dissabte, 18 de setembre de 2021

Stop mascarillas en los colegios e institutos



ENTREGADAS 22.948 FIRMAS CON FECHA 23 DE JUNIO EN EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y EN EL MINISTERIO DE SANIDAD. EN ESTOS DÍAS SE HA PROCEDIENDO A LA ENTREGA EN LOS REGISTROS AUTONÓMICOS. SEGUIMOS RECOGIENDO FIRMAS PARA VOLVER A PRESENTARLAS EN OTOÑO. ¡ENTRE TODOS PODEMOS PARAR ESTE DESPROPÓSITO!

INICIATIVA DE RECOGIDA DE FIRMAS DE UN GRUPO DE MADRES Y PADRES QUE DICEN ¡BASTA!

PETICIÓN POPULAR ANTE EL MINISTERIO DE SANIDAD Y LAS RESPECTIVAS 17 CONSEJERÍAS DE SANIDAD DEL ESTADO ESPAÑOL DE CARA A SOLICITAR LA UTILIZACIÓN VOLUNTARIA Y NO OBLIGATORIA DE LA MASC4RILLA EN LOS CENTROS ESCOLARES EL PRÓXIMO CURSO ESCOLAR 2021-2022.

Para firmar la petición, AQUÍ


Nuestros hijos e hijas han soportado durante todo un curso escolar la privación del derecho más básico: el derecho a respirar.

Los colegios se han convertido en lugares inhóspitos, donde el hecho de respirar libremente ha sido eliminado. Muchos docentes se han convertido, lamentablemente, en vigilantes del correcto uso de la masc4rilla, olvidando su papel como garantes del bienestar de los niños y de la aplicación del más básico sentido común.

Nuestros hijos han pasado todo el curso con las ventanas abiertas, sin poder verse las caras, privados de su propia expresividad y de la de los demás. Han jugado en el recreo y han practicado deporte con masc4rilla, más allá de toda lógica y de cualquier justificación científica o sanitaria, poniendo en riesgo su salud, un día sí y otro también.

Numerosos estudios a nivel internacional demuestran una y otra vez la total arbitrariedad de la imposición del uso de masc4rillas para luchar contra el Covid-19, de forma especial entre los niños, colectivo especialmente perjudicado por la reducción de recepción de oxígeno, que afecta a sus funciones cerebrales y pulmonares, a su capacidad de atención y a su crecimiento, además de los riesgos claros y ya constatados de hipoxia y paradas cardiorrespiratorias, neumonías bacterianas , hongos, eccemas, entre muchas otras patologías asociadas al uso reiterado de masc4rilla, no solo físicas sino también psicológicas..

La propia OMS ha manifestado en numerosas ocasiones que el uso de masc4rillas está exclusivamente recomendado para personas enfermas o en contacto estrecho con personas que lo estén (cuidadores, sanitarios...).

Según la revista especializada The Lancet Child & Adolescent Health, el c0v1d-19 no tiene apenas incidencia en los niños, ni en la gravedad de los síntomas ni tampoco en cuanto a su tasa de mortalidad, siendo está inferior al 0,23% de incidencia mortal correspondiente a los adultos, porcentaje declarado por la propia OMS

Asimismo, y en relación con el uso generalizado de la masc4rilla entre la población adulta, cada vez más estudios cuestionan con fundamento científico no ya su necesidad, sino que alertan sobre las graves consecuencias de su utilización prolongada

Por todo lo expuesto, y dado que:

1- El Gobierno español ha legislado de forma exclusiva sobre el uso obligatorio de la masc4rilla (Ley 2/2021 de 29 de marzo) desvinculándola del estado de alarma, finalizado el pasado 9 de mayo, y vulnerando así una vez más los derechos y libertades de los ciudadanos sin fundamento científico alguno,

y que

2- Las Comunidades autónomas tendrán la capacidad de decidir sobre este particular, a partir del documento elaborado por los Ministerios de Educación y Sanidad titulado "Propuesta de medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a la c0v1d-19 para centros educativos en el curso 2020-2021" ,

LOS ABAJO FIRMANTES SOLICITAMOS:

1).- Se revise toda la documentación científica existente que respalda el grave perjuicio del uso reiterado de la masc4rilla en niños/niñas y se respeten los Derechos Fundamentales contemplados en la Constitución española así como los contemplados en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, a saber: art.1: Derecho a la Dignidad humana; art.3: Derecho a la Integridad; art.4: Prohibición de tratos inhumanos y degradantes; art.6: Derecho a la Libertad,

y, en consecuencia,

2).-SE ELIMINE LA OBLIGATORIEDAD DEL USO DE MASC4RIILLA EN LOS COLEGOS PARA EL CURSO 2021-22.

CON RESPETO Y AGRADECIMIENTO POR SU TIEMPO Y ATENCIÓN.

dijous, 2 de setembre de 2021

Clima y CO2: la evidencia frente al dogma




Desde su domesticación hace 400.000 años, el paulatino dominio del fuego ha determinado en gran medida la evolución de la humanidad. Así como la cocción de los alimentos condujo a una regresión de las mandíbulas y a un desarrollo del cerebro humano, las artes del fuego han dado lugar gradualmente a la civilización moderna. La cerámica, la metalurgia, los morteros de cal y cemento, las máquinas de vapor, la luz artificial, los motores de explosión y de reacción, la producción de electricidad, todos estos avances tan familiares han estado indisolublemente ligados al fuego y, por tanto, a la producción de dióxido de carbono (CO2) mediante la combustión de madera, gas, petróleo u otras sustancias.

El aumento de la población mundial y el incremento del nivel de vida han provocado, por supuesto, un aumento de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Según el dogma imperante, se culpa al efecto invernadero atribuido a este gas de una alteración climática con consecuencias catastróficas de lo más variadas y, por tanto, la descarbonización en pocas décadas de las actividades humanas para luchar contra esta perturbación se convertiría en un imperativo. Sin embargo, retroceder milenios de ingenio humano es un desafío formidable, como ilustra el coste estimado por el Banco Mundial en ¡89.000 billones de dólares sólo para el periodo 2015-2030!

Dado el carácter colosal de las inversiones anunciadas y los recursos minerales y energéticos que se van a comprometer, conviene asegurarse de que los efectos del CO2 son realmente los descritos. En primer plano se encuentran los modelos climáticos por ordenador en los que se confía mayoritariamente hoy en día, pero que adolecen de muchas limitaciones. La principal es que abarcan periodos de tiempo demasiado cortos para dar cuenta de los grandes ciclos de glaciación-deglaciación, los cambios climáticos más tangibles, que se producen a lo largo de decenas de miles de años. La situación es análoga a la que se daría si tomáramos una pequeña ola como base de una teoría de las mareas sin tener en cuenta ciclos enteros de subidas y bajadas de distinta magnitud.

Los modelos climáticos también han relegado a un segundo plano registros mucho más reveladores. Los más valiosos los ofrecen las capas de hielo polares, donde las herramientas analíticas modernas pueden descifrar los mensajes climáticos de la historia del planeta que han conservado a medida que la nieve se compactaba en el hielo atrapando diminutas burbujas de aire. Por ejemplo, es posible medir con precisión el contenido de CO2 (y de metano, CH4) de estas burbujas en función de la profundidad del hielo en los núcleos extraídos y, por tanto, de su antigüedad. Y como la temperatura de depósito de la nieve también puede determinarse mediante métodos isotópicos, se dispone de un registro continuo de estos parámetros durante períodos de cientos de miles de años.

En este sentido, las muestras de hielo extraídas de la base antártica de Vostok constituyen una ineludible referencia entre los científicos que estudiamos la historia del clima terrestre porque abarca los cuatro ciclos sucesivos de glaciación-deglaciación de los últimos 423.000 años. Su análisis ha confirmado que estos ciclos son gobernados principalmente por las variaciones del calor recibido del sol a medida que varía la órbita de la Tierra debido a complejas interacciones gravitatorias. En el contexto de estos ciclos astronómicos, conocidos como ciclos de Milankovitch, la cuestión es entonces saber qué papel amplificador puede haber desempeñado el CO2 atmosférico. Esta pregunta puede responderse mediante un examen muy sencillo de las pertinentes relaciones de causa y efecto a la luz de los principios de la lógica establecidos por Aristóteles hace 2500 años.

Según el principio de no contradicción, una proposición y su contraria no puede ser verdaderas al mismo tiempo. Sin embargo, la evidencia paleo-climática muestra que los periodos de altos niveles de CO2 no preceden a los períodos de altas temperaturas sino que son posteriores a los mismos y sistemáticamente más largos. Por tanto, si es la temperatura la que aumenta antes que el CO2 y si los períodos de CO2 elevado duran sistemáticamente más que los períodos de altas temperaturas (es decir, que las temperaturas empiezan a bajar aunque los niveles de CO2 se mantengan elevados), la lógica refuta la creencia de una relación causa-efecto entre aumento de dióxido de carbono y aumento de temperatura. La evidencia, por cierto, tampoco muestra fluctuaciones en los niveles de CO2 de corta duración similares a las mostradas por las temperaturas.

¿Qué puede ocurrir entonces? Resulta que la atmósfera contiene una cantidad ínfima de CO2 en comparación con los océanos, y que la solubilidad del CO2 en el agua disminuye al aumentar la temperatura. Por lo tanto, el contenido de CO2 de la atmósfera se ha ajustado a lo largo del tiempo a las variaciones de temperatura con desfases temporales debidos a la homogeneización química relativamente lenta de los océanos. Un argumento de peso refuerza esta conclusión. El metano es un producto de la actividad biológica que aumenta con la temperatura y se correlaciona perfectamente con ella. Si el CO2 contribuyera al calentamiento atmosférico, sus niveles deberían estar correlacionados con los del metano. Sin embargo, esto no es así en absoluto.

Esta conclusión no contradice en absoluto la existencia del ligero calentamiento observado en las últimas décadas. En efecto, los núcleos de hielo de Vostok revelan la existencia de breves episodios de calentamiento, muy numerosos, a los que curiosamente no se presta atención, y cuya causa puede atribuirse a otros factores tales como las fluctuaciones de la actividad solar. En definitiva, lo que ocurra en unas pocas décadas ofrece poca información sobre la evolución climática, cuya unidad de medida se acerca más a la decena de miles de años.

Que los efectos del CO2 sobre el clima son mínimos no es, ni mucho menos, una conclusión nueva, aunque los que ya lo han establecido sobre otras bases científicas chocan con el pretendido “consenso” sobre la cuestión. En realidad, esta noción de consenso no es pertinente aquí, porque la historia de la ciencia no es más que un largo paseo por el cementerio donde descansan en paz las ideas aceptadas sin discusión durante mucho tiempo. Más bien, sirve de justificación para desterrar del debate cualquier idea heterodoxa que cuestione el dogma. Como ha experimentado el autor de estas líneas, el rasgo más inquietante del debate sobre el clima es el deseo de descalificar de entrada al adversario arrastrándolo a otros campos no relacionados con el problema, en lugar de ofrecerle comentarios críticos a los que podría responder científicamente. Sorprendentemente, el libre debate en que se ha basado el progreso científico en la Historia ha sido sustituido por acciones propias del totalitarismo como la difamación, el intento de silenciamiento y la persecución del disidente bajo amenaza de ostracismo. Quizá Aristóteles, con su lógica, pensaría que esta violencia y esta imposición son en sí mismas un indicio de en qué lado del debate se encuentra la verdad.


© Pascal Richet
'EL FUEGO, MOTOR DE LA CIVILIZACIÓN' 
Artículo del físico Pascal Richet publicadoen Expansión 26-6-21



Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino





Un hijo es como una estrella
a lo lejos del camino;
una palabra muy breve
que tiene un eco infinito.

Un hijo es una pregunta
que le hacemos al destino.
Hijo mío, brote nuevo,
en mi tronco florecido,
si no sé lo que será de ti
cuando me haya ido;
si no es mío tu mañana
¿por qué te llamo hijo mío?

El tiempo, como un ladrón,
quiere robarme a mi hijo
y llevárselo muy lejos
hacia un mañana indeciso,
donde no pueda abrigarle
con el sol de mi cariño.

-íEs mío!- le grito al Tiempo,
y el Tiempo responde -íEs mío!
Y así me lo va llevando
poco a poco de mí mismo,
igual que a una rama el viento,
igual que a una flor el río.

íMano cerrada y cruel
del porvenir indeciso;
abre un poco, que yo vea
lo que traes a mi hijo!

Es, en mi vida toda,
lo que tengo por más mío,
íy no puedo ni quitarle
una piedra en su camino!

íQué vana cosa es el hombre!
íQué vano es su poderío!

A eso que es toda su vida
y que es todo su cariño,
¿por qué con tan loco orgullo
le llama el hombre hijo mío?
¿Acaso es suyo el mañana?
¿Acaso es suyo el destino?


José María Pemán 




dimarts, 20 de juliol de 2021

Advertencia a Latinoamérica


Aunque el aparato represivo ha controlado las calles de Cuba por ahora, el régimen enfrenta su bancarrota tanto económica como de legitimidad. Entre las consecuencias que merecen atención, están las implicaciones regionales. Es de suponer que el régimen cubano acorralado incrementará la subversión de las democracias de la región para distraer la atención internacional, ocupar a los gobiernos en la defensa de sus propias democracias y chantajearlos con la amenaza de más violencia, así como para captar recursos con la expansión del “socialismo del siglo 21” (castro-comunismo).

Desde sus inicios en 1959, el régimen cubano ha financiado, entrenado y coordinado incontables individuos, grupos, organizaciones y partidos políticos para subvertir el orden democrático en todo el hemisferio occidental y avanzar con sus planes imperialistas. Sus tácticas siempre han incluido un conjunto de metodologías asimétricas tales como la lucha de guerrillas, la formación de cuadros para la movilización urbana y la penetración clandestina. A partir del 2019, la violencia coordinada desatada en la región ha neutralizado la acción colectiva contra el régimen de Venezuela y potenciado la expansión del modelo cubano-chavista.

Nuestro libroLa intervención de Cuba en Venezuela: una ocupación estratégica con implicaciones globales (2019) describe lo anterior y detalla cómo trabaja Cuba.

Miles agentes de la dictadura cubana promueven su agenda por todo el mundo

El libreto de Cuba aparece intacto una y otra vez en los medios de prensa y en boca de personalidades influyentes; más recientemente, éste intenta neutralizar el daño de las recientes protestas culpando a fuerzas externas por la falta de libertades y el bienestar en Cuba. Muchas personas de buena voluntad adoptan la narrativa de Cuba sin darse cuenta, a menudo por carecer de información o conocimiento. Pero muchos son agentes preparados con agendas clandestinas.

El comunicado que la cancillería de Ecuador sacó el 16 de julio parece escrito por el régimen cubano, aunque el Presidente Lasso pronto corrigió la posición de su gobierno para apoyar a los cubanos que piden libertad. Según el ex oficial de la inteligencia cubana Enrique García, al momento de su deserción en enero de 1989, Cuba contaba con al menos cuatro agentes (reclutados clandestinamente) con rango de embajador en la cancillería de Ecuador. Nos preguntamos si algunos siguen en la cancillería o simplemente adoptan la retórica cubana por falta de criterio.

Cuba tiene una penetración importante de las instituciones gubernamentales, legislativas y militares así como los medios de comunicación, los círculos académicos y todo el espectro sociocultural  y político de todos los países de la región. Hasta el 1989, la sola excepción era Paraguay, que  no tenía relaciones diplomáticas con Cuba y había logrado contener a los cubanos.

Miles de espías y colaboradores de la dictadura cubana apuntalan por todo el mundo el gigantesco aparato de desinformación, propaganda e influencia de Cuba.  Se estima que solo en Estados Unidos los servicios de inteligencia de Cuba tienen alrededor de 5,000 relaciones secretas.

Es evidente que la mejor manera de defender la libertad de los cubanos y de todos los pueblos de la región es que la dictadura comunista cubana salga del poder.

¿Cómo puede el gobierno de estados unidos ayudar a los cubanos a obtener su libertad?

Muchos medios de comunicación, analistas y otros nos han preguntado cómo podría ayudarse al pueblo de Cuba a recuperar la libertad. Miembros del Congreso de los Estados Unidos buscan sugerencias. A continuación, presentamos algunas ideas.

1. Proporcionar o facilitar el acceso gratuito a Internet para todos los cubanos. 

2. Aplicar a los agentes del estado cubano la Ley Magnitsky, que autoriza al gobierno de los Estados Unidos a sancionar a los violadores de derechos humanos, congelar sus activos y prohibirles el ingreso a los Estados Unidos; emitir un comunicado público para anunciarlo y dedicar recursos gubernamentales a identificar a los perpetradores. 

3. Invitar a Canadá y Brasil a codirigir un esfuerzo multilateral que incluya a las democracias del mundo para:

  • Canalizar la asistencia humanitaria y de todo tipo hacia Cuba de manera que solo llegue directamente al pueblo y a través de grupos, entidades, iglesias e individuos independientes, sin mediación de entidad alguna del estado cubano y prohibiendo ayudas a todas las entidades controladas por el estado, incluidas las llamadas ONG (organizaciones sin fines de lucro), así como a los miembros del Partido Comunista.
  • Exigir la liberación inmediata de TODOS los presos políticos en Cuba: los encarcelados antes, durante, y después de las protestas del 11 de julio incluyendo los encarcelados por todas las causas políticas y las aberraciones jurídicas como la peligrosidad social predelictiva y los "delitos" económicos como el sacrificio de ganado o la tenencia de alimentos, medicinas y productos básicos que solo vende el estado.
  • Exigir una transición pacífica a la democracia y, si el gobierno cubano se niega, tomar acciones multilaterales de creciente intensidad para presionar en esa dirección.
  • Alentar y ayudar a los líderes prodemocráticos de Cuba a trazar juntos una hoja de ruta para una transición pacífica a la democracia.

4. Mantener líneas abiertas de comunicación con potenciales reformistas dentro del gobierno y las fuerzas armadas de Cuba para alentarlos a apoyar una transición democrática.

5. Liderar un esfuerzo dentro de organismos internacionales como la OEA y la ONU, a través de sus múltiples entidades, para responsabilizar al régimen cubano por sus violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.

6. Priorizar los recursos de contrainteligencia para monitorear y contrarestar las actividades de Cuba en los EE. UU.

7. Informar sobre la amenaza que representa Cuba a la seguridad nacional, regional y global y destinar más recursos a colaborar con los servicios de contrainteligencia de las democracias regionales para contrarrestar el trabajo de Cuba y sus abanderados.

8. Defender la seguridad regional, invocando el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca para:

  • Apoyar los esfuerzos por la democracia en Cuba, Venezuela y Nicaragua con medidas no bélicas.
  • Discutir medidas colectivas urgentes para contrarrestar la subversión regional de la democracia y el estado de derecho por parte de Cuba y sus representantes / aliados.
  • Enviar un mensaje a Rusia, China, Irán y todos los actores externos de que ayudar en la represión de manifestantes pacíficos por la libertad en Cuba se considerará actos de agresión que tendrán consecuencias.

CubaArchive.org



dijous, 8 de juliol de 2021

La ideología del covidismo


 John Carpay, The Post Millennial

(...)

Una ideología política es un sistema de creencias que exalta —con fervor— un único objetivo por encima de todo lo demás, sin tener en cuenta los terribles costos de seguir adelante ciegamente.

Los ideólogos se niegan a considerar la plenitud de la realidad, su complejidad y su interconexión. Una ideología identifica a un villano, presenta una explicación para la injusticia y utiliza el poder estatal coercitivo para perseguir un objetivo y aplastar a cualquiera que disiente de la narrativa oficial.

La ideología del comunismo explicaba la realidad como una lucha de clases entre trabajadores buenos y oprimidos y capitalistas opresores malvados. No se permitió que nada se interpusiera en el camino de la eliminación de los capitalistas y la construcción de un paraíso para los trabajadores. En la búsqueda de este objetivo singular, todas las libertades individuales básicas fueron eliminadas cuando Lenin, Stalin, Mao y Pol Pot asesinaron a decenas de millones de personas inocentes. Los kulaks ucranianos (campesinos exitosos) murieron de hambre por Stalin en la década de 1930 porque habían sido identificados como "enemigos de clase" ideológicos.

El nazismo explicó la realidad como una lucha racial entre arios y no arios (judíos especialmente) y prometió un futuro glorioso para Alemania bajo un nuevo Reich de mil años . Los alemanes se dejaron guiar y manejar como ovejas mientras el estado pisoteaba las libertades humanas básicas, erosionaba las nociones de dignidad humana, aumentaba la persecución de los judíos hasta el punto de matar a millones y preparaba a la nación para la guerra.

El saludo de "Heil Hitler" se extendió rápidamente cuando los alemanes intentaron evitar la etiqueta de disidente. Dos años después de la llegada al poder de Hitler, se establecieron tribunales especiales para castigar a quienes se negaran a saludar al Führer. El pastor Paul Schneider se negó a saludar, diciendo que “ solo puedes recibir la salvación ( Heil ) del Señor y no de un ser humano. Finalmente, fue ejecutado en Buchenwald por insistir en practicar su fe y liderar a su congregación en oposición al régimen nazi.

Los guerreros de la justicia social de hoy son igualmente ideológicos. Explican la realidad como una lucha de poder interminable entre grupos: mujeres contra hombres, blancos contra no blancos, gays contra heterosexuales, ricos contra pobres, etc. La izquierda progresista descarta el hecho de sentido común de que gran parte de la población La injusticia y la infelicidad en el mundo son causadas por personas que maltratan a otras personas. De hecho, las mujeres maltratan a otras mujeres, los hombres oprimen a otros hombres, los gays lastiman a otros gays y las personas de todos los colores de piel cometen injusticias contra miembros de sus propios grupos raciales y étnicos. Pero estos hechos matizados sobre la realidad son irrelevantes para la ideología, porque los hechos no se ajustan a su narrativa de opresión y guerra de grupo.

Y ahora tenemos la ideología del covidismo, según la cual todo debe dar paso al único objetivo de detener la propagación de un solo virus (y sus variantes). Nada más importa: ni nuestra salud mental y emocional, que depende de la conexión personal con amigos, familiares, o compañeros de creencia en una casa de culto; ni la fortaleza de nuestro sistema inmunológico, que depende de una buena salud mental, ir a gimnasios y tiendas, ver y practicar deportes en equipo y evitar un estado continuo de miedo y ansiedad; ni nuestra prosperidad económica, que es necesaria para proporcionar la riqueza necesaria para cuidar de las viudas, los huérfanos y otros miembros vulnerables de la sociedad; ni nuestra necesidad esencial de abrazos y otras caricias humanas sanas; ni un sistema médico funcional que responda de manera equitativa a las necesidades de todos los pacientes; ni nuestra carta de derechos y libertades, ni los asombrosos beneficios de vivir en una sociedad libre; y ni tan solo el imperio de la ley, que sirve para proteger a los ciudadanos de las extralimitaciones del gobierno.

Nada importa en el covidismo excepto la singular e inútil búsqueda de un objetivo: vencer un virus.

Las ideologías también contienen un núcleo de verdad. Los trabajadores han sido oprimidos; el Tratado de Versalles de 1919 fue injusto para Alemania; el racismo y el sexismo están mal. Pero las ideologías elevan un núcleo de verdad al estado de ser la única verdad que importa y la verdad que debe gobernar todo lo demás.

El núcleo de la verdad del covidismo es que las personas deben hacer esfuerzos razonables para proteger a las personas mayores y otras personas vulnerables de un virus que acortará sus vidas. El covidismo pervierte y corrompe esta verdad al imponer medidas no científicas que destruyen nuestra economía, destrozan el tejido de la sociedad civil, dañan nuestra salud mental y física y llevan a las personas al desempleo, la pobreza, la depresión, la ansiedad y la desesperación. Los políticos hacen caso omiso de los hechos perturbadores al afirmar repetida y ruidosamente que los encierros salvan vidas; sin embargo, no presentan pruebas reales que respalden su afirmación.

Como otras ideologías, el covidismo se nutre del miedo y depende de la mentira. El covidismo se basa en la predicción de marzo de 2020 del Dr. Neil Ferguson de que Covid sería tan mortal como la gripe española de 1918, que mató a 50 millones de personas (cuando la población mundial era apenas una cuarta parte de la actual). Los medios de comunicación y los políticos nunca dejan de recordarnos, todos los días, si no cada hora, que debemos vivir con miedo. Sin embargo, los propios datos y estadísticas del gobierno nos dicen que este virus es como la gripe asiática de 1957 y la gripe de Hong Kong de 1968, no la gripe española de 1918.

Los canadienses menores de 70 años tienen una mayor probabilidad de morir en un accidente automovilístico que de morir de Covid. La posibilidad de que un niño muera de Covid es la misma que la de un rayo. Covid tiene una tasa de supervivencia del 99,77 por ciento y es inofensivo para el 90 por ciento de las personas. Pero la ideología odia el sentido común, por lo que permitimos el bloqueo de toda nuestra sociedad en lugar de centrar nuestros esfuerzos con sensatez en proteger a las personas verdaderamente vulnerables, en particular a las personas mayores en hogares de ancianos, de esta mala gripe anual.

(...)

Las ideologías eventualmente colapsan bajo el peso de sus propias contradicciones, mentiras y falta de ciencia. Desafortunadamente, las ideologías infligen un daño incalculable a millones de personas mientras el poder estatal coercitivo está a su servicio. Pero hay esperanza: la verdad finalmente prevalece sobre la falsedad. Por el bien de Canadá y del mundo entero, esperemos que el reinado del covidismo termine pronto.

divendres, 2 de juliol de 2021

Ioannidis: '“El activismo suprimió la ciencia durante la pandemia”



“Es solo un virus nuevo. No es el fin del mundo. Tampoco deberíamos convertirlo en el fin del mundo. Porque ese es el riesgo si seguimos así“


John Ioannidis, que nació en Nueva York pero se crió en Atenas, es profesor de Medicina, Epidemiología, Salud de la Población y Estadística en la Universidad de Stanford. Era un prodigio de las matemáticas y ganó premios por ello a una edad temprana. Su carrera científica avanzó a un ritmo vertiginoso. Ioannidis es considerado uno de los científicos más influyentes y citados del mundo.

Resumen de la entrevista:

  • Se ha sobrestimado enormemente el peligro del virus.
  • En lugar de proteger eficazmente a los grupos de riesgo, la mayoría que no estaba en riesgo fue hostigada con medidas.
  • La política y los medios ignoraron a los científicos críticos y los silenciaron.
  • No se debe introducir la vacunación obligatoria y no se debe ejercer presión sobre la población.
  • La vacuna tiene actualmente un “efecto psicoterapéutico”.

Los atemorizadores ignoraron los estudios científicos

Con el comienzo de la crisis del Corona llegó la gran ruptura con muchos colegas. Ioannidis advirtió desde el principio contra las tácticas de miedo que no se basan en hechos. En el discutido estudio de Stanford que dirigió, el concepto de bloqueos duros fue desmontado, ya que estos no serían útiles pero causarían numerosos daños colaterales. Tiene mucho más sentido proteger solo a los grupos de riesgo. Además, se sobrestimaría enormemente el peligro del virus. Desde la publicación de este estudio, Ioannidis ha sido atacado por colegas conformistas, pero sobre todo por los principales medios de comunicación y políticos.

“Tratamos esta pandemia de manera diferente a cualquier otra ola pandémica en las últimas décadas. Los cientos de millones de infecciones por gripe nunca se han contado; con el Corona, sin embargo, documentamos todos y cada uno de los casos ”. Y Esto resultó en un“ círculo vicioso de pánico y miedo”. Sin embargo, sobre todo, las personas “ancianas y debilitadas” se vieron afectadas. Para la “gran mayoría” de la sociedad, sin embargo, el virus no es peligroso en absoluto. La mayoría de los muertos estaban en hogares de ancianos, pero no estaban protegidos. En cambio, las medidas estaban dirigidas al público en general que no estaba en riesgo.

Amenazas de muerte contra investigadores críticos

Ioannidis fue blanco de campañas de desprestigio y calumnias por su actitud crítica e incluso recibió amenazas de muerte. Su familia también fue blanco de tales ataques. Difundieron noticias falsas sobre la muerte de su madre. Esta forma de intimidación para los científicos ya no es infrecuente. También es un engaño que los científicos que se pronunciaron en contra de los encierros fueran una minoría. Más bien, eran una clara mayoría. En los medios, sin embargo, esto se convirtió en lo contrario.

“Es muy lamentable que la política haya interferido tanto en esta pandemia. Las opiniones científicas se han clasificado según el color político. Eso fue terrible”, dice Ioannidis.

Los políticos quieren hacer regulaciones para los investigadores

La interferencia masiva de los grupos de presión políticos en la ciencia es ahora muy onerosa: “Cuando la ciencia comienza a investigar un nuevo fenómeno, un nuevo virus del que no sabemos mucho, es muy probable que nuestra primera evaluación sea incorrecta. Entonces tenemos que reajustarnos una y otra vez y buscar la verdad. Pero si hay fuertes intereses y preocupaciones políticas detrás de esto, entonces interrumpe el proceso científico y terminas en una forma de pensar completamente diferente y luego admitir que te equivocaste ya no es una tarea fácil“.

En relación a la defensa de ciertas visiones científicas, Ioannidis habló de “celo religioso”. Es “muy lamentable que los medios de comunicación y las redes sociales hayan ejercido tanta presión sobre la ciencia”. Demasiadas personas habrían tenido la actitud de que sabían la verdad absoluta. Este “activismo suprimió la ciencia durante la pandemia”. A veces, estos activistas alcanzaron niveles extremos de “justicia propia, agresividad e intrusión” que fueron perjudiciales para la ciencia.

Las medidas fueron absolutamente excesivas

Ioannidis también considera el cierre de escuelas como un gran error. Los niños que no provienen de familias ricas en particular se retrasaron un 60 por ciento en su desarrollo durante la pandemia , mientras que los ricos superaron bastante bien el encierro. En general, las medidas han afectado principalmente a los pobres.

La tasa de mortalidad fue solo del 0,05 por ciento. Y casi el 50 por ciento de la población sufriría las consecuencias psicológicas de las medidas. Esto ya no sería proporcional. También hubo numerosas ‘bajas’ debido al aplazamiento de importantes intervenciones quirúrgicas. En cualquier caso, las consecuencias médicas de las medidas superarían con creces el estrés provocado por el propio virus.

No debería haber vacunación obligatoria

Con respecto a la agenda de vacunación, Ioannidis instó al desarrollo de una estrategia integral que no se centre únicamente en la vacunación. “No creo que las vacunas sean como trucos de magia, es decir, que nos vacunamos y luego todo se va”, dijo el científico, porque “claro que hay problemas con estas vacunas que no están del todo aprobadas”. Estas se desarrollaron muy rápidamente y solo tenían una “aprobación de emergencia”. También ha habido algunos efectos secundarios.

Por estas razones, Ioannidis está en contra de la vacunación obligatoria. También se debe evitar presionar a las personas que no quieren vacunarse. Los oponentes a la vacunación no deben ser tratados como personas de segunda clase. No está, en principio, en contra de las vacunas, pero la vacunación actualmente también tiene un “efecto psicoterapéutico”.

Es hora de volver a tus sentidos

Por lo tanto, Ioannidis da una recomendación muy clara para el otoño: las medidas draconianas como los encierros deben evitarse en cualquier caso , porque ahora está completamente claro que no son necesarias de ninguna manera.

En conclusión: “Es solo un virus nuevo. No es el fin del mundo. Tampoco deberíamos convertirlo en el fin del mundo. Porque ese es el riesgo si seguimos así”.

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Entrevista al epidemiólogo John Ioannidis en ServusTV



divendres, 18 de juny de 2021

En diez años, los combustibles fósiles en el consumo de energía final solo se redujeron un 0,1%

 




Solo EEUU gastó unos 82.000 millones de dólares en el período 2010-18 para subsidiar las energías renovables sin efecto alguno



 Francis Menton |

Como todos sabemos, la tarea más importante que enfrenta actualmente el mundo es la eliminación de las emisiones de carbono del consumo de energía para salvar al planeta de la crisis existencial de la disrupción climática.

De hecho, el mundo se inició en esta tarea durante los años ochenta y noventa, con la creación del IPCC (1988), la publicación del Primer (1990) y Segundo (1996) Informes de Evaluación del IPCC sobre el clima, y ​​la firma de la Protocolo de Kyoto (1997) para la reducción de emisiones. Y luego, después del 2000, las cosas realmente empezaron a ponerse serias. En 2005 entró en vigor oficialmente el Protocolo de Kioto. Fue en junio de 2008 cuando Barack Obama prometió (en su discurso de aceptación de la nominación presidencial del Partido Demócrata) que este sería “el momento en que el ascenso de los océanos comenzara a ralentizarse y nuestro planeta comenzara a sanar ...” ). Dos años Más tarde, en 2010, Alemania adoptó una legislación que formaliza su programa Energiewende. para reemplazar los combustibles fósiles con "renovables".

Así que, a día de hoy, Estados Unidos y Europa han estado trabajando arduamente durante más de una década en el meollo de la cuestión de deshacerse de los combustibles fósiles y reemplazarlos con "renovables" como la energía eólica y solar. Es hora de una boleta de calificaciones sobre cómo van las cosas.

Afortunadamente, existe una organización llamada REN21: Renewables Now que hace un negocio de rastrear e informar sobre el progreso de la conversión del consumo de energía mundial en energías renovables. Esta organización acaba de publicar (el 15 de junio) lo que denomina su Informe de estado global de las energías renovables . El capítulo 1 del informe, la descripción general global, se puede encontrar aquí . Este Informe realiza el arduo trabajo de agregar el consumo mundial de energía de todas las fuentes para darnos una imagen general de cómo está progresando la campaña para reemplazar los combustibles fósiles.

Primero, las "buenas" noticias: (de la Visión general global):

  • La energía renovable registró un aumento récord de nueva capacidad de energía en 2020 a nivel mundial y fue la única fuente de generación de electricidad que experimentó un aumento neto en la capacidad total.
  • La energía renovable alcanzó su participación más alta registrada en la combinación de electricidad mundial en 2020, un 29% estimado, debido en gran parte a los bajos costos operativos y al acceso preferencial a las redes eléctricas durante los períodos de baja demanda de electricidad.
  • [M] ás de 256 gigavatios (GW) de capacidad de energía renovable se agregaron a nivel mundial durante el año, superando el récord anterior en casi un 30%.
  • Los costos de producir electricidad a partir de energía eólica y solar se han reducido significativamente en los últimos años. En 2020, el costo nivelado promedio ponderado global de la electricidad de la energía solar fotovoltaica (PV) a escala de servicios públicos disminuyó un 85% desde 2010, mientras que los costos de la energía eólica terrestre cayeron un 56% durante el mismo período. . . . Estas disminuciones significan que para la mayoría de la población mundial, la producción de electricidad a partir de nuevas energías renovables es más rentable que la de las nuevas centrales eléctricas de carbón.

Vaya, eso suena genial. Seguramente entonces, los malignos combustibles fósiles están en camino al olvido.

De hecho, no tanto. Primero, aquí hay una muestra de algunos de los obstáculos que simplemente no parecen desaparecer:

  • “Todavía se necesita [i] nnovación para permitir la adopción generalizada de energías renovables en sectores más difíciles de descarbonizar, como los procesos industriales de uso intensivo de energía y el transporte de larga distancia”. La frase “todavía se necesita innovación” significa que, a día de hoy, nadie tiene ni idea de cómo se supone que debe hacerse. ¿Las acerías y los camiones con remolque y los aviones alimentados por paneles solares? No esta pasando.
  • “Otra razón clave de la baja penetración de las energías renovables es la falta persistente de políticas de apoyo y aplicación de políticas, particularmente en los sectores de transporte y calefacción y refrigeración. . . . Los objetivos también se alcanzaron y fijaron con más frecuencia para el sector de la energía que para la calefacción y la refrigeración o el transporte ". Creo que esta gente realmente cree que si los gobiernos simplemente hacen lo correcto y requieren que los aviones funcionen con paneles solares, entonces sucederá rápidamente. En cuanto a exigir a la gente que renuncie al gas natural para cocinar y calentar el hogar, un esfuerzo en el Reino Unido para ordenar que se revirtió en menos de 24 horas después del retroceso público.
  • En muchos países, prosiguieron las inversiones en la producción de nuevos combustibles fósiles y la infraestructura relacionada. Aunque algunos países estaban eliminando el carbón, otros invirtieron en nuevas centrales eléctricas de carbón, tanto a nivel nacional como en el extranjero. . . . [B] a fin de año, un fuerte aumento en la nueva capacidad de carbón en China compensó las jubilaciones mundiales, lo que resultó en el primer aumento anual en la capacidad mundial de carbón desde 2015. En línea con años anteriores, las finanzas públicas de China financiaron, con mucho, la mayor cantidad de carbón capacidad en otros países, seguida de la financiación de Japón, la República de Corea, Francia, Alemania e India, casi toda la cual se dirigió a países en desarrollo y emergentes.

Y eso es solo una muestra de lo que estaba sucediendo en 2020. El Informe luego contiene este resumen de los desarrollos en lo que ellos llaman Consumo Total de Energía Final durante el período de diez años 2009-2019:

Participación de las energías renovables en la mezcla energética total.png

¡Guau! En ese período de diez años, los combustibles fósiles disminuyeron del 80,3% al 80,2% del TFEC. La proporción de lo que ellos llaman "energías renovables modernas" (eólica, solar, biomasa (es decir, astillas de madera), geotermia, energía oceánica, energía hidroeléctrica) aumentó marginalmente del 8,7% al 11,2% de TFEC, pero parece haber sido mayormente a expensas de las apenas mencionadas "energías renovables no modernas", presumiblemente en su mayoría estiércol animal. Si bien la participación de los combustibles fósiles en el total disminuyó, fue un 0,1% casi imperceptible. Y mientras tanto, dado que el mundo en desarrollo está en proceso de unirse rápidamente a la economía moderna basada en la energía, la cantidad total de combustibles fósiles consumidos aumentó drásticamente, de aproximadamente 260 Exajulios en 2009 a aproximadamente 310 Exajulios en 2019. Eso es un aumento.de cerca del 20% en la década en la que pensé que se suponía que debíamos reducir rápidamente el uso y, de hecho, poner al mundo en el camino hacia la eliminación total de estas cosas.

Reuters cubrió el Informe REN21 el 14 de junio, en un artículo titulado "Uso global de combustibles fósiles similar al de hace una década en la combinación de energía, dice el informe". Citan a Rana Adib, directora ejecutiva de REN21:

"Estamos despertando a la amarga realidad de que las promesas de política climática durante los últimos diez años han sido en su mayoría palabras vacías", dijo Rana Adib, directora ejecutiva de REN21. "La participación de los combustibles fósiles en el consumo de energía final no se ha movido ni una pulgada", agregó.

Tengo noticias para Rana: la eliminación de los combustibles fósiles, e incluso la reducción de su uso, no va a suceder. Los combustibles fósiles son baratos y funcionan. Su afirmación de que “ la producción de electricidad a partir de nuevas energías renovables es más rentable que a partir de nuevas centrales eléctricas de carbón” es simplemente un autoengaño resultante de ignorar los enormes costos impuestos por la intermitencia de las energías renovables. Nadie va a comprar estas energías renovables si no recibe enormes subsidios gubernamentales. Según America's Power (asociación comercial para la industria del carbón), solo EE. UU. Gastó unos $ 82 mil millones solo en el período 2010-18 para subsidiar las energías renovables, y todo eso apenas movió la aguja.

Varias décadas y cientos de miles de millones de dólares en subsidios gubernamentales no han hecho esencialmente nada para reducir el uso de combustibles fósiles. Las leyes de la física y la economía no se resisten fácilmente.




dimarts, 20 d’abril de 2021

¿POR QUÉ EN EL SIGLO XXI HEMOS OLVIDADO LO QUE APRENDIMOS DE LOS PATÓGENOS A LO LARGO DEL SIGLO XX?



A principios del año pasado, se hizo evidente que el conocimiento sobre los virus y la sociedad -¡necesitamos pensar urgentemente de manera diferente sobre este tema! - seguiría siendo un bien escaso durante un tiempo. Sería difícil escribir sobre políticas terribles sin alguna capacidad para contrarrestar el pánico de las enfermedades.

Esto se debió a que el lobby del encierro se basó en argumentos por intimidación. Saben acerca de los virus. Tu no. Saben de salud pública. Tu no. Tienen modelos precisos y complejos. Tu no. Tienen nombramientos universitarios y puestos de poder. Tu no.

Las personas que normalmente favorecerían la primacía de la libertad, la propiedad y la ley guardaron silencio, como si estuvieran superadas intelectualmente. El público, que también carecía de conocimiento, accedió a los cierres. Los políticos entraron en pánico y descartaron todo lo que pensaban saber sobre el buen gobierno.

Gran parte de esta razón, me pareció, era la excusa extravagante, complicada, extraña y aparentemente sin precedentes para hacer cosas terribles en nuestra sociedad y economía. El patógeno era tan aterrador, según dijeron, que nada sobre las tradiciones estadounidenses servía. Tendríamos que ir por la ruta de China.

¿Quién iba a decir lo contrario? Estas personas llamadas "epidemiólogos" se convirtieron en nuestros nuevos maestros. Nuestro trabajo consistía en someternos.

En realidad, la ciencia no debería ser así. Si va a cambiar la vida tal como la conocemos, no debería basarse simplemente en la afirmación del poder por parte de los expertos. Debería haber una razón comprensible, algo que cualquiera pueda comprender de verdad. Si las políticas que los científicos buscan implementar son efectivas, no hay razón para que no puedan demostrarlo al público.

¿Cuál es exactamente la conexión entre los bloqueos y la mitigación de enfermedades? ¿Dónde está la historia real de que haciendo esto se alcanzará el objetivo? ¿Y es este realmente un germen sin precedentes? ¿Cómo es que nunca antes habíamos hecho algo así a pesar de la presencia constante de patógenos en nuestras vidas? 

Tenía que saberlo. Por lo tanto, me embarqué en un largo viaje para aprender sobre la historia de las pandemias, la biología celular de los virus y su interacción con la población humana, la relación entre las pandemias y el eventual equilibrio endémico, la inmunidad colectiva y las vacunas, y todas las demás características. de enfermedades infecciosas que se han debatido tanto este año. Para abordar un tema tan temible como los encierros, y a pesar de mi falta de formación formal en el campo, sentí que necesitaba conocimientos y que tenía la obligación de transmitir lo aprendido a los demás.

He perdido la cuenta de la cantidad de libros que he leído, incluidos incluso los libros de texto de la escuela de medicina sobre virus (¡qué trabajo!), Así como innumerables artículos, además de probablemente cien horas de conferencias en línea. No fue una pérdida de tiempo. Ha sido una aventura intelectual. He llegado a considerar la epidemiología tan fascinante como la economía, especialmente ahora que las dos disciplinas se han entrelazado.

Entre todos los que he leído, acabo de terminar un libro que se destaca y que desearía haber leído hace un año y medio. Es brillante, erudito, preciso, evocador hasta el punto de ser visionario y capaz de cambiar completamente la mirada hacia los patógenos y el orden social. Es una obra de genio. Si es posible combinar ciencia, poesía, epidemiología y sociología, es este libro. No es un gran tratado, pero se acerca más a una monografía. Cada oración está llena de significado. Leerlo no solo hizo que mi corazón se acelerara, sino que también hizo que mi imaginación se volviera loca. Es a la vez estimulante y hermoso.

La autora es la legendaria epidemióloga teórica de la Universidad de Oxford Sunetra Gupta, una de las firmantes de la Gran Declaración de Barrington. El título del libro me parece bastante lamentable porque suena fríamente clínico en lugar de literario: Pandemias: nuestros miedos y los hechos. Probablemente debería haberse llamado La ciencia y sociología de las enfermedades infecciosas o patógenos en una lección.

El libro fue escrito en 2013. No estoy seguro de quién lo encargó, pero puedo adivinar la motivación de su composición. Ya había miedo en el aire de que se acercara una pandemia. Había pasado casi un siglo desde la última verdaderamente mortal, y los expertos estaban nerviosos. Bill Gates ya estaba dando charlas TED advirtiendo que la próxima gran amenaza no tendría una base militar, sino que emanaría del mundo de los gérmenes.

Esta paranoia nació en parte de la obsesión de las personas con la guerra digital y los virus informáticos. La analogía del disco duro de la computadora y el sistema operativo, y el cuerpo humano, fue fácil de hacer. Habíamos gastado vastos recursos para proteger nuestros sistemas digitales contra invasiones. Seguramente deberíamos hacer lo mismo con nuestros propios cuerpos.

La Dra. Gupta, sospecho, escribió este libro para familiarizar a los lectores con la normalidad de los patógenos y para explicar por qué no es probable que llegue una enfermedad completamente nueva y mortal para acabar con grandes franjas de la raza humana. Tenía sólidas razones para dudar de que hubiera motivos para el pánico. En toda la experiencia humana, tomar gérmenes y minimizar su amenaza se llevó a cabo con pasos marginales hacia mejores terapias, atención médica, mejor saneamiento, vacunas y, sobre todo, exposición. Gran parte de este texto trata sobre la exposición, no como algo malo, sino como un truco para proteger el cuerpo humano contra resultados graves. Con los virus informáticos, la forma de lidiar con ellos es bloquearlos. Nuestros sistemas operativos deben permanecer perfectamente limpios y libres de patógenos. Para que la máquina funcione correctamente, su memoria debe ser pura y no estar expuesta. Una exposición podría significar la pérdida de datos, el robo de identidad e incluso la muerte de la máquina.

A pesar de lo que Bill Gates parece creer, nuestros cuerpos no son iguales La exposición a formas más leves de gérmenes actúa para protegernos contra formas más graves. La memoria celular de nuestro cuerpo se entrena a través de la experiencia, no bloqueando todos los insectos, sino incorporando la capacidad de combatirlos en nuestra biología. Esta es la esencia de cómo funcionan las vacunas, pero más que eso, es cómo funciona todo nuestro sistema inmunológico. Seguir una agenda de exposición cero a patógenos es el camino hacia el desastre y la muerte. No evolucionamos de esa manera y no podemos vivir de esa manera. De hecho, moriremos si tomamos esa ruta. Dudo en poner alguna palabra en boca del profesor Gupta, pero intentaré resumir la principal lección de este libro. Los patógenos siempre estarán con nosotros, sus formas siempre cambiarán y, por lo tanto, la mejor protección que tenemos contra los resultados severos de aquellos que nos amenazan son las inmunidades creadas por la exposición a formas más leves de ellos. Ella explora esta idea en profundidad, la aplica a pandemias pasadas y examina las implicaciones para el futuro.

Para ilustrarlo, considere su fascinante observación sobre la gripe aviar. “Es revelador”, escribe, “que ninguna de las víctimas humanas de la gripe aviar altamente patógena pertenezca a las profesiones más expuestas a la gripe aviar: los vendedores de pollos y los proveedores de cuajada de sangre de cisne. Es posible que su exposición constante a virus aviares menos patógenos les haya brindado cierta protección contra la muerte por la variante altamente patógena ".

Y esto habla de los orígenes profundos de la vacuna contra la viruela:

La vacuna contra la viruela se probó por primera vez en el hijo del jardinero de Edward Jenner en 1796, mucho antes de que la "teoría de los gérmenes" se estableciera firmemente como un concepto científico razonable. Hacía algunos años, Jenner había sido admitido en la Royal Society de Londres debido a su trabajo fundamental sobre los cucos. En algún momento, decidió probar si el cuento de las viejas sobre la protección contra la viruela con viruela vacuna podría explicar la tez clara de las vaqueras de Gloucestershire que le traían su cuajada y suero todas las mañanas. De modo que persuadió a James Phipps, el hijo de ocho años de su jardinero, para que lo inocularan con pus de ampollas de viruela vacuna que había obtenido de una lechera local. Su nombre era Sarah, y la vaca de quien adquirió la infección viral se llamaba Blossom. Todo esto sucedió en una modesta rectoría georgiana en Gloucestershire, que se puede visitar hoy, para disfrutar tanto del agradable interior como de la tranquilidad del pequeño jardín donde el algo grotesco Templo de Vaccinia de Jenner todavía ocupa un lugar privilegiado. Cuando el joven James fue "desafiado" con la viruela (el término técnico para infectar deliberadamente a alguien) después de haberse recuperado del leve malestar de la viruela vacuna, no sufrió ninguno de los síntomas clásicos de la viruela. Tampoco él, en ninguna otra ocasión posterior cuando fue 'probado' nuevamente, mostró ningún aspecto de la terrible enfermedad. no sufrió ninguno de los síntomas clásicos de la viruela.


Las aplicaciones de este principio general son amplias. ¿Por qué la gripe española fue tan virulenta contra los jóvenes y, sobre todo, evitó a los ancianos? Sunetra especula que había habido toda una generación de jóvenes que no habían estado expuestos a las gripes. Los registros indican que durante los 20 años anteriores, no había habido brotes importantes de gripe, por lo que cuando esta golpeó después de la Gran Guerra, fue particularmente cruel contra aquellos con un sistema inmunológico ingenuo, la mayoría de los cuales tenían entre 20 y 40 años. Por el contrario, los ancianos habían estado expuestos a una gripe antes en sus vidas que los imbuyó de inmunidad natural contra esta más mortal.

¿Significa esto que con cada patógeno nuevo podemos y debemos esperar una muerte generalizada antes de que se minimicen sus daños? Para nada. Con la mayoría de los patógenos, existe una correlación negativa entre la gravedad y la prevalencia. Los virus con un rendimiento poco impresionante matan a su anfitrión rápidamente y, por lo tanto, no se propagan: el ébola es el caso clásico aquí. "Matar al anfitrión de uno no es el resultado más deseable para un patógeno", escribe. “En términos ecológicos, constituye una forma de destrucción del hábitat. Cuando matan a sus anfitriones, los patógenos también se matan a sí mismos, y esto es un desastre a menos que su progenie ya se haya extendido a otro anfitrión ".

Los virus más inteligentes minimizan la gravedad y, por lo tanto, pueden propagarse más ampliamente entre la población; el resfriado común sería un buen ejemplo. "Al ser menos destructivo, un error también puede aumentar sus posibilidades de transmisión", explica. La dinámica interesante está sujeta a otras condiciones, como la latencia, el período de tiempo en el que la persona infectada no experimenta síntomas y, por lo tanto, puede propagar la enfermedad. De modo que no estamos en condiciones de codificar reglas inmutables de virus; debemos estar satisfechos con las tendencias generales que la ciencia ha venido observando a lo largo de los siglos.

Con base en estas observaciones, podemos trazar una trayectoria general del ciclo de vida de nuevos virus:

Para el patógeno, el huésped es un recurso; por lo tanto, al matar a su huésped o hacerlo inmune, el patógeno en realidad está consumiendo sus propios recursos. Sin embargo, la muerte generalizada no es necesaria antes de que la población de patógenos colapse y muera; llegará un punto en el curso natural de cada epidemia en el que será muy difícil encontrar un huésped no inmune y la mayoría de las infecciones se habrán eliminado antes de que aparezcan y hayan tenido la oportunidad de transmitir. Esto se debe a que la densidad de huéspedes susceptibles habrá disminuido, ya sea porque ahora son inmunes o están muertos. Y así, la epidemia comenzará a disminuir y eventualmente se extinguirá. Una vez que la enfermedad ha seguido su curso, la población huésped puede comenzar a recuperarse e intentar volver a su densidad original. Con el tiempo, la proporción de individuos susceptibles en una población se vuelve lo suficientemente alta como para que la enfermedad reaparezca, pero, a menos que una enfermedad no vuelva a visitar una población durante mucho tiempo, la segunda epidemia siempre será menor y la tercera, aún menor. Esto se debe a que gran parte de la población seguirá siendo inmune cada vez que ocurra otra epidemia. Finalmente, se alcanza un equilibrio en el que el agente infeccioso mata a un número constante de individuos cada año, lo que es una proporción muy pequeña de lo que podría lograr en "suelo virgen". En esta etapa, se dice que la enfermedad es "endémica" más que epidémica. Esto se debe a que gran parte de la población seguirá siendo inmune cada vez que ocurra otra epidemia.


Sin duda, el logro de este equilibrio endémico no significa que el virus ya no sea una amenaza. Cuando un virus se encuentra con una generación, una tribu o un territorio donde la memoria inmunológica no está preparada, puede volver a ser perverso. La lucha entre nosotros y los insectos es interminable, pero nuestros cuerpos nos han equipado bien con enormes ventajas, siempre que seamos sabios sobre su manejo biológico.

Con otra observación fascinante, especula que la tecnología de los viajes ha llevado a una exposición más amplia a los patógenos en el siglo XX de lo que jamás se había experimentado en la historia. Esto podría haber contribuido en gran medida a la asombrosa extensión de la esperanza de vida a lo largo del siglo XX, generalmente de 48 a 78 años. Quizás estamos acostumbrados a dar crédito a una mejor dieta y una mejor medicina, pero esta simple explicación descuida la principal contribución de los sistemas inmunológicos bien entrenados en todo el mundo. Lo diré aquí: encuentro que esta idea es nada menos que asombrosa. No

puedo resistirme a transmitir su descripción extraordinariamente vívida de los diversos "guardarropas" que posee cada patógeno. Imagina que cada uno viene con un armario lleno de ropa y disfraces, y cada atuendo representa una cepa o variante. Algunos patógenos vienen con una vasta colección. La malaria es un ejemplo. Siempre está mutando y cambiando, por lo que se vuelve extremadamente difícil perseguirlo y finalmente destruirlo con una vacuna. Durante muchas décadas, los científicos asumieron que podían controlarlo, pero no fue así. También es cierto para los virus de la gripe, que “tienen un uniforme diferente para cada temporada. Una instantánea de la población del virus siempre los encuentra vestidos de manera idéntica, pero con el tiempo cambian, en concierto, de un atuendo a otro, causando nuevas epidemias sucesivas ". Es por eso que la vacuna contra la gripe no siempre es efectiva año tras año;

Un ejemplo de virus con un vestuario poco impresionante es el sarampión. Tiene un solo uniforme por lo que fue posible identificarlo y finalmente lograrlo casi a la perfección con una vacuna.

 

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Screen-Shot-2021-04-17-at-10.17.05-PM-800x203.png Ahora volvamos a la pregunta original que impulsó la redacción de este libro. ¿Qué posibilidades hay de que experimentemos un patógeno mortal que aniquila a grandes franjas de la humanidad a través de una propagación incontrolada de una manera que nuestros cuerpos no pueden resistir? No habla en términos absolutos sino en probabilidades. Su respuesta es: es muy poco probable dado el estado actual de los viajes internacionales y la amplia exposición implacable, todo lo cual considera positivo en lugar de negativo.

Nuestra experiencia posterior con el SARS-CoV-2 confirma su observación. El error no molestó a China y sus países vecinos tanto como lo hizo en Europa y América, en parte debido a la propagación en 2003 de su predecesor, el SARS-CoV-1, porque las inmunidades se habían acumulado en la población expuesta lo suficiente como para proporcionar un fuerte medida de protección. El perfil inmunológico de esas poblaciones se volvió muy diferente al nuestro debido a esta experiencia previa. La investigación existente respalda esto.

Sin duda, muchas personas argumentan hoy en día que Covid-19 es de hecho el virus asesino que Bill Gates y otros habían predicho hace 15 años. Ciertamente cree que eso es cierto, y el Dr. Fauci está de acuerdo. En verdad, todavía estamos esperando que se aclare esa cuestión. Hay una serie de factores que podrían argumentar que nuestra experiencia con Covid-19 confirma las observaciones de Gupta. La edad promedio de muerte por este patógeno es de 80 años, que en muchos países es en realidad más alta que la esperanza de vida promedio. En cuanto a la relación inversa entre la prevalencia y la gravedad, las últimas estimaciones mundiales de la tasa de mortalidad por infección sitúan la enfermedad en un rango mucho más cercano a la gripe de lo que se creía al principio de la enfermedad.

Al evaluar la gravedad, deberíamos tener en cuenta los resultados graves y no alarmarnos por los casos registrados por las pruebas de PCR. No hay duda de que está muy extendido, pero ¿es un asesino? Lleva consigo una tasa de supervivencia del 99,9% en general y una tasa de mortalidad (IFR) para los menores de 70 años del 0,03%. Si viviéramos solo lo que vivíamos en 1918 (56 años), esta enfermedad habría pasado desapercibida. Hay una ironía notable en eso: la fortaleza de nuestro sistema inmunológico nos ha otorgado vidas increíblemente largas, lo que a su vez nos hace más susceptibles a los insectos a medida que nuestro sistema inmunológico finalmente se desgasta cerca del final de la vida. Eso también plantea un serio problema de clasificación de la causa de muerte, que es tanto arte como ciencia. El CDC informa que el 94% de las personas clasificadas como fallecidas por el SARS-CoV-2 tenían dos o más problemas de salud graves además del germen en cuestión.

Del mismo modo, el 78% de los casos graves en los EE. UU. tenían sobrepeso u obesidad, un hecho que debería impulsar la reflexión sobre los estilos de vida estadounidenses en lugar de la conclusión de que la enfermedad es particularmente mortal. Pasarán muchos años antes de que obtengamos claridad sobre la pregunta que todos se estaban haciendo a principios de 2020: ¿qué tan grave será esto? Es probable, dadas todas las confusiones sobre los datos y la demografía, que la respuesta final sea: no mucho.

La principal importancia de este evocador libro es no provocar pánico sobre los patógenos, sino una sabiduría tranquilizadora. Evolucionamos junto a ellos. Los entendemos mejor que nunca. Nuestras experiencias de vida nos han otorgado una notable capacidad de recuperación. En la peligrosa danza de la naturaleza entre nuestros cuerpos y los insectos, disfrutamos de una ventaja mayor ahora que nunca antes en la historia.

Eso no quiere decir que no haya un aspecto aterrador en este libro. Dejé el texto no con miedo a la enfermedad, sino con un miedo diferente, el de un sistema inmunológico ingenuo. Cuando los virus matan de manera más eficiente es cuando encuentran un anfitrión que no está completamente capacitado para enfrentarse a ellos. Ese es el terror que debería mantenernos despiertos por la noche.

El libro en ninguna parte discute los encierros como tales. No es un libro político. Pero sabemos con precisión cuál es la posición de la autora sobre la cuestión gracias a sus numerosas entrevistas y escritos a lo largo de esta pandemia. Ella los encuentra desastrosos, no solo porque no hacen nada para mitigar el virus, y no solo porque crean un gran daño colateral, sino también porque nos llevan exactamente en la dirección opuesta a donde deberíamos ir. Lo que necesitamos para enfrentarnos a un nuevo patógeno es un muro global de inmunidad que proviene de vivir con gérmenes, no de escaparnos de ellos, escondiéndonos en nuestros hogares, imponiendo la carga de la inmunidad colectiva a los trabajadores "esenciales" mientras el resto de nosotros disfrutamos de nuestro hogares libres del germen, viendo películas y hablando con otros humanos solo a través de video, mientras nos enmascaramos cada vez que estamos en público.

Después de leer este libro, estoy más impresionado que nunca por los increíbles peligros para la salud que plantea la práctica de temer, esconder, aislar, desinfectar, enmascarar, rastrear y pretender rastrear, estigmatizar a los enfermos y tratar a todos los patógenos como criaturas a destruir antes de que lleguen a nosotros en lugar de como socios infatigables en el negocio de la supervivencia.

Por qué en el siglo XXI tantas personas han optado por olvidar lo que aprendimos a lo largo del siglo XX es un verdadero misterio. Afortunadamente, este libro ofrece un elegante camino de regreso para recuperar nuestros sentidos y seguir un enfoque más científico de las pandemias en el futuro.



Jeffrey A. Tucker

ARTÍCULO ORIGINAL EN INGLÉS



dijous, 15 d’abril de 2021

Siete estudios revisados por pares coinciden: los confinamientos no reducen las muertes por Covid



“Al comparar la mortalidad semanal en 24 países europeos, los hallazgos sugieren que las políticas de encierro más severas no se han asociado con una menor mortalidad. En otras palabras, los bloqueos no han funcionado como se esperaba". "¿Funcionó el bloqueo? Comparación entre países de un economista” por Christian Bjørnskov. Estudios Económicos CESifo 29 de marzo de 2021

“La rigurosidad de las medidas establecidas para combatir la pandemia, incluido el encierro, no pareció estar relacionada con la tasa de mortalidad". “Mortalidad por Covid-19: una cuestión de vulnerabilidad entre naciones que enfrentan márgenes de adaptación limitados” por Quentin De Larochelambert, Andy Marc, Juliana Antero, Eric Le Bourg y Jean-François Toussaint. Frontiers in Public Health , 19 de noviembre de 2020

“Los encierros no reducen las muertes por COVID-19". "Los cierres obligatorios del gobierno no reducen las muertes por Covid-19: implicaciones para evaluar la estricta respuesta de Nueva Zelanda” por John Gibson. New Zealand Economic Papers , 25 de agosto de 2020

“Si bien no se pueden excluir los pequeños beneficios, no encontramos beneficios significativos en el crecimiento de casos de NPI más restrictivas". “Evaluación de los efectos obligatorios de permanecer en casa y del cierre de empresas sobre la propagación de COVID-19” por Eran Bendavid, Christopher Oh, Jay Bhattacharya, John PA Ioannidis. European Journal of Clinical Investigation , 5 de enero de 2021

"No pudimos explicar la variación de muertes por millón en diferentes regiones del mundo por aislamiento social. En las comparaciones restrictivas y globales, solo el 3% y el 1,6% de las comparaciones fueron significativamente diferentes, respectivamente". “La política de quedarse en casa es un caso de falacia de excepción: un estudio ecológico basado en Internet”, por RF Savaris, G. Pumi, J. Dalzochio & R. Kunst. Scientific Reports (Nature) , 5 de marzo de 2021

"Los bloqueos totales y las pruebas de COVID-19 generalizadas no se asociaron con reducciones en el número de casos críticos o la mortalidad general". “Un análisis a nivel de país que mide el impacto de las acciones gubernamentales, la preparación del país y los factores socioeconómicos en la mortalidad por COVID-19 y los resultados de salud relacionados” por Rabail Chaudhry, George Dranitsaris, Talha Mubashir, Justyna Bartoszko, Sheila Riazi. EClinicalMedicine (The Lancet) 25 (2020) 100464, 21 de julio de 2020

"Estudios anteriores han afirmado que los confinamientos domiciliarios salvaron miles de vidas, pero reevaluamos estos análisis y demostramos que no son confiables. Descubrimos que no tuvieron beneficios de salud detectables y efectos adversos en la economía". “Evaluación de los efectos de las políticas de refugio en el lugar durante la pandemia de COVID-19” por Christopher R. Berry, Anthony Fowler, Tamara Glazer, Samantha Handel-Meyer y Alec MacMillen, Actas de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU. , 13 de abril de 2021

dimecres, 14 d’abril de 2021

Boris Johnson relativiza la vacunación para justificar su dura política de encierros


 


Tenga en cuenta que no dijo que es cuestión de esperar a que las vacunas surtan efecto. Ahora parece que, independientemente de que las vacunas funcionen a plena potencia, el Primer Ministro piensa que "inevitablemente" veremos más infecciones, hospitalizaciones y muertes.

El primer ministro agregó que "por el momento" no veía "ninguna razón" para cambiar su hoja de ruta para aliviar las restricciones de bloqueo.

En Lockdown Skeptics , por supuesto, podemos darle varias razones para seguir adelante. Florida, Texas, Georgia, Dakota del Sur, Carolina del Sur y Mississippi para empezar . Todos estos estados actualmente no tienen ninguna restricción, ya sea porque nunca los tuvieron (Dakota del Sur), porque los eliminaron después de la primera ola en la primavera (Georgia y Carolina del Sur) o en el otoño (Florida), o porque levantaron ellos en las últimas semanas (Mississippi y Texas). Si el bloqueo es lo que reduce las infecciones, ¿qué las ha reducido en estos estados?

La afirmación de que los bloqueos “controlan” el coronavirus no tiene base en los datos o en la literatura científica basada en evidencia (a diferencia de la basada en modelos) . Ningún estudio basado en evidencia ha encontrado una relación estadísticamente significativa entre la gravedad o el momento de las intervenciones y los casos de Covid o el recuento de muertes. Se trata de "noticias falsas", para usar el lenguaje actual, y los científicos y los políticos deben dejar de repetirlas como si hacerlo pudiera convertirlas en realidad.

Mirando solo al Reino Unido, está claro a partir de los datos que las nuevas infecciones diarias alcanzaron su punto máximo y comenzaron a caer antes de los cierres en las tres ocasiones . Chris Whitty incluso lo admitió ante los parlamentarios en julio en relación con el primer bloqueo.

Según los datos de ONS , las nuevas infecciones en el aumento de invierno en Inglaterra alcanzaron su punto máximo en la semana que finalizó el 26 de diciembre, casi dos semanas antes del cierre de enero y justo en medio de la mezcla navideña que se predijo que causaría un aumento.

Esta imagen tiene un atributo alt vacío; su nombre de archivo es England-ONS-nuevas-infecciones.png Si los bloqueos controlan el coronavirus, ¿cómo se puede explicar esto?

En cierto sentido, debería ser bienvenido que Boris esté admitiendo con franqueza que las vacunas no evitarán todas las infecciones, hospitalizaciones y muertes. Pero nadie pensó que lo harían. El objetivo era simplemente hacer que la Covid endémica no fuera peor que los patógenos habituales que enfrentamos, que muchas personas creían que requieren vacunas efectivas. Ahora que tenemos vacunas, no hay excusa para no levantar las restricciones, sobre todo teniendo en cuenta que los lugares que han permanecido completamente abiertos incluso sin vacunas no han tenido consecuencias catastróficas y, a menudo, les ha ido mejor que los lugares con cierres estrictos.

Los brotes de COVID-19 han demostrado constantemente que son autolimitantes, independientemente de las medidas que se impongan o no. En algunos lugares, los brotes son más graves, en algunos lugares menos. Al igual que con otros patógenos respiratorios estacionales similares, esto se debe a una combinación de estacionalidad, el desarrollo de la inmunidad de la población (incluidas las vacunas, cuando estén disponibles), la eficacia de los tratamientos, la densidad de población y muchos otros factores que podrían afectar la susceptibilidad de una población a un patógeno particular. Pero en ninguna ocasión los modelos que atribuyen las diferencias a los bloqueos han sido validados por datos empíricos.

A medida que el gobierno parece estar preparándose para alejarse de su narrativa de que las vacunas nos salvarán, el gran peligro es que lo que obtenemos en cambio no es una libertad que acepta que los gobiernos no pueden prevenir todos los males, sino un futuro de restricciones indefinidas, periódicamente. endurecido y relajado, a medida que persiste el mito de que sólo tales medidas están frenando la inundación. Si ya no vamos a ver las vacunas como nuestro salvador, es imperativo que el gobierno cambie a un enfoque de cero restricciones, no uno de Covid cero, y nos libere sin más demora.

Por Will Jones / 13 de abril de 2021 • 13.27