dimarts, 24 de setembre del 2019

500 científicos le dicen a la ONU: No hay emergencia climática




El Global Climate Intelligence Group, cuyo objetivo es devolver la ciencia climática a la ciencia, compuesto por científicos, profesionales e investigadores de muchas naciones, ya ha atraído unas 500 firmas a la reciente Declaración Europea del Clima.

El grupo y la declaración son una iniciativa del profesor Guus Berkhout, profesor emérito de geofísica en la Universidad Tecnológica de Delft y miembro de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias. Entre los otros firmantes de la declaración se encuentra el profesor Václav Klaus, ex presidente de la República Checa; el profesor Richard Lindzen, el científico climático más importante del mundo, es el embajador del grupo en los Estados Unidos; los profesores Reynald du Berger, Jeffrey FossIngemar NordinAlberto PrestinziniBenoît Rittaud y Fritz Vahrenholt embajadores del Canadá francófono, Canadá anglófono, Suecia, Italia, Francia y Alemania, respectivamente.

En una carta a las Naciones Unidas, estos 500 científicos afirman que no hay crisis climática y que gastar billones en un problema que no existe es 'cruel e imprudente'.

Texto de la carta:



Profesor Guus Berkhout
La Haya
guus.berkhout@clintel.org



23 septiembre 2019

Sr. Antonio Guterres, Secretario General Naciones Unidas
Sede de las Naciones Unidas
Nueva York, NY 10017, Estados Unidos de América.

Sra. Patricia Espinosa Cantellano, Secretaria Ejecutiva
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
Secretaría de la CMNUCC, Campus de las Naciones Unidas
Platz der Vereinten Nationen
53113 Bonn, Alemania


Sus excelencias,

No hay emergencia climática.

Una red global de más de 500 científicos y profesionales con conocimientos y experiencia en el clima y campos relacionados tienen el honor de dirigir a Sus Excelencias la Declaración climática europea adjunta, de la cual los firmantes de esta carta son los embajadores nacionales.

Los modelos de clima de circulación general sobre los que se basa actualmente la política internacional no son aptos para su propósito. Por lo tanto, es cruel e imprudente abogar por el despilfarro de billones sobre la base de los resultados de modelos tan inmaduros. Las políticas climáticas actuales, sin sentido, socavan gravemente el sistema económico, poniendo en riesgo vidas en países a los que se les niega el acceso a energía eléctrica continua y asequible.

Le instamos a seguir una política climática basada en una ciencia sólida, una economía realista y una preocupación genuina por aquellos perjudicados por intentos costosos pero innecesarios de mitigación.

Le pedimos que coloque la Declaración en la agenda de su inminente sesión de Nueva York.

También lo invitamos a organizar con nosotros una reunión constructiva de alto nivel entre científicos de clase mundial en ambos lados del debate climático a principios de 2020. La reunión dará efecto al principio sólido y antiguo, no menos de ciencia sólida que de justicia natural que ambas partes deben ser escuchadas plena y justamente. Audiatur et altera pars!

Por favor, háganos saber sus pensamientos sobre una reunión conjunta

Atentamente, embajadores de la Declaración Europea del Clima,

Profesor Guus Berkhout Países Bajos
Profesor Richard Lindzen Estados Unidos
Profesor Reynald Du Berger Canadá
Profesor Ingemar Nordin Suecia
Terry Dunleavy Nueva Zelanda
Jim O'Brien Irlanda
Viv Forbes Australia
Profesor Alberto Prestininzi Italia
Profesor Jeffrey Foss Canadá
Profesor Benoît Rittaud Francia
Morten Jødal Noruega
Profesor Fritz Vahrenholt Alemania
Rob Lemeire Bélgica
Vizconde Monckton de Brenchley Reino Unido


No hay emergencia climática
Una red global de 500 científicos y profesionales ha preparado este mensaje urgente. La ciencia del clima debería ser menos política, mientras que las políticas climáticas deberían ser más científicas. Los científicos deben abordar abiertamente las incertidumbres y exageraciones en sus predicciones del calentamiento global, mientras que los políticos deben contar desapasionadamente los beneficios reales, así como los costos imaginados de la adaptación al calentamiento global, y los costos reales, así como los beneficios imaginarios de la mitigación.

Los factores naturales y antropogénicos causan el calentamiento
El archivo geológico revela que el clima de la Tierra ha variado durante el tiempo que el planeta ha existido, con fases naturales frías y cálidas. La Pequeña Edad de Hielo terminó tan recientemente como 1850. Por lo tanto, no sorprende que ahora estemos experimentando un período de calentamiento.

El calentamiento es mucho más lento de lo previsto
El mundo se ha calentado a menos de la mitad de la tasa prevista originalmente, y a menos de la mitad de la tasa esperada sobre la base del forzamiento antropógeno neto y el desequilibrio radiativo. Nos dice que estamos lejos de comprender el cambio climático.

La política climática se basa en modelos inadecuados
Los modelos climáticos tienen muchas deficiencias y no son remotamente plausibles como herramientas políticas. Además, lo más probable es que exageren el efecto de los gases de efecto invernadero como el CO2. Además, ignoran el hecho de que enriquecer la atmósfera con CO2 es beneficioso.

El CO2 es alimento vegetal, la base de toda la vida en la Tierra
El CO2 no es un contaminante. Es esencial para toda la vida en la Tierra. La fotosíntesis es una bendición. Más CO2 es beneficioso para la naturaleza, ecologizando la Tierra: CO2 adicional en el aire ha promovido el crecimiento de la biomasa vegetal global. También es bueno para la agricultura, ya que aumenta el rendimiento de los cultivos en todo el mundo.

El calentamiento global no ha aumentado los desastres naturales
No hay evidencia estadística de que el calentamiento global esté intensificando huracanes, inundaciones, sequías y otros desastres naturales similares, o los esté haciendo más frecuentes. Sin embargo, las medidas de mitigación de CO2 son tan perjudiciales como costosas. Por ejemplo, las turbinas eólicas matan pájaros y murciélagos, y las plantaciones de aceite de palma destruyen la biodiversidad de las selvas tropicales.

La política debe respetar las realidades científicas y económicas
No hay emergencia climática. Por lo tanto, no hay causa de pánico y alarma. Nos oponemos firmemente a la política dañina y poco realista de CO2 neto cero propuesta para 2050. Si surgen mejores enfoques, y ciertamente lo harán, tenemos tiempo suficiente para reflexionar y adaptarnos. El objetivo de la política internacional debe ser proporcionar energía confiable y asequible en todo momento y en todo el mundo.



dissabte, 21 de setembre del 2019

El CO2 juega un papel insignificante en el cambio climático


El CO2 no es un gas tóxico o contaminante. Por el contrario, y como todo el mundo debería saber es un gas imprescindible para la vida. Cuando escasea, la vegetación se marchita, las cosechas no prosperan y el hambre se abate sobre la humanidad. Cuando abunda, hasta el desierto reverdece.



Actualmente, la atmósfera contiene 410 partes de CO2 por millón. O dicho de otra manera, el CO2 significa tan solo el 0,04% de la atmósfera. De este porcentaje, se calcula que la mitad (el 0,02%), procede de la actividad humana.

Estas cifras son muy pequeñas para tanto apocalipsis pero no son del todo irrelevantes ya que inicialmente el CO2 tiene una gran capacidad de absorción rápida de calor, reforzando el efecto invernadero. Sin embargo, a medida que se multiplica su proporción en la atmósfera, se satura y desvanece. Recientemente, nuevos estudios lo han ratificado.
El CO2 es un "gas de efecto invernadero" bastante defectuoso. Cuando el CO2 se introduce por primera vez en la atmósfera, absorbe rápidamente tanto calor (en forma de radiación infrarroja) como sea posible. Pero el CO2 no tarda mucho en “saturarse ópticamente”. Esto significa que después de alcanzar aproximadamente el 0.0020 por ciento (20 partes por millón) de la atmósfera, el CO2 comienza a desvanecerse. A partir de ese momento, se necesitan cantidades de CO2 cada vez mayores para atrapar la misma cantidad de calor. Por la concentración actual de 0.04 por ciento (400 partes por millón), el CO2 está esencialmente saturado y no puede atrapar significativamente mucho calor adicional.

Esta limitación de CO2 en realidad va completamente en contra de la noción predominante de que agregar más CO2 a la atmósfera continuará atrapando cantidades cada vez mayores de calor. En verdad, la ciencia básica demuestra exactamente lo contrario, por lo que los científicos del clima realmente basan la mayor parte de su calentamiento proyectado en "retroalimentación positiva" del vapor de agua.

Significativamente, el vapor de agua funciona como el gas predominante que atrapa el calor en la atmósfera. Y así, cuando los científicos del clima usan modelos de computadora para predecir el calentamiento futuro debido al cambio climático provocado por el hombre, esencialmente dicen lo siguiente: Sabemos que el CO2 se desvanece rápidamente como gas de efecto invernadero. Creemos que antes de que el CO2 se sature, elevará las temperaturas globales lo suficiente como para agregar más vapor de agua a la atmósfera. Este vapor de agua agregado atrapará más calor, lo que elevará más las temperaturas, lo que agregará más vapor de agua. El resultado será un ciclo de retroalimentación que sigue impulsando un aumento de las temperaturas.

Sin embargo, hay una falla importante en esta teoría, y una que los científicos del clima nunca han podido resolver. En pocas palabras, el vapor de agua en la atmósfera inevitablemente pasa a las nubes . Y los cúmulos no solo reflejan la radiación solar hacia el espacio, sino que también producen lluvia, que no solo reduce la temperatura de la superficie sino que también elimina el CO2 de la atmósfera.

Independientemente del problema de la nube, esta supuesta "sensibilidad" climática al CO2 es el motor general del calentamiento provocado por el hombre y continúa siendo programada en modelos de computadora. Pero sigue siendo un argumento tenue. Entonces, la verdadera pregunta debería ser: Bueno, si el CO2 no está impulsando el calentamiento global, ¿qué es?

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dimecres, 11 de setembre del 2019

Hoy ha sido el año del fin de la Diada independentista





Una vez más, la Guardia Urbana ha ofrecido una cifra desproporcionada de asistentes a la manifestación de la Diada del 11-S en Barcelona. 600.000. Sin embargo, una medición generosa del área potencialmente ocupada (ajustaremos el cálculo cuando dispongamos de datos fidedignos de la supefície total ocupada), con una densidad muy baja, de una persona por metro cuadrado, arroja una cifra de 120.000 personas. Y ello sin descontar la superficie correspondiente a mobiliario urbano. Podemos estimar, pues, que la cifra real más aproximada oscilaría entre 95.000 y el máximo de 120.000.

Es vergonzoso que los medios de comunicación, haciendo una vez más dejación de sus funciones, acepten como buenos los datos facilitados por la Guardia Urbana de Barcelona. Datos que sistemática y reiteradamente se han revelado falsos.

Asistentes Diada 2013 - 2017. Método Jacobs



Destaquemos dos:

En 2015, la Guardia Urbana certificó 1.400.000. Cifra que fue rebatida y rebajada a 530.000 por un programa informático desarrollado por la Universidad Central de Florida (UCF) y validado por un equipo de la Pompeu Fabra. 'The New York Times', por su parte, hizo también su propio cálculo, que cifró en poco más de medio millón de personas.

En 2017, certificaron más de 1.000.000 de personas, pero cálculos informáticos independientes cifraron, como mucho, 220.000. Cifras que, por una vez en nuestros medios, fueron desmenuzadas por el portal de noticias 'Crónica Global'.

Este blog, usando la función de medición de superficies de Google Maps, contrastadas con fotografías aéreas para establecer densidades, ha venido publicado año tras año estimaciones de asistencia a las manifestaciones de la Diada. En todas ellas, las cifras de la Guardia Urbana han sido siempre entre tres y cinco veces superiores a las obtenidas por nuestro cálculo y, eventualmente, de otros cálculos independientes, cuando se han realizado. Pero los medios siguen publicando sus cifras como verdaderas.

Sin embargo, hoy, con sus presos a punto de ser sentenciados y con todo el apoyo institucional y mediático  independentista, han fracasado. 2019 ha sido el año del fin de la Diada independentista.







dissabte, 31 d’agost del 2019

En España ya hay más perros y gatos (8 millones) que niños (6 millones de 0 a 14 años)




El martirio de Guinefort resuena, sin duda, en este tiempo de heterodoxias sin purificar, cuando un tercio de la población (EE.UU) estima que “sus mascotas entienden mejor sus sentimientos que las personas”, el gasto en ellas sobrepasa al preciso para resolver el hambre mundial y los perros están efectivamente reemplazando a los niños -ante la advertencia del papa Francisco. En un país como España hay ya 8 millones de perros y gatos, más que niños (6 millones de 0 a 14 años), todo ello coincidiendo con el reforzamiento del discurso anti natalista, la normalización del aborto como "derecho reproductivo", el desplome de la misma natalidad de los últimos años, y con probables a fuer de silenciosas tendencias disgénicas en los países occidentales. El conflicto entre el "amor a las mascotas" y el "amor a los niños" es, pues, indudable en esta coyuntura, como también lo es la contribución del fenómeno a la atomización familiar y, en consecuencia, al menoscabo último de la civilización en el sentido minuciosa y proféticamente descrito por Zimmerman.

Se trata de un conflicto de raíces profundas que de hecho arraigan en el propio relato de Guinefort, cuyo culto, de crueldad manifiesta con los niños, se asocia a la brujería. Ese rasgo pre moderno y pre ilustrado, por cierto, que la crítica menosprecia -desde Caro Baroja al menos- como paranoia ideológica (y misógina) de los inquisidores. Y sin embargo, no deja de ser un ingrediente del infanticidio mágico en el que consistía el culto popular, especialmente en una era sin "planificación familiar", "estado del bienestar", ni "abortos seguros"
ANIMALES DIVINOS [EDUARDO ZUGASTI]




dimecres, 28 d’agost del 2019

¿Qué sería de la izquierda sin Trump ni Bolsonaro?

De la misma manera que el grosero Trump ha desbocado el calentamiento global hasta ponernos al límite de la extinción, el pirómano Bolsonaro le acaba de echar una mano prendiendo fuego al mundo. Estamos, pues, ante una emergencia planetaria. Nos encontramos a las puertas del fin del mundo, condenados a un infierno eterno de calor y llamas, si no acabamos de una vez por todas con el malvado capitalismo. Nunca la lucha final había sido tan apremiante.

La izquierda, especialmente la izquierda del fondo a la izquierda, se repite como caricatura lanzándose ahora al asalto del Palacio de Verano, en una espectacular fuga hacia adelante que deja casi como 'negacionistas' a los activistas científicos del IPCC y a los informes de la NASA o del INPE sobre el fuego en la Amazonia. Lo positivo es que se les han caído del todo las caretas: No es CO2, no es fuego, es capitalismo. En otras palabras: No es ciencia, es política doctrinaria.

Han aprovechado los fuegos habituales en esta época para inventarse una trola que les sirva para movilizar a las masas, derrotar a Bolsonaro y alcanzar la Revolución. Esa cuyo fin siempre justifica los medios.



Acerquémonos a los hechos:





Nueva tabla hecha 'para tontos' por @JavimaMaldonat


Hasta el New York Times lo cuenta: 'la mayoría de estos incendios fueron provocados por agricultores que preparaban tierras de cultivo adyacentes al Amazonas para los cultivos y pastos del próximo año. Gran parte de la tierra que se está quemando no era un bosque lluvioso antiguo, sino tierra que ya había sido limpiada de árboles y destinada para uso agrícola".








Lo que dice la NASA:

La actividad de los incendios en el Amazonas varía considerablemente de un año a otro y de un mes a otro, debido a los cambios en las condiciones económicas y en el clima. Este mes de agosto de 2019 destaca porque ha traído un aumento notable de los incendios grandes, intensos y persistentes a lo largo de las carreteras principales en la Amazonia central brasileña, según Douglas Morton, jefe del Laboratorio de Ciencias Biosféricas en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Si bien la sequía ha jugado un papel importante en la exacerbación de los incendios en el pasado, el momento y la ubicación de las detecciones de incendios a principios de la temporada seca de 2019 son más consistentes con la limpieza de tierras que con la sequía regional.

En este punto de la temporada de incendios, las detecciones activas de incendios MODIS en 2019 son más altas en la Amazonia brasileña que en cualquier año desde 2010. El estado de Amazonas está en camino de registrar una actividad récord de incendios en 2019.

Morton señaló que las estadísticas de actividad de incendios de 2019 distribuidas por la NASA y el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil están de acuerdo. "INPE también utiliza datos de incendios activos de los sensores MODIS de la NASA para monitorear la actividad de incendios en la Amazonia brasileña", dijo Morton. “Como resultado, la NASA y el INPE tienen las mismas estimaciones de cambios en la actividad reciente de incendios. Las detecciones MODIS son más altas en 2019 que en este momento el año pasado en los siete estados que comprenden la Amazonia brasileña ”.
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La temporada de incendios en el sur del Amazonas se extiende de junio a noviembre, con una actividad de quema máxima en septiembre a lo largo de las fronteras de los bosques del este y sur del Amazonas, una franja a veces denominada "arco de deforestación". La variabilidad anual de los incendios está fuertemente relacionada con las anomalías climáticas, y tanto la Oscilación del Sur de El Niño en el Océano Pacífico como la Oscilación multidecadal del Atlántico influyen en las condiciones de sequía y el riesgo de incendios en el sur de la Amazonia.
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La tala y quema de partes del bosque responde a que las cenizas sirven de abono para futuras plantaciones. En algunos casos incluso, determinadas semillas necesitan del fuego para poder germinar. Es el caso de la Sequoia gigante. Ello llevó a cambiar los protocolos de actuación y se empezaron a hacer fuegos controlados o a dejar que los incendios naturales siguieran su curso. Más, aquí. Vía Fabiola Arnaudo

Eduardo Ferreyra.- Los indios del Amazonas (y los aborígenes de todas partes del mundo) han practicado y siguen practicando la técnica del "corte y quema" (o slash and burn), que consiste en talar un área del bosque, entre media y una hectárea, dejar que los árboles derribados se sequen durante unos dos o tres meses. Luego amontonan todas las ramas secas y los troncos y les prenden fuego. Generalmente al fuego lo hacen cuando comienza la época de lluvia, lo que impide que el fuego se propague a las malezas secas alrededor del descampado. Las cenizas del material quemado sirve de abono para sus futuras plantaciones.

Recuerden que el suelo del Amazonas es en su mayor parte, montañoso, es decir, con grandes lomadas, bastante empinadas, donde el agua de las lluvias han barrido (lixiviado) a los nutrientes, dejando un suelo laterítico, arcilloso muy rico en óxido de hierro. Las hojas caídas de los árboles y de las malezas del suelo se pudren y con la humedad de las lluvias se transforman en un abono donde las raíces de los árboles pueden nutrirse. Las raíces de los árboles y palmeras son superficiales: incapaces de penetrar el suelo laterítico se extienden como serpientes en todas direcciones, apenas hundiendo rizomas en la materia fértil de unos pocos centímetros que cubre el suelo. Los grandes árboles de la jungla, como los Sumaúma y los Jatobá, tienen raíces como grandes pilares que salen desde una altura considerable del suelo, hasta unos dos o tres de altura, formando verdaderas paredes alrededor del trono, algo que los exploradores y viajeros aprovechan para cubrir con ramas fabricando así un refugio donde pasar una noche lluviosa.

La foto de abajo la tomé en 1980 en una "jibaría" o asentamiento de los indios Jíbaros al sureste de Ecuador. Ellos se denominan como Untsuri Shuara (muchos hombres o gente), donde hay cuatro naciones rivales: los Shuaras, los Achuaras, los Huambisas y los Maynas.


Esta "aldea" donde estuve 15 días pertence a los Achuaras, los más bravos guerreros cazadores y reducidores de cabezas. El personaje de la foto se llama Petsein, y está cavando un pozo con un palo aguzado, para hacer una agricultura en tres niveles: plantar yuca, papa china y maní en el subsuelo; zapallo, mandioca y maíz en el nivel medio y bananos en el nivel alto. Todos los cultivos comparten la misma área. El campo donde está cavando ha sido ya talado y la madera quemada durante el mes de septiembre, octubre, aunque todavía le quedan bastante ramas y troncos chicos para quemar.

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¿Es la selva amazónica el 'pulmón del planeta'?


Pues, no. Eso de 'pulmón del planeta' es poesía barata de periodistas ignorantes y sensacionalistas. Una selva 'madura' como la amazónica no produce una emisión neta de oxígeno. Lo que sí produce es un gigantesco depósito de carbono. Lo cuenta aquí, Pedro Gómez-Esteban

La respiración y la putrefacción son los que hacen que, inevitablemente, una selva tropical madura no produzca una emisión neta de oxígeno ni una absorción neta de CO2 apreciables. Los árboles de la selva no son las “bombas de oxígeno” que los periodistas nos quieren hacer creer.

¿Me estás diciendo, Pedro, que la selva amazónica no sirve para nada y podemos quemarla sin piedad? ¡No! ¡En absoluto! Si has entendido mi razonamiento anterior, comprendes también por qué eso sería (mejor dicho, por qué es, porque lo estamos haciendo ahora mismo) una estupidez acabar con las selvas tropicales. Acabo de decir que el balance neto es prácticamente nulo para una selva madura.

La selva amazónica lleva ahí millones de años y es muy grande… pero hubo un momento en el que no estaba ahí. Según se fue extendiendo y la masa forestal fue aumentando, sí estaba almacenando carbono y fijándolo, al mismo tiempo que liberaba de forma neta una gran cantidad de oxígeno. Cuando acabamos con la selva amazónica liberamos todo el carbono que lleva ahí almacenado millones de años. El balance del Amazonas sin perturbar es casi inapreciable, pero cuando cortamos y quemamos la madera ya no lo es: estamos absorbiendo grandes cantidades de oxígeno y liberando enormes cantidades de CO2. Como se estima que la selva amazónica contiene unas 1,1·1011 toneladas métricas de carbono absorbido de la atmósfera, liberar ese carbono no es ninguna broma.

Por lo que, como puedes ver, quemar superficie arbolada en el Amazonas es perjudicial para nosotros, pero la razón no es en absoluto la que se dice en los medios de comunicación: la selva no es una “bomba de oxígeno”, sino un “depósito de carbono” que no queremos liberar a la atmósfera. Dicho de otra manera – produce casi la misma cantidad de oxígeno neto una superficie llena de árboles que un desierto rocoso (es decir, nada), pero el paso de “zona rocosa” a “superficie arbolada” sí libera oxígeno y absorbe dióxido de carbono de forma neta y apreciable, y al revés.


diumenge, 18 d’agost del 2019

El negocio de Open Arms es transportar inmigrantes



La protección de la vida humana en el mar está garantizada por los convenios internacionales. El más importante de ellos es el Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar (SOLAS). En él se establece la obligación que el capitán de cualquier buque tiene de rescatar a personas en peligro, modificando la ruta de su embarcación. Por lo tanto, existe una obligación no sólo moral, sino también legal, de rescatar a las personas que están en peligro en el mar. Además, el convenio de protección de los refugiados exige que, en caso de refugiados o solicitantes de asilo, las personas recogidas sean puestas a salvo en un puerto seguro, donde no vayan a ser perseguidas.

Hasta ahí , todo en orden. Pero ¿por que surge entonces todo este problema de los barcos de las ONG? Pues porque las embarcaciones de las ONGs no son barcos que se encuentran navegando y , por azar, encuentran a unos náufragos. Las ONGs de salvamento marítimo tienen como actividad el rescate de refugiados, para lo cual patrullan las costas de Libia a la espera de que aparezcan embarcaciones con personas a las que rescatar. Esta forma de proceder genera perniciosos incentivos para las mafias que trafican con personas, ya que saben que no tienen que esforzarse con llegar a Europa. Simplemente tienen que poner a las persona en un bote y ponerlas fuera del mar territorial de Libia y avisar a la ONG.

Las ONG se convierten, de esta forma, en un servicio regular de transporte de personas que actúan de forma concertada con la mafia. Si esa concertación es explícita, no lo podemos asegurar, pero implícita si que los es. ¿Por qué hay una concertación? Porque las ONGs, lejos de ser entidades sin ánimo de lucro, son organizaciones con trabajadores y directivos que viven de su actividad. El negocio de Open Arms es transportar inmigrantes. Gracias a ello consiguen subvenciones y donaciones privadas. Si estas organizaciones fueran ONG de salvamento marítimo devolverían a los refugiados a un puerto seguro cercano al lugar de rescate. [Como hace Frontex, que el último año ha rescatado a 13.000 personas que iban a la deriva. Pero Frontex no suele salir en la tele].

Curiosamente, el destino siempre es Europa. Porque si no llevasen a las personas a Europa, esos inmigrantes no pagarían a la mafia. El problema, pues, viene de una confluencia de intereses privados (mafias y ONGs) que, como toda organización, trabajan por su propia supervivencia y retuercen la legislación internacional para realizar una actividad de inmigración ilegal en Europa. Esto no hace otra cosa que generar un permanente efecto llamada que fomenta el tráfico de personas y el negocio de las mafias.

¿Cuál es la solución a este problema? La única solución posible es prohibir a las ONGs que realicen operaciones de salvamento marítimo. El salvamento marítimo como actividad organizada debe ser competencia de los estados europeos por medio de sus respectivas armadas. Las ONGs son entidades privadas que obedecen a los intereses de sus promotores. La defensa del interés general debe estar en manos de los Estados, cuyo poder está sometido a las reglas de la democracia y cuyos gestores han de rendir cuentas a sus electores.

En esta época que vivimos en la que el buenísimo predomina, las ONGs son glorificadas como héroes. Pero, salvo excepciones, las ONGs miran, ante todo, por sus propios intereses y hacen uso de mucho dinero, en muchas ocasiones de procedencia pública, con muy poco o nulo control.

Que no nos engañen. Lo de Open Arms es un lucrativo negocio y un medio de vida para mucha gente. Si los estados no reclaman el monopolio de la protección organizada de la vida en la mar, seguiremos viendo cómo florece el próspero negocio del tráfico de seres humanos.

Agustín Rosety Fernández de Castro, general retirado de la brigada de Infantería de Marina y diputado de Vox. Hilo de twitter @AgustinRosety









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...PERO DESDE EL CIELO LAS COSAS SE VEN ASÍ



El proteccionismo agrícola europeo acabó con una Argentina que nunca ha echo otra cosa que vender carne de vaca y trigo




El mito tan eterno y tan falaz de la rica Argentina. La Argentina es país pobre y siempre ha sido un país pobre. Siempre. Toda la vida. La Argentina es pobre hoy, lo sabemos, pero era también pobre hace cien años, cuando miles y miles de europeos meridionales corrían a embarcarse en cualquier cosa que flotase con rumbo a la legendaria Buenos Aires. La Argentina, como todos los países pobres, fundamenta su economía en la exportación de unos pocos productos básicos procedentes del sector agrícola y ganadero. En su caso particular, carne de vaca y trigo. Y ningún país se convierte en una potencia económica vendiendo carne de vaca y trigo. Ninguno. Jamás.

Con las vacas y el trigo se puede ganar mucho dinero durante una temporada, que es lo que le ocurrió a la Argentina durante la primera mitad del siglo XX. Un dinero fácil que enterrado luego en levantar una ciudad tan grandiosa y europea como Buenos Aires pudo crear la ficción en muchos, tanto dentro como fuera de sus fronteras, de que la nación era una gran potencia. Pero la Argentina nunca fue una gran potencia económica porque nunca a lo largo de su historia toda hizo otra cosa distinta que vender carne de vaca y trigo.

Si un país invierte en máquinas durante cien años seguidos, la productividad de su economía crecerá de forma exponencial a lo largo de ese tiempo. En cambio, la productividad de una vaca en 2019 viene a ser la misma que la de la tatarabuela de esa vaca en 1919. Con las vacas no se va a ninguna parte. Y con el trigo tampoco. Por lo demás, un negocio internacional, el de las vacas y el trigo, que se acabó de golpe el día que los fundadores del Mercado Común Europeo decidieron crear la PAC. Súbito, hipersubvencionado y radical proteccionismo agrícola que los norteamericanos no tardarían en imitar dentro de su propio mercado doméstico. En ese justo instante se acabó la Argentina. Y para siempre. Hablamos de 1962.

Desde aquel entonces, la economía argentina se derrumba sobre sí misma al aparatoso modo, como un castillo de naipes, con la rutinaria y desconcertante regularidad de unos diez años entre catástrofe y catástrofe. El nombre del presidente de turno es lo de menos. Y es que la Argentina se viene abajo cada dos lustros por razones nada misteriosas que tienen que ver con su muy precaria e incompleta estructura económica. Así, cuando por la razón que sea su economía crece, las importaciones comienzan a exceder en valor a las exportaciones (algo que por desgracia también le ocurre a España), lo que provoca un progresivo deterioro de la balanza comercial. La razón de ello es que, consecuencia del propio crecimiento, tanto las empresas como los consumidores pasan a demandar inputs industriales y bienes de consumo que el país no produce y hay que adquirir fuera. Es la propia prosperidad, pues, lo que acaba provocando el estrangulamiento por falta de unas divisas que su único gran sector exportador, el agrícola y ganadero, resulta incapaz de generar en cantidad suficiente.

Todo el enigma de las recurrentes crisis argentinas es ese. Siempre un colapso repentino provocado por la falta de dólares norteamericanos. Siempre. Después, una devaluación brutal, una subida no menos brutal de los tipos de interés, un préstamo leonino del FMI o, si no queda más remedio, un corralito. Y vuelta a empezar. Que manden los peronistas, los radicales o los liberales, ya se ha dicho, es lo de menos. Pobre siempre, sí, pese al mito.

José García Domínguez
LIBRE MERCADO


Sin embargo, algo tendrán que hacer los argentinos para sobrevivir en la economía mundial.  Mauricio Macri lo intentó:


Hoy tenemos un Presidente que aun con minoría en el congreso, en tres años logró ser el que más droga incautó, más victimas de trata rescató y más mafias enfrentó en la historia.

En tres años, el "inútil" que abrió 170 mercados del mundo, casi triplicó la exportación de carne (de 200.000 tn a 550.000 tn), revivió la credibilidad de las estadísticas del INDEC y de la criminalidad, las cuales bajaron un 20%, y colocó a Argentina en el TOP10 mundial en inversión en energías renovables; logró reinsertar a Argentina en el mundo, que de condecorar a Maduro pasó a relacionarse con grandes lideres, como se vió en el inolvidable G-20. Además de recategorizar al país de fronterizo a emergente, acercarlo a la OCDE y liderar la futura alianza Mercosur-UE.

Macri es el "zurdo" que es reconocido por los lideres de derecha, que está del lado de las fuerzas armadas y de seguridad y está reduciendo el déficit fiscal, energético, comercial y el de las empresas estatales, con medidas fervientemente criticadas por la izquierda.

Macri es el "insensible" que hace obras hídricas para que no se repita lo de La Plata, de frenado automático de los trenes para evitar otro Once, el que hace obras cloacales y de agua potable para que la gente deje de cagar en baldes, el que hace rutas y autopistas para que se viaje mejor y no se maten, el que logró la reactivación de trenes de carga (2018 fue el mejor año desde el '92) para reducir el costo logístico, el que hace aeropuertos para el ingreso de nuevas aerolíneas, para que todos estén más conectados y no deban hacer escala en BsAs, el que hace enlaces de fibra optica y 4G para que todos tengan internet (en el S. XXI).

Macri es el "dictador" que no persigue al que piensa distinto con la mafia de Moreno, el que permite que todos puedan expresarse libremente, es el que da conferencias de prensa, y el primero que le hizo frente a Chávez y Maduro cuando vió que iban a hambrear y censurar a Venezuela.

Macri es el imperfecto y ésta vez sin comillas, porque cometió errores, sobre todo al subestimar la inflación y pecar de optimista. Pero un buen lider no es el que no se equivoca sino aquél que tiene la humildad de reconocerlo y hace lo que se debe por más impopular que sea.

Este año volveré a votarlo para que pueda limpiar el Congreso y avanzar con las reformas que se necesitan para derrumbar el gasto, bajar los impuestos y atraer inversiones de cálidad que saquen a nuestra amada Argentina adelante... pero eso no lo ven. Solo ven los planes, el asado y no trabajar.

No les importa:
Haber blanqueado el Indec.
Haber levantado el cepo.
Haber recuperado el autoabastecimiento y exportar gas.
Haber logrado las inversiones para recuperar la energía.
Haber puesto en marcha el Ferrocarril.
Haber negociado con la Iglesia la renuncia del sueldo de los obispos.
Que 600 funcionarios del poder judicial YA paguen ganancias.
Que haya disminuido el índice de secuestros y homicidios.
Haber expulsado a 1200 delincuentes extranjeros.
Que 34 ciudades del Chaco y muchas más por toda la Argentina ya tengan cloacas y agua potable POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA.
No importa haber recuperado el mercado de aceite de soja con China.
Que Pami vuelva a comprar directamente sin intermediarios.
Que hayan capturado a 5 MIL PRÓFUGOS.
Que se haya exonerado a más de 3 mil policías y guardiacarceles deshonestos.
Que esté en marcha el 5to Parque Eólico.
Que se hayan asfaltado MILES de km de rutas.
Que se hayan hecho autovías
Que hayan abierto los cielos a empresas aéreas que ofrecen pasajes a costos más accesibles.
Que hayan desarrollado los Metrobuses para la velocidad del transporte y seguridad de los pasajeros.
Que se hayan renovado los subterráneos
Que hayan asumido decenas de jueces de carrera, por concurso.
Que se haya logrado la INDEPENDENCIA de poderes como hace años no ocurría.
Que se hayan desbaratado cientos de bandas delictivas y detenido cientos de narcos.
QUE SE HAYA COMBATIDO AL NARCOTRAFICO COMO NUNCA ANTES !!!!!


No importa, porque los reyes de la crítica y la mentira dicen que no cambió nada y que este gobierno es peor que el de De la Rua.

Pretenden que se reviertan 70 años en 3.

Por suerte las obras están a la vista. Y aunque tu bolsillo o el mío aún no lo hayan notado, este cambio profundo VA A LLEGAR A SENTIRSE. Por eso pensemos en todo lo que este gobierno ha hecho.... no sólo en lo que falta. 🇦🇷 Viralicemoslo por favor!!! #MM2019

Ingeniero Mauricio Macri!!!! Muchas gracias."

Reproducido por Eduardo Ferreyra en su muro




dissabte, 17 d’agost del 2019

El genial e incorrecto George Carlin, de rabiosa actualidad

Recordando a George Carlin, el genial e incorrecto comediante, actor, autor y crítico social estadounidense, hablando sobre la neuróticos del ecologismo y el cambio climático. Lo hacía en 1992. Parece sorprendente que todos los temas que trata en su monólogo sean hoy de la máxima actualidad.



Anton Uriarte, In Memoriam

dimarts, 9 de juliol del 2019

La reciente ola de calor, un fenómeno más histérico que histórico

El último informe de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), adscrita a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica, reconoce que el pasado mes de junio ha sido el sexto más frío del siglo XXI y tan solo el decimoctavo más cálido desde 1965, con 0,3º por encima de la media entre 1981-2010. También reconoce que ha sido el séptimo junio más seco desde 1965 y el tercero del siglo XXI. Podéis leer el informe aquí; eso sí, despacito y con atención porque lo dicen como de pasada y con cierto disimulo.

Las anomalías térmicas más destacadas se marcaron en la mitad sur de Galicia, en puntos del noroeste de
Castilla y León y en Extremadura con valores próximos a -2ºC, mientras que el extremo opuesto
lo encontramos en zonas puntuales del noreste y del sureste peninsular con anomalías cercanas a 2ºC

Lo que ha pasado con la ola de calor de finales de junio más que histórico ha sido histérico, especialmente en los medios de comunicación. El alarmismo es rentable, tanto por razones económicas como políticas. Las económicas, para vender más periódicos -¡que buena falta les hace!- y las políticas, porque una población asustada está dispuesta a tragarse cualquier medida que le prometa la salvación del mundo. De ahí, la obsesión de la prensa -no avalada ni tan siquiera por los gurús de la ciencia del clima del IPCC- por vender récords climáticos y encontrar fenómenos meteorológicos extremos.

Afortunadamente, disponemos de hemerotecas y registros históricos oficiales al alcance de un clic para comprobarlo. Vean algunos:

  • Noticia del 28 de Agosto de 1930: "Francia también sufre extraordinario calor. La temperatura en la sombra en París fue de 100 F (37ºC), la más alta desde 1870. Se reportaron numerosos casos de colapso en la región del Loire donde la temperatura llegó a los 122 Fahrenheit (50º C). A la policía de París se le concedió un permiso especial para regresar a sus estaciones cada hora para bebidas refrescantes". Vean fotocopia de la noticia en el diario inglés Telegraph: 








La ola de calor de finales de julio se debió no al CO2 sino a un fenómeno meteorológico peculiar:

The cause of this particular hot weather event is clear: an upper-ridge high-pressure system sat on top of the western EU like an umbrella. 
What’s unusual is that it was the largest and strongest upper-ridge high-pressure area since recordkeeping began, and it was having two effects on hot air streams coming north from Africa into the EU.

First, the high-pressure umbrella was causing the hot air to turn down onto the Earth’s surface directly. High-pressure areas have a downward airflow in their center.

Secondly, the huge high-pressure area sitting over western Europe kept the hot air originating in Africa from rising to the upper atmosphere and becoming cooler.

So, the next question is: what caused this historically huge upper-ridge high-pressure system? CO2 has zero effect on high- or low-pressure areas, or in fact on any type of climate, so we have to look elsewhere.

The new solar minimum we are in could be a cause, though that is only a theory for now.

That a solar minimum could cause a heatwave is counterintuitive because the result of a solar minimum is cooler temperatures on the Earth’s surface. Less heat from the Sun is absorbed by the planet’s surface in solar minimums.

However, solar minimums have been shown in historical studies to cause extreme weather events, including warm weather in unusual places.


TRAS EL CALOR DE LA SEMANA PASADA, EUROPA ESTÁ EXPERIMENTANDO UN FRÍO MUY POR DEBAJO DEL PROMEDIO, PERO ¿DÓNDE ESTÁ EL INFORME EQUILIBRADO?



Las reales temperaturas extremas del universo



El coral se recupera de los sustos, y ahora está mejor que antes de la “emergencia climática”








dilluns, 8 de juliol del 2019

La Europa que se desertizaba a marchas forzadas es cada día más verde y con más masa forestal



Este vídeo pone en evidencia de como la Europa que los "calentologos" nos dijeron que se desertizaba a marchas forzadas, empezando por España, en realidad ha sido una Europa cada vez mas verde y con mas masa forestal que hace mas de un siglo. 


dissabte, 6 de juliol del 2019

100 científicos italianos firman una petición para que los políticos dejen de criminalizar el CO2




Un centenar de científicos italianos, muchos de los cuales geólogos, geofísicos o astrofísicos, expertos en climatología, han remitido a la clase política de su país una Petición que niega la opinión común, difundida por quienes controlan los medios de comunicación, según la cual la comunidad científica estaría de acuerdo en atribuir al hombre la causa del calentamiento global. En realidad, observan los firmantes, la conjetura del origen antropogénico del calentamiento global se basa en modelos matemáticos que han demostrado ser incapaces de reproducir el clima del pasado y no han podido predecir el clima de los últimos veinte años. De ahí el llamamiento a evitar políticas ilusorias de control del clima, que solo tendrían el efecto de impedir el suministro de energía de la humanidad. No es preciso añadir que esta noticia no ha sido recogida por casi ningún medio de comunicación español.




PETIZIONE SUL RISCALDAMENTO GLOBALE ANTROPICO

I sottoscritti, cittadini e uomini di scienza, rivolgono un caloroso invito ai responsabili politici affinché siano adottate politiche di protezione dell’ambiente coerenti con le conoscenze scientifiche. In particolare, è urgente combattere l’inquinamento ove esso si presenti, secondo le indicazioni della scienza migliore. A tale proposito è deplorevole il ritardo con cui viene utilizzato il patrimonio di conoscenze messe a disposizione dal mondo della ricerca e destinate alla riduzione delle emissioni antropiche inquinanti diffusamente presenti nei sistemi ambientali sia continentali che marini.

Bisogna però essere consapevoli che l’anidride carbonica di per sé non è un agente inquinante. Al contrario essa è indispensabile per la vita sul nostro pianeta.

Negli ultimi decenni si è diffusa una tesi secondo la quale il riscaldamento della superficie terrestre di circa 0.9°C osservato a partire dal 1850 sarebbe anomalo e causato esclusivamente dalle attività antropiche, in particolare dalle immissioni in atmosfera di CO2 proveniente dall’utilizzo dei combustibili fossili. Questa è la tesi del riscaldamento globale antropico promossa dall’Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) delle Nazione Unite, le cui conseguenze sarebbero modificazioni ambientali così gravi da paventare enormi danni in un imminente futuro, a meno che drastiche e costose misure di mitigazione non vengano immediatamente adottate. A tale proposito, numerose nazioni del mondo hanno aderito a programmi di riduzione delle emissioni di anidride carbonica e sono pressate, anche da una martellante propaganda, ad adottare programmi sempre più esigenti dalla cui attuazione, che comporta pesanti oneri sulle economie dei singoli Stati aderenti, dipenderebbe il controllo del clima e, quindi, la “salvezza” del pianeta.

L’origine antropica del riscaldamento globale è però una congettura non dimostrata, dedotta solo da alcuni modelli climatici, cioè complessi programmi al computer, chiamati General Circulation Models. Al contrario, la letteratura scientifica ha messo sempre più in evidenza l’esistenza di una variabilità climatica naturale che i modelli non sono in grado di riprodurre. Tale variabilità naturale spiega una parte consistente del riscaldamento globale osservato dal 1850. La responsabilità antropica del cambiamento climatico osservato nell’ultimo secolo è quindi ingiustificatamente esagerata e le previsioni catastrofiche non sono realistiche.

Il clima è il sistema più complesso presente sul nostro pianeta, per cui occorre affrontarlo con metodi adeguati e coerenti al suo livello di complessità. I modelli di simulazione climatica non riproducono la variabilità naturale osservata del clima e, in modo particolare, non ricostruiscono i periodi caldi degli ultimi 10.000 anni. Questi si sono ripetuti ogni mille anni circa e includono il ben noto Periodo Caldo Medioevale, il Periodo Caldo Romano, ed in genere ampi periodi caldi durante l’Ottimo dell’Olocene. Questi periodi del passato sono stati anche più caldi del periodo presente, nonostante la concentrazione di CO2 fosse più bassa dell’attuale, mentre sono correlati ai cicli millenari dell’attività solare. Questi effetti non sono riprodotti dai modelli.

Va ricordato che il riscaldamento osservato dal 1900 ad oggi è in realtà iniziato nel 1700, cioè al minimo della Piccola Era Glaciale, il periodo più freddo degli ultimi 10.000 anni (corrispondente a quel minimo millenario di attività solare che gli astrofisici chiamano Minimo Solare di Maunder). Da allora a oggi l’attività solare, seguendo il suo ciclo millenario, è aumentata riscaldando la superficie terrestre. Inoltre, i modelli falliscono nel riprodurre le note oscillazioni climatiche di circa 60 anni. Queste sono state responsabili, ad esempio, di un periodo di riscaldamento (1850-1880) seguito da un periodo di raffreddamento (1880-1910), da un riscaldamento (1910-40), ancora da un raffreddamento (1940-70) e da un nuovo periodo di riscaldamento (1970-2000) simile a quello osservato 60 anni prima. Gli anni successivi (2000-2019) hanno visto non l’aumento previsto dai modelli di circa 0.2°C per decennio, ma una sostanziale stabilità climatica che è stata sporadicamente interrotta dalle rapide oscillazioni naturali dell’oceano Pacifico equatoriale, conosciute come l’El Nino Southern Oscillations, come quella che ha indotto il riscaldamento momentaneo tra il 2015 e il 2016.

Gli organi d’informazione affermano anche che gli eventi estremi, come ad esempio uragani e cicloni, sono aumentati in modo preoccupante. Viceversa, questi eventi, come molti sistemi climatici, sono modulati dal suddetto ciclo di 60 anni. Se ad esempio si considerano i dati ufficiali dal 1880 riguardo i cicloni atlantici tropicali abbattutisi sul Nord America, in essi appare una forte oscillazione di 60 anni, correlata con l’oscillazione termica dell’Oceano Atlantico chiamata Atlantic Multidecadal Oscillation. I picchi osservati per decade sono tra loro compatibili negli anni 1880-90, 1940-50 e 1995-2005. Dal 2005 al 2015 il numero dei cicloni è diminuito seguendo appunto il suddetto ciclo. Quindi, nel periodo 1880-2015, tra numero di cicloni (che oscilla) e CO2 (che aumenta monotonicamente) non vi è alcuna correlazione.

Il sistema climatico non è ancora sufficientemente compreso. Anche se è vero che la CO2 è un gas serra, secondo lo stesso IPCC la sensibilità climatica ad un suo aumento nell’atmosfera è ancora estremamente incerta. Si stima che un raddoppio della concentrazione di CO2 atmosferica, dai circa 300 ppm preindustriali a 600 ppm, possa innalzare la temperatura media del pianeta da un minimo di 1°C fino a un massimo di 5°C. Questa incertezza è enorme. In ogni caso, molti studi recenti basati su dati sperimentali stimano che la sensibilità climatica alla CO2 sia notevolmente più bassa di quella stimata dai modelli IPCC.

Allora, è scientificamente non realistico attribuire all'uomo la responsabilità del riscaldamento osservato dal secolo passato ad oggi. Le previsioni allarmistiche avanzate, pertanto, non sono credibili, essendo esse fondate su modelli i cui risultati sono in contraddizione coi dati sperimentali. Tutte le evidenze suggeriscono che questi modelli sovrastimano il contributo antropico e sottostimano la variabilità climatica naturale, soprattutto quella indotta dal sole, dalla luna, e dalle oscillazioni oceaniche.

Infine, gli organi d’informazione diffondono il messaggio secondo cui, in ordine alla causa antropica dell’attuale cambiamento climatico, vi sarebbe un quasi unanime consenso tra gli scienziati e che quindi il dibattito scientifico sarebbe chiuso. Tuttavia, innanzitutto bisogna essere consapevoli che il metodo scientifico impone che siano i fatti, e non il numero di aderenti, che fanno di una congettura una teoria scientifica consolidata.

In ogni caso, lo stesso preteso consenso non sussiste. Infatti, c’è una notevole variabilità di opinioni tra gli specialisti – climatologi, meteorologi, geologi, geofisici, astrofisici – molti dei quali riconoscono un contributo naturale importante al riscaldamento globale osservato dal periodo preindustriale ed anche dal dopoguerra ad oggi. Ci sono state anche petizioni sottoscritte da migliaia di scienziati che hanno espresso dissenso con la congettura del riscaldamento globale antropico. Tra queste si ricordano quella promossa nel 2007 dal fisico F. Seitz, già presidente della National Academy of Sciences americana, e quella promossa dal Non-governmental International Panel on Climate Change (NIPCC) il cui rapporto del 2009 conclude che «La natura, non l’attività dell’Uomo governa il clima».

In conclusione, posta la cruciale importanza che hanno i combustibili fossili per l’approvvigionamento energetico dell’umanità, suggeriamo che non si aderisca a politiche di riduzione acritica della immissione di anidride carbonica in atmosfera con l’illusoria pretesa di governare il clima.

Roma, 17 Giugno 2019


COMITATO PROMOTORE
  1.  Uberto Crescenti, Professore Emerito di Geologia Applicata, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara, già Magnifico Rettore e Presidente della Società Geologica Italiana.
  2. Giuliano Panza, Professore di Sismologia, Università di Trieste, Accademico dei Lincei e dell’Accademia Nazionale delle Scienze, detta dei XL, Premio Internazionale 2018 dell’American Geophysical Union.
  3. Alberto Prestininzi, Professore di Geologia Applicata, Università La Sapienza, Roma, già Scientific Editor in Chief della rivista internazionale IJEGE e Direttore del Centro di Ricerca Previsione e Controllo Rischi Geologici.
  4. Franco Prodi, Professore di Fisica dell’Atmosfera, Università di Ferrara.
  5. Franco Battaglia, Professore di Chimica Fisica, Università di Modena; Movimento Galileo 2001.
  6. Mario Giaccio, Professore di Tecnologia ed Economia delle Fonti di Energia, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara, già Preside della Facoltà di Economia.
  7. Enrico Miccadei, Professore di Geografia Fisica e Geomorfologia, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara
  8. Nicola Scafetta, Professore di Fisica dell’Atmosfera e Oceanografia, Università Federico II, Napoli.
FIRMATARI
        9. Antonino Zichichi, Professore Emerito di Fisica, Università di Bologna, Fondatore e                Presidente del Centro di Cultura Scientifica Ettore Majorana di Erice.
      10. Renato Angelo Ricci,Professore Emerito di Fisica, Università di Padova, già                          Presidente della Società Italiana di Fisica e della Società Europea di Fisica;     Movimento Galileo 2001
      11. Aurelio Misiti, Professore di Ingegneria sanitaria-Ambientale, Università La      Sapienza di Roma, già Preside della Facoltà di Ingegneria, già Presidente del Consiglio Superiore ai Lavori Pubblici.
      12. Antonio Brambati, Professore di Sedimentologia, Università di Trieste, Responsabile Progetto Paleoclima-mare del PNRA, già Presidente Commissione Nazionale di Oceanografia.
      13. Cesare Barbieri, Professore Emerito di Astronomia, Università di Padova.
      14. Sergio Bartalucci, Fisico, Presidente Associazione Scienziati e Tecnolgi per la Ricerca Italiana.
      15. Antonio Bianchini, Professore di Astronomia, Università di Padova.
      16. Paolo Bonifazi, già Direttore Istituto di Fisica dello Spazio Interplanetario, Istituto Nazionale Astrofisica.
       17. Francesca Bozzano, Professore di Geologia Applicata, Università Sapienza di Roma, Direttore del Centro di Ricerca CERI.
       18. Marcello Buccolini, Professore di Geomorfologia, Università Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
       19. Paolo Budetta, Professore di Geologia Applicata, Università di Napoli.
       20. Monia Calista, Ricercatore di Geologia Applicata, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
       21. Giovanni Carboni, Professore di Fisica, Università Tor Vergata, Roma; Movimento Galileo 2001.
       22. Franco Casali, Professore di Fisica, Università di Bologna e Accademia delle Scienze di Bologna.
       23. Giuliano Ceradelli, Ingegnere e climatologo, ALDAI.
       24. Domenico Corradini, Professore di Geologia Storica, Università di Modena.
       25. Fulvio Crisciani, Professore di Fluidodinamica Geofisica, Università di Trieste e Istituto Scienze Marine, Cnr, Trieste.
       26. Carlo Esposito, Professore di Telerilevamento, Università La Sapienza, Roma.
       27. Mario Floris, Professore di Telerilevamento, Università di Padova.
       28. Gianni Fochi, Chimico, Scuola Normale Superiore di Pisa; giornalista scientifico.
       29. Mario Gaeta, Professore di Vulcanologia, Università La Sapienza, Roma.
       30. Giuseppe Gambolati, Fellow della American Geophysica Union, Professore di Metodi Numerici, Università di Padova.
       31. Rinaldo Genevois, Professore di Geologia Applicata, Università di Padova.
       32. Carlo Lombardi, Professore di Impianti nucleari, Politecnico di Milano.
       33. Luigi Marino, Geologo, Centro Ricerca Previsione e Controllo Rischi Geologici, Università La Sapienza, Roma.
      34. Salvatore Martino, Professore di Microzonazione sismica, Università La Sapienza, Roma.
      35. Paolo Mazzanti, Professore di Interferometria satellitare, Università La Sapienza, Roma.
      36. Adriano Mazzarella, Professore di Meteorologia e Climatologia, Università di Napoli.
      37Carlo Merli, Professore di Tecnologie Ambientali, Università La Sapienza, Roma.
      38. Alberto Mirandola, Professore di Energetica Applicata e Presidente Dottorato di Ricerca in Energetica, Università di Padova.
       39. Renzo Mosetti, Professore di Oceanografia, Università di Trieste, già Direttore del Dipartimento di Oceanografia, Istituto OGS, Trieste.
        40. Daniela Novembre, Ricercatore in Georisorse Minerarie e Applicazioni Mineralogiche-petrografiche, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
        41. Sergio Ortolani, Professore di Astronomia e Astrofisica, Università di Padova
        42. Antonio Pasculli, Ricercatore di Geologia Applicata, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
        43. Ernesto Pedrocchi, Professore Emerito di Energetica, Politecnico di Milano.
        44. Tommaso Piacentini, Professore di Geografia Fisica e Geomorfologia, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
       45. Guido Possa, Ingegnere nucleare, già Vice Ministro Miur.
       46. Mario Luigi Rainone, Professore di Geologia Applicata, Università di Chieti-Pescara.
       47. Francesca Quercia, Geologo, Dirigente di ricerca, Ispra.
       48. Giancarlo Ruocco, Professore di Struttura della Materia, Università La Sapienza, Roma.
       49. Sergio Rusi, Professore di Idrogeologia, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
       50. Massimo Salleolini, Professore di Idrogeologia Applicata e Idrologia Ambientale, Università di Siena.
       51. Emanuele Scalcione, Responsabile Servizio Agrometeorologico Regionale Alsia, Basilicata.
       52. Nicola Sciarra, Professore di Geologia Applicata, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
        53. Leonello Serva, Geologo, Direttore Servizi Geologici d’Italia; Movimento Galileo 2001.
        54. Luigi Stedile, Geologo, Centro Ricerca Revisione e Controllo Rischi Geologici, Università La Sapienza, Roma.
        55. Giorgio Trenta, Fisico e Medico, Presidente Emerito dell’Associazione Italiana di Radioprotezione Medica; Movimento Galileo 2001.

        56. Gianluca Valenzise, Dirigente di Ricerca, Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia, Roma.
         57. Corrado Venturini, Professore di Geologia Strutturale, Università di Bologna.
         58. Franco Zavatti, Ricercatore di Astronomia, Univesità di Bologna.
         59. Achille Balduzzi, Geologo, Agip-Eni.
         60. Claudio Borri, Professore di Scienze delle Costruzioni, Università di Firenze, Coordinatore del Dottorato Internazionale in Ingegneria Civile.
         61. Pino Cippitelli, Geologo Agip-Eni.
         62. Franco Di Cesare, Dirigente, Agip-Eni.
         63. Serena Doria, Ricercatore di Probabilità e Statistica Matematica, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
         64. Enzo Siviero, Professore di Ponti, Università di Venezia, Rettore dell’Università e- Campus.
         65. Pietro Agostini, Ingegnere, Associazione Scienziati e Tecnolgi per la Ricerca Italiana.
         66. Donato Barone, Ingegnere.
         67. Roberto Bonucchi, Insegnante.
         68. Gianfranco Brignoli, Geologo.
         69. Alessandro Chiaudani, Ph.D. agronomo, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
         70. Antonio Clemente, Ricercatore di Urbanistica, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
          71. Luigi Fressoia, Architetto urbanista, Perugia.
          72. Sabino Gallo, Ingegnere nucleare.
          73. Daniela Giannessi, Primo Ricercatore, Ipcf-Cnr, Pisa.
          74. Roberto Grassi, Ingegnere, Amministratore G&G, Roma.
          75. Alberto Lagi, Ingegnere, Presidente di Società Ripristino Impianti Complessi Danneggiati.
           76. Luciano Lepori, Ricercatore Ipcf-Cnr, Pisa.
           77. Roberto Madrigali, Metereologo.
           78. Ludovica Manusardi, Fisico nucleare e Giornalista scientifico, Ugis.
           79. Maria Massullo, Tecnologa, Enea-Casaccia, Roma.
           80. Enrico Matteoli, Primo Ricercatore, Ipcf-Cnr, Pisa.
           81. Gabriella Mincione, Professore di Scienze e Tecniche di Medicina di Laboratorio, Università G. D’Annunzio, Chieti-Pescara.
           82. Massimo Pallotta, Primo Tecnologo, Istituto Nazionale Fisica Nucleare.
           83. Enzo Pennetta, Professore di Scienze naturali e divulgatore scientifico.
           84. Franco Puglia, Ingegnere, Presidente CCC, Milano.
           85. Nunzia Radatti, Chimico, Sogin.
           86. Vincenzo Romanello, Ingegnere nucleare, Centro Ricerca, Rez, Repubblica Ceca.
           87. Alberto Rota, Ingegnere, Ricercatore presso Cise e Enel.
           88. Massimo Sepielli, Direttore di Ricerca, Enea, Roma.
           89. Ugo Spezia, Ingegnere, Responsabile Sicurezza Industriale, Sogin; Movimento Galileo 2001.
           90. Emilio Stefani, Professore di Patologia vegetale, Università di Modena.
           91. Umberto Tirelli, Visiting Senior Scientist, Istituto Tumori d’Aviano; Movimento Galileo 2001.
            92. Roberto Vacca, Ingegnere e scrittore scientifico.


divendres, 21 de juny del 2019

El plante asiático a reciclar más plástico pone en jaque a la UE




No sé si reír o llorar ante el reciente anuncio del gobierno canadiense de que va a prohibir ciertos artículos de plástico de un solo uso. Esta es una débil virtud de señalización del tipo que ahora exhiben los políticos de todo el mundo. Pero no hará casi nada para lidiar con el problema del plástico en los océanos.

El tsunami de desechos en que se está hundiendo a los países del sureste asiático es ahora un problema relativamente conocido. Por un tiempo, los países asiáticos parecían impotentes para acabar con este comercio, pero hace unos días, Filipinas y Malasia se posicionaron y enviaron algunas pequeñas cantidades de este material problemático a Canadá, su país de origen.
La devolución fue posible porque los residuos todavía estaban en contenedores y estaba claro de dónde procedía este "material para reciclar"; en realidad, residuos sucios mezclados. Así que cuando llegó el momento, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, simplemente amenazó con tirarlo en una playa canadiense, y se terminó el callejón sin salida. Sin embargo, esto no es cierto para la mayoría de los residuos plásticos que ya hay ahora en estos países. Desde principios de 2018, cuando el gobierno chino anunció que detenía la importación anual de desechos de los países ricos, las cantidades enviadas al sudeste asiático han sido prodigiosas. Y la mayor parte estarán ahí para siempre.

Los residuos plásticos sucios mezclados son casi imposibles de reciclar, por lo que los países ricos, con sus estrictas regulaciones ambientales, los envían a países más pobres. Pero el reciclaje no es más fácil en el sureste de Asia y solo una pequeña parte de las 106 millones de toneladas de desechos enviados en los últimos 20 años se convirtió en nuevos gránulos de plástico. La mayoría fue quemada al aire libre, o arrojada en ríos, desde donde encontró su camino hacia los océanos.

Esta es la consecuencia fea de la economía verde y de la obsesión de reciclar. El daño que se está haciendo se ha vuelto cada vez más claro a medida que los países asiáticos se han movido para poner fin al comercio de residuos. Prohibir las pajitas de plástico en Canadá es un gesto para que parezca que los políticos están haciendo algo, mientras evitan las decisiones difíciles. Pero esas decisiones difíciles no van a desaparecer, y pronto se volverán inevitables.

Hubo un tiempo en que fui una gran voz solitaria que advertía sobre las consecuencias adversas del reciclaje de plástico y la exportación de chatarra de plástico sucio. Pero desde que la terrible verdad se ha hecho más conocida, la presión para hacer algo al respecto ha aumentado. Así que, a pesar del fuerte cabildeo de la industria del "reciclaje", las partes en el Convenio de Basilea de las Naciones Unidas acordaron recientemente poner fin al comercio de chatarra de plástico: una prohibición que entrará en vigor en 2021.
La prohibición es un paso necesario y bienvenido para los países pobres, que sufren las horrendas consecuencias para la salud pública y el medio ambiente de ese comercio. Pero las consecuencias para Occidente son aterradoras. En la mayoría de los países ricos, la mejor opción para tratar con este material es quemarlo, pero la capacidad de incineración es inadecuada en casi todas partes. En la UE, las restricciones en los vertederos han restringido fuertemente esa alternativa, y las nuevas reglas que entrarán pronto en vigor lo eliminarán por completo. Para empeorar las cosas, la legislación de la UE ahora estipula que el 55% de los envases de plástico tendrán que ser reciclados para 2030. Esto es imposible con las tecnologías actuales y, de hecho, puede que nunca sea económicamente viable o respetuoso con el medio ambiente.

Por lo tanto, la crisis de los desechos está en peligro de salirse de controlEs probable que los países ricos tengan que introducir medidas de emergencia para proteger la salud pública y el medio ambiente.
Desafortunadamente, ideas similares a las de la UE están surgiendo del proceso del G7. La cumbre de Halifax del año pasado dio lugar a una Carta de Plásticos Marinos, un documento que no abordó el desastre ambiental y de salud pública causado por los residuos plásticos. A medida que el MV Bavaria se dirige hacia Vancouver con esos contenedores de “reciclaje” de plástico, les quedará claro que las palabras que suenan virtuosas no los mantendrán fuera de problemas por mucho tiempo. Pronto habrá que tomar decisiones dolorosas.

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El Dr. Mikko Paunio es un experto en salud pública con sede en Helsinki. Su artículo sobre la crisis de los residuos plásticos fue publicado recientemente por la Fundación para el calentamiento global de las políticas en Londres.