viven en la Francia periférica y el coche es parte imprescindible de su vida y su trabajo.

El descontento se había ido acumulando con el rosario de medidas punitivas que el gobierno de París ha adoptado desde la pasada primavera:  limitación de la velocidad a 80km/hora en todas las carreteras secundarias;  multiplicación de coches radar de gestión privatizada o la drástica pérdida de puntos del carnet de conducir por acciones difícilmente objetivables. Toda una declaración de guerra al coche.

La mitad de esas medidas encarecen directamente el trabajo y reducen la productividad de aquellos que dependen económicamente del coche y de la carretera. Es por ello que han dicho basta. Se han rebelado contra una élite dirigente a la que ven más preocupada por el supuesto fin del mundo que por el fin de mes de muchos de sus ciudadanos [1].

Los chalecos amarillos, como los 'deplorables' estadounidenses, son las 'víctimas colaterales' de una globalización exitosa que en 20 años ha reducido a la mitad la pobreza en el mundo, pero que ha condenado a la obsolescencia a diferentes grupos sociales en el interior de las sociedades desarrolladas sin que las élites globalistas les hayan ofrecido nada a cambio.

Ignorados y muy a menudo despreciados por no 'entender' hacia dónde camina el mundo, han buscado protección en la soberanía nacional, en el viejo estado-nación que permitió el nacimiento y desarrollo de la democracia representativa y que todavía sigue siendo el único con capacidad suficiente para ejercerla y preservarla.

En ese camino, los 'gilets jaunes' han atraído a los extremistas de derecha e izquierda, melenchonistas y lepenistas, que intentan, a través de la violencia y la demagogia, dar 'contenido revolucionario' a la revuelta colando como programa reivindicativo del movimiento sus respectivos programas ideológicos. Programa surrealista que pretenden ofrecer una supuesta alternativa a todos los que no están dispuestos a 'someterse al modelo económico y cultural que los excluye'.




Su revuelta, sin embargo, ha puesto boca arriba la cara fracasada de la globalización: su incapacidad para dotarse de organismos e instituciones democráticas que la gestionen, sujetas al control permanente de la ciudadanía.
Esa incapacidad tiene un nombre académico: el trilema de Rodrik, que señala que es imposible conseguir al mismo tiempo la globalización económica, la democracia política y la soberanía nacional. Según el profesor Dani Rodrik, las tres opciones simultáneas son incompatibles, por lo que nos vemos obligados a escoger solo dos de ellas:

  • 1/ Elegir ser un país globalizado económicamente con una democracia a nivel global pero tendremos que sacrificar parte de nuestra soberanía nacional.
  • 2/ Conservar plenamente nuestra soberanía nacional y democracia interna pero sin integrarnos plenamente en la globalización.
  • 3/ Adherirnos a la globalización, mantener nuestra autonomía nacional pero sacrificar la democracia interna.

El intento más elaborado hasta hoy de institucionalizar una gobernanza supranacional es la Unión Europea. Sin embargo, 61 años después de la firma del Tratado de Roma el proyecto europeo sigue sin alcanzar techo y poner bandera, está atascado y con socios que lo abandonan. Tal vez para la historia 61 años no sean nada, pero para la generación que puso sus esperanzas en la unidad europea empiezan a ser demasiados.

Estancada en un limbo semi democrático, la UE no ha logrado -en palabras de Ralf Dahrendorf- igualar al Estado-nación 'como unidad relevante de pertenencia y participación cívica para la mayoría' de los europeos y 'como espacio político en el que prospera la constitución de la libertad'.

Un limbo que se hizo más evidente que nunca durante la gran recesión. Las políticas de austeridad -correctas o no- fueron impuestas por organismos, funcionarios o líderes que no habían sido elegidos ni podían ser destituidos por los ciudadanos, ya que no respondían ante ellos. Para muchos griegos o españoles la percepción fue que las medidas impuestas, si bien decididas legalmente, no lo fueron por representantes políticos bajo su control sino por Angela Merkel, canciller de otra nación.

Algo parecido ha pasado con la crisis de los inmigrantes y refugiados. La ausencia de una política común sujeta al control democrático de la ciudadanía dejó a su suerte a los Estados con fronteras exteriores o de tránsito. Y cuando éstos adoptaron medidas propias que no eran del agrado de las élites, fueron atacados y amenazados de sanción. Otra vez, organismos, funcionarios o líderes que no responden directamente al control democrático de la ciudadanía afectada, deciden sin que ésta pueda pasarles factura.

No sorprende, pues, el repliegue nacional de muchos europeos. Una opción política legítima que se puede compartir en todo, en parte o en nada, pero que nunca debería haber sido criminalizada. Uno de cada cuatro europeos vota por partidos populistas, la gran mayoría de los cuales no forman parte de ninguna conspiración alt-right orquestrada por el nativista conservador estadounidense Steve Bannon.


Confundir las opciones nacional-conservadoras con el nacionalismo identitario y supremacista -que  existe y pulula tan peligrosamente como el populismo neocomunista- es una mentira deliberada de los medios y las élites políticamente correctas que, convencidos de su superioridad moral y política, se creen con el derecho a dar o quitar certificados de demócrata o de extrema derecha a todo aquél que los cuestiona.

Trump, el Brexit o las democracias iliberales son ante todo 'el resultado de la falta de honestidad de políticos centristas que no se han enfrentado a las implicaciones del trilema. Les dijeron a sus votantes que podrían perseguir la hiperglobalización sin abandonar la soberanía o la rendición de cuentas democrática. En definitiva, les contaron a sus votantes que podrían comerse su pastel sin dejar de tenerlo. Como dijo una vez un antiguo ministro de economía de la eurozona, los populistas de hoy son los únicos que están contando la verdad sobre el trilema. [2]

La política de gritar '¡que viene el lobo!' y no hacer nada es suicida para la UE. Europa debería reforzar 'la integración política y fiscal hasta un punto donde cada región se convierta en una cuasi-federación. Este era el sueño que tuvieron los padres fundadores de la Unión Europea. Sin embargo, este sueño se ha dado de bruces contra la mala gestión de la crisis del euro. A día de hoy, la política está empujando por más descentralización en vez de por más integración. Será difícil mantener la unión económica sin acercarse a la unión política'. [3]

Ante el trilema de Rodrik, el mundo se ha ido posicionando. China ha elegido la tercera opción: adherirse a la globalización y mantener la autonomía nacional sacrificando la democracia interna. Los EEUU de Trump han elegido la segunda: conservar plenamente la soberanía nacional y la democracia interna pero sin integrarse totalmente en la globalización. Y la Unión Europea, especialmente tras ver las graves consecuencias que acarrea el Brexit, debería elegir sin más dilaciones la primera opción: una unión globalizada económicamente y plenamente democrática sacrificando parcialmente las soberanías nacionales que la conforman.

Que la 'tasa carbono' o las políticas de '¡que viene el lobo!' no lo saboteen.



THE CATALAN ANALYST

[1] Antón Uriarte
[2] [3] Dani Rodrik

dijous, 6 de desembre del 2018

La Constitución encarna la reconciliación nacional que cerró la guerra civil y abrió una España sin vencedores ni vencidos





Muchas veces me pregunto que cuándo comenzó realmente la transición. ¿Con la muerte de Franco? ¿Con el asesinato de Carrero Blanco? ¿Con el nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno? ¿Con el discurso del rey Juan Carlos I en Estados Unidos? ¿Con la Ley para la reforma política? ¿Con la legalización del Partido comunista? ¿Con los Pactos de la Moncloa? Tengo más claro que terminó con la incorporación a las Comunidades Europeas.

Es difícil establecer una fecha y una foto fija sobre el inicio. Mucho antes de la propia muerte del Caudillo ya estábamos en transición, sin saber hacia dónde, pero todo aquello "se movía". Recuerdo la votación en las Cortes del "harakiri". El hecho de que fueran esas Cortes quienes, por primera vez, posibilitaran la elección de unas nuevas, que pasaban de ser Cortes Españolas a Cortes Generales, nos hacía tener bastante desconfianza respecto del futuro. Como también nos generaba esas dudas que quien pilotara todo ello fuera un tal Adolfo Suárez que había sido Ministro Secretario General del Movimiento. Por cierto, cuando no se tenía ni idea de ello y todos pensábamos que el elegido de la “terna” propuesta al Rey sería José María de Areilza, mis contactos americanos de París nos dijeron, ante nuestra posición incrédula, que el elegido sería Adolfo Suárez. Y, si señor, así fue, lo que me dio mucho que pensar acerca de cómo se regía el mundo.

Muchos ríos de tinta, muchas discusiones que ni tan siquiera terminaban al alba, muchos encierros, saltos, viajes... tremenda época esa de la transición. Costó racionalizarlo todo. Tuvimos que hacer, todos, desde todos los ámbitos, un gran esfuerzo para ello. Incluso muchos (qué digo, muchos… unos pocos que nos creíamos que éramos muchos) ni tan siquiera votamos esa Ley para la reforma política que abrió la puerta a todo lo demás. Particularmente sólo comencé a creer que el cambio iba realmente en serio cuando comenzamos a discutir lo que fueron los Pactos de la Moncloa. Y cuando se crearon las "comisiones de seguimiento" de tales Pactos, con implicación de amplios sectores sociales y se abrió la discusión a la sociedad, al mundo del trabajo, a la cultura, al movimiento vecinal... Entonces pensé que la "cosa" iba realmente en serio. Y que podía salir razonablemente bien (nunca pienso que las cosas van a salir "bien", sino "razonablemente bien"). Porque muchos estábamos implicados en ello, viniéramos de donde viniéramos.

Para que ahora intenten ensuciarlo todo.... especialmente los que han tardado décadas en ser concebidos….

Dice bien Genovés, el autor del cuadro del abrazo, que durante la transición lo que nos preocupó fue la reconciliación entre los españoles. Lo dice, y bien, porque no se puede limitar la transición a unos pactos políticos sólo por arriba, sino a un entendimiento social por abajo (y por arriba también). La transición ni tan siquiera comienza con los Pactos de la Moncloa, como se suele afirmar. Es un proceso mucho más largo, mucho más complicado, que implicó a amplios movimientos ciudadanos, hoy en día olvidados. El movimiento vecinal, cultural, sindical, se fue transversalizando poco a poco, hasta culminar en los acuerdos políticos.

No fue una imposición de arriba a abajo, por más que algunas voces interesadas en la destrucción de la democracia de que nos dotamos repitan machaconamente. Los que la vivimos desde nuestro propio interior, desde nuestra propia inserción en asambleas, plataformas, alianzas, etc. recordamos vivamente el debate que, aunque no arrastró, porque ello es imposible, a toda la sociedad, alcanzó las más altas cotas de participación que se recuerdan en nuestra historia.

Lo que sí fue una imposición de arriba a abajo fue la "disolución" de esta movilización una vez que los partidos políticos obtuvieron carta de naturaleza tras la aprobación de la Constitución. La "explicación" fue que era necesario consolidarlos. Quizás sí, en aquel momento. Pero no sé si a costa de ir provocando, por la progresiva lejanía que se ha ido produciendo entre ellos y la ciudadanía, la creación de un foso insalvable entre representación y participación.

En una publicación, bajo el título “Vencedores y vencidos” realicé una reflexión que creo viene a cuento reproducir aquí:

“En Piazzale Loreto, en esta fría tarde de marzo de Milán, todavía parece rugir la muchedumbre ante los cuerpos inertes de Benito Mussolini, Clara Petacci y otros tres prebostes del fascismo, colgados por los pies, en lo alto de una hoy inexistente estación de servicio (habían sido fusilados con anterioridad). Se trata de una plaza fría, como lo es el norte de Italia, en la que hoy, salvo esa frialdad, nada hace recordar los tremendos sucesos que tuvieron lugar allí, el 29 de abril de 1945. El fascismo había sido vencido por las armas. Y los vencedores se tomaron su venganza.

También hubo vencedores y vencidos, aunque sin tanta escenificación dramática, en Portugal y en Grecia, otras dos dictaduras del sur de Europa. En Grecia, la crisis con Turquía (a cuenta de Chipre, que acabó, y todavía continua, partido en dos, con el norte ocupado de facto por los turcos) terminó con la caída del régimen y la posterior condena judicial de los militares golpistas, que habían actuado contra Makarios, el gobernante autóctono de la isla, porque los coroneles griegos querían disminuir su creciente desprestigio con una victoria militar, anexionándosela (la enosis). En Portugal, la revolución de los claveles, originada por el descontento de los militares destinados en África (básicamente en Angola y Mozambique, donde se había librado una larga guerra colonial) también provocó la caída del salazarismo, iniciándose así un sistema democrático que se consolidó no sin problemas debido a la gran influencia que los llamados “Capitanes de abril”, con fuerte componente izquierdista, desarrollaron al inicio de la democracia, hasta que los militares fueron apartados de la política, se suprimió el Consejo de la Revolución y se consolidaron los partidos políticos civiles.

En ambos casos, es decir, en Grecia y en Portugal, el componente exterior fue determinante, como lo había sido para el establecimiento, o restablecimiento según los casos, de la democracia después de la Segunda Guerra Mundial, en los países que no cayeron bajo la órbita comunista.

Sin embargo, en el caso de España, no se produjo una derrota militar del franquismo, ni tampoco existieron factores o intervenciones exteriores que determinaran su finalización, a pesar de que en algunos sectores de la oposición existió durante un tiempo la creencia de que el triunfo de los Aliados podía conllevar la caída del régimen (a ello se aplicaron los maquis, esperando poder unirse en paseo triunfal a los vencedores europeos y americanos cuando, según creían en la clandestinidad, cruzaran los Pirineos para deponer a Franco). Pero Franco se murió en la cama, le pese a quien le pese. Y la transición a la democracia fue el resultado de un acuerdo amplio entre quienes consideraron que el franquismo ya no se correspondía con los tiempos y quienes se habían opuesto a él, con mayor o menor fuerza y resultados, especialmente en los últimos años de la dictadura.

No hubo, pues, en España, vencedores y vencidos. Nada de Piazzale Loreto, ni condenas a militares golpistas, ni claveles en los fusiles. La política de “reconciliación nacional”, proclamada por el Partido Comunista de España en su Declaración de junio de 1956, en la que afirmó “solemnemente estar dispuesto a contribuir sin reservas a la reconciliación nacional de los españoles, a terminar con la división abierta por la guerra civil y mantenida por el general Franco”, convergió con los acuerdos derivados del “Contubernio de Munich”, en 1962, protagonizado, entre otros, por liberales, democristianos y socialistas. Todo ello dio sus frutos veinte años después, cuando tras la formación del gobierno Suárez y la adopción de los Pactos de la Moncloa, el llamado “consenso” facilitó que, todos, los que estuvieron en un lado y los que estuvieron en el otro, pudieran pasar página civilizadamente para comenzar esta etapa de constitucionalismo democrático que, lamentablemente, algunos quieren destruir para volver a entronizar los conceptos de vencedores y vencidos.

¿Cómo lo hicimos? Buscando lo que nos unía, renunciando a algunas cosas y dejando a un lado lo que nos separaba. Sobre todo, buscando lo que nos unía: el deseo de contar con un Estado de Derecho, con democracia y con derechos humanos. Aunque se tuviera que renunciar, en aquellos días, a símbolos que, de mantenerlos, hubieran hecho imposible la transición. Recuerdo, al respecto, las silenciosas lágrimas de los veteranos miembros del PCE cuando oficializaron el cambio de bandera, ante una mesa presidida por la republicana, que fue retirada para ser sustituida por la bandera rojigualda; habían mantenido durante toda la clandestinidad un símbolo al que fueron capaces de honrar declarando que la reconciliación, como valor superior, bien valía su cambio.”

¿Por qué ahora algunos reniegan de ello? ¿Ignorancia? ¿O mala fe?
TERESA FREIXES





Elaboración y aprobación de la Constitución Española de 1978 en sus actas oficiales

Sesión Plenaria del Congreso de los Diputados celebrada el martes, 31 de octubre de 1978, en la que fue aprobado el texto de la Constitución [Discursos de los líderes políticos]

Sesión Plenaria del Senado celebrada el martes, 31 de octubre de 1978, en la que fue aprobado el texto de la Constitución [Intervenciones de los líderes políticos]

Actas secretas en una caja fuerte: así se negoció la Constitución [El Confidencial]

La Constitución nació en el Parador de Sigüenza



'No preparamos a nuestras hijas e hijos para que sean ciudadanos, ni para que entiendan el mundo. Ni tampoco para que ejerzan esa ciudadanía que Bobbio reclamaba como libre y consciente. Libre para que pudiera movilizar sus esfuerzos dirigiéndolos hacia la construcción y garantía de la misma libertad, igualdad y solidaridad. Si no les enseñamos eso, no sólo con palabras sino también con los hechos, van a ser presa fácil de todo aquello que en vez de construir destruye' | Larga vida a la Constitución y al constitucionalismo [Teresa Freixes]








diumenge, 2 de desembre del 2018

Tres textos imprescindibles de Teresa Freixes sobre la huelga de hambre, la supuesta 'prevaricación' del TC y el juicio justo




HUELGA DE HAMBRE Y COLISIÓN DE DERECHOS

Cuando se pierde la razón se pierde toda legitimidad en la acción. Aquí y ahora deciden, un par de entre ellos, iniciar una huelga de hambre de sólidos (admiten líquidos).

Supongo que saben que existen precedentes y jurisprudencia constitucional al respecto, pues también varios etarras, Grapos y algún verso suelto iniciaron huelgas de hambre mientras estaban en prisión.

Según la legislación y la jurisprudencia españolas, internacionalmente verificadas como no vulneradoras de derechos humanos, tienen todo el derecho a mantenerse en huelga de hambre mientras estén conscientes. En el momento en que pierdan la conciencia, el fiscal solicitará la alimentación forzada (con sonda) para que no se produzca la muerte. No se aplica aquí el criterio que se siguió en Reino Unido con los presos del IRA, donde murieron varios que se negaron a ser alimentados, hasta que sus madres solicitaron la intervención médica para no dejarles morir.

Jurídicamente el tema se plantea como colisión de derechos: el derecho de una persona a declararse en huelga de hambre a muerte y el derecho de la autoridad a velar por la vida de quienes están bajo especial sujeción. Mientras una persona está consciente puede verficarse que, efectivamente, tiene decisión propia para el ejercicio de su derecho. En cuanto pierde la conciencia ya no es verificable su voluntad, por lo que es sustituida por la de quien tiene que velar por su existencia.


EL SUPUESTO "BLOQUEO" DEL TC Y EL "PLAZO RAZONABLE"

Argumentan los políticos que están en prisión provisional que su causa está siendo retardada en los recursos de amparo que tienen presentados ante el Tribunal Constitucional porque de este modo, al estar admitidos a trámite, no pueden acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Ello es totalmente falso. Si creen que el TC incurre en dilaciones indebidas tienen expedito el recurso ante el TEDH por vulneración del derecho a una resolución emitida dentro de un plazo razonable, reconocida por el art. 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. No tienen más que interponerlo sin mayores requerimientos.

El TEDH, para considerar si un caso excede, en su tramitación, desde su inicio hasta el momento en que se interpone la demanda, de lo que se puede considerar como "plazo razonable" ha construido un escrutinio o "test" en el que analiza:

1.- La complejidad del caso, porque no todos los casos son iguales.

2.- La actitud de los encausados comprobando si colaboran con la justicia o interponen recursos o reclamaciones dilatorias.

3.- La actitud del juez del caso, por ver si se le acumulan los asuntos o los resuelve con la diligencia debida.

4.- La actitud de las autoridades judiciales (Consejo General del Poder Judicial en el caso de España o Ministerio de Justicia cuando depende de este último) para comprobar si organizan la impartición de justicia otorgando a jueces y tribunales los medios necesarios.

A partir de ahí, juzguen Vds. mismos. Basta con leer la prensa con cierta asiduidad.


LAS GARANTÍAS DEL JUICIO JUSTO

Las garantías que se exigen para considerar, en los países democráticos, que estamos ante un juicio justo son los indicadores de que disponemos, como derechos que están establecidos en el art. 24 de la Constitución española (que concuerda con el art. 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos) para garantizar que nuestros intereses legítimos sean debidamente respetados: derecho al juez ordinario predeterminado por la ley, derecho al juez independiente e imparcial, el derecho a la defensa, el derecho a presentar pruebas, el derecho a obtener una sentencia dentro de un plazo razonable, el derecho a intérprete si lo necesitamos, el derecho a no declarar contra uno mismo y a no declararse culpable, derecho a la presunción de inocencia….. Y derecho a que se ejecuten las sentencias. Sólo con que uno de ellos se conculque, el juicio ya no es justo y, entonces, tenemos derecho a que sea revisado por un juez o tribunal superior que dicte nueva sentencia. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos constituye un último recurso, como jurisdicción subsidiaria, si se considera que en los procesos internos existe violación de garantías procesales.

¿Es esto una utopía? ¿Son reales y efectivas estas garantías? Comentaré algunos elementos importantes al respecto.

- El juez independiente: Ciertamente, los jueces lo son. Lo todo lo que quieran serlo. Nada les constriñe salvo el imperio de la ley. Todo el Poder Judicial obtiene el puesto mediante concurso público competitivo, basado en sus conocimientos y en su experiencia. Si se dejan influir por cualquier otro poder público es porque se avienen a ello, puesto que todo el sistema está forjado para garantizarles esa independencia. No confundir, aquí, como suele hacerlo con el Consejo General del Poder Judicial, que no imparte Justicia sino que es un órgano, elegido actualmente por el Parlamento, a cuyo cargo está el gobierno de los jueces, es decir, la parte administrativa de la impartición de justicia, sin que ninguno de sus miembros pueda dictar sentencias. Quizás sería bueno, para garantizar mejor que la organización del Poder Judicial respondiera más adecuadamente a las necesidades objetivas de esa impartición de justicia, que fueran los propios jueces quienes nombraran a los miembros del Consejo, como sucede en muchos países democráticos; pero otros países democráticos también tienen Consejos elegidos, total o parcialmente, por los parlamentos. En ambos casos, lo que importa es cómo ejercen sus competencias, es decir, como garantizan que los jueces y magistrados puedan dictar las sentencias como es debido. El propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos es elegido por políticos: por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa a propuesta (una terna para elegir uno) de los respectivos Gobiernos. Si alguien considera que un juez que tiene que juzgarle no es independiente puede recusarlo. La recusación, una vez agotados los recursos internos, puede ser elevada al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

- El juez imparcial: Significa que quien va a dictar la sentencia no tenga relación de amistad, parentesco, de negocios o de cualquier otra índole con las partes del litigio, es decir, con quienes pleitean por sus derechos o intereses legítimos. Por eso, cuando existe sospecha de que pueden existir intereses mutuos entre el juez y las partes, el juez debe inhibirse o, si no lo hace, puede ser recusado. Los abogados tienen que informar especialmente sobre ello a las partes, porque de la imparcialidad depende la objetividad de la Justicia. También en este caso la recusación, una vez agotados los recursos internos, puede ser elevada al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

- El derecho a la defensa y a la presentación de pruebas: Esencial, en democracia, porque siempre podemos ser objeto de acusaciones infundadas. Demasiadas veces, olvidamos que la defensa tiene que presentar las pruebas pertinentes, convincentes, que desechen toda duda razonable sobre la culpabilidad de una persona que está siendo juzgada. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos puede controlar que todo ello sea correcto, una vez agotados los recursos internos.

- La presunción de inocencia: Sin juicios paralelos, sin pena de telediario. Nadie es culpable hasta que una sentencia firme así lo declare. Por eso es necesario ser conscientes de que ser investigado o acusado es una simple posición procesal, que no prejuzga la culpabilidad. No se puede dar tratamiento de culpable mientras exista posibilidad de apelación o de casación o revisión de la sentencia, o de amparo ante el Tribunal Constitucional. La Justicia exige que esta presunción se respete siendo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos jurisdicción subsidiaria al respecto.

- La sentencia emitida dentro de un plazo razonable: Esta es la garantía que más problemas comporta en su ejercicio. ¿Por qué? Primero porque una Justicia que llega tarde deja de ser Justicia. Y después, porque para saber si el plazo es o no razonable, es decir, si no existen dilaciones indebidas en el proceso hay que examinar la complejidad del caso, la actitud de las partes (por ver si ejercen filibusterismo judicial, es decir, si ponen obstáculos, se fugan, dan domicilios equivocados, etc. Etc.) y la actitud del poder público. En este último caso, distinguiendo, por una parte, entre el poder público que tiene a su cargo la organización de la administración de justicia, para determinar si la distribución territorial de los juzgados es la oportuna, o si cuentan o no con los medios adecuados. Y, por otra parte, supervisando la actividad del juez del caso, su diligencia, su dedicación, que no se le acumulen innecesariamente los asuntos. Todo ello debería ser objeto de una mejor atención por parte de quienes tienen responsabilidad sobre la buena administración de Justicia. Cuando se considere que un tribunal español no dicta su resolución sin dilaciones indebidas, se puede presentar recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, sin esperar a que el proceso haya culminado totalmente, pues se trata de dilucidar si los plazos que debe seguir el proceso son los legales y razonables..

- Las sentencias deben ser ejecutadas, es decir, deben cumplirse. Si lo que decide el juez en sentencia firme no se hace efectivo, desaparece la Justicia. Y deben ejecutarse todas las sentencias que no pueden ser apeladas, tanto si las han dictado los tribunales ordinarios o el Tribunal Constitucional. Nos hubiéramos ahorrado un buen número de problemas si se hubiera dado cumplimiento a determinadas sentencias. Por eso, el sistema jurídico prevé sanciones si existe resistencia a cumplirlas. Porque la tutela judicial efectiva de derechos e intereses legítimos no existe si lo resuelto por el juez no obtiene efectivo cumplimiento. Incluso tenemos previsto, aunque costó tiempo adoptar la legislación pertinente, que el recurso de revisión sirve para obtener la ejecución de sentencias de tribunales internacionales o supranacionales cuando España fuere condenada por éstos.

Todas estas garantías se le aplican a los procesados que están en prisión, cualquiera que sea su origen, condición o situación económica. Se aplican a los implicados en la huelga de hambre de sólidos que acaban de iniciar. Que quede claro, como a cualquier persona. Por algo incluso en las asociaciones de juristas europeos consideran a España como uno de los paises más garantistas. Y por algo España es uno de los países que, teniendo en cuenta la estadística que deriva de la fecha de adhesión al Convenio Europeo de Derechos Humanos y que no hay ningún país del Consejo de Europa que no haya sido condenado por algún tipo de violación del Convenio, ha recibido menos condenas del Tribunal de Estrasburgo.



divendres, 30 de novembre del 2018

María Schneider o la impunidad moral de Bertolucci


En plena conversión de los medios a la ideología de género y del apogeo del #MeToo sorprende que casi nadie se haya acordado de María Schneider al escribir las necrológicas -todas apologéticas- sobre Bernardo Bertolucci. Un genio del cine, sin duda. Aunque nunca he llegado a saber que parte de genio le correspondía como artista y que parte por comunista. Sea como sea, la etiqueta de intelectual de izquierdas suele garantizar aún ciertas impunidades morales.

Bertolucci, que no se atrevió a hablar de María Schneider hasta dos años después de su muerte prematura, admitió que se había comportado de una 'manera horrible' con ella, pero que no se arrepentía. 'No quería -dijo- que María fingiera su humillación, quería que María sintiera, no actuara'. Y para lograrlo, la utilizó. No le dijo nada hasta el momento de rodar la escena, que consistía en una violación anal facilitada por un dedazo de mantequilla.

Ni Brandon ni Bertolucci violaron a Schneider, y ella podía haberse negado a rodar la escena. Podía haber dicho 'No es No'. Pero no se atrevió. Desconocía que no podía ser obligada a hacer algo que no estaba en el guión y se resignó a la humillación de sentirse violada. No sabemos si su quebranto emocional y su posterior entrega a las drogas tiene mucha, poca o ninguna relación con el tango que le hicieron bailar en París. Pero sí sabemos que Bertolucci creyó que el fin justificaba los medios. Aunque el medio fuera casi una chiquilla de 19 años.



BERTOLUCCI:

"Me porté de una manera horrible con Maria, porque no le dije nada de lo que iba a suceder. Quería su reacción como niña y no como actriz, quería que reaccionara al acto de la humillación. Quería que María sintiera, no actuara".
"Me siento culpable, pero no arrepentido. En las películas, para obtener algo creo que tenemos que ser completamente fríos. No quería que María fingiera su humillación, quería que Maria sintiera, no actuara. Por eso me ha odiado toda la vida".


MARÍA SCHNEIDER:

"Esa escena no estaba en el guión original. La verdad es que fue Marlon a quien se le ocurrió la idea".
"Solo me lo contaron justo antes de filmar la escena y estaba muy enojada".
"Debería haber llamado a mi agente o si mi abogado hubiera venido al set porque no se puede obligar a alguien a hacer algo que no está en el guión, pero en ese momento no lo sabía". 
"Marlon me dijo: 'María, no te preocupes, es solo una película', pero durante la escena, aunque lo que Marlon estaba haciendo no era real, estaba llorando lágrimas de verdad".
"Me sentí humillada y, para ser sincera, me sentí un poco violada, tanto por Marlon como por Bertolucci. Después de la escena, Marlon no me consoló ni se disculpó. Afortunadamente, solo hubo una toma".


dimecres, 28 de novembre del 2018

Habrá que ir poniéndose los chalecos amarillos






La prensa socialdemócrata, hegemónica en Europa, está dando un trato sesgado a la movilización de los inencasillables 'gilets jaunes' franceses contra el impuesto a los combustibles políticamente incorrectos como el diésel. Impuesto que el gobierno de Macron ha justificado por la necesidad de implementar el plan de 'transición energética' para acabar con las emisiones de CO2 según lo establecido en el compromiso de París y acorde con las últimas propuestas de Bruselas.

El silogismo que hacen medios y élites es facilón: si oponerse a la subida de impuestos no es de izquierdas, los 'chalecos amarillos' son de derechas; ergo su protesta es inmoral e ilegítima y los que la secundan  son tan 'deplorables' como los que votaron a Trump.  Y luego se sorprenden si los ciudadanos perjudicados no les aplauden o les increpan,  a veces con inaceptables estallidos de esa típica violencia callejera que acompaña siempre a los movimientos reivindicativos franceses y en la que no parece ajena la mano de lepenistas y melenchonistas.

El impuesto al carbono es un impuesto recaudatorio y punitivo que forma parte de un 'plan de la élite urbanita europea' que se resume en tres palabras: 'decarbonización, decrecimiento y “socialismo” . En Irlanda se pagan ahora 100 € al año por el CO2 por habitante. En unos 10 años se deberán pagar 1.500 € ... Habrá que ir poniéndose los chalecos amarillos' [Anton Uriarte].

El calentamiento global antropogénico funciona como una verdad revelada. Medios como la BBC han prohibido invitar a 'negacionistas' a sus programas. Censura que no es nueva y que fue promovida, hace algunos años, por los cabecillas científicos del catastrofismo climático, como mostraron los emails que salieron a la luz en lo que se llamó el Climagate. Eran los tiempos en que la propaganda del 97,1% de 'consenso científico' sobre la realidad del cambio climático estaba en su apogeo.

Sin embargo, ese consenso es un espejismo. La realidad es muy diferente. 'Hay algunos científicos que no creen que el calentamiento global esté sucediendo en absoluto. Hay muchos que creen que el ligero aumento de la temperatura en los últimos cien años no es más que una fluctuación natural en el ciclo normal del clima, y los hay que reconocen el aumento con cierta preocupación, pero no creen que se deba al aumento del dióxido de carbono.

Los científicos que intentan refutar el calentamiento global antropogénico argumentan que sus defensores utilizan modelos defectuosos para demostrarlo. Según esos modelos, durante los últimos cien años, la temperatura promedio de la Tierra debería haber aumentado en un grado centígrado. Pero eso no ha ocurrido. Solo se ha registrado un aumento aproximado de medio grado Celsius. Como la temperatura no ha aumentado según la predicción, creen que la Tierra no se está calentando.

Pero ¿por qué la temperatura ha subido ligeramente? Muchos científicos creen que esto se debe a las fluctuaciones naturales en el clima de la Tierra, que ha variado significativamente en sus seis mil millones de años de historia. Este planeta ha pasado por muchas edades de hielo y siempre las ha revertido. El clima también ha sido mucho más cálido de lo que es ahora y ha regresado a un nivel más templado. La naturaleza, pues, se ajustará en consecuencia.

Los científicos que reconocen con cautela el calentamiento pero no lo atribuyen al aumento de CO2 afirman que las emisiones de carbono antropogénico no son el factor más importante para determinar qué causa las variaciones de temperatura. Afirman que las variaciones solares, incluidas las manchas solares o las erupciones volcánicas, podrían desempeñar un papel importante en el aumento de la temperatura. Una disminución del 4% en la capa de nubes, que afecta la radiación solar entrante, tendría el mismo efecto que duplicar el nivel de dióxido de carbono en la atmósfera. También afirman que incluso la luna afecta el clima.

El aumento del dióxido de carbono en la atmósfera no está directamente relacionado con las fuentes antropogénicas. Hay otras fuentes que hacen contribuciones de carbono mucho mayores a la atmósfera. La descomposición de las plantas y la actividad volcánica junto con otras numerosas fuentes naturales de emisión representan 200 mil millones de toneladas de dióxido de carbono, mientras que las fuentes antropogénicas representan solo 7 mil millones de toneladas. Por lo tanto, la actividad humana no constituye una fuente importante de dióxido de carbono.

Debido a que la actividad humana no tiene en cuenta una entrada importante de dióxido de carbono en la atmósfera, es difícil vincular directamente el CO2 al aumento de la temperatura global promedio.[ Dos estudios recientes del CERN confirmarían por primera vez el cambio climático natural y la poca relevancia del CO2]. Algunos modelos muestran que el efecto de enfriamiento de los combustibles fósiles, como la neblina emitida por los aerosoles de sulfato, puede ser entre 4-8 veces mayor que el efecto de calentamiento. La deforestación y el uso alternativo de la tierra, si bien son antropogénicos, no son emisiones directas como lo son los combustibles fósiles quemados. Por lo tanto, el dióxido de carbono no está directamente relacionado con el aumento de la temperatura global promedio.

Estos científicos argumentan además que la correlación entre las emisiones antropogénicas y el calentamiento global no son exactas. Los datos de temperatura no son precisos. Usando un satélite más preciso, los datos muestran que hubo una tendencia de enfriamiento a nivel mundial desde 1979 hasta 1997. Los datos y observaciones de globos aerostáticos también lo verificaron. Los científicos, a favor o en contra, no pueden crear un modelo que incorpore todos los factores porque aún no saben exactamente cómo afecta cada factor al esquema de temperatura global. Se cree que el vapor de agua y las nubes afectan este esquema, pero hasta qué punto se desconoce. Es necesario encontrar más información para modelar con precisión la atmósfera y cómo el dióxido de carbono se relaciona con el calentamiento global'. [GLOBAL WARMING IS NOT HAPPENING-Massachusetts Institute of Technology (MIT)]

[Para una mayor comprensión del papel del CO2, leer el artículo 'En defensa del CO2' del profesor Uriarte]

En su conferencia en la Global Warming Policy Foundation en la Royal Society de Londres, el divulgador científico Matt Ridley, que se define a si mismo como lukewarmer, señaló que 'hoy en día hay una legión de bien pagados vigilantes del redil cuyo trabajo es mantener el debate en binario: o crees que el cambio climático es real y peligroso, o eres un negacionista que cree que se trata de un timo. Pero hay una tercera posibilidad que se niegan a admitir: que se real pero no peligroso'.

Otro likewarmer es el profesor Patrick J. Michaels, director del Centro para el Estudio de la Ciencia en el Cato Institute y profesor de Investigación en Ciencias Ambientales durante 30 años en la Universidad de Virginia. Para Michaels, 'el calentamiento está creando un planeta más verde con temporadas de cultivo más largas y con rendimientos crecientes en las cosechas. Contrario a lo que se dice, la potencia de los huracanes en el Atlántico se encuentra alrededor del promedio de los últimos 100 años, aun cuando 2017 fue una temporada fuerte. La información de la industria aseguradora muestra que no ha habido cambios globales en daños relacionados al clima cuando se expresan como un porcentaje de la actividad económica total. Por lo tanto, es un mito la noción de que el clima está, como un todo, volviéndose «más extremo»'.

Para el profesor emérito del MIT, Richard S. Lindzen, sorprende el simplismo de la 'teoría' del calentamiento antropogénico. 'El clima, que es un sistema multifactor complejo, se le resume en una sola variable, el cambio de temperatura promediado globalmente, y se le controla principalmente por la perturbación del 1-2 % de una única variable, el dióxido de carbono, entre otras muchas variables de importancia comparable. Estas son un par de afirmaciones extraordinarias basadas en un razonamiento que limita con el pensamiento mágico'. Por decirlo en palabras de Jordan Peterson, el calentamiento global es 'un pensamiento de baja resolución'.





Para Lindzen 'una conjetura inverosímil respaldada por evidencia falsa y repetida incesantemente se ha convertido en "conocimiento" políticamente correcto y se utiliza para promover el vuelco de la civilización industrial'.  Es decir, para destruir el capitalismo.

No se trata de una sospecha o de una especulación más o menos fundada sino de algo reconocido públicamente por los promotores políticos del calentamiento antropogénico. Lo dijo públicamente en Bruselas hace tres años la entonces secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático,  Christiana Figueres,  al admitir que "esta es la primera vez en la historia de la humanidad que nos estamos imponiendo intencionalmente, dentro de un período de tiempo definido, cambiar el modelo de desarrollo económico que ha estado reinando durante al menos 150 años, desde la Revolución Industrial".

En EEUU, la izquierda demócrata mayoritaria desde noviembre en la Cámara de Representantes ha empezado a trabajar,  ante los 'terribles informes climáticos',  en un 'New Deal Verde' para alcanzar el 100% en energía renovable en 10 años.

Sí, habrá que ir poniéndose los chalecos amarillos...